viernes, 13 de abril de 2018

ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y DE REVELACIÓN

Las personas que prosperan y progresan son aquellas que valoran el tener la información correcta. Los grandes empresarios, los que realmente tienen éxito, están siempre al tanto de lo que está pasando a tu alrededor. Son gente que lee, que estudia, que conoce la importancia de ir a seminarios, de leer literatura concerniente a su área, que saben y reconocen que tener información es vital para la toma de decisiones. Nosotros, como cristianos, sabemos que, más que información, tenemos que vivir por la revelación de Dios, que es la que puede hacer la diferencia entre la pobreza y la riqueza, entre la escasez y la abundancia. Cuando aprendes a apreciar el poder de la revelación en tu vida, varias cosas comienzan a ocurrir.

En Efesios vemos varias peticiones que Pablo hace a Dios por la iglesia de Éfeso y los creyentes. Estas nos muestran cuáles son las cosas por las que debemos orar:

“Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que Él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,” Efesios 1:15-18

Pablo ora para que Dios nos dé espíritu de sabiduría y de revelación, alumbrando los ojos de nuestro entendimiento. Tú puedes tener entendimiento natural, pero no tener alumbrados los ojos de ese entendimiento. Pablo está diciendo que, cuando hay sabiduría y revelación, los ojos de tu entendimiento se abren para ver otras cosas. El entendimiento es limitado, es información; pero, cuando llega el espíritu de entendimiento y revelación, tus ojos se abren para ver una perspectiva diferente, para mirar las cosas más amplias, para verlas de otra manera, desde otro punto de vista. Cuando vives bajo información, vives limitado por los hechos, de aquello que ya se ha establecido; pero, cuando Dios toma ese entendimiento y lo alumbra con su sabiduría y revelación, comienzas a ver la vida desde una perspectiva muy diferente. Así que, necesitamos entendimiento, tenemos que recibir información, pero tenemos que pedirle a Dios que tus ojos se abran para ver la sabiduría y la revelación de eso que estás entendiendo.

La palabra de Dios se manifiesta en varios niveles; contiene mucha información que se puede aplicar; pero, cuando oras, se abren tus ojos y ves cosas que no podías ver con tu entendimiento. Dios te muestra sabiduría, revelación; su Espíritu activa tus ojos espirituales para ver otra dimensión de la información. Si tú quieres prosperar, tienes que entender lo importante de la información, de la revelación y de la sabiduría. El mundo tiene información, pero Dios puede darte sabiduría y revelación para llevarte a un nuevo nivel.

A través de toda la Biblia, varias cosas ocurren con los hombres y mujeres que reciben revelación y sabiduría para tiempos en particular: 1. Su condición cambia. 2. Su comprensión cambia, llevándoles a ubicarse en el lugar correcto para ver la mano de Dios obrar a favor de ellos. 3. Su curso de vida cambia; sus decisiones cambian, dirigiéndoles al lugar que Dios les ha prometido. Ahora les gobierna esa revelación, esa sabiduría.

La persona que solo vive bajo información toma decisiones erróneas. En un momento dado, hubo riñas entre los empleados de Lot y los de Abraham. Tuvieron que separarse; Abraham le dijo a Lot que escogiera para qué lado irse. Lot vio que los campos cerca de Sodoma eran muy bonitos; la información en aquel momento le decía que la mejor decisión era irse a aquellos campos. Esa información lo llevó a prosperar temporeramente, pero eventualmente se convirtió en maldición para su vida. Al final, Lot sale huyendo de aquel lugar, y pierde a su esposa. Nunca más volvemos a saber de Lot, pero sí se nos dice mucho más de Abraham. En ese momento en que Lot toma una decisión basada en información, Dios le da a Abraham revelación y sabiduría; le dice: Mira los cielos. Abraham estaba mirando el monte rocoso que le había tocado; la información decía que Lot había tomado la mejor parte. Pero Dios le dice: Mira bien, te voy a dar revelación; te voy a prosperar, te voy a engrandecer, te voy a bendecir; tu condición va a cambiar, tu comprensión de quien Yo soy va a cambiar, y el curso de tu vida va a cambiar; abre bien los ojos.

Así vemos a través de toda la palabra la vida de uno tras otro cambiar cuando recibe revelación y sabiduría. José fue vendido, estuvo esclavo, preso; pero un día el rey tuvo un problema y lo mandaron a buscar; y José recibió sabiduría y revelación basado en el entendimiento, en la información, en las ideas que el rey tenía en ese momento, y la condición, la comprensión y el curso de vida de José cambiaron para siempre. Él comprendió que aquel sueño significaba siete años de escasez y siete de abundancia, que tenían que prepararse. Con esto, su condición de esclavitud, de preso, cambia a un lugar de riqueza; y el curso de su vida, que iba de mal en peor, cambia para siempre.

Que el espíritu de sabiduría, de revelación, se manifieste en ti de manera sobrenatural, cambiando tu comprensión de los asuntos, tu condición y el curso de tu vida. Tú vas a ver todas las cosas transformarse en tu vida, en el nombre que es sobre todo nombre.

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