sábado, 27 de enero de 2018

REFLEXIÓN – La alegría de Dios depende de vos.

“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” Efesios 4:30
Entristecer


¿Dios se puede poner triste?


Es una pregunta muy extraña, porque Dios es dueño de Todo. En consecuencia no le falta nada. La tristeza es la consecuencia de las perdidas. Los seres humanos estamos habituados a la tristeza porque perdemos a diario. Perdemos paz, perdemos un empleo, perdemos compañía, perdemos dinero, perdemos tiempo, perdemos amistades, perdemos estabilidad, perdemos logros, perdemos cosas que queremos y que no podemos recuperar.


Las perdidas nos entristecen y alteran el alma, nos quitan la paz y la alegría, nos dejan un sentimiento amargo en la boca. Nos alteran el ánimo y nos quitan la fuerza para avanzar. Nos hacen quedarnos en la cama, ocultos de la realidad que nos duele, para tratar de evitar la realidad que nos afecta.


Pero no es posible. La tristeza está dentro del alma, aunque lo que nos falte este afuera. Y eso nos pone mal. Entonces, ¿Qué es lo que pone triste a Dios? A Dios nada le falta, porque tiene todo, no tiene pecado, no tiene falencias. Por lo que no se entristece. Sin embargo, Pablo nos deja esta perla de algo que pone triste a Dios. Parece mentira que algo tan pequeño pueda lograrlo, pero es cierto. El Ser más poderoso del Universo, el Eterno y Absoluto Dios se pone triste, ¡cuando un ser humano peca!


Eso que vos minimizas y no le das mayor importancia, tus pecados cotidianos, esos por los que ya no pedís perdón, porque ni los consideras pecado, eso pecados que comparados con el adulterio vender droga parecen poca cosa, son, sin embargo, las cosas que lo hacen poner triste a Dios.


Tu mentira, tu indiferencia, tu enojo, tu envidia, tu hipocresía, tu malestar, tus ausencias en las reuniones, tu falta de lectura de la Biblia, tu mala costumbre de no orar, tus pocas ganas al alabar, tu animo ciclotímico, tus tonterías cotidianas, Dios las llama pecado, y eso lo entristece.


¿Alguna vez te pusiste a pensar que tu actitud de hoy puede generar tristeza en Dios? ¿Y que por tu culpa Dios llora? Creo que si lo pensaramos un poquito más a conciencia, evitaríamos muchos pecados habituales en nuestra vida, solo por el respeto de no dañar a Dios.


Algunos viven como si no les importara. Y eso daña a Dios. No sigas siendo negligente, no hagas que Dios se ponga triste por lo que haces.


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