martes, 30 de enero de 2018

Elías ¿Qué pasó?

El viento sopla, el calor en el monte Carmelo es casi insoportable ¿Imaginan lo que sucede?


Un hombre contra cuatrocientas cincuenta personas y una gran multitud de espectadores, dos sacrificios, una sola respuesta...
Los profetas de Baal danzaban con ímpetu, gritaban y hacían de todo pero fallaron, su dios no hizo nada, tanto así que Elías se burló de ellos.
Cumplido el tiempo establecido para los adoradores de Baal, Elías preparó el sacrificio para Jehová, y aunque el agua mojó todo y rodeaba el altar, el profeta clamó al Señor:


- “¡Oh Señor, respóndeme! Respóndeme para que este pueblo sepa que tú, oh Señor, eres Dios y que tú los has hecho volver a ti”. (1 reyes 18:37)


Dios respondió, mandó fuego del cielo, consumió el sacrificio, el toro, la leña, las piedras, el polvo y el agua. El pueblo reconoció lo evidente, Jehová es Dios y ningún ídolo es superior a Él, Dios responde a las personas que lo reverencian de corazón. Después de todo esto, Elías ajustició a los profetas de Baal, no quedó ni uno solo con vida.


¡Qué gran victoria! Ese día será recordado por siempre, me imagino al profeta Elías levantando las manos en agradecimiento a Dios mientras el viento mece su pelo, un hombre guiado por el Señor.


Una total diferencia al Elías que asustado por Jezabel, y aun deseando la muerte, escapa hasta llegar al monte Horeb, dentro de una cueva donde esperó a que Dios le hablará. Elías expresó que sirvió con gran celo al Señor, ya que el pueblo de Israel rompió su pacto y se entregó a la idolatría. Elías sintió temor porque lo buscaban para matarlo.


Esto muestra que los siervos del Señor, aun los más entregados pasan por tiempos complejos que muchas veces los llevan a exclamar “Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.” (1 Reyes 19:4)


La depresión quita las ganas de vivir, varias personas atraviesan por esto, ya sea por problemas en el trabajo, con la familia, deudas aún al no encontrar un propósito claro en la vida, la tristeza, la ira, son sentimientos que se pueden superar junto a Jesús, el dijo que dará descanso a los trabajados y cargados, Él quiere darnos el gozo para vivir y afrontar los problemas, confiando en su palabra.


Las experiencias del pasado nos ayudan a madurar si confiamos en Jesús, alejados de él son una tormenta difícil de atravesar.
Al final Dios ministró a Elías y lo motivó para cumplir con su llamado, Dios no solamente nos da nuevas fuerzas, Él nos anima a continuar el camino, así como lo hizo con Josué.


¿Tuviste tiempos de victoria? ¿Tienes tiempos de derrota? Levántate y anda, Jesús te ama, aún hay esperanza para ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Evangelismo

Ultimas fotos