Evangelismo

Ultimas fotos

sábado, 1 de julio de 2017

REFLEXIÓN – Es simple, es claro.

“Y los dos serán una sola carne; así que no son más dos, sino uno.” Marcos 10:8 (RVR)
Simple


Los fariseos llegaron a Jesucristo con una nueva pregunta capciosa. Pero Cristo simplifica como siempre las respuestas y nos deja una enseñanza preciosa. La costumbre judía del momento daba a los hombres a repudiar a su mujer, para darle carta de divorcio en caso de alguna falta que el hombre encontrara. Pero cuentan los historiadores que los judíos habían llevado esta posibilidad al extremo de pedir en divorcio en caso que la mujer queme una comida. Como siempre el hombre fuerza las normas para adaptarlas a su conveniencia y capricho.


Pasaron dos mil años y seguimos peor. Hoy tenemos matrimonios igualitarios, concubinatos, divorcios, parejas que se juntan sin casarse, libertad sexual para los jóvenes y todo parece normal. Pero Dios es simple y claro. Él enseña que en el principio, varón y hembra los creo. Con lo r elimina la posibilidad de un matrimonio igualitario. Aunque muchos me tilden de fascista, es lo que enseña la Biblia.


Y que el sexo es precioso y santo pero que está guardado exclusivamente para el matrimonio. Es decir que los jóvenes de novio no pueden tener sexo, ni aun conviviendo (que es un grave error). Y que las parejas casadas no pueden tener licencias o errores con otros, porque Dios demanda fidelidad a la esposa o al esposo sin excusas.


Tampoco Dios aprueba el divorcio con re casamiento. Porque Dios creó el matrimonio para toda la vida. Y recomienda siempre actuar con espiritualidad (de ambas partes) para superar las diferencias que siempre existen en todo matrimonio. Aquel que diga que no se pelea con su mujer miente. Y esconde un problema.


El matrimonio Dios lo pensó para toda la vida, aun con problemas. Pero si alguno de la pareja es golpeador, violento, infiel, o vicioso y la convivencia es imposible, Dios permitió la posibilidad de la separación. Es triste, pero es una realidad que cuando el matrimonio es mixto, o uno de los dos es menos espiritual que el otro, estos problemas surgen.


Dios nos demanda que hagamos el máximo esfuerzo para recomponer la relación, pero en caso que sea imposible, nos deja la puerta abierta para que rompamos el vínculo. Porque a paz nos llamó Dios. No a que nos sigan golpeando, o intentando perdonar infidelidades frecuentes.


Para vos que estás casado, cuidá a tu matrimonio como el tesoro más precioso que Dios te dio. A vos que estás de novio, cuidá a tu futuro conyugue como el tesoro más precioso que Dios te dio. Respetala/o, amalo/a, cuidala/o. Es lo que Dios te manda.



No hay comentarios:

Publicar un comentario