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sábado, 15 de julio de 2017

LLENOS DEL ESPÍRITU

“Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto.” Lucas 4:1

¿Cuál es la importancia de estar lleno en tu interior? Solo los hombres llenos sobreviven en los lugares vacíos. Aquí, un hombre lleno, Jesús, es llevado a un lugar vacío, el desierto. El mundo está vacío y en él solo sobreviven los que están llenos. Un hombre y una mujer corren peligro de caer en tentación cuando, por ejemplo, salen de su casa al trabajo, vacíos. Hay cosas y lugares hacia donde Dios no te ha podido dirigir porque no puedes pasar por allí hasta que Él no te llene primero.

Aquellos que ya han experimentado la presencia de Dios para su vida saben lo difícil de estar en lugares donde te sientes incómodo y dices: Yo no debería estar aquí. La verdad es que hay muchos lugares en los que te sientes que no debes estar, pero tienes que hacerlo porque es parte de lo que Dios te mandó a hacer. Cuando experimentas la batalla de la presión que hay en el ambiente en el que estás, te das cuenta que, si Dios te hubiese llevado allí sin haberte llenado, hubieras caído en tentaciones y el plan de Dios se hubiera detenido en tu vida.

En algún momento, te encontrarás en la posición donde, si no estás lleno, podrías ser fácilmente confundido. Solo los llenos son dirigidos por el Espíritu de Dios a lugares vacíos; es la única manera en que podrás resistir. Jesús no fue al desierto sino hasta que el Espíritu Santo lo llenó. En Lucas 3, Jesús fue bautizado en las aguas, luego el Espíritu Santo desciende sobre Él, llenándolo en su interior, en su corazón, y oye unas palabras de afirmación de su Padre. Desde los cielos, salió una voz que dijo: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Aquellas palabras de Dios le dejaron saber a Jesús que antes de haber hecho nada, antes de hacer milagros y de salvar a la humanidad, Él era su Hijo y lo amaba. Las palabras de Dios y el Espíritu Santo llenaron a Jesús, y por estar lleno fue dirigido por el mismo Espíritu al desierto.

Hasta que no estés lleno, Dios no te llevará a los lugares que tiene que llevarte, porque el desierto lo experimentas para que, cuando salgas, salgas hacia otra dimensión, lleno, no para acabar contigo. La tentación llegó a Jesús, después de haber ayunado 40 días, donde físicamente se encontraba vacío, con hambre. El enemigo aprovechó aquel vacío para tentar a Jesús. Lo mismo sucede cuando te encuentras vacío, el enemigo aprovecha para tentarte en las áreas de tu carencia.

“14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.” Lucas 4:14

Cuando Jesús fue lleno, fue llevado al desierto por el Espíritu y, cuando sale del desierto, sale en el poder del Espíritu. Los llenos son dirigidos por el Espíritu y, cuando tienen la experiencia de ser dirigidos por el Espíritu a través del desierto, salen con el poder de Dios. Salen del desierto con una autoridad que nunca antes habían tenido. Cada vez que tienes la experiencia de pasar por lugares vacíos y los vences con la dirección del Espíritu Santo, sales más fuerte de ellos, con mayor autoridad, sabes hablar, sabes a qué te vas a enfrentar y cómo caminar.

Si hay algún vacío en tu vida, hoy Dios comienza a llenarlo. Entiende que solo con la llenura del Espíritu Santo es que vas a poder sobrevivir el desierto, si no, te vas a encontrar cayendo en cada tentación que se te presente y, en vez de poder, lo que se habrá multiplicado en tu vida es todo lo contrario a lo que Dios quiere para ti.

Sé lleno del Espíritu para que, cuando salgas a los desiertos de tu país, puedas regresar en el poder de Dios. Sales al desierto y regresas con más poder porque Dios te va a dar la capacidad de vencer la tentación, de vencer cada problema. Conseguirás cada vez más vivir en autoridad, en mayor poder y en una mejor relación con el Señor. Así que en esta hora pídele al Señor que te llene por completo y que no puedas salir al desierto sin estar lleno.

Cuando comprendes esto, en tu interior, tus prioridades comienzan a cambiar. Solo los llenos son dirigidos por el Espíritu de Dios. No puedes poner nada afuera que primero no haya estado dentro de ti. Tienes que tener cuidado, procurar estar lleno y cuidar de todo lo que está saliendo de ti.

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