Evangelismo

Ultimas fotos

viernes, 9 de junio de 2017

MÁS LECCIONES DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Lee 2 Pedro 2:6 al 16. ¿Qué otros ejemplos usa Pedro para dar su advertencia acerca de a qué nos puede llevar la maldad?


La primera referencia significativa a Sodoma en la Biblia se encuentra en Génesis 13:12 y 13. Lot y Abraham deciden separarse por razones “financieras”. Lot eligió el valle del Jordán, y “fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma” (Gén. 13:12). La Biblia comenta: “Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera” (Gén. 13:13).


Más tarde, cuando Dios advirtió a Abraham que estaba planeando destruir Sodoma, Abraham negoció un acuerdo que Dios no la destruiría si se encontraban 10 personas justas allí (Gén. 18:16 al 33). La poca probabilidad de hallar incluso 10 personas justas en Sodoma quedó demostrada por lo que sucedió con los mensajeros enviados a visitar a Lot. La ciudad fue debidamente destruida; solamente Lot y sus dos hijas escaparon (Gén. 19:12-25).Pedro deriva dos lecciones de esta historia. Primero, las dos ciudades proveen un ejemplo del castigo que recae sobre los impíos (2 Ped. 2:6).


Segundo, muestra que el Señor sabe cómo librar al justo de la aflicción y la tentación (2 Ped. 2:7-9). Pedro entonces señala algunas de las características de aquellos que fueron destruidos en Sodoma y Gomorra: siguen la carne, andando en concupiscencia e inmundicia, desprecian el señorío, son atrevidos y contumaces, y no temen decir mal de las potestades superiores (2 Ped. 2:10, 11).Estas características tienen similitudes con cómo Pedro describe a los falsos maestros y sus seguidores.La historia de Balaam se encuentra en Números 22:1 al 24:25.


Había sido contratado por Balac, rey de Moab, para maldecir a los israelitas. Aunque reticente al principio, fue persuadido finalmente a aceptar esta tarea, por causa del ofrecimiento de una mayor suma de dinero (Núm. 22:7 al 21). En el camino, fue confrontado por el “ángel de Jehová” y fue librado de la muerte únicamente cuando su asna se desvió. Balaam, entonces, azotó a su asna y solamente se dio cuenta de su error cuando fueron abiertos sus ojos, y él mismo vio al “ángel de Jehová” (Núm. 22:22-35).


Al final, Balaam terminó bendiciendo a Israel (Núm. 23:4-24:24). Pedro usó a Balaam como un ejemplo de aquellos atraídos por el adulterio y la codicia (2 Ped. 2:14, 15). Tales personas son como Balaam. Han dejado el camino que debieran seguir.


No hay comentarios:

Publicar un comentario