Evangelismo

Ultimas fotos

jueves, 8 de junio de 2017

Activos, no pasivos

¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza [...] ¡Él es mi Salvador y mi Dios!Salmo 42:5


La pasividad no es una amiga para ninguno de nosotros. ¿Sabías que la pereza y la falta de motivación logran carcomerte por dentro? Los que vivimos en Estados Unidos sabemos que aunque aquí se trabaja fuerte, se vive el fenómeno de la tristeza y la soledad. No todos tienen sus familiares acá y se pueden sentir algunas de estas cosas que, llevadas al extremo, son nocivas.


En esos casos, no vas a tener tiempo para pensar mucho, más aun si se está en circunstancias que afectan tu vida como un divorcio, una separación, una pérdida de un ser querido o un trabajo. En estas situaciones, casi al instante dejamos de luchar para salir adelante. Entonces surge el sentimiento humano que es más a dejarse morir, sentirse derrotado, abandonado, y esto no ayuda para nada en la crisis. Claro está, todos los que hemos experimentado algún tipo de pérdida sabemos que se vivirá un luto y eso es normal. Lo que no debemos permitir es quedarnos estancados en esa etapa.


La actividad y la ocupación nos ayudarán a sentirnos útiles e importantes de nuevo. Si lo analizamos, Dios nos dice siempre en sus promesas que nos esforcemos y seamos valientes. También nos dice que en el mundo tendremos aflicción, pero que estemos tranquilos porque Él ha vencido al mundo. Además, nos afirma que no viviremos prueba más pesada de la que no podamos soportar. Por lo tanto, al leer el Manual de Instrucciones encontramos que Dios no nos abandonará.


¡Ponte en acción y sigue adelante!

No hay comentarios:

Publicar un comentario