Evangelismo

Ultimas fotos

martes, 23 de mayo de 2017

REFLEXIÓN – ¿A quién estás impactando hoy?

“Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses. Vuelvete tu tras ella. Respondió Ruth: No me ruegues que te deje”. Ruth 1:15-16 (RVR)
Impacto


La historia de Ruth es muy conocida para aquellos que leemos asiduamente la Biblia, pero siempre hay algo nuevo para rescatar de ella. La estaba leyendo nuevamente y me llamó la atención, como siempre, la enorme generosidad de Ruth de acompañar a su suegra de vuelta a su tierra.


Noemí y Elimelec habían salido de Belén y habían emigrado a Moab por causa del hambre. Fueron con sus dos hijos quienes se casaron con muchachas del lugar. Murió Elimelec, y murieron los dos hijos de Noemí, así que quedaron las tres mujeres solas. No había mucho futuro para ellas por lo que Noemí decide volver a Belén a buscar a sus parientes para poder sustentarse. Las viudas no tenían mucho futuro si no eran ayudadas por sus familiares. Y en Moab ella estaba sola.


Así que libera a sus nueras de acompañarla y las invita a volver a sus casas para rearmar sus vidas. Orfa ve la oportunidad y la toma. Era la mejor opción, de una situación complicada para todas ellas. Pero Ruth no. Ella decide quedarse con su suegra. Decide abandonar a sus familiares y a sus dioses, para ir a una tierra extraña y adoptar a Dios como su Dios.


Generalmente Noemí es criticada por sus malas decisiones, y luego compadecida por su mala fortuna. Pero hoy me llamó la atención el impacto que generó en su nuera esta mujer singular. No sabemos cuánto tiempo estuvieron juntas pero crearon un vínculo muy poderoso. Es común criticar siempre a las suegras porque son metidas y venenosas. No es el caso de Noemí. Ella había logrado crear con sus nueras un excelente vínculo.


Y aunque Orfa se fue a su casa paterna, también amagó con quedarse con Noemí al principio. Lo que más impacta es la decisión de Ruth, que de por sí era una gran mujer y tenía un gran corazón. Pero la influencia de Noemí, le dio también un condimento que ella no tenía. Le dio a Dios. Ruth no solo adoptó a Noemí como madre para cuidarla, sino que adoptó a Dios para que sea su Dios. Ella decidió dejar sus costumbres y sus dioses para abrazar al único Dios verdadero.


¡Qué poder evangelistico que tenía Noemí para impactar de esta manera a su nuera!



No hay comentarios:

Publicar un comentario