Evangelismo

Ultimas fotos

sábado, 13 de mayo de 2017

REFLEXIÓN – La tierra que no te tapa, te hace de terraplén. Salí

“Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme.” Salmo 40:2 (NVI)
Pozo


Tengo un amigo, Daniel, que es pescador y siempre cuenta historias. Me gustó esta para compartirla. Cuentan que en el campo, un caballo cayó en un profundo pozo y no podía salir. Los vaqueanos se acercaron a mirar y viendo que era imposible sacarlo y que posiblemente tenía que ser sacrificado, decidieron terminar con su vida. El problema fue que no tenían ningún arma para matarlo. Solo palas. Así que decidieron enterrarlo vivo, para terminar con su sufrimiento.


Comenzaron a tirar tierra en el pozo sobre el caballo, quien los sorprendió con su actitud. Cada vez que las paladas de tierra caían sobre su lomo, el corcel se movía y pisaba la tierra. En lugar de enterrarlo, estaban haciendo un terraplén que levantaba al caballo. Después de un rato, el feliz animal pudo salir de su prisión.


Es cierto que solo Dios puede sacarnos del pozo de la desesperación, de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano. Solo Dios tiene el poder para levantar nuestro ánimo destrozado y hacernos surfear los problemas. Pero también es cierto que tenemos que ser como aquel caballo.


Si se hubiera quedado echado en el fondo del pozo, y hubiera aceptado su sentencia, hubiera sido tapado por la tierra hasta morir. Pero el caballo quería vivir. No podía salir, no podía saltar para zafar de su prisión, necesitaba ayuda externa. Y en el momento en que comenzó a recibirla, vio su oportunidad y quiso salir.


¿Estas pasando un momento complicado? ¿Estás en un pozo del que no podés salir? ¿Los problemas se te acumulan y las soluciones te parecen imposibles de alcanzar? No estás solo. Dios vuelve a decirte en esta mañana que Él tiene el control. Si. Aunque no lo creas, y aunque parezca extraño, Dios está en el borde de tu pozo dispuesto a ayudarte.


No es tierra para hundirte lo que Él te ofrece. Es un terraplén para levantar tu ánimo caído y destrozado, para que puedas seguir adelante. No te quedes derrotado en el fondo de tu fosa. Dios te extiende la mano para salir y seguir tu camino. Pero vos tenés que querer salir. No es fácil. Hay que sacudirse y patalear. Pero Dios te ayuda. Él nunca te deja solo. Y quiere dejar tu pie sobre la Roca que es Jesucristo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario