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domingo, 28 de mayo de 2017

DIOS TE MUDA EN OTRO HOMBRE

“Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre. Y cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te viniere a la mano, porque Dios está contigo. Luego bajarás delante de mí a Gilgal; entonces descenderé yo a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de paz. Espera siete días, hasta que yo venga a ti y te enseñe lo que has de hacer. Aconteció luego, que al volver él la espalda para apartarse de Samuel, le mudó Dios su corazón; y todas estas señales acontecieron en aquel día.” 1 Samuel 10:6-9

En los versículos anteriores, el profeta Samuel le advierte a Saúl unos acontecimientos que se darían como señal de que Dios estaba con él. En el verso 6 de 1 Samuel 10, se le profetiza a Saúl que el Espíritu de Jehová vendría sobre él con poder, y profetizaría junto con los profetas, y sería mudado en otro hombre. Pero luego, en el verso ocho, el profeta le dice a Saúl que tiene que esperar por él, porque este le enseñaría lo que tenía que hacer.
Hay personas que han sido llamados para algo, pero aún no se han convertido en la persona que tienen que ser para poder hacerlo. El hecho de que Dios te haya mandado a hacer algo, no significa que tú sepas cómo hacerlo. Tú puedes tener una posición, y no ser capaz de manejarla. La gente puede pensar que en el versículo 9 ocurrió lo que Dios dijo en el verso 6, pero hay una gran diferencia entre ambos versos: Primeramente, Dios dice que haría de Saúl un hombre nuevo; en el verso nueve, dice que lo que mudó fue el corazón. La expresión de “mudar el corazón” significa que se prepara para nuevas experiencias.
El ser “mudado en otro hombre” es la experiencia que Dios nos promete en su Palabra. Él nos dice que seremos nuevos en Cristo Jesús, y tú necesitas ser nuevo para ser todo lo que Dios quiere que tú seas. Para ser transformados en las personas que Dios quiere que seamos, necesitamos mudar el corazón, porque si el corazón no despierta, no podemos ver todas las señales para alcanzar la transformación. Si tu corazón despierta, entonces puedes ver todas las cosas que Dios está haciendo contigo para acercarte a ser la persona que debes ser. Pero eso es solo el inicio; por eso hay mucha gente cristiana que su corazón se despertó, pero no han llegado a transformarse completamente. El problema es que la gente no quiere ser cambiada, quieren todas las cosas grandes, haciendo lo mismo de siempre.


Necesitarás gente que te ayude dentro de todo ese proceso, porque una cosa es lo que puedas tener y otra es lo que puedas hacer. Y el poder del Espíritu Santo para tu vida, más que para hacer, es para que seas. Cuando te transformas, aunque no tengas, siempre serás una persona transformada. Hay gente que tiene mucho dinero, lo pierden, y vuelven a levantarse, porque el que ya es próspero, no se trata de lo que tiene, se trata de lo que es, y dondequiera que lo pongas, algo va a hacer, algo va a pasar y va a volver a levantarse. Es esa transformación que se requiere de nosotros.


En la parábola del hijo pródigo, el hermano mayor va donde el padre, y le reclama, diciéndole que nunca le había dado nada, a lo cual el padre le respondió que todo lo que él tenía era del hijo mayor, pero nunca había pedido. El hijo pródigo tenía la fe para pedir, pero no el carácter para sostenerlo. El otro, no tenía la fe para pedir, y por eso nunca disfrutó de nada. Y así hay gente en la iglesia, gente que tiene fe para pedir, pero no permiten que Dios desarrolle su carácter, para poder sostener lo que Dios le quiere dar; y tenemos los que se quejan porque otros piden. Dios le da a los que piden, porque el que pide, recibe. Hay gente que se queja por las ofrendas que dan otros. Nadie debería meterse con las ofrendas de los demás; esas personas son los hermanos mayores que se pasan hablando de lo que otros se atreven a hacer, para ellos criticar.


Nosotros tenemos que saber que el poder de Dios no está solo para hacer, sino también para que nosotros seamos, porque cuando seas, todo lo que Dios ponga en tu mano para hacer, lo harás. Dios siempre ha querido cosas buenas para ti, pero también quiere que seas transformado por el poder del Espíritu Santo. Si tu corazón se ha despertado para ciertos sueños, visiones, metas, y no te han salido en el pasado, es porque a lo mejor has tratado dehacer, sin primero ser.


Tienes que saber que el poder del Espíritu Santo no es solo para hacer, sino también para ser. Cuando seas de la manera que Dios quiere, todo lo que él ponga en tu mano para hacer, lo podrás completar. Hay cosas que has estado tratando para hacer, y como no te han salido, piensas que Dios no las quiere para ti, pero el problema es que no has permitido que él te hagala persona que debes ser.
Permite que el Señor te transforme en la persona que él quiere que tú seas, y sabrás que Dios está contigo, y podrás hacer todo lo que Él ponga en tu mano.

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