En Génesis 31:10-11 dice: “En una ocasión, durante la época de apareamiento, tuve un sueño y vi que los chivos que se apareaban con las hembras eran rayados, manchados y moteados. Y en mi sueño, el ángel de Dios me dijo: “¡Jacob!”. Y yo respondí: “Sí, aquí estoy”.

Jacob, había solicitado a su tío Labán dejar de trabajar para Él, y volver a su tierra natal. Pero Labán le pide que continúe y que le indique la cantidad de salario que quisiera, y eso la pagaría; pero Jacob no le pidió un salario, sino que todas las ovejas manchadas y rayadas que le nacieran, serían de Él. Fue una estrategia inspirada por el Señor, ya que un ángel se lo mostró en sueños para que luego se fuera de allí.

Esto hizo que su salario no tuviera límites, y produjo que Jacob se enriqueciera mucho más de lo esperado, poniendo fin a esa etapa de duro trabajo, para alcanzar libertad y abundancia. El Señor usa lo que tenemos a nuestro alcance y nos inspira con una estrategia especial, Él puede multiplicar todo de acuerdo a lo que tenemos, desde el lugar donde estemos. Esperemos y busquemos la inspiración de Dios para que por medio de una estrategia sobrenatural salgamos de las limitaciones y la escasez, para así poder entrar definitivamente en una nueva etapa de cosecha y libertad.

Oremos así:

“Padre celestial, hoy te pido, que como a Jacob, me des una estrategia especial y bendecida, que me permita termina con la escasez y las limitaciones. Recibo ahora en fe, esa bendición de sabiduría para alcanzar grandes resultados, lo recibo en el nombre de Jesús. Amén”