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viernes, 30 de septiembre de 2016

Buenas Noches


Dios te habla

Para que justificados por Su gracia fuéramos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.
Tito 3:7

Haré con ellos un pacto eterno, de que Yo no me apartaré de ellos para hacerles bien, e infundiré Mi temor en sus corazones para que no se aparten de Mí. Jeremías 32:40

Oración por afirmación

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.Filipenses 4:13

Señor Jesús, te doy gracias por este nuevo día. Quiero agradecerte también que he podido comprender que tienes tu mirada puesta en mí y que me ves como un ser de bendición.

Gracias por perdonar mis pecados y por olvidar mis faltas.
Ayúdame, oh Dios, a estar firme en ti y a ver las cosas de otra manera.
Necesito que me ayudes a restablecer mi autoestima y verme como me ves tú.
No permitas que nada ni nadie me robe la tranquilidad, la paz y el gozo.
Afirma mi vida, Jesús, en ti. Quiero agradarte y ser canal de bendición para otros.

Señor, fortalece mi vida, mi corazón, mi alma y todo mi ser.
En el nombre de Jesús, amén y amén.


“CRISTO MORA EN MÍ.”

Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne, y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. (Juan 6:53-56)

Comer la carne y beber la sangre de Cristo es recibirle como Salvador personal, creyendo que perdona nuestros pecados, y que somos completos en él. Contemplando su amor, espaciándonos en él, absorbiéndolo, es como llegamos a participar de su naturaleza. Lo que es el alimento para el cuerpo, debe serlo Cristo para el alma.

El alimento no puede beneficiarnos a menos que lo comamos; a menos que llegue a ser parte de nuestro ser. Así también Cristo no tiene valor para nosotros si no lo conocemos como Salvador personal. Un conocimiento teórico no nos beneficiará. Debemos alimentarnos de él, recibirlo en el corazón, de tal manera que su vida llegue a ser nuestra vida. Debemos asimilarnos su amor y su gracia. 

No es suficiente que sólo creamos en Cristo para recibir el perdón de los pecados; debemos mediante L. fe recibir constantemente poder espiritual y alimento de parte de Dios por medio de su Palabra…”Las palabras que os he hablado son espíritu y son vida.” Jesús aceptó la ley de su Padre, talló sus principios en su vida, manifestó su espíritu y reveló su benéfico poder en el corazón…
Los seguidores de Cristo deben participar de su experiencia. Deben recibir y asimilar la Palabra de Dios de modo que ésta se transforme en la fuerza generadora de vida y acción. Por medio del poder de Cristo deberán ser transformados a su semejanza y reflejarán las características divinas. 

Es recibiendo la vida derramada por nosotros en la cruz del Calvario como podemos vivir la vida santa. Y esta vida la recibimos recibiendo su Palabra, haciendo aquellas cosas que él orden. Así venimos a ser uno con él.

“UN MÉTODO INFALIBLE.”

“La persona que ama no tiene miedo. Donde hay amor no hay temor. Al contrario, el verdadero amor quita el miedo” (1 Juan 4:18, TLA).

Desde los dieciocho años he tenido cargos en la iglesia: directora de Escuela Sabática, maestra de varias clases, anciana… pero no fue hasta los treinta y nueve que logré controlar la ansiedad y el nerviosismo que me producía hablar en público, saber que iba a ser observada.

Durante años me imponía sobre mí misma una pesada carga de perfeccionismo, porque quería que todos se dieran cuenta de que yo valía, de que podía hacerlo bien, de que mi manera de pensar y de analizar las cosas era digna de admirar. Hasta que me liberé por completo de ese tipo de estrés generado por un inminente momento de gloria. Y recuerdo perfectamente cómo sucedió.

Iba a ir de visita a mi ciudad natal y pensé:
“¿Cómo puedo beneficiar a esta querida iglesia en el poco tiempo que estaré por allí?” Lo mejor que se me ocurrió fue ofrecerme para dar el sermón dos sábados. Así lo hice y, para mi sorpresa, y por primera vez en mi vida, en ninguna de las dos ocasiones me temblaron las piernas ni la voz al hablar en público. Yo misma estaba sorprendida, así que me detuve a analizar el porqué.

La razón se me hizo evidente en seguida: en ningún momento había pensado en mí; todo había sido fruto del cariño, de mi deseo de ser útil, de beneficiar a mis hermanos con las verdades de las que tanto me he beneficiado yo. Y punto, eso era todo. Desde el púlpito miré a los ojos a cada una de las personas que me observaban.

Conocía muchos detalles de sus vidas, y pensaba: “Ojalá fulanita encuentre consuelo en mis palabras”; “Ojalá menganito salga fortalecido hoy de aquí”. Y aquella empatía me conmovió por completo. Me olvidé de mí misma, solo pensé en ellos, y ahí comenzó el milagro. Tan sencillo era y, sin embargo, tanto tardé en entenderlo. Para que no te pase a ti lo mismo, te acabo de revelar el secreto.

Cuando me pregunto “¿Qué tal lo estoy haciendo? Habro la puerta a los nervios, a esa expectativa que me genera temor y temblor. Cuando te pregunto “¿Cuánto bien te estoy haciendo?” se esfuma la ansiedad y solo queda el amor. Y ese amor al otro libera de la preocupación por una misma.

*Pruébalo: es un método infalible.



SU GLORIA MANIFIESTA


Los cielos proclaman la gloria de Dios, y la expansión anuncia la obra de sus manos.


Desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado.
No dejó de dar testimonio de sí mismo.

Un día transmite el mensaje al otro día, y una noche a la otra noche revela sabiduría. No hay mensaje, no hay palabras; no se oye su voz.
Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has establecido, digo: ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, y el hijo del hombre para que lo cuides?
Hay una gloria del sol, y otra gloria de la luna, y otra gloria de las estrellas; pues una estrella es distinta de otra estrella en gloria. Así es también la resurrección de los muertos. Se siembra un cuerpo corruptible, se resucita un cuerpo incorruptible;

Los entendidos brillarán como el resplandor del firmamento, y los que guiaron a muchos a la justicia, como las estrellas, por siempre jamás.


Sal. 19:1 Ro. 1:20 Hch. 14:17 Sal. 19:2,3; 8:3,4 I Co. 15:41,42 Dan. 12:3

“EL PERDÓN QUE TRANSFORMA.”

“¡Dame un espíritu nuevo y fiel! Septiembre. Salmo51:1

Un aspecto significativo del relato que te comenté ayer, es que el perdón del obispo obró un cambio permanente en la vida de Jean Valjean. Aunque donde abunda el pecado, también sobreabunda la gracia, eso no quiere decir que hemos de tomar con ligereza la misericordia divina. Jesús me perdona, y espera que ese perdón surta un efecto positivo en mi vida.

La destacada autora Elena de White dice lo siguiente: “El hecho de que haya cometido algún error no lo hace menos querido por Dios, porque cuando el creyente toma conciencia de su falta, regresa, y vuelve a fijar sus ojos en Cristo.
Sabe que está en comunión con su Salvador, y cuando es reprochado por su equivocación en un asunto de juicio, no camina de mal humor quejándose de Dios, sino que transforma su error en una victoria. Aprende la lección de las enseñanzas de su Maestro, y presta más atención para no ser engañado nuevamente” 

Sí, nuestro Padre sabe muy bien que somos culpables, sabe que hemos fracasado, sabe que hemos errado en nuestra andadura espiritual; pero no se deleita en restregarnos nuestras faltas y delitos, sino que anhela que acudamos a él y oremos: “Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve” (Salmo 51:7).

Podemos acercarnos a Jesús y hacer nuestras las palabras del epitafio de la tumba de Copérnico: “No pido las bondades que recibió Pablo. Ni tampoco la gracia concedida a Pedro. Solo te pido, con toda mi alma, el perdón que tú diste al ladrón crucificado”.

Así como el obispo perdonó a Valjean, y Jesús perdonó al ladrón, Dios está dispuesto no solo a perdonarnos, sino también a transformarnos. Solo hemos de acudir a él y reconocer nuestra verdadera condición. “El perdón de Dios no es solamente un acto judicial por el cual libra de la condenación. No es solo el perdón por el pecado. Es también una redención del pecado” 

William Shakespeare dijo una vez que “nada envalentona tanto al pecador como el perdón”. Hoy puedes sentirte valiente, porque eres un pecador y para ti Dios tiene perdón y transformación.

REFLEXIÓN – Ponete la máscara.

“Aparta mi vista de cosas vanas, dame vida conforme a tu palabra.” Salmo 119:37 (NVI)
Máscara

Me pasó Héctor esta reflexión que me pareció excelente para compartirla.

“Cerca de donde mi esposo y yo vivimos, hay una granja con muchos caballos. Durante cierta época, estos animales tiene mascaras sobre los ojos. Por mucho tiempo, sentí pena por esos caballos que no podían ver, pero, después, me enteré de que mi suposición sobre esas máscaras estaba equivocada. Estaban hechas de una malla abierta y se podía ver a través de ellas. Estas mallas impiden el paso de las moscas que les enferman los ojos. Las máscaras no impiden que los caballos vean, . . .¡evitan que queden ciegos!

Los incrédulos suelen suponer cosas sobre la Biblia similares a los que yo pensaba de las máscaras. Piensan que es algo que Dios nos pone delante de los ojos para que no veamos toda la diversión que podríamos tener. Sienten lástima de los creyentes en Cristo porque creen que el Señor no nos permite disfrutar de la vida. Así como yo no sabía sobre las máscaras de caballos, ellos desconocen de la Biblia. No obstaculza que veamos todas las cosas buenas, sino que evita que nos infecten las mentiras que producen la ceguera espiritual. La Palabra de Dios no impide que disfrutemos de la vida, sino que hace posible que gocemos de aquella cosas que satisfacen verdaderamente”.

Mientras leía esta gran reflexión, me di cuenta que muchas veces somos los mismos creyentes que torcemos la mirada y nos equivocamos en nuestro criterio para decidir lo correcto y lo incorrecto. Somos los hijos de Dios los que miramos con anhelo esas “supuestas diversiones” que el mundo ofrece, y que nos seducen para abandonar el buen camino y pecar voluntariamente.

No es un tema exclusivo de los jóvenes, a toda edad, el diablo se esfuerza en hacernos confundir, y manda sus moscas de la tentación para enceguecernos. A veces son cosas resplandecientes como un nuevo celular, un nuevo trabajo, recibirse en la facultad, los amigos, la novia, la familia o tantas otras cosas lícitas, buenas y lógicas; pero que son usadas para cambiar las prioridades de la vida, y dejamos a Dios en un cuarto o quinto lugar, después de todas las otras cosas que consideramos más imporante.

Pequeñas moscas que nos generan ceguera espiritual. Dejá que la máscara de la Palabra de Dios te haga elegir bien, y la guía del Espìritu te ayude a elegir bien las prioridades de tu vida. No te dejes enceguecer por las luces de este mundo, que ofrece mucho, da poco y te saca todo. La Biblia, te ofrece una vida plena. La Biblia no obstaculiza la verdad, sino que evita que creamos mentiras.



Buenas Tardes


Me acordaré

Hijo, me acordaré lo que te ha sucedido. Miraré y veré tu oprobio…

…veré como has perdido tus bienes… …veré cómo te sientes como huérfano, sin padre…

…veré como padeces persecución… …y como te fatigas, y como no hay para ti reposo…

…parecería como si llevases las consecuencias de los malos actos de tus ancestros… como un castigo… …veo como los que no son dignos se enseñorearon de ti…

…ves toda clase de males a tu alrededor… …te lamentas porque ves el resultado del pecado por doquier…

…pero Yo permanezco para siempre; Mi trono es de generación en generación… ¿Me olvidaré completamente de ti, Y te abandonaré por tan largo tiempo? ¡No! …te volveré a Mí, y haré que seas de nuevo lo que fuiste antes… Jesús

Confesión: Hoy declaro que creo en las promesas de Dios… Él siempre hace justicia a Su tiempo… veré en esta tierra Su salvación y me gozaré con cantos de alegría… recordaré todas las veces en el pasado que me libró cuando ya pensaba que no tenía salida y así fortaleceré mi esperanza… lo declaro en nombre de Jesús, Amén.

Referencia Bíblica: Lamentaciones Capítulo 5


Las puertas de la adoración

Entrad por sus puertas con acción de gracias […]; alabadle, bendecid su nombre (v. 4).
Lectura: Salmo 100

Al entrar en ciertas ciudades importantes, uno puede encontrar puertas famosas, como la Puerta de Brandenburgo (Berlín), la Puerta de Jaffa (Jerusalén) y las puertas de Downing Street (Londres). Construidas con fines defensivos o ceremoniales, todas representan la diferencia entre estar fuera o dentro de ciertas zonas de la ciudad. Algunas están abiertas; otras están cerradas para todos, excepto para unos pocos.

Las puertas a la presencia de Dios están siempre abiertas. El Salmo 100 era una invitación para que los israelitas entraran en la presencia de Dios por las puertas del templo. Se les decía: «Cantad alegres […]; venid ante su presencia con regocijo» (vv. 1-2). Cantar alegres era una expresión apropiada al saludar a un monarca en el mundo antiguo. ¡Toda la tierra debía cantar con alegría a Dios! Él les había dado su identidad (v. 3). Entraban por las puertas con alabanza y acción de gracias por la bondad, la misericordia y el amor del Señor, que permanece para siempre (vv. 4-5). Incluso cuando se olvidaban de su identidad y se alejaban de Dios, Él seguía siendo fiel y los invitaba a entrar en su presencia.

Las puertas en la presencia de Dios siguen abiertas, invitándonos a ir y adorar.


¿Qué debe motivarnos a adorar a Dios? ¿Qué palabras de alabanza puedes ofrecerle hoy?

Las puertas a la presencia de Dios están siempre abiertas.

Palabras para el cansado

Dios el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado (v. 4).
Lectura: Isaías 50:4-10

Pocos días después de la muerte de su padre, C.S. Lewis, que tenía 30 años de edad, recibió una carta de una mujer que había cuidado a su madre durante su enfermedad hacía más de dos décadas. La mujer ofreció sus condolencias por la pérdida, y se preguntaba si él se acordaba de ella. «Mi querida enfermera Davison —contestó Lewis—. ¿Recordarla? ¡Cómo no hacerlo!».
Lewis recordó lo mucho que su presencia en su casa había significado para él, así como para su hermano y su padre en un momento difícil. Le dio las gracias por sus palabras de pésame, y agregó: «Es verdaderamente reconfortante evocar esos días del pasado. El tiempo que usted estuvo con mi madre le parecía muy largo a un niño, y usted se convirtió en parte del hogar».

Cuando luchamos con las circunstancias de la vida, una palabra de aliento de los demás puede levantar nuestro espíritu y nuestros ojos al Señor. Isaías, el profeta del Antiguo Testamento, escribió: «Dios el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado» (50:4). Cuando miramos al Señor, Él ofrece palabras de esperanza y luz en la oscuridad.

Padre Celestial, ayúdame a escuchar tus palabras de esperanza hoy. Ayúdame a expresarlas a los demás para que los guíen a ti.
Las palabras compasivas pueden alentar a un corazón triste.

Feliz Viernes


Hoy Dios te regala

un cielo abierto de nuevas oportunidades,

que las aproveches con inteligencia,

con prudencia y con valentía.

Feliz Viernes.

Es hora de ser valiente,

el mundo te presentará oportunidades

para bien o para mal

escoge el bien y que Dios te bendiga.

Que este viernes sea de bendiciones,

de buen esfuerzo,

que se despejen las nubes

para que veas todo el horizonte

que tienes para conquistar.

Lucas 9

La transfiguración

28 Como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. 29 Mientras oraba, la apariencia de su rostro cambió y su vestido se volvió blanco y resplandeciente. 30 Y dos varones hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías. 31 Estos aparecieron rodeados de gloria; y hablaban de su partida, que Jesús iba a cumplir en Jerusalén. 32 Pedro y los que lo acompañaban estaban rendidos de sueño; pero, permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con él. 33 Y sucedió que, mientras estos se alejaban de él, Pedro dijo a Jesús:
—Maestro, bueno es para nosotros estar aquí. Hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés y una para Elías.
Pero no sabía lo que decía. 34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube. 35 Y vino una voz desde la nube, que decía: «Éste es mi Hijo amado; a él oíd.»
36 Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo. Ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto.

Buenos Dias


jueves, 29 de septiembre de 2016

Buenas Noches


REFLEXIÓN – Fuego vivo y martillo fuerte, esa es la Palabra de Dios.

“¿No es acaso mi palabra como fuego, y como martillo que pulveriza la roca? afirma el Señor.” Jeremías 23:29 (NVI)
Palabra

No hay nada más voraz que el fuego descontrolado en medio de un bosque. No hay manera de pararlo. Cuando en verano el pasto está seco y los arboles deseando agua es un terreno propicio para los incendios forestales. Me tocó solo una vez ver el avance imparable del fuego en un monte en Sierra de la Ventana, y la desesperación de los locales con bolsas y palas tratando de contener la llamarada amarilla insaciable que avanzaba sin control. Cuando el fuego avanza y no se puede detener. Se ven a menudos estos incendios descontrolados en la tele, que consumen hectáreas de bosques y viviendas.

Jeremías no la estaba pasando bien. Venía hablando el mensaje de Dios a un pueblo duro y no estaba viendo ningún resultado. Somos exististas por naturaleza y deseamos medir nuestra gestión por resultados visibles y comprobables. Si hablamos, calculamos cuantas personas hay en el auditorio y eso lo tomamos como una medida de éxito. ¡Imaginate la frustración de Jeremías que estuvo hablando durante años para que no solo no lo escuchen sino que lo tomen por traidor y loco!

En medio de esa frustración y enojo, Dios le deja este mensaje. Mi Palabra es como el fuego, que nada la detiene. Es como el martillo que rompe la roca. Tarde o temprano hace efecto. Y Dios no se equivoca. Su promesa es fiel y verdadera. No te desalientes. Si estas sembrando y no ves resultados, si tu clase de escuelita no crece, si a pesar de tus esfuerzos y tu sincera devoción tu ministerio no tiene frutos, no bajes los brazos.

La Palabra de Dios es como fuego y como martillo. Golpea y quema y finalmente logra su resultado. Es posible que no veas acá el éxito de tu gestión. Pero en el Cielo, Dios está satisfecho con tu trabajo, porque tiene otra medida de éxito distinta a la que tenemos los seres humanos. No mide tu conquista por la cantidad de personas que podes ver, sino por la excelencia de tu gestión, por la devoción de tu corazón, por la sinceridad de tu deseo y por la dedicación de tu vida.

El martllo puede tardar en destrozar la roca, pero finalmente lo logra. El fuego, lento, avanza siempre alentado por el viento y consume todo lo que está a su paso. La Palabra de Dios siempre lleva fruto. Solo hay que tener la perseverancia de seguir sembrando.



CAMINO PERFECTO




“Sigan por el camino que el Señor su Dios les ha trazado, para que vivan, prosperen y disfruten de larga vida en la tierra que van a poseer” Deuteronomio 5:33 (NVI)

El camino de Dios es perfecto y pocos transitan por el porque demanda renunciar a nuestros planes para cumplir los de Dios; pero si seguimos su camino hallaremos vida y todo lo que hagamos será bendecido. En esta noche decide transitar por el camino que Él nos ha mostrado.


Dios te habla

Y ésta es la voluntad del que Me envió: que de todo lo que El Me ha dado Yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final.
Juan 6:39

No escondas Tu rostro de mí; No rechaces con ira a Tu siervo; Tú has sido mi ayuda. No me abandones ni me desampares, Oh Dios de mi salvación.
Salmos 27:9

Estancamiento general

Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.Isaías 54:2, RV-60

¿Estás viviendo una etapa en la cual te hayas estancado? ¿Te parece que no te encuentras en ninguna parte y a veces sientes que se te une el cielo con la tierra? ¿Que te agobian los problemas familiares o la falta de trabajo? ¿Que tratas de servir en la iglesia pero como que tampoco te llena?
Quiero decirte que es válido sentirte de esa manera. Lo que no es válido es quedarse en esa condición.

Siempre he visto que nuestra vida está llena de ciclos que deben cerrarse. Así que le debemos dar oportunidad a Dios para tener nuevos comienzos cuando no cerramos esos círculos de relaciones inconclusas o proyectos que empezaron, pero que nunca terminaron. Hasta en el servicio a Dios tenemos ciclos y eso nos lleva a nuevas etapas.

Dios muchas veces permite que nos sintamos así, porque quiere sacarnos de nuestra zona de comodidad y llevarnos a otras experiencias. La pregunta que cabe es la siguiente: ¿Qué pasa si nos provoca estas molestias? Lo más probable es que nos quedemos quietos y no tomemos ninguna decisión de crecer.

Por lo tanto, realiza cambios radicales que vayan de la mano de nuestro Dios y verás que tendrás la garantía de una vida llena de éxito.

Conciencia


Un hombre fue a ver a un doctor porque no podía dormir, sus nervios estaban destrozados. El médico, después de examinarlo y no encontrar ningún mal, le preguntó: “¿Hay algo que oculta en su conciencia?” El hombre se puso furioso y replicó:

- Yo vine a su consultorio para que me diera un tratamiento médico y no para confesarme.Pero al día siguiente volvió y dijo: - Usted tiene razón; hay algo en mi conciencia. Nuestro padre murió y nos dejó una herencia nombrándome albacea; yo me quedé con la parte que le correspondía a mi hermano, se la robé.El doctor insistió en que se comunicara con su hermano confesándole su mala acción. Una vez que siguió el consejo, estrechó la mano del doctor y le dijo:

- Gracias a Dios que he descansado de mi carga.

Desde aquella hora se sintió bien.El tener cosas pendientes o el haber hecho algo en contra de nuestro prójimo tiende a quitarnos la paz, se convierte en una carga difícil de llevar y que cada día nos asfixia más.

Por eso mismo, en Efesios 4:26-27 encontramos un gran consejo: “Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle». No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados, porque el enojo da lugar al diablo”. (NTV) No se trata de no molestarnos por alguna circunstancia, pero lo importante es no dejar que ese enojo crezca para no llegar a hacer cosas con las cuales podamos dañar a los demás.

Y lo mismo sucede cuando cometemos una falta contra los demás, el momento en el que nos percatamos de ese error debemos ir hasta la persona afectada y pedir perdón, de esa manera viviremos en paz y seremos bendecidos.

“Confiésense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos”. Santiago 5:16 (NTV)

¿Quieres que tus oraciones sean escuchadas y vivir una vida plena, llena de paz? No esperes más, pide perdón a Dios y a la persona afectada; si tú has sido dañado por alguien, perdona y sé libre.

Adoración: Amamos Tu Presencia

La Actriz Stacey Dash Relata como Dios La Libró de las Drogas y el Aborto

Stacey Dash, una de las protagonistas de la popular producción televisiva de los noventas “Clueless” está lanzando un nuevo libro. En entrevista con CBN News, ella relata cómo Dios evitó que abortara a su hijo y la libró de las drogas.
“Pues se acabó mi vida social” es una frase que Stacey Dash conoce… favorita entre todos los fans de “Clueless”. Y ahora, la inspiración del título de su nuevo libro. Ella explica por qué nombró así su nuevo proyecto.

“Porque cuando me declaré una conservadora, perdí muchos amigos y familiares. Me marginaron en Hollywood”.
Y todo empezó con un tuit: “Vote por Romney. La única opción para tu futuro”.
“Un tuit, un tuit y al día siguiente, toda mi vida cambió”, comenta.
Twitter enloqueció… y siguieron los medios, preguntando: ¿por qué una actriz negra en Hollywood, apoyaría a un candidato conservador?
“He recibido muchos ataques y las personas me han dicho que me calle y solo les digo que no. No voy a tener miedo a la sumisión”, indica.
Stacey dice que su ideología política viene de las experiencias de su vida.

“Escribí el libro porque creo que la gente cree que soy Dionne, que nací en Beverly Hills con una cuchara de plata en mi boca”, comenta.
Pero no es así. Stacey creció en un barrio peligroso de Nueva York y no fue ajena a la vida dura.
“Fui hija de dos padres drogadictos en South Bronx y mi vida no fue fácil. No fue fácil”, dice Stacey.
La actriz y escritora menciona cuáles son las vivencias más destacadas que cuenta en el libro.
“Mi mamá ofreciéndome cocaína, las relaciones que tuve, casi abortar a mi hijo. Gracias a Dios no lo hice. Pienso en eso todo el tiempo”.

Stacey dice que Dios la detuvo al último minuto.
“Yo estaba allí en la camilla de abortos. Estaba avanzada en el embarazo y me sedaron. Tenía la intravenosa en mi brazo, lloraba y en ese punto de mi vida me había olvidado de Dios. Había dejado de hablarle”.
Atrapada en una relación destruida y en las drogas… ella no estaba lista para tener un bebé.
“Entonces, clamé a Dios: ‘Tienes que decirme qué hacer. No quiero una señal, debes decirme qué hacer”.
Y Él lo hizo…

“Él me dijo: ‘Stacey, conserva a tu hijo. Él incluso me dijo que era un niño”.
Stacey se levantó, se quitó la intravenosa. Pero antes de irse, el doctor le hizo un ultrasonido.
“Y vi el corazón de mi hijo, del tamaño de un guisante, latiendo dentro de mí y pensé… Stacey, ¿cómo pudiste considerar acabar esta vida que Dios te ha dado? Es parte de ti, él es tú”.

Actualmente, su hijo Austin tiene 25 años de edad, su hija Lola, 13 y Stacey fue liberada de las drogas desde ese día. Pero, continuaban las luchas…
Stacey también cuenta una llamativa historia de un ex novio…
“Él nos había estado acechando durante tres años, así que conseguí una pistola. Tuve que mudarme, literalmente, no puedo decirte cuántas veces”.
Y ella no tenía miedo de usar su arma.

“Él pateó la puerta. Nos encontró, pateó la puerta y me golpeó. Mi hijo estaba durmiendo arriba y corrí arriba, agarré mi arma, la cargué y volví a bajar dando disparos. Y él estaba subiendo las gradas. Gracias a Dios fallé, pero él entendió el mensaje y nunca regresó”.
Como partidaria de la Segunda Enmienda, algunas de sus palabras la meten en problemas.

Recientemente, ella también fue criticada por sus comentarios acerca de eliminar el mes de la historia afroamericana y los premios BET.
En el libro, ella habla sobre relaciones más abusivas… y ser maltratada por hombres, al vivir ‘a la manera de Stacey’.
Ella pasó la página y ahora lo haces a la manera de Dios…
“Sí, fue después de una mala ruptura, yo estaba en un mal lugar y yo tenía dos niños. No me iba bien y finalmente, caí de rodillas en histeria y dije: ‘Dios, no puedo hacerlo. Tienes que ayudarme. Me rindo’. Y desde ese momento las cosas realmente empezaron a ocurrir”.

Eso fue cuando ella tuvo la valentía de enviar ese famoso tuit. Y justo cuando llegó al fondo de su cuenta bancaria, las ofertas empezaron a llegar.
Hoy en día, Stacey aparece regularmente en programas como “Outnumbered” y “Hannity” como colaboradora de Fox News.
Ella da todo el crédito a Dios.

“Tengo que recordarme a diario: ríndete, ríndete, detente… Uno quiere controlarlo todo, pero debo ver que Dios es el único que puede controlar mi vida. No sé a dónde me llevará, solo Él lo sabe y debo confiar”.

Ella sabe que Él fue fiel luego y lo será ahora.

Buenas Tardes


ESPERA Lo Que Pides y Habla Lo Que Crees

Hoy el Señor llenará tu corazón de fe, para que experimentes su gran amor y poder. Tu boca será bendición profética, poder creativo, vida, salud y gozo para que recibas todas las promesas de Dios.

2 de Corintios 4:13 dice: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”.

La bendición más grande que tenemos es la salvación, y ésta la recibimos por creer con el corazón y por confesar con nuestra boca, según lo que dice Romanos 10:9. El Señor nos ha dotado de la capacidad de creer, para que luego hablemos lo que creemos. Dios llama a las cosas que no son para que sean. Cuando nos llenamos de la palabra de Dios, el Espíritu Santo nos guiará a decir esas promesas, hablando en acuerdo con lo la fe.

Ésta es la forma en que la fe da resultados, ya que lo que creemos no lo debemos contradecir. Debes hablar que en Cristo eres capaz de ser vencedor, aunque aún no hayas logrado las metas que deseas, las promesas de Dios son bendición. Por eso desata las palabras de fe que salgan de tu corazón, decláralas con seguridad. Dios hará mucho más abundantemente de lo que pides o entiendes. Tus palabras de fe tienen un poder creativo. La fe es expectativa de cambio, de transformación, de ver lo que hoy no vemos, y eso siempre debe ir confirmado por nuestras palabras.

Hagamos esta oración:

“Padre Dios gracias por llenar mi oídos y mi corazón con tus palabras que son mi deleite. Tus promesas serán lo que crea y hable cada día. En Cristo soy vencedor y todo lo que tenga que hacer lo podre lograr en el nombre de Jesús. Amén”


Cuando la familia necesita perdón

A pesar del gran amor que tenemos por nuestra familia, muchas veces, perdonar es muy difícil. Tal vez nos han tratado mal o han despreciado nuestro amor y cuidado. Lo cierto es que debemos perdonar incluso cuando la otra persona no se arrepienta o no cambie de actitud. Por lo general buscamos excusas como: “Si tan solo dejara ese estilo de vida (o las drogas o el licor)”, o bien: “Si dejara a ese hombre (o mujer) que parece estar succionándole la vida”. No obstante, debemos hacerlo a pesar de que no haya evidencia de cambio alguno. Esto no significa que mantengamos una actitud pasiva ante el abuso, la humillación o la agresión. Más bien, si perdonamos, elevamos nuestra dignidad y esta nos permite tener la firmeza necesaria para parar el abuso.

Lo contrario al perdón es el rechazo. Este casi siempre trae consigo aislamiento, amargura y un fuerte distanciamiento. Un joven le escribió a sus padres a fin de informarles que iba a casarse con su prometida, con su consentimiento o sin él. Puede ser que este joven haya sido bastante terco e insensible, pero aun así, la carta que recibió de su padre lo dejó sin aliento. Decía: “No te preocupes por invitarnos a la boda: ya no tenemos hijo”. Esto jamás debe expresarse, porque podríamos lamentarlo por mucho tiempo (incluso para siempre en muchos casos).
El perdón debe darse a pesar de las heridas profundas, los sueños frustrados o las promesas rotas. Sin el perdón, no hay esperanza para la reconciliación con la familia. Es posible que sea difícil perdonar a alguien que hiere demasiado, pero hacerlo es algo que libera el camino para la reconciliación.

Hay dos definiciones de perdón que deben tenerse presente para comprender en qué consiste. Tony Campbell expresó: “El perdón no es un beneficio que le confiero a otra persona, es una libertad que me doy a mí mismo”, y el doctor Archibald Hart señaló: “Perdonar es renunciar al derecho de herirte porque me has herido”.

Solo cuando en realidad renunciamos a nuestro derecho de tomar venganza, de señalar y juzgar, hemos perdonado con sinceridad. Todos debemos luchar por alcanzar esta libertad y, al hacerlo, aumentamos nuestra capacidad de amar.
Existen personas a las que el perdón se les dificulta en gran medida. El problema es que se resisten a dejar la ofensa en el pasado. Es frecuente que estos individuos no puedan reconocer el daño y el desgaste que sufren por conservar su “orgullo”. La falta de perdón ocasiona que la amargura, el rencor, el enojo, el dolor y la frustración estén presentes de forma constante; por eso la persona que se encuentra atada a esos sentimientos negativos no es libre en sí y, en la medida en que permanezca en esa posición, se deterioran su salud y su vida emocional.

El perdón no es fácil de comprender. Por lo general esperamos “sentir el deseo” para otorgarlo. Sin embargo, más allá de sentir, está la decisión de renunciar al derecho que creemos tener de vengarnos por lo que nos han hecho. Es optar por ser libres de los sentimientos que se quedaron atrapados en un pasado distante.
No obstante, a pesar de todos los beneficios que reconocemos en el perdón, además de que no es fácil de comprender, tampoco es fácil de otorgar. Se requiere voluntad, decisión y perseverancia para sostenerlo en el tiempo. El perdón es un proceso, y la señal más contundente de que este proceso ha dado su fruto se hará evidente cuando un día nos sorprendan los recuerdos de lo ocurrido y ya no experimentemos dolor.

Sin lugar a dudas, ante una ofensa, el perdón es la única forma de amar y restituir lo negativo; porque de lo contrario, no hay reencuentro y, mucho menos, armonía. El perdón es la única forma de ser libre de la amargura y del rechazo.
Tenemos que aprender a pedir perdón. Tenemos que aprender la forma en que a la otra persona le agrada que nos disculpemos. Esto es identificación y es necesaria para restaurar al otro.

Cuando nos disculpamos de tal forma que el otro logra interpretarnos de la manera correcta, facilitamos que él nos otorgue el perdón y que la relación recobre su confianza.

No solo tenemos que aprender a pedir perdón para que comprendan que estamos arrepentidos, sino que debemos estar dispuestos a recorrer el camino que facilita sanar la herida. Esto significa generar espacio y dar el tiempo que sea necesario.
El sabio de Proverbios nos dice en el capítulo 19, versículo 11: “El buen juicio hace al hombre paciente; su gloria es pasar por alto la ofensa”.
Para que surja el perdón y se restaure la relación, las partes involucradas deben prepararse: tanto el ofensor, demostrando una actitud de arrepentimiento, una responsabilidad asumida y una restitución por el daño, como el ofendido, mostrando paciencia, tolerancia y hasta sabiduría.

Lo que inicia el proceso es estar dispuesto a recorrer el camino. Requiere valentía y la capacidad de valorar los sentimientos de la otra persona. En ocasiones, debemos disculparnos, a pesar de que consideremos que no hemos lastimado, o bien, que lo que hicimos no es tan grave; e igualmente, mostrar misericordia por el otro si somos los agraviados.

Atrévete a Soñar

Tendrás éxito en todo lo que emprendas, y en tus caminos brillará la luz. Job 22:28 – NVI

Feliz Jueves


Cada día de la semana 

tienes la oportunidad 

de tomar decisiones 

desde que te levantas, 

vive este jueves con la decisión 

de estar con buen ánimo 

y trabajando con entusiasmo. 

Sé tú mismo, vive este Jueves

con decisión, con determinación,

tú eres una persona única, completa

que ha tomado la decisión de ser feliz.

Lucas 9

Jesús anuncia su muerte

21 Pero él les mandó que a nadie dijeran esto, encargándoselo rigurosamente, 22 y diciendo:
—Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto y resucite al tercer día.
23 Y decía a todos:
—Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. 24 Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará, 25 pues, ¿qué aprovecha al hombre si gana todo el mundo y se destruye o se pierde a sí mismo?, 26 porque el que se avergüence de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre y de los santos ángeles. 27 Pero en verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.

Buenos Dias


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Buenas Noches


MI GRACIA TE BASTA


Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo.
El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derrama en tus labios; por tanto, Dios te ha bendecido para siempre.
Todos hablaban bien de El y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de su boca.
Habéis probado la benignidad del Señor.

El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, ha hecho a Dios mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado respecto a su Hijo.
En verdad, en verdad te digo que hablamos lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero vosotros no recibís nuestro testimonio.
Probad y ved que el Señor es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el hombre que en El se refugia!
A su sombra placentera me he sentado, y su fruto es dulce a mi paladar.

Y El me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.

A cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo.
Según cada uno ha recibido un don especial , úselo sirviéndoos los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.


II Co. 8:9 Jn. 1:14 Sal. 45:2 Lc. 4:22 I P. 2:3 I Jn. 5:10 Jn. 3:11 Sal. 34:8 Cant. 2:3 II Co. 12:9 Ef. 4:7 I P. 4:10

Perseguidos y atacados

La hierba se seca y la flor se cae, pero la palabra del Señor permanece para siempre.1 Pedro 1:24-25

¿Darías tú vida por Dios? Nuestra respuesta debería ser afirmativa, sin siquiera dudarlo. No obstante, si lo pensáramos mejor, ¿moriríamos por Él?
¿Sabes que ese mismo decreto de muerte se lo entregó Dios a su Hijo? Determinó que muriera por nosotros para darnos vida eterna y Él le obedeció. Así que murió por pagar nuestros pecados y salvar de ese modo a la humanidad.
¡Qué precio tan caro y tan grande! Lo que ocurre es que Dios veía más allá de los sufrimientos y, aunque sabía que sería doloroso, era un sacrificio a favor de sus hijos.

Si lo analizamos, toda la vida los cristianos han sufrido persecución y ataques. En el peor de los casos, los asesinan solo por seguir a Cristo. Según lo registra el Manual de Instrucciones, eso no dejará de pasar.
Cada vez podremos tener más oposición, más ataques, secuestros, torturas de pastores y misioneros, pues estamos en un mundo donde se levantan falsos profetas y mucha gente no sabrá a quién seguir. Sin embargo, recordemos que aunque las cosas de este mundo se pongan peor, la batalla ya se ganó. Tú y yo no debemos olvidar quién es Dios y lo que está escrito en la Biblia: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán» (Mateo 24:35).

Así que no te canses de seguir a Jesús, ya que la recompensa está en los cielos.


Dios te habla

El bienaventurado y único Soberano, el Rey de reyes y Señor de señores; el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A El sea la honra y el dominio eterno. Amén.
1 Timoteo 6:15

Pero el SEÑOR es el Dios verdadero; El es el Dios vivo y el Rey eterno. Ante Su enojo tiembla la tierra, y las naciones son impotentes ante Su indignación. Jeremías 10:10

OLAS ALTAS Y UNA CAMINATA SOBRE EL AGUA

¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Mateo 14:31.

Los discípulos no obedecieron a Jesús inmediatamente. Estuvieron dando vueltas . .Por la playa esperando que fuera, pero finalmente se hizo oscuro, así que entraron en el bote.
Murmurando, refunfuñando y quejándose porque no habían sido capaces de coronar a Jesús como rey, comenzaron a remar los 4,8 km, o más, hacia Capemaum. Tenían un estado de ánimo tormentoso, y Dios les envió algo para desviar su atención de sí mismos. El viento ya se estaba levantando, y pronto un temporal rugió sobre su bote, llevándolos muy lejos de su curso. Ahora, su queja se convirtió en temor. En medio de la oscuridad, con olas que chocaban por todos lados, se dieron cuenta de cuánto necesitaban al Maestro.

Jesús los estaba observando cuando eran zarandeados lejos de la orilla. No los había olvidado. Estaba esperando hasta que sus corazones fueran suavizados y humildemente oraran pidiendo ayuda.
Justo cuando los discípulos pensaban que iban a morir, levantaron su vista y vieron una figura misteriosa que caminaba hacia ellos sobre el agua. “¡Es un espíritu!”, gritaron.

Sus manos se habían aferrado como acero de los remos, pero ahora estaban flojas. El bote se balanceaba, mientras sus aterrorizados ojos se clavaron sobre aquel espectáculo misterioso y terrorífico.
La figura seguía caminando como si fuera a pasar junto a ellos, cuando repentinamente se dieron cuenta de quién era, y gritaron pidiéndole ayuda.
Jesús respondió: “¡Tened ánimo: yo soy. no temáis!” (Mateo H:27).

Pedro se entusiasmó tanto que no se podía quedar quieto. “Señor, si eres tú, dime que vaya contigo sobre el agua”. “Ven”, respondió Jesús.

Mirando directamente a su Señor, ¡Pedro efectivamente caminó sobre las aguas, también! Pero, luego, estuvo tan satisfecho con su nueva habilidad que miró atrás, para ver si el resto lo estaba mirando. Justo en ese momento estaba en una depresión entre dos olas, y perdió de vista a Jesús. “Señor, ¡sálvame!”, gritó mientras comenzaba a hundirse. Jesús extendió su brazo y tomó de la mano a su discípulo. Lado a lado, caminaron de regreso al bote. Ahora Pedro no tenía ninguna razón para presumir. Pero tenía una pregunta que responder para sí mismo: Jesús quería saber por qué había dudado.

HAZLO, Y PUNTO

«Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe y el eunuco no lo vio más; y siguió gozoso su camino. Pero Felipe se encontró en Azoto; y, al pasar, anunciaba el evangelio en todas las ciudades». Hechos 8: 39, 40

¿Cuál es el último principio para compartir tu fe de manera efectiva según el relato de Felipe y el eunuco etíope? Este: Principio 7. Mantente listo a darte la vuelta y volver a empezar. La que le ocurrió a Felipe pone de manifiesto la enseñanza de Jesús: «A todo el que tiene, se le dará» (Luc. 19: 26). Eso explica por qué algunas personas siguen encontrando nuevas oportunidades de dar testimonio doquier van. No es que, de alguna forma, sean mejores que el resto de nosotros. Es, simplemente, que siguen poniéndose a disposición del Espíritu, el cual, como un buen empresario, elige invertir su tesoro en los que sistemáticamente producen dividendos, no en lo que se niegan a invertir lo que tienen.

Entonces, ¿qué tal si empezáramos cada día con esta humilde y sencilla oración: «Oh Dios, hoy te ofrezco mi vida y mi testimonio. Envíame a alguien que necesite conocer a Jesús y su verdad, o envíame a mí a esa persona. Amén»? Recuerda que compartir tu fe no se basa en tu capacidad, sino en tu disponibilidad. Esta oración en silencio al comienzo del día es simplemente un anuncio al Dios del universo de que si hay alguno de sus hijos de la tierra que necesite conocer a Jesús y su verdad, tú declaras: «Heme aquí, envíame a mí» (Isa. 6: 8). «No tengo ni idea de quiénes son ni de lo que necesitan, pero tengo la promesa de Jesús de que tu Espíritu traerá a mí instantáneamente las palabras que necesitas que yo diga en ese momento. Y, por eso, por la autoridad de tu llamamiento y su promesa, me pongo a tu disposición hoy».

Cuando me adentro en el día acordándome de elevar esta oración —y déjame que pulse el botón de pausa aquí: Confieso que hay días en que es lo más alejado de mi pensamiento, cuando todo lo que quiero es que me toque un asiento solitario en el avión sin ninguna interrupción o cuando todo lo que pienso es en cumplir mi agenda antes de que llegue la noche—. Pero cuando me acuerdo de ofrecerme a Dios como testigo suyo, ¡la gente con la que me encuentro y las historias que se producen me sorprenden aun a mí! Hace unos días, al comienzo de la mañana, elevé esa oración y, en un vuelo entre Chicago y Los Ángeles retrasado por la nieve, me senté junto a una desconocida que se desahogó conmigo contándome su experiencia de fe. Al acabar nuestra conversación, observó: «Alguien se aseguró de que perdiera mi vuelo para que pudiéramos charlar». Gracias a esa oración, yo supe quién era ese Alguien.

Es cuestión de Actitud

Usted no puede mantener su actitud como algo secreto porque se va a ver en su rostro, en su voz y en sus acciones. Por eso hoy le insto para que tenga una actitud positiva acerca de la vida

Por la experiencia sabemos que la vida está llena de altibajos; no importa quién seas, cuánto dinero tengas, o en qué parte del mundo estés; a todos nos va a tocar vivir experiencias tanto felices y exitosas como dolorosas y negativas. He aprendido que algunas personas quisieran tener el control de las cosas y eso les causa estrés y angustia, por lo tanto, “céntrate en lo que puedes controlar”, no podemos cambiar las cosas que no podemos controlar. Así que por mucho que te angusties el resultado seguirá siendo el mismo. No malgastes energía y esfuerzo en cosas que te hacen sentir impotente.

Todas y cada una de las situaciones que vives, hasta las más malas, te enseñan algo. Quizás a ser más fuerte, a saber, que de esa forma que lo has intentado no sale bien, a amar más… y tú eres el que decidirá qué aprendizaje sacar de esa experiencia.

También he aprendido que lo único constante en la vida es el cambio. Y al igual que todo, las situaciones negativas y desagradables también pasan. Lo que debes hacer es quedarte con todo lo positivo y útil de esa situación desagradable, porque una lección aprendida es una prueba a tu capacidad de recuperación y crecimiento.

Por último, la lección más importante que he aprendido es que Dios quiere que tengamos una vida plena, por eso Jesús dijo “Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia” Estar en Cristo es aprender a tener vida para vivir la vida

Y en Él se encuentra la diferencia entre la superación de los problemas de la vida y ser vencido por ellos, porque en Cristo eres más que vencedor.

Oremos: “Señor, gracias por darme vida, física, emocional y por medio de Jesús darme vida espiritual. Estoy honrado(a) y agradecido(a) por el amor, cuidado, favor, gracia y por hacerme ser una persona vencedora en ti, gracias por la vida abundante que me prometes dar, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amen” Versículo: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. Juan 10:10 (RVR60)

Sea verdadero y claro

Le dijeron: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: Lo que desde el principio os he dicho.Juan 8:25

¿Es importante ser veraz y claro en lo que decimos? Sí, porque Dios detesta la hipocresía, las verdades a medias, el fingimiento, el hecho de acomodarse a las circunstancias, las mentiras, los barnices religiosos, la apariencia de piedad y de santidad. ¡A Dios no le gusta nada de esto! Él quiere que seamos veraces.
Mi sinceridad tal vez sea explotada o despreciada, pero padecer “como cristiano” (1 Pedro 4:16) no es motivo de vergüenza; esto no tiene nada de especial. El Señor Jesús dijo: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Jesucristo es nuestro modelo perfecto. Este versículo se refiere a él: “He resuelto que mi boca no haga transgresión” (Salmo 17:3). Nosotros tenemos segundas intenciones, a veces escondemos algunos propósitos a nuestros semejantes, pero Jesús era perfectamente verdadero. Cuando le preguntaron: “¿Tú quién eres?”, él respondió: “Lo que desde el principio os he dicho”, lo cual significa: mis palabras me describen tal como soy, es decir, la verdad. La verdad es la exposición perfecta de un hecho. Jesús era lo que decía ser, la gente podía confiar plenamente en él.

Aún hoy podemos descansar completa y totalmente confiados en lo que dice en los evangelios, por ejemplo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). “Al que a mí viene, no le echo fuera” (Juan 6:37). “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre” (Juan 10:27-29).


Jeremías 43 – 1 Corintios 16 – Salmo 105:1-6 – Proverbios 23:4-5

Buenas Tardes


Falsa o verdadera libertad

(Jesús dijo:) Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres… Todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado… Así que, si el Hijo (de Dios) os libertare, seréis verdaderamente libres.Juan 8:32, 34, 36

Lucas 15:11-24: El hijo perdido

Hace unos cuarenta años, muchos jóvenes europeos pensaban que la generación de sus padres había sido reprimida por demasiadas cadenas: la moral, las conveniencias, las jerarquías, la religión… Había que romper esas cadenas y vivir libre, liberarse de prejuicios, de tabúes, de los jefes… incluso si este marco exigente, y a veces excesivo, podía proteger de una permisividad engañosa.
¿Dónde estamos hoy? ¿Somos más felices? En realidad, creyendo liberarse de un yugo que les parecía insoportable, muchos, sin saberlo, se entregaron a Satanás, quien sabe seducirnos y hacernos esclavos de nuestros deseos. ¿A dónde conduce esto? “El pecado, siendo consumado, da a luz la muerte” (Santiago 1:15).
La Biblia cuenta la historia de un joven que, queriendo vivir su vida, abandonó la casa paterna. Durante cierto tiempo vivió una vida desenfrenada y pensó que había conseguido la libertad. Pero en realidad, sin saberlo, estaba obedeciendo al seductor de los hombres. Más tarde, cuando hubo malgastado todo y llegó una hambruna, tuvo que cuidar cerdos. ¡Pero los dueños lo trataron peor que a ellos!


¡No, la felicidad no está en la satisfacción de nuestros deseos, sino únicamente en una relación viva y personal con Jesucristo! Mediante su muerte y su resurrección, da la verdadera libertad a todos los que confían en él: libera del pecado, porque lo derrotó mediante su sacrificio en la cruz. Él nos dice: “Si el Hijo (de Dios) os libertare, seréis verdaderamente libres”.

Jeremías 40 – 1 Corintios 14:20-40 – Salmo 104:14-18 – Proverbios 22:28


El que confia en el Señor Jesus jamas sera avergonzado

VICTORIA EN JESUS


Devorada ha sido la muerte en victoria.
A Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.

Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con El, sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre El. Porque por cuanto El murió, murió al pecado de una vez para siempre; pero en cuanto vive, vive para Dios. Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.
Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.


I Co. 15:54, 57 Heb. 2:14,15 Ro. 6:8-11; 8:37

Discípulos del Señor

“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Juan 8:31-32

Un discípulo del Señor es aquel que recibe la Palabra y le da prioridad en su vida. Alguien que se renueva todo el tiempo y acepta la verdad de Dios para su vida, moviéndose y caminando en esa verdad para establecer nuevos pensamientos.

Cuando pensamos lo que Dios piensa de acuerdo a la Palabra de Dios, hay respuesta. Jesús dijo que si permanecemos en Su Palabra, lo que pidamos, sería hecho. ¡Mire qué nivel de bendición! Los discípulos del Señor viven paso a paso en un nivel de relación con la gloria de Dios. La gente los llama “bendecidos”, lo ven pasar y dicen: “Tranquilo… En este barrio no pasa nada malo porque está ella o él. La verdad se revela en usted, eso ven ellos. Porque al renovar su entendimiento, usted ve las cosas diferentes y las entiende y eso se manifiesta en su vida y da testimonio a los que lo rodean.

La parábola dice que el que recibe la Palabra junto al camino es el que la oye y no entiende. Algunos porque no entienden le dan oportunidad al malo para que se aproveche. No tiene demasiado valor que usted escuche teóricamente la Palabra y no la lleve al terreno de la práctica. Elija qué va a hacer con la verdad, usted es el que elije transformar sus pensamientos con la Palabra. ¡Vivirá una vida gloriosa! Sus pensamientos, su visión y su entendimiento de la Palabra irán cambiando. Pero debe establecer una comprensión más profunda de los derechos que tiene en su herencia, y tener su fundamento en eso. Entonces, no sólo sabrá que tiene derechos sino que se comenzarán a manifestar en su vida. Dios quiere que usted se levante a la vida más gloriosa sobre la tierra.

Recuerde: la clave está en permanecer en su Palabra y conocerla.

Declare: Soy un verdadero discípulo del Señor porque camino como él quiere que camine haciendo su voluntad y hablándole a los demás con mi vida renovada.

Oración: Padre, gracias porque soy tu discípulo. Camino en tu voluntad a diario, renuevo mi mente con tu Palabra y puedo ser un testimonio vivo a todos los que me rodean. Nunca me apartaré de ti, en el nombre de Jesús, amén.

Gracias a Dios ya es Miércoles.

Le pedimos al Señor su bendición,

su cuidado y protección

durante todo el día.

Que hoy sea un día que aproveches

cumpliendo con tus metas,

manteniendo el enfoque de lo que quieres lograr

y en ese andar también ayudar a otros.,

Que tengas muchas bendiciones

durante este Feliz Miércoles,

con paciencia y constancia para terminar

lo que empiezas y mucha fe

porque con fe seguimos adelante

aunque por el momento no veamos el final.


Que Dios te ilumine en este nuevo día.

Lucas 9

Jesús anuncia su muerte
21 Pero él les mandó que a nadie dijeran esto, encargándoselo rigurosamente, 22 y diciendo:
—Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto y resucite al tercer día.
23 Y decía a todos:
—Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. 24 Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará, 25 pues, ¿qué aprovecha al hombre si gana todo el mundo y se destruye o se pierde a sí mismo?, 26 porque el que se avergüence de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre y de los santos ángeles. 27 Pero en verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.

Buenos Dias


martes, 27 de septiembre de 2016

Buenas Noches


Yo conozco tus obras

Hijo, Yo conozco tus obras, no seas un tibio espiritual…

…porque a los tibios los vomitaré de mi boca… …no digas Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; porque puedes ser delante de Mis ojos un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo…

…si eres así, Yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas… …Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete cuando ves pecado en ti…

…he aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si oyes Mi voz y abres la puerta, entraré a ti, y cenaré contigo, y tú Conmigo… …si vencieres, te daré que te sientes Conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono…

…si tienes oídos espirituales abiertos para oír, oye lo que el Espíritu te dice… Jesús

Confesión: Hoy declaro que no seré tibio para con el Señor… no prestaré atención a mis logros sino a mi verdadera comunión e intención hacia Cristo… me veré en el espejo de Su Palabra y sabré a ciencia cierta cómo estoy delante de Él… lo declaro en nombre de Jesús, Amén.

Referencia Bíblica: Apocalipsis Capítulo 3

REFLEXIÓN – ¡Que buen remate!.

“Y los que somos de Jesucristo ya hemos hecho morir en su cruz nuestro egoísmo y nuestros malos deseos.” Gálatas 5:24 (NVI)
Remate


Pablo les estaba escribiendo a los gálatas sobre el fruto del Espíritu, que influye o debería influir en nuestra vida mostrando sus nueve atributos: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Algunos creen que es posible vivir sin alguna de estas características, porque el carácter o la naturaleza nos hace ser diferentes.

Nada mas alejado de la realidad. Cuando creemos en Jesucristo como nuestro salvador y somos sellados por su Espíritu Santo, inmediatamente, Dios pone estas nueve cualidades en nuestro corazón. Y tenemos el 100% de la ayuda del Espíritu para demostrarlas a diario y en plenitud.

La pregunta entonces es, ¿por qué hoy vemos a tantos cristianos que no lo demuestran, que en sus vidas falta alguno o todos estos atributos? Sin ir tan lejos, ¿Cuándo fue la última semana que pudiste vivir estas nueve cualidades sin olvidarte de ninguna? Si tenemos estos atributos de parte de Dios, ¿por qué no podemos cumplirlos?

La respuesta la da el mismo apóstol en el remate del pasaje. La razón por la cual muchos cristianos hoy viven con carnalidad y no pueden demostrar la santidad de Dios en la vida, y el fruto del Espíritu en las actitudes, en primer lugar es por su egoísmo.

Egoísmo es pensar primero en mi, segundo en mi y tercero en mi. Y por si acaso, en cuarto lugar también en mi. Es pensar solo en mis deseos y necesidades, en mis caprichos y obsesiones y olvidarme de las demandas de Dios en lo que respecta a mi vida de santidad, y mi relación con los terceros. Si hay alguien que en lugar de ser egoísta, pensó en el bien ajeno, fue el mismo Jesucristo. Y Dios nos manda a imitarlo.

Lo segundo son los malos deseos Y estos no son culpa del diablo sino de nuestra propia tontería. Los malos deseos vienen de nuestros malos pensamientos y nuestros malos pensamientos vienen de lo que miramos, escuchamos, leemos o sentimos. La mente es una esponja que absorbe todo lo que le tiramos y nos devuelve exactamente eso. Si escuchamos frases de doble sentido, vamos a hablar en doble sentido. Si leemos literatura mentirosa, vamos a mentir. Si hablamos de infidelidades vamos a ser infieles.

La única manera de matar el egoísmo y los malos deseos es viviendo en la plenitud del Espíritu. No seas tonto y hacelo.




Presta atención

Hijo, presta atención a los siervos que he enviado que realmente lo son… …a los que aun siendo maltratados e insultados por Mi causa siguen confiando en Mi y siguen a anunciando el mensaje enfrentando nuevas luchas… de aquellos que dicen verdades y no tienen propósitos sucios ni engaño o dobles intenciones… los que han sido examinados y se les ha encargado el evangelio… que transmiten aquella Palabra que realmente penetra en los corazones…

…los que no halagan para quedar bien y no buscan el favor humano ni usan palabras bonitas para buscar dinero… los que tampoco buscan que la gente les rinda honores… los que se han hecho pequeños entre ustedes, como imitando a la madre que juega con su criatura y que son capaces de entregar su propia vida, por sus hermanos tan queridos…

…aquellos que aun en trabajos y fatigas predican Mi palabra, que no son carga a ninguno y su carácter refleja su santidad… hombres buenos y correctos con todos… estos son los que animan y urgen a que se lleve una vida digna de Mí, aquellos que sus hermanos son su gloria y alegría… Jesús

Confesión: Escucharé con mucha atención a los siervos de Dios que realmente lo son: aquellos que siguen sirviendo en medio de la prueba y que no tratan de sacar ventaja de nadie y son verdaderos en sus palabras… aquellos que con su conducta muestran humildad y su vida sincero amor… aquellos que viven en santidad y no se les puede reprochar… lo declaro en nombre de Jesús, Amén.

Referencia Bíblica: 1 Tesalonicenses Capítulo 2

DIOS LO CONOCE TODO


Dios juzgará los secretos de los hombres mediante Cristo Jesús.


No juzguéis antes de tiempo, sino esperad hasta que el Señor venga, el cual sacará a la luz las cosas ocultas en las tinieblas y también pondrá de manifiesto los designios de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de parte de Dios.

Porque ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo…y le dio autoridad para ejecutar juicio, porque es el Hijo del Hombre.

El Hijo de Dios… tiene ojos como llama de fuego.
Y dicen: ¿Cómo lo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en el Altísimo?
Estas cosas has hecho, y yo he guardado silencio; pensaste que yo era tal como tú; pero te reprenderé, y delante de tus ojos expondré tus delitos.
Nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse.
Señor, todo mi anhelo está delante de ti, y mi suspiro no te es oculto.
Examíname, oh Señor, y pruébame; escudriña mi mente y mi corazón.


Ro. 2:16 I Co. 4:5 Jn. 5:22,27 Ap. 2:18 Sal. 73:11; 50:21 Lc.12:2 Sal. 38:9; 26:2

Hay que pagar un precio

Ustedes fueron comprados por un precio; no se vuelvan esclavos de nadie.1 Corintios 7:23

Para mí la llegada a este país hace veintidós años ha sido toda una experiencia. Lo he visto como la universidad de la vida donde me tocó aprender de todo un poco, desde ser mamá y ser esposa, hasta cocinar, trabajar y valerme por mi cuenta.
Podría decir que me tocó pagar un precio. Aunque fue muy duro y tuve que sacrificar muchas cosas que deseaba, no cambio por nada lo que he vivido. ¿Sabes por qué? Porque nunca debemos olvidar de dónde nos sacó Dios. Porque aprendemos a valorar lo que tenemos. Es una manera de mantenernos más enfocados y con los pies en la tierra. Lo que es más importante… ¡ser agradecidos!

Es mejor adquirir poco a poco las cosas, a que Dios nos lo dé todo de una vez, pues lo más seguro es que nos llenemos de orgullo y se nos olvide quién es el Rey de reyes.

No te quejes más de lo que estás viviendo en el lugar en que estás. Si te tocó regresar a tu tierra y esos no eran tus planes, da GRACIAS porque quizá te guardara de algo. Si estás en los Estados Unidos pero la situación no pinta bien para ti, piensa que Dios es el que te sostendrá siempre.

Dios te habla

Un leproso vino rogando a Jesús, y arrodillándose, Le dijo: "Si quieres, puedes limpiarme." Movido a compasión, extendiendo Jesús la mano, lo tocó y le dijo: "Quiero; sé limpio."
Marcos 1:40

Muchos dicen de mi: "Para él no hay salvación en Dios." Pero Tú, oh SEÑOR, eres escudo en derredor mío, mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
Salmos 3:2

A las alturas

El Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.Habacuc 3:19, RV-60

Hoy quiero retarte a dejar todo pensamiento negativo que tienes de ti mismo.
Es tiempo de sacudirse y dejar atrás lo que el enemigo y otras personas han puesto en tu mente y que te lo has creído.
Es día de renunciar a la mentira y es día de reconocer que eres un vencedor y un hijo de Dios. ¡Abandona las máscaras!

No importa qué tipo de vida hayas tenido antes de llegar a Cristo. Una vez que recibes a Jesús en tu corazón y te arrepientes de tus pecados, la Palabra nos dice que nos convertimos en nuevas criaturas. Al ser nuevas criaturas, debemos aprender a ver la vida de otra manera. Debemos aprender a ver las cosas desde otro ángulo.

No sigamos teniendo compasión de nosotros, ya que Dios no nos ve así. Al contrario, Él nos ve como cabeza y no cola. Nos ve en lo alto y no abajo.
Dios quiere llevarnos a nuevas alturas, a nuevas dimensiones.

Buenas Tardes


Autoridad para Atar

En el libro de Jueces, encontramos la historia de Sansón, el hombre más fuerte que probablemente haya habido. Cuando nació, su madre lo dedicó a Dios, haciendo un voto nazareno, que luego Sansón continuó. Sansón se dejó engañar por Dalila, quien había sido enviada por algunos hombres para descubrir cuál era el secreto de aquella fuerza, y así poderle atar. Aquello se convirtió como en un juego para Sansón. Los amigos le decían que se dejara atar, y ellos lo entregarían. Él estaba tan seguro de aquella fuerza, que solo les pidió que no le mataran; y ellos le aseguraron que no lo harían. Entonces, Sansón siguió el juego, comprometiendo aquello que Dios le había dado, aquello que él tenía que haber cuidado y guardado. Aquella fuerza no era para jugar con los amigos, sino para representar al Dios Todopoderoso, y para defender como poderoso gigante a los hijos de Dios.

Sansón no tuvo sospecha de Dalila, porque ya él jugaba con esto con sus amigos; ya él había abierto una puerta para esto. Muchas veces, damos acceso a ciertas personas a nuestra vida, permitiéndonos ciertas conversaciones, sin entender lo que esto representa para nosotros, y para el poder y la autoridad que Dios nos ha dado. La Biblia nos dice, en Proverbios, que las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. A veces, nos descuidamos, porque nos sentimos muy seguros de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas; pero tenemos que cuidar cada conversación. Hay pensamientos que tú no puedes recibir. Los pensamientos de enfermedad, de escasez, no puedes recibirlos. Mientras otros creen en la crisis económica, tú tienes que decir, como dijo Sam Walton –uno de los hombres más prósperos actualmente – Me enteré de la crisis económica; he decidido no participar de ella.

Aun sin sospechar de Dalila, Sansón le dio respuestas falsas las primeras veces, como parte del juego. En todas las ocasiones, Dalila intentó lo que él le dijo que acabaría con aquella fuerza, y no funcionó. Entonces, ella le reclamaba por el engaño. Ella tenía malas intenciones con él, ella buscaba hacerle daño, pero resulta que el malo era él. Y así pasa en nuestra vida, que muchas veces, a lo bueno le decimos malo, y a lo malo, bueno. Y de esto también nos advierte la palabra del Señor.

En tu vida, hay quienes te reclaman porque no sales un domingo con ellos, porque solo tienes tiempo para tu iglesia; pero tú les sigues recibiendo las llamadas, y diciéndoles que vas a la iglesia, pero que sigues siendo la misma persona. El asistir a la iglesia se trata de no ser la misma persona; pero has seguido permitiéndote estas conversaciones. Muchos se pierden, por jugar con las cosas del mundo, con malas conversaciones y amistades; por aceptar piropos, tomándolos como nada, cuando vienen de alguien que sabe de tu matrimonio. Hay cosas que uno no debe ni jugar con ellas, que uno no debe abrir una puerta, que uno no debe permitir. Habrá personas, incluso, a las que no podrás ministrarles directamente. Envía la palabra, y deja que el Espíritu Santo haga su obra. No quieras tú hacer lo que le corresponde al Espíritu. Vas a querer ser el Jesucristo en la vida de algunas personas, y puedes terminar crucificado. Esto fue lo que le pasó a Sansón. Cuando permitimos cosas indebidas, de repente, estas cosas comienzan a hacerse grandes y a ejercer presión, como las palabras de Dalila.

“16 Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.” Jueces 16:16

Fue tal la presión que Sansón recibió con los juegos que permitió, que se olvidó de lo que era primero: El llamado de Dios, el voto nazareno, la dedicación que su madre hizo para con él. Este hombre fuerte se dejó atar, descubriéndole a Dalila el secreto de su fuerza. Sansón jugó, poniéndose, cada vez, en una posición más débil. Ninguna atadura externa detuvo a Sansón. La atadura que detuvo la vida de Sansón fue aquella que le tocó el corazón. Las malas conversaciones, las puertas que no se pueden abrir, dieron lugar a una angustia mortal, que hizo que Sansón cediera.

Ante un diagnóstico médico, por ejemplo, hay quienes comentan: De eso fue que murió Fulano. Entonces, buscamos estadísticas, y comenzamos a ubicarnos en lugares a los que Dios no nos ha llamado. Dios nos dijo: Primero, aten al hombre fuerte. Sansón se ató a sí mismo. Dios le dio autoridad para atar afuera, y él abrió la puerta para atarse a sí mismo.

Esta es la palabra de Dios para ti, hoy: Si hay puertas que tú has abierto, si hay pensamientos que has recibido, conversaciones que has tenido que no debiste, y ha llegado angustia a tu vida, la misma es producto de que eres tú el que está atado, y de que no estás tomando la autoridad que Dios te ha dado. El enemigo quiere atar tu vida, pero tú tienes que levantarte como un hombre fuerte, como una mujer fuerte, en la palabra del Señor, y tienes que atar esos pensamientos. Toma tú autoridad sobre ellos, en el nombre poderoso de Jesús, atando y deteniendo todo pensamiento de enfermedad, de escasez.

Tú no puedes estar atado, detenido. Jesús dijo: Primero, ata tú al hombre fuerte. Primero, toma tú autoridad. ¿Cómo? Con tus palabras. Antes de que alguien venga a declarar algo contrario contra ti, contra tu matrimonio, contra tus hijos, adelántate tú. Declara bendición sobre ellos, cancela las palabras que el mundo ha declarado, y enséñales el futuro de bendición que Dios tiene para ellos. Dios te ha dado autoridad para atar la enfermedad, la escasez, en el nombre que es sobre todo nombre.


Marcas que no se borran


¿Qué personas han dejado marcas en tu camino? En la vida puedes conocer muchos amigos, pero nunca se olvidan aquellos que te han acompañado en el momento de dificultad, los que te apoyaron en la necesidad, se preocuparon y te valoraron cuando pensabas que estabas solo. No te olvidarás de aquellos que han dejado una marca cuando estaban contigo. Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?

Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?

Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás. Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo.

Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. Lucas 10:25-37

¿A cuántos has dejado una marca? La palabra de Dios dice que debes amar a tu prójimo como a ti mismo. En otras palabras, Jesús nos pide que seamos el prójimo que deja marca en el camino de las personas. Seguramente, este hombre que recibió ayuda, jamás olvidó al samaritano que salvó su vida, vendó sus heridas y lo cuidó. El samaritano manifestó el amor de Dios por medio de sus actos.

Lo que Dios pide es que des amor y trates a las personas que te rodean como si fueras tú mismo. Te animo a empezar a dejar marcas en la vida de las personas, este día decídete a hacer algo por alguien y muestra el amor de Dios en actos. ¡Sigue los pasos de Jesús, quien a donde iba dejaba marcas!

Dios Sí Te Escucha

Salmo 130:1-18

“De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo. Señor oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica. Jehová si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado. Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado. Mi alma espera a Jehová, más que los centinelas a la mañana, más que los vigilantes a la mañana. Espere Israel a Jehová, porque en Jehová hay misericordia, y abundante redención con él; y el redimirá a Israel de todos sus pecados”.

En este pasaje vemos cómo el salmista comienza su oración expresando la angustia tan grande que tiene; así como nosotros que al pasar por una prueba nos sentimos atribulados, muchas veces solos y hasta pensamos que Dios no nos escucha y que tenemos que llamar su atención. El salmista David -quien era un hombre que amaba al Señor profundamente, tanto que fue catalogado como el hombre conforme al corazón de Dios- también escribió muchos salmos en los que levantaba su voz con angustia en los momentos de aflicción, sin embargo, los terminaba en victoria, dándole la gloria a Dios y reconociendo que siempre estaba con él, sin importar la prueba que pasara.

Hemos escuchado muchos testimonios de diferentes hermanos sobre cómo el Señor los ha sacado de sus pruebas y aflicciones, unas más grandes que otras, pero al final de cuentas momentos difíciles; pues cuando estás metido en el horno de la aflicción, no es posible ponerle medida ni distancias, pareciera como si estuvieras viviendo lo peor, hasta que escuchas acerca de las dificultades de otros y comprendes que las tuyas no son necesariamente las más duras. Por eso, sin importar quién seas o cuán grave sea tu situación, al punto de que hayas pensado que no hay salida, quiero que recuerdes: no hay nada que pase desapercibido para Dios pues Él no se cansa, ni se duerme (Salmos 121) porque está atento para cuidar a cada uno de sus hijos. Él es omnipresente y Omnipotente, o sea que está en todas partes y que nada es imposible para Él; por lo cual puedes confiar en la protección y cuidado divinos.

En el versículo tres del salmo 130, el salmista expresa su angustia por los pecados y dice que Dios no fija su mirada en ellos pues, de lo contrario, nadie podría mantenerse en pie; por eso afirma que en Dios hay perdón. Algunas personas, cuando atraviesan momentos difíciles, se preguntan si Dios los escucha y si acaso no estarán recibiendo un castigo por sus pecados. Sin embargo, debemos recordar que Él es misericordioso y no un juez castigador como algunos piensan y que si nosotros confesamos nuestros pecados, es fiel y justo para perdonarnos toda maldad (1 Juan 1, 9). No hay nada de lo que hayas hecho que la sangre de Jesús no pueda limpiar. La Palabra de Dios dice que el único pecado imperdonable es la blasfemia contra el Espíritu Santo. (Mateo 12, 31-32) Por lo tanto, no cuestiones ni hables neciamente de aquello que ignoras. Así que, no importa la magnitud de tu pecado, si fue antes de conocer a Cristo o después de haberlo aceptado; no importa si crees que tu falta es muy grave; déjame decirte que hay salvación para tu alma. Clama al Señor del cielo, reconociendo tus faltas y pidiendo su perdón; te aseguro que serás escuchado, porque Dios desea que todos nos arrepintamos. Cuando lo hacemos, experimentamos el perdón de Dios y reconocemos su inmenso amor; entonces el Espíritu Santo nos llena de paz, de alegría, y en gratitud podemos adorar a Dios y reverenciar su nombre.

Querido hermano: si estás en un momento de aflicción o de prueba, ten presente que Dios sí te escucha, aun cuando no lo oigas o te parezca que está lejos; o si crees que no está pendiente de ti; eso no quiere decir que Él no esté a tu lado, pues como la conocida historia de Huellas en la arena, es en ese momento cuando está contigo más que nunca; pero te está enseñando a que seas una persona de fe, porque la Palabra de Dios dice que el justo por la fe vivirá (Romanos 1, 17). Sientas o no sientas a Dios, tienes que saber que siempre está contigo. ¡Dios siempre está contigo!

Siguiendo con el texto base, en el verso cinco dice: “Esperé yo a Jehová, esperó mi alma, en su palabra he esperado” porque Dios también se toma su tiempo; no te desesperes cuando la respuesta no llega inmediatamente, tienes que esperar el tiempo de Dios y ser paciente para creerle al Señor, permitiéndole que haga su obra. No importa cuánto Él se tarde, Él no se retrasa; Dios puede soltar la bendición ya mismo, pero si se ha tomado su tiempo es porque quiere que seas una persona madura y no un niño caprichoso que cuando pega su pataleta tiene lo que quiere. No, así no se puede vivir delante del Señor, confía en Él y Él hará. Acude a su Palabra, toma la Biblia y empieza a estudiarla y a creerla; escudríñala porque está llena de sabiduría y bendición.

Luego, el verso seis, habla de cómo los centinelas esperan la mañana, para relacionarlo con la espera del salmista. Este texto siempre me conmueve, ¡me parece tan precioso! Figúrate la espera tan larga que representa para los centinelas la noche: velando, aguardando, muchas veces de pie, tomándose un café para mantenerse despierto; cuidando su lugar de trabajo: un banco, una casa, un edificio. Imagínate lo largas que se hacen las noches para los celadores, deben parecerles eternas. Del mismo modo, cuando tú estás metido en el fuego de la prueba, te parece que la mañana no va a llegar, que la noche ya no tiene doce horas sino como cuarenta o cincuenta; sientes que estás metido en un hueco muy profundo; pero no, déjame decirte que así como el centinela espera la mañana, tú tienes que esperar en Dios, sabiendo que la mañana, de hecho, vendrá; que amanecerá un nuevo día porque así el Señor lo estipuló para tu prueba tenebrosa y horrible, ¡amanecerá un nuevo día! En el momento más oscuro, más terrible, recuerda que la mañana está próxima a venir, no te desanimes.

Hoy mi llamado, mi palabra, mi oración para cada una de mis ovejitas es: no te desanimes, así como el centinela espera la mañana, espera la respuesta de Dios; por favor no te desesperes, porque Dios es real, ¡Dios es real! tan cierto como cada día que ves el sol y, aunque no lo veas, sabes que ahí está, detrás de esas sombras oscuras; así mismo, no importa la prueba, ahí está el Señor. Clama a Él, escucha su voz, escudriña y atiende a su Palabra; si sabes que hay pecado, ponte ahora mismo de rodillas y dile: “Señor, perdóname por favor cualquier falta que haya cometido, perdóname”. Si estás ansioso, no te preocupes y así como el centinela espera la mañana, espera la redención de Jehová, porque está pronta, a la puerta de tu casa. Voy a orar por ti, abre tu corazón y recibe esta oración porque esta palabra viene de Dios para ti. Si estás quebrantado o desesperado, si la angustia llegó a tu puerta, toma esta palabra. Si crees que tu pecado ha sido grandísimo, para ti hay redención, esperanza y salvación.

ORACIÓN
Padre mío yo tomo esta Palabra que me diste y te pido que tú la vuelvas realidad en el corazón de cada uno de tus hijitos. Padre, cualquiera sea su situación, no importa hasta dónde Satanás los haya llevado, yo sé que eres Dios misericordioso y perdonador, tú eres clemente, Señor; eres lento para la ira y grande en misericordia, porque eso dice tu Palabra y nosotros lo hemos evidenciado. Señor: así como el centinela espera la mañana y el guardia que vela por las casas de otros espera que amanezca, yo te pido por tus hijos que están en situaciones difíciles y están clamando a ti, para que tú los llenes de fuerza y ellos puedan esperar en ti, con la confianza de que están en tus manos y que tú tienes todo bajo control. Gracias Señor porque tú aquietarás esas tormentas, les darás paz y una pronta respuesta. Amén.