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domingo, 31 de julio de 2016

Buenas Noches


ÓYEME DIOS

“...y tu corazón se conmovió, y te humillaste delante de Dios al oír sus palabras sobre este lugar y sobre sus moradores... y rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice Jehová. 2 Crónicas 34:27

Deja que la palabra de Dios genere un cambio en tu interior, que tu corazón sea impresionado por su voz. Humíllate delante de Él, pon en sus manos todo lo que eres, llora en su presencia pidiendo lo que anhelas en tu corazón y tu voz será oída por Jehová. Necesitas rendir todo lo que eres, sin reservas ni condiciones.

Dios te habla

El que no está contra nosotros, por nosotros está.

Marcos 9:40

"Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, ni sus caminos son Mis caminos," declara el SEÑOR.

Isaías 55:8


LA MEDALLA DE ORO

“Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que entendamos las cosas que Dios en su bondad nos ha dado” (1 Cor. 2:12).

JENNY THOMPSON es la deportista estadounidense que más medallas olímpicas ha ganado en la historia, con un total de doce, ocho de ellas de oro, entre los Juegos de 1992 y 2004- Por muy poco aficionada que seas al deporte, seguramente te estarás preguntando ¿cómo es posible que siendo sus logros tan grandes y tan recientes, no me suene de nada el nombre de esta nadadora? Porque todos estos triunfos han sido en pruebas de equipo, ni uno solo en individuales. Por eso no se la considera una “reina de la piscina” ni goza de la popularidad que sí gozan otros campeones olímpicos que han ganado medallas individuales.* Jenny es un increíble ejemplo del espíritu de equipo, lo cual, en sí mismo, me parece a mí que constituye ya todo un éxito en esta cultura nuestra individualista hasta la médula. Ojalá pudiéramos compartir su mentalidad todas nosotras, mujeres cristianas modernas, que formamos parte de un equipo llamado Iglesia Adventista en los Juegos Olímpicos de la vida.

En la iglesia no hay cabida para el individualismo, el deseo de destacar ni la competitividad; el llamamiento evangélico es una invitación al trabajo en equipo, a la colaboración, al uso coordinado y eficaz de nuestros talentos personales por el bien de una causa mucho mayor que nosotras mismas: la proclamación de que tenemos un Salvador. Eso no significa que a través de ese esfuerzo conjunto no se obtengan grandes victorias: la conversión de una sola alma a Cristo es la mayor medalla de oro a la que podamos aspirar. Simplemente significa que entre nosotras no caben megaestrellas que lo hagan todo solas, con afán de llevarse la gloria.

Nadie mejor que el apóstol Pablo para cerrar esta meditación de hoy: “Sean humildes y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor; procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por medio de la paz que une a todos. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, […] pero cada uno de nosotros ha recibido los dones que Cristo le ha querido dar. […] Así preparó a los del pueblo santo para un trabajo de servicio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efe. 4:1-12).

Culto de hoy

NO SE NECESITAN SOLDADOS

Y la mano de nuestro Dios estaba sobre nosotros, y nos libró de mano del enemigo. Esdras 8:31.

En los días de Artajerjes, rey de Persia, vivía un judío piadoso llamado Esdras. Lo único que quería era hacer la voluntad de Dios. Como escriba, copiaba cuidadosamente los escritos sagrados y los compartía con otros, de manera que ellos también realmente conocieran cuán grande era Dios.

Esdras llegó a tener tal prominencia que hasta el rey pagano lo reconocía. Un día, llegó delante de Artajerjes con un pedido: “Me gustaría regresar a Jerusalén para enseñar al pueblo sobre Dios y ayudar a reconstruir la ciudad. También, me gustaría llevar a todos los compatriotas que quieran venir conmigo”.

El rey Artajerjes sonrió. Le agradaba Esdras y confiaba en él completamente. Sí, firmaría un decreto. Habían pasado setenta años desde que el primer grupo de judíos regresara a Jerusalén para comenzar la construcción. Había otros dos decretos de reyes anteriores para ayudar a los judíos a comenzar de nuevo, pero el de Artajerjes sería el más completo.

Esto debería haber movido el corazón de cada judío que vivía en el Imperio Persa a regresar a su tierra natal y comenzar de nuevo, pero no ocurrió. Solo unos pocos miles de judíos y sus familias tuvieron la intención de seguir a Esdras. Para su consternación, Esdras descubrió que no había levitas en el grupo.

¿Cómo podría haber un verdadero reavivamiento de la religión sin sacerdotes?

Esdras hizo un llamado urgente, y cerca de cuarenta sacerdotes respondieron. Ahora estaba listo para ir. Pero, todavía había un problema: con todo ese oro, plata y material valioso que llevaban para construir la ciudad, la posibilidad de ser asaltados en el camino era una verdadera amenaza. ¿Qué deberían hacer? El rey, gustosamente, proporcionaría todos los soldados que fueran necesarios para protegerlos. Pero cuanto más pensaba Esdras en esto, tanto menos le gustaba la idea.

“Me da vergüenza pedirle al rey soldados”, dijo. “Ya le he dicho que nuestro Dios cuida de todos aquellos que lo buscan”. Así que, Esdras y los que estaban con él ayunaron y oraron. Después, tomando todas las precauciones posibles, distribuyeron las riquezas entre ellos y comenzaron su largo viaje a su tierra natal. Les tomó cuatro meses. Ningún bandido atacó al pequeño grupo de fieles personas.

¿Sería por casualidad que los judíos en Jerusalén experimentaron una tremenda reforma bajo el liderazgo de Esdras? Era el tipo de hombre que sabía que Dios quería decir lo que decía.

UNA PROMESA PARA TI

Honra a tu padre y a tu madre´ ese es el primer mandamiento que contiene una promesa. Efesios 6:2

“Si alguien tiene un hijo desobediente y rebelde, que no hace caso de lo que le dicen sus padres, y que ni siquiera cuando lo castigan los obedece, sus padres deberán llevarlo ante el tribunal de los ancianos de la ciudad, y decirles: ‘Nuestro hijo es desobediente y rebelde; no nos obedece en nada, es un pervertido y un borracho’. Entonces todos los hombres de la ciudad lo matarán a pedradas” (Deuteronomio 21:18-21).

Aunque a primera vista esta ordenanza podría parecernos muy arbitraria, déjame darte una de las razones por las que la violación de ese mandato ameritaba una condena tan severa. En primer lugar: faltar al respeto a los padres implicaba deshonrar a Dios, puesto que él fue quien ordenó que cada hijo debía honrar a sus progenitores (Éxodo 20:12). Por tanto, tal transgresión suponía la comisión de blasfemia contra su Padre celestial y ese pecado demandaba la lapidación (Levítico 24:16).

Hace algunos años John McCaslin publicó un artículo en el Washington Times en el que narra un incidente que tuvo lugar cuando George Bush -en aquel entonces presidente de los Estados Unidos- visitó a sus padres. El mandatario se levantó temprano y se sentó a compartir con la familia. Cuando la conversación se había tornado bastante amena, el presidente subió los pies sobre el sofá. Indignada por semejante acción, su madre, Barbara Bush, le ordenó que bajara de inmediato los pies del sillón. Su padre, el expresidente George Bush, miró a la señora y le dijo: “Por Dios, Barbara, él es el presidente de los Estados Unidos”. Entonces doña Barbara respondió: “No me importa que sea el presidente, tiene que bajar sus pies ahora mismo”. El presidente sonrió y solo atinó a decir: “Bueno, incluso los presidentes tienen que obedecer a su madre”.

Aunque en estos tiempos nadie es apedreado por rebelarse contra sus padres, todos tenemos el solemne deber de amarlos y respetarlos. Y hay una buena razón para hacerlo. Este es el único mandamiento que contiene una promesa: “Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra” (Exodo 20:12). Esa promesa es para ti.

Los Virus Espirituales Que Te Engañan y Destruyen

El título del correo electrónico decía: “Mi foto de niño”, y el remitente era un amigo conocido; así que procedí a abrir la foto que, al parecer, venía adjunta. Después de un minuto, no sucedió nada. Pensé que era una equivocación y simplemente cerré el correo. No había mensaje ni foto. Sin saberlo, había hecho lo que muchos hacemos por desconocimiento: había importado un virus a mi computadora. Me enteré de esto cuando nuestro experto en computadoras me dijo que el disco duro tenía un virus que estaba causando problemas. Me explicó las distintas maneras que un virus puede entrar. Después de escucharlo, recordé el mensaje engañador que había llegado aquella vez cuando un amigo al parecer me había mandado una foto.

De la misma manera, el enemigo se dispone a enviarnos “correos” engañadores, para introducir una variedad de virus que nos dañan el corazón, los pensamientos, el ánimo y la vida misma, si se lo permitimos. A veces, el diablo manda virus para atacar nuestro disco duro y hacernos daño.

Un virus es un programa que se adhiere a un archivo o aplicación parcial o total, y causa que la computadora haga cosas que uno no desea. Son como el “catarro” o “la gripe” de las computadoras. Un virus tiene la habilidad de duplicarse sólo. El fin de esto es que se duplique, multiplique y cause más daño a más computadoras.

Lo interesante de los virus es que la mayoría de ellos requiere de una acción por parte de la persona que lo recibe, a fin de establecerse dentro de la computadora del individuo. Es decir, para que entre en la computadora, uno tiene que abrir un archivo, recibir y abrir un correo electrónico o autorizar la aceptación de un documento infectado. Encontré muy interesante este punto, porque el enemigo diseñó los virus que entran en el corazón de la misma manera, porque entran cuando existe una acción de nuestra parte que les da entrada.

Quizá experimentamos un rechazo de parte de alguien que queríamos mucho. Al rechazarnos, el enemigo se encargó de que nos entrara ese virus al corazón y nos infectara la autoestima. Luego de eso, pensamos que somos indignos del amor de las personas y que siempre seremos rechazados.

Otros «paquetes» que utiliza el enemigo son los medios que permitimos entrar por nuestros ojos y oídos. Luego de escuchar y ver algo de impacto, el enemigo lo puede usar para cambiar el programa original. Después de un tiempo, sin darnos cuenta, hemos ido cambiando el archivo del programa original. Satanás es muy astuto en cómo introducir los virus en tu vida. No es escandaloso, sino todo lo contrario, lo hace sutilmente para que ni siquiera uno se de cuenta de lo que está sucediendo. Nunca se cansa de buscar nuevas formas de atacarnos y limitar nuestra eficiencia y triunfo.

Desde pequeños, el enemigo comenzó a introducirnos una serie de virus en el corazón para cambiar el programa original. No quiso que nos enterásemos que Dios nos había programado para el triunfo.

Podríamos hablar de sus virus de mentira, desilusión, traición, engaño, abandono, ofensa, tristeza, soledad, enojo, codicia, enfermedad, calumnia, amargura, duda, lástima propia, odio, preocupación y muchos más. Satanás es el autor de la destrucción. La Biblia dice que el sólo vino a matar, robar y destruir (Juan 10:10). No tiene ninguna otra agenda más que destruir tu disco duro, robarte las bendiciones que Dios preparó para ti antes de la fundación del mundo y matarte. Pero Dios nos dio un sentido de propósito, conquista y triunfo. Él ha escrito el antivirus poderoso que nos mantendrá el programa original. La Palabra de Dios declara: «Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él» (Proverbios 22:6).

Instruir a nuestros hijos en la Palabra de Dios es el perfecto antivirus que los protegerá de ser infectados por los virus que envía el adversario. Marcos Witt es un conocido ministro, salmista y fundador del Grupo CanZion, su propio sello musical. Además, es el autor de Enciende una luz y muchos otros libros.

¿Mirando al suelo?

Los cerdos son animales que pertenecen a la familia de los mamíferos artiodáctilos, cuya cualidad principal es que tienen un número par de pezuñas en cada pata. Entre las especies más conocidas de este grupo están el camello, la llama, las vacas, los ciervos, las jirafas, las cabras, etc.

Este animal doméstico es uno de los que se puede encontrar en casi todas las granjas del mundo debido al provecho que se puede sacar de su carne en varios productos de consumo popular. Además, su alimentación no es la más complicada porque son herbívoros y alcanzan la madurez en poco tiempo, lo que le permite a cualquier granjero tener rápidamente una camada numerosa.

Sin embargo, una curiosidad de este animalito es que no puede levantar la cabeza. La estructura fisiológica que tiene sólo le permite ver levemente al horizonte, pero normalmente tiene la mirada puesta en suelo.

Definitivamente es un defecto que restringe mucho su perspectiva visual y afecta su forma de vivir. Quizás por esa razón es de los animales más nerviosos y asustadizos que existen: al escuchar un ruido estrepitoso sale corriendo en dirección indeterminada chocando con todo lo que encuentre a su paso.

Es interesante porque clínicamente hablando, una persona suele tener ese mismo comportamiento cuando está centrada en sí misma. Cuando hablamos de trastornos emocionales como el narcisismo o el egoísmo, el individuo suele tener algunas reacciones atípicas: una llamada de atención provoca su enojo, cuando escucha susurros o risas cercanas cree que es por él o tiene la sensación de que es el único que tiene problemas. También podemos destacar la constante actitud defensiva hacia las personas que lo rodean porque cree que está siendo atacado y su carácter agresivo, como profesión por miedo ser dañado.

¿Te sientes identificado con alguna de esas sensaciones? Entonces lo que te hace falta realmente es una dosis grande del Amor de Dios, porque lo contrario al miedo provocado por una vida centrada es uno mismo, es el amor, y ese antídoto sólo se consigue pasando tiempo con Él.

Ven a la libertad que Dios te ofrece, expande tu perspectiva más allá de tus circunstancias, experimenta el verdadero Amor y echa fuera todo temor.

“En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.” 1 Juan 4:17-19 Versión Reina-Valera 1960

 

Buenas Tardes


SABE LO QUE NECESITAMOS

Sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.

¡Abba, Padre! Para ti todas las cosas son posibles; aparta de mí esta copa, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que tú quieras .

Me fue dada una espina en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca. Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. Y El me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.

Delante de El expongo mi queja; en su presencia manifiesto mi angustia.

Ana …muy angustiada, oraba al SEÑOR y lloraba amargamente. E hizo voto y dijo: Oh SEÑOR de los ejércitos, si tú te dignas mirar la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí y no te olvidas de tu sierva, sino que das un hijo a tu sierva, yo lo dedicaré al SEÑOR por todos los días de su vida. Y a su debido tiempo, después de haber concebido, Ana dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Porque se lo he pedido al SEÑOR.

No sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles;

El nos escoge nuestra heredad.

Fil. 4:6 Mr. 14:36 II Co. 12:7-9 Sal. 142:2 I S. 1:9-11,20 Ro. 8:26 Sal. 47:4


Hay que aplicar coraje al enfrentar los contratiempos

“Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; por lo cual el corazón del pueblo desfalleció y vino a ser como agua.”

Josué 7:5

Hoy quiero mostrarle que frente a los contratiempos usted puede salir victorioso y no retrasarse en el proceso hacia la meta. Josué tenía una Palabra de que nadie lo podría enfrentar, que todos los días de la vida estaría con él, y que no habría posibilidades de que hubiera derrota en el camino. Entonces con la Palabra de Dios, de repente, entra a Jericó, a la ciudad más fuerte y más poderosa, y tiene una victoria completa. Josué le dice a su gente que para la siguiente ciudad no vayan tantos. Sólo mandó a tres mil y no consultó a Dios, sino que creyó que era suficiente lo que le dijo que nadie le haría frente. Esos tres mil fueron a la ciudad de Hai, fracasaron y fueron derrotados. Porque hicieron las cosas a su manera.

El enemigo trabajar en los contratiempos o en el retraso, para hacernos pensar que lo que Dios dijo nos habrá parecido ó que esa promesa era para nosotros pero que en realidad no es así, ó que al pastor le gusta decir palabras lindas y motivadoras pero nada más. Ese es el momento en que usted tiene que enfrentar la situación cuando Dios le trae Palabra a su vida para llevarlo a desarrollar un plan de victorias consecutivas. Tiene que tomar posesión de todo lo que Él le dijo. En el ejemplo de Josué, ellos tuvieron contratiempos, sufrieron una gran derrota en Hai. Pero Dios había dado una palabra y tenía un plan para ellos.

En otras palabras, dice la Biblia, que perdieron el coraje, tuvieron tanto coraje para enfrentar algo como Jericó, pero cuando perdieron en Hai, treinta y seis hombres desfallecieron. Entonces Josué pasa toda la noche buscando a Dios y pidiéndole. Aunque Josué era reconocido por el coraje y la valentía, cuando Dios le revela lo que estaba sucediendo, él remueve lo que era el obstáculo y pasan adelante hacia otra victoria.

Observe bien esta palabra porque Dios tiene planeada victoria para el tiempo venidero. Usted tiene que estar conectado bajo cobertura, recibiendo revelación de Dios y caminando en victoria. No debe dejarse engañar por el enemigo frente a algún contratiempo que venga a su vida. No se pierda lo que Dios tiene preparado para usted y su familia.

Oración: Padre, gracias porque me das las fuerzas y el coraje para enfrentar los contratiempos. Me esforzaré y superaré todo obstáculo. Saldré victorioso porque tú me lo prometiste. Lo creo, en el nombre de Jesús, amén.

REFLEXIÓN – No lo mires de lejos, acordate.

“No te olvides de exaltar sus obras, que con cánticos han sido alabadas. Todo el género humano puede contemplarlas, aunque sólo desde lejos.” Job 36:24-25 (NVI)

Las palabras de los supuestos amigos de Job, están teñidas de su sarcasmo y falsa acusación, por lo que me cuesta leerlas objetivamente. Pero hay algunas frases que son significativas y para meditar. Esta es una de ellas. Eliu sigue hablando contra Job y lo acusa elípticamente de haber pecado y de ocultarlo, y por ello es que Dios lo castiga con tanta dureza. Pero aún en medio de su discurso que se origina en una premisa falsa, aparecen algunas perlas dignas de ser analizadas.

Eliu nos invita a hacer memoria, a no olvidarnos de algo que es evidente, pero que a veces no vemos. Las Obras de Dios. ¿Puede alguien ser tan ciego como para no ver su destreza al pintar el atardecer rojo en una tarde de otoño? ¿O para no ver la perfección de una mariposa que vuela en el jardín? Un simple animal pleno de belleza que muere en una semana.

Hay perfección en la creación de Dios, pero su obra más grande no fue la de armar la naturaleza desde la nada misma. La obra más impresionante de Dios la hizo en la cruz del Calvario. ¡Que el autor de la vida tenga que morir para salvar a sus peores enemigos (vos y yo) y así satisfacer su perfecta justicia que demandaba castigo para el pecado es la Obra más preciosa y perfecta de toda la eternidad! No hay nada que pueda compararse con ella, ni siquiera asemejarse.

Una obra que ni los mismos ángeles perfectamente fieles a Dios podrían haber logrado, sino que tuvo que ser hecha por Dios mismo, es el hito más impresionante del amor y del sacrificio por otros. Jesucristo muriendo y resucitando es un canto eterno al amor. Su amante reemplazo por cada uno de nosotros para que mi castigo y el tuyo caiga sobre Él es un hecho incomparable.

Y muchas veces en la semana, se me pasa por alto agradecerle a Dios semejante obra, alabarlo por la grandeza de su sacrificio y adorarlo por la perfección de su persona. Pasan las horas y los días, y ni siquiera oro. Estoy demasiado ocupado con mis clientes, con los chicos de vacaciones, con los temas de la iglesia, con las ocupaciones cotidianas, que me olvido de las obras de Dios.


Feliz Domingo 

genial y bendecido para ti.

Feliz Domingo,

Deseo que Dios te bendiga en este día,

que veas su mano de protección sobre ti

y sobre toda tu familia.

Un nuevo domingo ha llegado

para darte esperanza,

es el primer día de la semana,

Bendice a Dios con todo tu corazón,

con toda tu alma, con toda tu mente

y con todas tus fuerzas

y ama a tu prójimo como a ti mismo.

Hoy es una nueva oportunidad

para ser mejor persona,

para dar tu luz al que ande en oscuridad

dándole tus palabras de aliento. 

 

Que este sea un Domingo genial y bendecido.

Marcos 14

Institución de la Cena del Señor

12 El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la Pascua, sus discípulos le preguntaron:

—¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la Pascua? 13 Y envió a dos de sus discípulos diciéndoles:

—Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo, 14 y donde entre decid al señor de la casa: “El Maestro dice: ‘¿Dónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?’” 15 Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto. Haced allí los preparativos para nosotros.

16 Fueron sus discípulos, entraron en la ciudad, hallaron lo que les había dicho y prepararon la Pascua.

17 Cuando llegó la noche vino él con los doce. 18 Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús:

—De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar.

19 Entonces ellos comenzaron a entristecerse y a decirle uno tras otro:

—¿Seré yo?

Y el otro:

—¿Seré yo?

20 Él, respondiendo, les dijo:

—Es uno de los doce, el que moja conmigo en el plato. 21 A la verdad el Hijo del hombre va, tal como está escrito de él, pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.

22 Mientras comían, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y les dio, diciendo:

—Tomad, esto es mi cuerpo. 23 Después tomó la copa y, habiendo dado gracias, les dio y bebieron de ella todos. 24 Y les dijo:

—Esto es mi sangre del nuevo pacto que por muchos es derramada. 25 De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.

Buenos Dias


sábado, 30 de julio de 2016

Buenas Noches


MI AMOR NO CAMBIA

“Aunque las montañas cambien de lugar y los cerros se vengan abajo, mi amor por ti no cambiará, ni se vendrá abajo mi alianza de paz. Lo dice el Señor, que se compadece de ti” Isaías 54:10 (DHH)

“Siento que no merezco el perdón de Dios, he intentado dejar las actitudes que me lastiman pero no puedo, pienso que Él no me ama por esto”. Muchas veces estas palabras son comunes cuando fallamos a Dios, pero eso no debe ser un impedimento para acercarnos a nuestro Padre, pues su amor no cambia, lo único que debemos hacer es pedirle perdón y dejar que en Sus fuerzas seamos libres de todo lo que nos detiene. Recuerda esta palabra “Convertiré el valle de la Desgracia en el paso de la Esperanza”, créela y busca a Dios a través de la oración y se libre.

Dios te habla

No desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día.

2 Corintios 4:16

El da fuerzas al fatigado, y al que no tiene fuerzas, aumenta el vigor.

Isaías 40:29


El mejor amigo… siempre

… Abraham creyó a Dios, […] y fue llamado amigo de Dios (v. 23).

Lectura: Santiago 2:18-26

Una de las frases más sabias que he llegado a apreciar es lo que solía decir mi padre: «Hijo, los buenos amigos son uno de los tesoros más preciosos de la vida». ¡Qué gran verdad! Con buenos amigos, nunca estás solo. Están atentos a tus necesidades y comparten alegremente los goces y las cargas de la vida.

Antes de que Jesús viniera a la Tierra, solo a dos individuos se los llama amigos de Dios: el Señor hablaba con Moisés «como habla cualquiera a su compañero» (Éxodo 33:11), y Abraham «fue llamado amigo de Dios» (Santiago 2:23; ver 2 Crónicas 20:7; Isaías 41:8).

Me asombra que Jesús llama amigos a quienes le pertenecemos: «os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer» (Juan 15:15). Y su amistad es tan profunda que puso su vida por nosotros. Juan afirma: «Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos» (v. 13).

¡Qué privilegio y bendición es tener a Jesús de amigo! Él nunca nos dejará ni nos abandonará. Intercede por nosotros ante el Padre y suple todas nuestras necesidades. Perdona todos nuestros pecados, entiende todas nuestras penas y nos da gracia suficiente en los momentos difíciles. Sin duda, ¡es nuestro mejor amigo!

Señor, ¡qué privilegio que seamos amigos!

¡Oh, qué amigo nos es Cristo!

Exodo 15 – Cántico de Moisés y de María

Asignación

En muchas oportunidades he escuchado el comentario de que las personas se sienten frustradas porque no progresan y además se sienten que están haciendo lo que no es para ellos. Apoyado en esto te quiero decir que “Tus recompensas, logros y retribuciones en tu vida están determinadas por los retos, dificultades y problemas que estés dispuesto a solucionar, tanto para ti como para los demás”.

Cuando se trata de una situación tuya, entonces adquirirás aprendizaje y sabiduría; cuando le solucionas algo a alguien más, te conviertes en una persona en la lista de las recompensas a recibir; es decir, los demás te agradecerán abriéndote puertas, pagándote dinero o conectándote a otros niveles de tu vida.

Si tienes la solución para el problema o la necesidad de alguien más, tendrás una grandiosa fuente de ingresos y bendiciones.

Dios nos creó con capacidades distintivas, con sentidos específicos, es por eso que con tus ojos puedes ver; con tus manos puedes sujetar cosas, con tus oídos puedes escuchar; con tu olfato distingues olores; te desplazas caminando; etc., cada uno tiene una asignación.

Así mismo cada persona tiene algo que ofrecer que será útil para otros; por ejemplo, un médico trata con los problemas de salud de los demás, un contador resuelve los problemas de contabilidad de alguien más; un abogado trata con los problemas legales; un pastor resuelve problemas espirituales y así sucesivamente. Porque “Cada reto y cada problema tienen un lugar o una persona que los puede resolver”.

Si deseas descubrir tu propósito, comienza a ver en que área te desempeñas para resolverle problemas a los demás. Pregúntate ¿en que soy bueno?, ¿Qué hago que cuando le ayudo a otros todo se resuelve?

Podemos concluir entonces que cuando encontramos la habilidad para resolver problemas de alguien más allí encontramos nuestra propia asignación… pues para eso Dios te preparó.

Deje de luchar con lo que usted no puede; por ejemplo, yo anhelo tocar el piano, pero por más que lo intento no logro hacerlo bien, mi talento no está allí; por otro lado, me gusta y resuelvo problemas de los demás en temas espirituales, doy consejos bíblicos que me surgen sin necesidad de esforzarme, es algo que surge naturalmente, todo esto porque tengo la asignación dada por Dios de edificar vidas para que vivan la vida plena que Jesús determinó en Juan 10:10. No me estoy rindiendo ante el reto de tocar el piano, sino que, al haber identificado mi asignación a eso le dedico la mayor parte del tiempo.

¿y tú, ya la encontraste?

Oremos: “Señor, gracias por los talentos que me has dado, por la capacidad para resolver problemas y suplir las necesidades de alguien más. Hoy te pido que me ayudes a descubrir mi asignación y que además le pueda yo dedicar el tiempo que requiere sin distracción, lo pido y declaro en el nombre de Jesús, Amen”

Versículo: “Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos” Romanos 8:29 (NVI)

El pensamiento del Día

Lecciones de vida:

Le dijo un gran sabio a su discípulo:
Si primero no aprendes a ser humilde,
el resto de las lecciones
no sirven para nada.

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí
que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis
descanso para vuestra almas.

Mat. 11:29

Aunque ahora no lo entiendas

Génesis 39:20-21

Y tomo su amo a José y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey y estuvo ahí en la cárcel. Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel.

Esta es la historia de José un muchacho al cual Dios había escogido desde que estaba en el vientre de su madre para cumplir un propósito especial, y que tuvo que pasar por muchos momentos difíciles, tuvo que ser fuerte, valiente y sobretodo confiar totalmente en Dios pues desde que él era un adolescente sus hermanos le tenían envidia por que su padre lo amaba mucho, y sucedió que José tuvo dos sueños los que significaban que sus hermanos y su padre lo iban a respetar en gran manera y se iban a postrar delante de él; esto ocasiono que sus hermanos lo aborrecieran aún más. Luego su padre lo envió a apacentar las ovejas junto con sus hermanos y al llegar a este lugar sus hermanos no lo recibieron bien y decidieron echarlo dentro de un pozo, al día siguiente unos mercaderes ismaelitas pasaban por ese lugar y es ahí cuando José es vendido como esclavo para luego llevarlo a Egipto, en Egipto fue comprado por Potifar un varón de Egipto y estando ahí dicen las escrituras que Dios estaba con él y lo hacía prosperar en todo lo que hacía, Potifar le hizo mayordomo de su casa y le entrego en su poder todo lo que tenía, pero a la esposa de Potifar le gustaba José y lo acosaba constantemente, pues él era de un hermoso semblante pero José no quiso ceder ante sus peticiones, sucedió después que ella lo acuso, entonces lo enviaron a la cárcel, pero a pesar de todo, Dios estaba con él.

Y es que siempre habrá momentos difíciles en nuestras vidas, habrán problemas pero debemos estar firmes y confiar en el Señor pues Él nunca nos abandona, su gracia y su misericordia nos acompañan todos los días de nuestra existencia, y la vida de José nos lo confirma, Dios nos ha escogido, somos sus hijos y tiene un propósito para nuestras vidas, no sé qué tan difícil es tu situación ahora, lo que si te puedo decir es que como José debes de seguir confiando en Dios, porque Él es tu esperanza y mientras lo tengas a Él, nada te faltara, tú no estás solo porque Dios está contigo puede que ahora no entiendas lo que está pasando en tu vida, pero de algo debes de estar seguro/a es que Él es un Dios Fiel y Justo. Tarde o temprano se va a glorificar en tu vida, te va a levantar, así como a José Dios te va a poner en lugares privilegiados, porque eres su escogido, pero no debes desmayar, no debes darte por vencido, no debes dejar tu lugar, sigue siendo valiente y esforzándote porque aunque tu pienses que Dios no le da valor a lo que haces, o pienses que Él se ha olvidado de ti, no es Así, Él está viéndote, su presencia está contigo. Pero el enemigo quiere que te desesperes, quiere que tomes decisiones equivocadas, quiere que te des por vencido y que tomes el camino más fácil que al final lleva a la perdición, quiere que caigas en el pecado para que desagrades a Dios, pero tu querido amigo y querida amiga debes permanecer fiel ante el Señor, debes de mostrar el amor y el respeto que le tienes con tus actos, no permitas que el enemigo te haga flaquear, acuérdate que tienes a un Dios que te sostiene, que no va permitir que seas tentado más de lo que puedas soportar, Dios te fortalecerá, no te dejara ni te desamparará.

Todo lo que pasa en tu vida es con un propósito, mira el lado positivo de tu situación, no te hundas en la desesperación, acuérdate que Dios tiene la última palabra, pronto todo se resolverá y lo entenderás, Dios tiene grandes cosas para tu vida que a su tiempo conocerás, tarde o temprano El Señor te recompensara.

CONFÍA SIEMPRE EN EL, POR QUE NO TE VA A DEFRAUDAR NUNCA

Buenas Tardes


Dios te da lo mejor

“2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.” Génesis 22:2

“12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.” Génesis 22:12

16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo;” Génesis 22:16

Cuando observamos estas escrituras, nos damos cuenta que Dios usa la misma frase en tres ocasiones en el mismo capítulo, pero él marca una diferencia. En el verso 2, utiliza la frase, pero le añade “a quien amas” Queriendo decir que Dios sabía que era a Isaac a quien Abraham más amaba; pero, cuando leemos los versos 12 y 16, Dios no utiliza esas palabras, porque ya Abraham había demostrado que a quien amaba más era a Dios. Lo mucho que esperó por Isaac, al cual amaba grandemente, no superaba el amor de Abraham hacia Dios. Cuando nos bajamos del altar, luego de haber subido dispuestos a entregar lo que Dios nos ha pedido, ahí es cuando verdaderamente demostramos nuestro amor.

Hay personas que llegan a la iglesia y son movidas en el Espíritu, pero cuando se van, lo hacen amando las mismas cosas del mundo que amaban cuando entraron. Incluso, puede que Dios haga grandes cosas contigo, y tú aún sigas con un corazón dañado, amando las mismas cosas que amabas cuando estabas en el mundo.

Dios detiene a Abraham de sacrificar a su hijo, y Abraham se da cuenta que había un carnero detrás de él y lo usó como ofrenda. Abraham, allí en el monte, sacrificó a Isaac en su corazón, y al carnero en el altar. El hecho de que Dios le haya dicho que no sacrificará a Isaac, no era sinónimo que debía quedarse sin dar una ofrenda. Dios se proveyó para que, en ese lugar, se le diera una ofrenda.

“17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” Génesis 22:17-18

Dios comenzó a declarar una palabra profética sobre la vida de Abraham. Hay personas que llevan mucho tiempo en la iglesia y se pregunta el porqué no han crecido ni prosperado, y muchas veces es porque llegan con el fuego y la leña al altar, pero sin su Isaac. La pregunta es: ¿Dónde está tu Isaac? ¿Qué cosas Dios te ha pedido que tú entregues? ¿Qué tienes en tu vida que amas más que a Dios? Quizás tu reputación, tu trabajo, tus amistades. El cambio en el altar ocurre cuando eres capaz de presentarte ante Dios con tu Isaac, de manera que Dios pueda decir: Ahora sé que no hay nada que tú ames más que a mí. En otras palabras: Ahora sí, las cosas están en orden.

Tú no has ido a un altar, sino hasta que, cuando bajes, no haya nada que tú ames más que a Dios.

Cuando Pedro negó al Maestro, lloró amargamente, y regresó a las barcas; y Jesús fue a buscarlo. En la vida, hay dos maneras de ser libre de la culpa: Razonándote fuera de la culpa, o que Dios te saque; porque hay culpas de las que solo Dios te puede libertar, culpas de las que no hay manera que tú te razones fuera de ellas. Pedro no tenía manera de razonarse fuera de su culpa. Cuando llega Jesús, le da una pesca milagrosa. Y a muchos de nosotros nos pasa, que aun cargando una culpa, Dios nos sigue bendiciendo.

Jesús no tan solo le llenó la barca, sino que le tenía un pescado preparado para que comiera, y le preguntó: ¿Me amas? Puede que tú, hoy, cargues alguna culpa; y tú necesitas entender que todo lo que Dios siempre ha querido saber es si tú le amas. Esa es la pregunta que Dios te hace hoy: ¿Me amas? Y, si le amas, ¿dónde está tu Isaac?

¿Dónde está lo mejor de ti? Cuando tú entregas lo mejor de ti, Dios te provee para que sacrifiques. Cuando tú entregas lo mejor de ti, Dios te da lo mejor de sí. La primera vez que Dios le habló a Abraham acerca de descendencia, solo le habló de descendencia espiritual. Le mostró los cielos. Pero, cuando Dios vio que no había nada que Abraham amara más que a él, entonces, le mostró también la arena del mar. Cuando no hay nada que tú ames más que a Dios, él no tan solo te da los cielos, sino que te da también la tierra, con todo lo que le pertenece.


Cada día que pasa, ¿crece o disminuye tu fe en Dios?

Lee Hebreos 11.5-7

¿Se mantiene firme y segura tu fe en Dios en estos tiempos en que abunda la maldad y el amor se enfría? ¿La fe en Dios tiene el control en tu vida aunque la religión se convierte en mera formalidad y la mundanalidad prevalece?

Dios hace posible lo imposible. Cuando descansas tu fe en Él, Dios se hace cargo en tu lugar. Jesucristo dice: «Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá». Cuando la fe deja de orar, deja de vivir.

¡Qué tremendo el poder de la fe en Dios! Si la duda desaparece de tu corazón. Si la incredulidad no tiene cabida en ti. Lo que pidas a Dios en oración se hará realidad. El Señor te dice: «Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho».

La oración proyecta la fe hacia Dios, y a Dios sobre el mundo. Solo Dios puede mover montañas, pero la oración y la fe mueven a Dios. La oración es la fe que reclama lo maravilloso. La oración es la fe que toma posesión de la herencia ilimitada que tienes en Cristo.

Ante la inminente negación de Pedro, Jesús le dice: «Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos» (Lucas 22.31, 32). Cuando la fe se derrumba, los fundamentos de la vida espiritual ceden y toda la estructura de la experiencia espiritual se viene abajo.

Pide más fe a Dios. Cuando te levantes. Mientras vas al trabajo o la escuela. Al caminar y cuando te acuestas. Suplícale a Dios que te dé más certeza de lo que se espera, más convicción de lo que no puedes ver aún.

Reflexión:

Suplícale a Dios que imprima las cosas divinas en lo más profundo de tu alma.


¿Qué hacer en tiempos de angustia?

“Entonces clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones”. Salmos 107:6

Los tiempos de angustia generalmente están caracterizados por el dolor y la prueba. Los pensamientos parecen estar fuera de control, vienen una y otra vez, como dardos venenosos tratando de amedrentar, llenarnos de temor e incertidumbre.

De manera recurrente llega a nuestra mente la misma pregunta: ¿Y si todo sale mal? ¿Y si esta situación no cambia? ¿Qué será de mi familia? ¿Qué será de mi vida? ¿Terminaré avergonzado cuando me pregunten dónde está tu Dios?

La palabra angustia viene del latín angustĭa (“angostura”, “dificultad”), la angustia es la congoja o aflicción. Se trata de un estado afectivo que implica un cierto malestar psicológico, acompañado por cambios en el organismo (como temblores, taquicardia, sudoración excesiva o falta de aire).

Desde una mirada psicológica podemos definir la angustia como la reacción de un individuo frente a una situación traumática, cuando no puede dominar las excitaciones de origen externo o interno. Es un estado de tensión acumulada y que no pudo ser descargada.

Cuando sucede esto y con tantas preguntas en la mente, muchos procuran respuestas y en su afán, suelen buscarlas en lugares y personas equivocadas.

En su desesperación algunos consultan con la señora del barrio que se dedica a tirar las cartas, otros creyendo que lo que necesitan es tener más suerte, recurren a amuletos o supersticiones, mientras que otros comienzan a pedir una cantidad de consejos entre parientes o amigos, casi haciendo una especie de encuesta.

Abrir el corazón a las personas es peligroso y más cuando ni siquiera conocemos su estilo de vida, su sistema de valores y creencias que son en definitiva los determinantes de su comportamiento.

Cuanta gente termina aún más herida por buscar ayuda en las personas equivocadas y que tremendamente peligroso es abrir el corazón a quienes simplemente se conocen en un chat o por redes sociales, sin saber absolutamente nada de ellos.

A veces en lugar de recibir ayuda, solo se logra más dolor o el amargo sabor de la indiferencia o peor aún sentir que la situación que uno confió en privado, ahora se hizo pública sintiéndonos invadidos y traicionados en nuestra confianza.

¿Entonces es importante y correcto pedir ayuda? Por supuesto que sí y en primer lugar debemos invocar a nuestro Padre amoroso quien siempre estará disponible y sus oídos atentos a nuestra oración.

El salmista nos dice a quien es necesario invocar en el día de la angustia, ya que solo Dios es quien en realidad tiene todo poder para cambiar nuestro actual estado y proveer una real solución para nuestros problemas.

“En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.” Salmos 18:6.

En el mismo sentido, leer salmos 118:5 y Jonás 2:2.

Por lo tanto, si hoy tu vida se ha llenado de angustia, si los pensamientos te aturden y el futuro se presenta como una incierta amenaza, invoca a tu Dios, el único que tiene todas las respuestas, solo Él te ama con un amor perfecto y desinteresado. ¡Quien como Él, para cambiar tu situación actual, devolverte el gozo y la paz que sobrepasa todo entendimiento!

Feliz Sábado

Este fin de semana es para disfrutarlo,

para hacer lo que has querido,

para pasar un buen tiempo de tranquilidad.

Que tengas un feliz fin de semana,

lee tu libro favorito, haz tu proyecto en casa,

habla con algunos amigos

y da gracias a Dios por darte la vida.

Marcos 14

Judas ofrece entregar a Jesús

10 Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregárselo. 11 Ellos, al oírlo, se alegraron y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarlo.

Buenos Dias


viernes, 29 de julio de 2016

Buenas Noches


Dios te habla

Según cada uno ha recibido un don especial , úselo sirviéndose los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

1 Pedro 4:10

Cada hombre dará lo que pueda, de acuerdo con la bendición que el SEÑOR tu Dios te haya dado.

Deuteronomio 16:17

¡La salvación es un regalo de Dios!

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Romanos 10:17

Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

Efesios 2:8-9

«Esa noche no tenía sueño; serenamente daba gracias a Dios por la Biblia, la cual leía desde hacía mucho tiempo. Este Libro me mostró que yo era un pecador y que, como tal, merecía el juicio de Dios. Pero también me dio la seguridad de que desde ahora y para siempre soy un hijo de Dios, gracias al sacrificio de Jesucristo, el Hijo de Dios, quien murió por mis pecados.

¿Por qué creí tales promesas? ¿Porque me parecían ciertas? ¿Porque mi lógica encajaba perfectamente con lo que había leído? ¿Porque tenía la impresión de haber comprendido algo de los misterios de Dios por mi propia inteligencia?

¡No! Porque la Palabra de Dios, que es una palabra viva, actuó en mi corazón y en mi conciencia.

En mí mismo no estaba la fuente de la fe, pero por el poder del Espíritu Santo creí lo que este Libro declara, porque es la Palabra de Dios. Esta Palabra, recibida por la fe, da la convicción de haber obtenido el perdón divino y la vida eterna. Por lo tanto, todo verdadero conocimiento está enraizado en la Palabra del Dios de amor y de verdad».

“Vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios”(1 Corintios 2:5).

“El que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Apocalipsis 22:17).

Números 20 – Lucas 2:1-20 – Salmo 81:1-10 – Proverbios 19:5-6


¡Mírame!

Mi socorro viene del Señor, que hizo los cielos y la tierra.

Salmo 121:2

Los que miraron a él fueron alumbrados.

Salmo 34:5

Esta mañana mi hijo se portó mal, y lo llamé para arreglar el problema entre él y yo. Se acercó cabizbajo. –Jerónimo, ¡mírame, por favor!, le dije. El niño levantó la cabeza, y nuestras miradas se cruzaron. Así establecí un contacto personal con él. Jerónimo supo que estaba frente a su papá. Pudo leer en mi mirada que lo amo y que me preocupo por él porque es mi hijo. También comprendió que lo único que yo deseaba era perdonarlo, si él reconocía sus errores. Y gracias a este contacto directo las cosas se arreglaron tranquilamente.

Al llegar la noche, Jerónimo tenía un problema con un juguete. Muy alterado entró en mi oficina con el juguete en la mano. Le daba vueltas y vueltas y trataba de arreglarlo solo. Yo estaba ahí, esperando… Después de un rato lo animé, diciéndole: –Jerónimo, mírame y explícame. El niño levantó la cabeza y descubrió al fin que su papá estaba verdaderamente ahí. ¡Ahí estaba el que podía ayudarle! Entonces me explicó cuál era el problema y rápidamente le arreglé el juguete.

Cristianos, cuando oramos, es esencial volver nuestra mirada hacia Dios. Nunca olvidemos que nos dirigimos a un Padre que nos ama. Él está dispuesto a perdonarnos, si le confesamos nuestros pecados. Él está listo para respondernos, si le presentamos nuestras necesidades. ¡Y nuestras dificultades nunca son demasiado grandes para él!

No oremos, pues, con los ojos puestos en nosotros mismos; no nos dejemos dominar por nuestras dificultades. Levantemos los ojos hacia nuestro Dios, hablémosle realmente, y nuestras oraciones serán transformadas.

Números 16:20-50 – 3 Juan – Salmo 79:1-7 – Proverbios 18:22

Propósitos

Podría decir que uno de los peores desastres de la vida humana es el “no saber para qué ha nacido”.

Cuando las personas no conocen su destino, su propósito, entonces van en la vida sin rumbo, sobreviviendo solamente.

Eso no es lo que Dios quiere para ti, Él quiere que descubras y apliques todo el potencial que hay en ti, que lo conviertas en la razón de la existencia.

Por lo tanto, cuando Dios revela en el corazón de las personas el propósito y el destino de la existencia, es entonces que en esa mente podrá Dios diseñar el mapa con la ruta para llegar hasta ese lugar, para cumplir así el propósito de la existencia.

Alimenta tu mente con la Palabra de Dios, permite que el Espíritu Santo coloque en ti los pensamientos que le llevaran a definir lo que será su futuro.

El Señor le llenará de imágenes que son como “fotográficas mentales” de lo que será ese futuro, quizás no lo veas hoy con los ojos naturales, pero sí estarán claras en tu mente, las verás en tus sueños y en tu corazón tendrás la certeza de que se cumplirán.

¿No te crees con la capacidad para lograrlo?, mira lo que pasa en el momento en el que Dios le habló a Gedeón en el libro de Jueces capítulo 6, en donde le dijo: “Guerrero valiente” a lo que Gedeón respondió “¿cómo es que nos sucede todo esto?” refiriéndose a los problemas que estaba teniendo el pueblo de Israel pues estaban a merced de la tiranía del pueblo de Madian. Pero cuando el pueblo clamo a Dios, entonces escogió a Gedeón; porque cuando Dios escoje a alguien es porque esa persona tiene la capacidad para cumplir con el propósito; por eso Dios insistió diciéndole a este hombre: “Ve con la fuerza que tienes, y salvarás a Israel del poder de Madián”; en otras palabras, Dios le estaba dando una imagen de lo que sería su futuro, le mostró que dentro de él había un guerrero valiente capaz de vencer en medio de la dificultad. Eso quiere Dios hacer hoy contigo… tu eres un guerrero(a) valiente, capaz de triunfar sobre las dificultades más grandes, con la ayuda de Dios todo lo puedes superar, cambiar el destino, crear nuevas cosas, vivir una vida plena, llena de felicidad y de amor, porque el Señor Tu Dios así lo quiere. Créelo, en algún momento de tu vida Dios te va a proyectar un retrato de un futuro potencial que cuando usted lo acepta, va a hacerse realidad.

Oremos: “Señor, gracias por creer en mí, por ser mi fuente de sabiduría y darme todo lo que necesito para hoy y mi futuro. Abro mi mente y mi corazón a todo aquello que me quieres mostrar, acepto cualquier reto e ideas nuevas para avanzar de donde me encuentro el día de hoy, a donde me quieras llevar, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amen”

Versículo: “Cuando el ángel del Señor se le apareció a Gedeón, le dijo: ¡El Señor está contigo, guerrero valiente!” Jueces 6-12 (NVI)

Vulnerabilidad manifiesta

… soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor (v. 2).

Lectura: Efesios 4:2-6

Cuando me animé a salir varias semanas después de una cirugía de hombro, tenía miedo. Me sentía cómoda con el cabestrillo, pero el cirujano y el fisioterapeuta me habían dicho que dejara de usarlo. Entonces, vi esta frase: «A partir de aquí, solo se usarán cabestrillos como una señal visible de vulnerabilidad en un entorno incontrolable».

¡Justo lo que necesitaba! Temía encontrarme con alguien que me abrazara como un oso o que no supiera de mi operación y me golpeara accidentalmente. Me escondía detrás de mi endeble cabestrillo celeste porque temía que me lastimaran.

Ser vulnerables puede dar miedo. Queremos ser amados y aceptados por lo que somos, pero tememos que, si nos conocen realmente, nos rechacen y salgamos lastimados. ¿Y si descubrieran que no somos tan inteligentes… tan amables… tan buenos?

Como miembros de la familia de Dios, tenemos la responsabilidad de ayudarnos unos a otros a crecer en la fe: «animaos unos a otros, y edificaos unos a otros» (1 Tesalonicenses 5:11), «soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor» (Efesios 4:2).

Si somos sinceros y vulnerables, quizá descubramos que todos luchamos contra las tentaciones o para aprender a vivir en obediencia. Pero, sobre todo, compartiremos la gracia del don de Dios en nuestra vida.

Señor, ayúdame a ser sincero.

Ser sinceros respecto a nuestras luchas permite que nos ayudemos mutuamente.

Exodo 14 – Los israelitas cruzan el Mar Rojo

El periodo de espera

“Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová”

Salmos 27: 14

Todos en algún momento determinado hemos recibido una promesa de parte de Dios, e independientemente de la promesa que hemos recibo todos quisiéramos verla cumplida en el menor tiempo posible.

Y es que por alguna razón no nos gusta esperar, todo lo queremos apresuradamente, pareciera que el periodo de espera a veces se hace tan largo que le tenemos hasta temor y muchos lastimosamente en ese periodo dejan de creer que recibirán lo que un día se les prometió.

Hay muchas personas que en el periodo de espera han optado por alejarse de Dios y eso lo único que ha hecho es alargar aún más la espera. No podemos ir por la vida tratando de condicionar a Dios diciéndole o actuando de tal manera que si no nos responde cuando nosotros queremos nos alejaremos de Él. Recuerda que Dios sin nosotros, seguirá siendo Dios, nosotros sin Dios no somos nada, eh allí la diferencia tan importante.

Quizá hoy te encuentres en un periodo de espera, quizá ya pasaron muchos días, semanas, meses o hasta años, y no has visto la promesa cumplida, ¿Significa que no se cumplirá? O ¿Simplemente aun no es el momento?, quiero pensar que no es el momento, quiero pensar que Dios siempre tiene los tiempos medidos y que mi función no es estar expectante de cuándo y cómo sucederá, sino más bien el de deleitarme en su presencia y seguir alabándolo aun cuando no me respondiera.

Y es que Dios toma muy enserio esa alabanza que damos cuando las cosas no están saliendo como quisiéramos, porque esa alabanza es realmente verdadera, porque alabar a Dios en los momentos de éxito y bendición es muy fácil, pero alabar a Dios en medio del desierto, en medio del anonimato o en medio de la tribulación no lo es tanto.

¿Cómo está siendo tu actitud frente al periodo de espera?, ¿Estas alabando a Dios en medio de las circunstancias adversas?, o ¿Estas quejándote, reclamando y hasta amenazando a Dios si no te contesta cuando tú quieres o cuando tú crees que necesitas la respuesta?

Hoy quiero invitarte a que dejes de enfocarte en la respuesta que esperas y comiences a adorar a Dios independientemente del momento que estés viviendo, cuando lo adoras tus fuerzas son renovadas, cuando lo adoras tu fe se fortalece, su Santo Espíritu te llena y consigues nuevas fuerzas para seguir adelante.

No sé cuándo Dios te va a responder, ni siquiera sé cuándo Dios me responderá a mí, pero lo que si te puedo decir y te quiero invitar es que juntos podamos levantar nuestro rostro en alto y ver al cielo para adorar y alabar a nuestro Señor, porque independientemente del momento que estamos pasando DIOS SE MERECE TODA NUESTRA ADORACIÓN.

Dios tiene cada tiempo medido, en su agenda está escrito el día, la hora, el momento y el lugar de las respuestas que necesitamos. Dios no tiene prisa para responder, porque Él no basa su respuesta en un reloj humano, sino en un reloj celestial que está regido por su perfecta voluntad que como resultado dan respuestas idóneas en un tiempo humano perfecto.

Nuestra tarea en medio del periodo de espera es mantener una actitud que agrade a Dios porque solo eso nos puede mantener firmes en medio de cualquier circunstancia.

No te desesperes, y en su lugar confía en que Dios siempre tiene las mejores respuestas en los momentos más perfectos.

¡Dios nunca miente y siempre cumple!

“Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.”

Salmos 138:8 Reina-Valera 1960

Oración por sentimientos destructivos

Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal.

Salmo 37:8

Jesús, este día me presento delante de ti reconociendo que me cambies, Señor. He visto cómo estos sentimientos que he venido experimentando me han estado robando la calma, la paz y me han alejado de ti.

Señor, hoy te entrego la mentira, la intriga, el odio, el rencor y cualquier otro comportamiento que te estén desagradando. Sé que llevar esto conmigo me está destruyendo y no puedo más.

Por eso, mi Dios, te necesito. Sin ti es imposible cambiar. Solo tú puedes poner en mí ese deseo de cambiar. Ayúdame, Señor, a ser firme y comenzar una nueva vida sin mentiras, sin odios y sin rencores.

Te amo, Dios mío, y te necesito. Gracias por escucharme y por darme la oportunidad de cambiar. Amén y amén.

Buenas Tardes


El rencor

Sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

Efesios 4:32

El rencor es ese resentimiento que echa raíces en nuestro ser y que se manifiesta de manera tenaz contra alguien por alguna razón.

No pretendo decirte que no sea normal que sientas rencor cuando te han herido, te han maltratado y te han rechazado. En estos casos, es muy común que se despierte este sentimiento hacia la vida y hacia los demás.

Mi llamado es a que salgas de allí. Es decirte que ser una persona rencorosa no te lleva a ninguna parte porque nunca te vas a sentir libre para ser feliz.

Además, el rencor no te permite crecer como persona, pues siempre vas a sentir que algo no te deja avanzar.

Piensa que no hay nadie perfecto y que tú también podrías fallar en algún momento. Entonces, ¿cómo te sentirías si esa persona no te perdonara y te las cobrara por el resto de la vida?

Ah, y si vas a olvidar, es olvidar. Nada de decir «perdono, pero no olvido».

Vivamos el mejor ejemplo de todos, el de Jesús, quien perdona nuestras faltas y nunca más vuelve acordarse de ellas.

¡Anímate! Hazlo por tu bienestar espiritual.


La espada

Cuentan que hace muchos años, llegó un misionero a una región de la selva donde el mensaje de salvación era completamente desconocido. Mientras viajaba pensó en qué debía predicar para producir el mejor resultado posible. Parecía que una voz en su corazón le susurraba: “No les prediques otra cosa que no sea las escrituras”

Pronto llegó a su destino. El jefe de la tribu invitó a sus amigos a ir al pueblo. Con la ayuda de intérpretes el misionero leyó el capítulo uno de Romanos donde se encuentra la declaración de Dios acerca del corazón regenerado.

Casi desde el principio el jefe de la tribu se puso muy inquieto. Posó su mano en el puño de la espada que llevaba. Cuando el misionero estaba ya muy avanzado en su lectura, el indígena dio un paso hacia adelante y empuñando su daga, que relucía con los rayos vespertinos del sol, le gritó: “Cállese ya”. Como es natural, el misionero quiso saber la razón del cambio tan brusco.

- Está bien que usted nos hable acerca de su nueva religión. Pero lo que no me gusta es que haya puesto usted espías que me vigilen y sepan lo que yo hago.El misionero negó que esto fuera cierto.

- Entonces- prosiguió el indígena - ¿cómo es que sabe usted todo lo que yo hago?

¿No te ha sucedido lo mismo alguna vez? Muchas veces vamos a la iglesia y el mensaje del pastor parece estar dirigido a nosotros, como si alguien le hubiera contado nuestros problemas. En otras ocasiones recibimos devocionales, artículos y mensajes que describen nuestra situación, un mensaje en la radio o en la televisión que aparenta estar hecho para nosotros e inclusive, sin importar cuánto tiempo tengas como cristiano, ni cuántas veces hayas leído la Biblia, lo cierto es que siempre encontramos un pasaje que habla a nuestras vidas, en ocasiones son versículos que los hemos leído más de una vez pero parecen hablarnos de forma diferente.

Y eso es lo que hace la Palabra de Dios, penetra en nuestras almas y deja al descubierto hasta lo más íntimo de nuestros corazones.

“Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos”. Hebreos 4:12 (NTV)

Quizás esa es una de las razones por las que tanta gente se opone a leer la Biblia, no soportan hablar ni escuchar acerca de las verdades que contiene porque los confronta y no todos están dispuestos a admitir sus errores ni a reconocer el poder que existe en estas palabras de verdad y mucho menos a cambiar de actitud.

Busca a Dios, lee la Biblia pero hazlo con un corazón rendido, humillado, con la disposición de detectar y cambiar aquellas cosas que están dañando tu vida, que no te dejan alcanzar la libertad que necesitas y que te privan de las bendiciones de Dios. Permite que, a través de su palabra, Dios pueda remover aquellas cosas que solamente hacen tu viaje más pesado y te alejan de tu destino.

EL ME FORTALECE

Tú me has ceñido con fuerza para la batalla.

Entonces Asa invocó al SEÑOR su Dios, y dijo: SEÑOR, no hay nadie más que tú para ayudar en la batalla entre el poderoso y los que no tienen fuerza; ayúdanos, oh SEÑOR Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos y en tu nombre hemos venido contra esta multitud. Oh SEÑOR, tú eres nuestro Dios; que no prevalezca hombre alguno contra ti.

Josafat clamó, y el SEÑOR vino en su ayuda.

Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en el hombre. Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en príncipes.

El rey no se salva por gran ejército; ni es librado el valiente por la mucha fuerza. Falsa esperanza de victoria es el caballo, ni con su mucha fuerza puede librar.

Nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.

Sal. 18:39 II Co. 12:10 II Cr.14:11; 18:31 Sal. 118:8,9; 33:16,17 Ef. 6:12,13

En Este Viernes 

Dios te fortalece, 

te da su paz y su lluvia de bendiciones 

para que camines 

bajo su amorosa protección y su dirección.

Este viernes también 

Dios es tu Amparo y tu Fortaleza, 

es tu ayuda segura. 

Que recibas muchas bendiciones en este día 

con la confianza puesta en Él.

Marcos 14

El complot para prender a Jesús

14 Dos días después era la Pascua y la fiesta de los Panes sin levadura. Los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderlo con engaño y matarlo. 2 Y decían:

«No durante la Fiesta, para que no se alborote el pueblo.»
Jesús es ungido en Betania

3 Pero estando él en Betania, sentado a la mesa en casa de Simón el leproso, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho valor; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza. 4 Entonces algunos se enojaron dentro de sí, y dijeron:

—¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume?, 5 pues podía haberse vendido por más de trescientos denarios y haberse dado a los pobres.

Y murmuraban contra ella.

6 Pero Jesús dijo:

—Dejadla, ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. 7 Siempre tendréis a los pobres con vosotros y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis. 8 Ésta ha hecho lo que podía, porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. 9 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.

Buenos Dias


jueves, 28 de julio de 2016

Buenas Noches


¿Te rendirás?

En Colosenses 1, Pablo se dirige a la gente que está en Colosas, a los que habían creído el evangelio de Jesucristo, dicen los versículos 21 al 23: “…antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, separados de él por sus malos pensamientos y acciones; pero ahora él los reconcilió consigo mediante la muerte de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia, y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden presentarse delante de él sin ninguna falta.

Pero deben seguir creyendo esa verdad y mantenerse firmes en ella. No se alejen de la seguridad que recibieron cuando oyeron la Buena Noticia. Esa Buena Noticia ha sido predicada por todo el mundo, y yo, Pablo, fui designado servidor de Dios para proclamarla.”

El Apóstol Pablo, les recuerda a los colosenses cómo era su vida pasada y cómo pasaron a ser santos, libres de culpa y aptos para presentarse delante de Dios por medio del sacrificio de Jesús pero además los insta a cumplir una obligación: “deben seguir creyendo y mantenerse firmes”

En un momento de desesperación o de problemas que nos dejan debilitados nuestra reacción puede llevarnos a cuestionar nuestra fe en Dios, en la transformación que está realizando, su poder para ayudarnos, incluso perdemos la fe en nosotros mismos.

Es importante tener presente que más allá de todo lo malo que ocurra a nuestro alrededor no debemos rendirnos. Si hoy estás desanimado y sin fuerzas, vuelve a creer en la grandeza, misericordia, gracia, justicia y todos los atributos que Dios tiene para con sus hijos.

La batalla aún no termina, Dios está de nuestro lado y no dejará que nos rindamos hasta que haya terminado su obra perfecta en nosotros.

Jesucristo cambió mi vida

Vuelve ahora en amistad con él (Dios), y tendrás paz; y por ello te vendrá bien.

Job 22:21

Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.

1 Juan 5:11

«Compré una Biblia, y todos los días, a las cinco de la mañana, escuchaba una emisora cristiana. Entonces empecé a orar sola, y le pedí a Jesús que me emplease. Él me respondió enseguida. Sentí tan fuertemente la presencia de Dios en mi corazón, que me eché a llorar ante mi Dios. Él es tan grande, tan maravilloso y tan lleno de amor. La carga cayó de mis espaldas.

En ese momento no sabía que acababa de convertirme. ¡Cuando me levanté me sentí tan aliviada, tan feliz! A partir de entonces toda mi vida interior cambió. Conocí y sigo conociendo una felicidad que nunca antes había experimentado. Hace treinta años que tuve esta experiencia con Dios, y no me arrepiento ni un solo instante de haberla tenido.

Aunque tuve muchas dificultades, problemas, cada vez Dios estuvo ahí para ayudarme, sostenerme y consolarme. Doy gracias al Señor por todo lo que hizo por mí y por mi familia, por lo que hizo de mí y por lo que todavía hará».

La conversión a Jesucristo pasa necesariamente por el arrepentimiento, es decir, por el reconocimiento sincero de nuestro estado de pecador perdido ante el Dios justo y santo. El sentimiento del amor de Dios y de su perdón, gracias a la obra de Jesús, produce la paz en el corazón y una verdadera conversión.

Dios, “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4).

Números 16:1-19 – 2 Juan – Salmo 78:65-72 – Proverbios 18:20-21


La mentira

Aparta de mí el camino de la mentira, y en tu misericordia concédeme tu ley.

Salmo 119:29, RV-60

El tema de la mentira tiene mucha tela por donde cortar. Todos hemos mentido y seguiremos mintiendo. El que niegue esto ya está mintiendo.

La mentira puede tomar tanta fuerza en una persona que se considera una enfermedad. Se le llama «mitomanía», que es la forma incontrolada de mentir, donde el mitómano hace de la mentira su modus vivendi. Las personas mienten sin medir los alcances de la mentira. En realidad, es terrible.

El Manual de Instrucciones reprende con fuerza la mentira y dice que Dios la aborrece. Eso lo encontramos en Proverbios 12:22 «El Señor aborrece a los de labios mentirosos, pero se complace en los que actúan con lealtad». También la Biblia dice que el padre de mentiras es Satanás y tú debes saber que es precisamente el diablo el que nos induce a la mentira.

Tú y yo, como hijos de Dios, debemos evitar la mentira. Además, recuerda que para Dios todas las mentiras son iguales, incluso las que llamamos blancas, porque mentir es un pecado ante sus ojos. ¡Vaya! ¡Qué tremendo! Esto es algo a lo que estamos expuestos todos los días de la vida. Por ejemplo, nos llama alguien y mandamos a decir que no estamos en casa.

Establezcamos hoy la conciencia de que mentir nos aleja de la comunión con Dios.

Recordemos también que si somos mentirosos, eso es lo que estamos sembrando y, por supuesto, lo cosecharemos también.

Hoy es día de buena nueva

Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos.

2 Reyes 7:9

(Jesucristo) vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca.

Efesios 2:17

Lea 2 Reyes 7

El ejército sirio había tomado la ciudad de Samaria. Cuatro hombres leprosos, y por ello condenados a quedarse a las puertas de la ciudad y sin duda a morir de hambre, decidieron ir a unirse a los asaltantes. Allí descubrieron que el campamento estaba desierto y que Dios había hecho huir a todo el ejército enemigo. Fueron, pues, los primeros en saber que Dios los había liberado de los enemigos, y su reacción inmediata fue aprovechar egoístamente este milagro. Luego comprendieron que no debían guardar para sí mismos esta buena noticia. “No estamos haciendo bien”, se dijeron. Entonces fueron rápidamente a anunciar la buena noticia a los porteros de la ciudad, para que la transmitieran a la casa del rey.

Cristianos, como esos leprosos, nosotros estábamos en la situación desesperada de pecadores destinados a una muerte eterna. Pero, por la fe, pasamos “de muerte a vida” (Juan 5:24). Y nuestro gozo es saber que Jesús, el Hijo de Dios, nos amó y se dio a sí mismo por nosotros (Efesios 5:2).

Pero, ¿nos damos cuenta de que “hoy es día de buena nueva”? ¿Deseamos comunicar a los que nos rodean la buena nueva de la salvación por la fe en Jesucristo? Quizás estemos en contacto con personas decepcionadas y desorientadas; nosotros tenemos la respuesta que podría colmar sus aspiraciones y llevarlas a una felicidad verdadera y durable. ¿Vamos a callarnos? No nos avergoncemos del Evangelio, pues “es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree” (Romanos 1:16).



Números 18 – Lucas 1:26-56 – Salmo 80:1-7 – Proverbios 19:1-2

Tienes acceso libre

“Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos.” Hebreos 4:16 (NTV)

En el Antiguo Testamento no todos podían acercarse a la presencia de Dios, únicamente un hombre, el sumo sacerdote, podía acceder al lugar Santísimo y solamente una vez al año. Un velo muy grueso separaba a Dios de la gente. El pueblo se quedaba afuera, preguntándose cómo sonaría la voz de Dios, cómo sería sentir Su presencia y ver Su gloria. Sólo el Sumo Sacerdote tenía esa experiencia. Sin embargo, cuando Jesús dijo en la cruz “Consumado es” que quiere decir “todo ha terminado” (Juan 19:30), la Biblia relata en Marcos 15:38 que “…el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo”. Entonces, como “sacerdotes para Dios” que somos, podemos llegar a Su presencia en cualquier momento y encontrarnos con Él (Apocalipsis 1:6). ¿No es algo maravilloso?

Dios hizo todo por amor para reconciliarnos consigo mismo, tomó forma humana, habitó entre nosotros, soportó el dolor, sufrió y murió en nuestro lugar, para que tengamos ese acceso libre a Su presencia.

¿Aprovechas esa libertad para buscarlo? ¿Lo adoras como se merece? ¿Cuánto tiempo de tu día dedicas para estar a solas con Él? ¿Le das el lugar que se merece?

El Señor hizo todo para venir a buscarte y salvarte, qué triste sería que nosotros, sabiendo que Él es real, que nos bendice cada día y nos permite entrar a Su presencia libremente, no lo busquemos. En 2ª Crónicas 12:1 la Biblia nos habla de Roboam, quien cuando estaba fuerte, bendecido y firmemente establecido, abandonó la palabra del Señor. Más adelante dice que “Fue un rey malvado, porque no buscó al Señor con todo el corazón.” 2ª Crónicas 12:14

No cometas el error de Roboam, no dejes que tus preocupaciones, el trabajo, tu familia, estudios, te hagan olvidar de Dios. Posiblemente tengas lo necesario para vivir en este mundo pero, sino mantienes una relación personal con Jesús, terminarás mal.

Orar una hora o dos a la semana no es suficiente, porque la verdadera comunión es cada día y cada momento. No desaproveches tu vida invirtiendo tiempo en otras cosas, busca a Aquel que te espera con los brazos abiertos para poder ayudarte.

Acércate con toda confianza a la presencia de nuestro Dios.

¡CREER!

Respecto a la promesa de Dios… no titubeó con incredulidad.

Tened fe en Dios. En verdad os digo que cualquiera que diga a este monte: “Quítate y arrójate al mar”, y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido. Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas.

Sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.

El que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo; fue a él a quien se le dijo: En Isaac te será llamada descendencia. El consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir

…y estando plenamente convencido de que lo que Dios había prometido, poderoso era también para cumplirlo.

¿Hay algo demasiado difícil para el Señor?

Para los hombres eso es imposible, pero para Dios todo es posible.

Señor: ¡Auméntanos la fe!

Ro. 4:20 Mr. 11:22-24 Heb. 11:6, 17-19 Ro. 4:21 Gen. 18:14 Mt. 19:26 Lc. 17:5

REFLEXIÓN – El doble del llamado gratifica.

“Al cruzar, Elías le preguntó a Eliseo: ¿Qué quieres que haga por ti antes de que me separen de tu lado? Te pido que sea yo el heredero de tu espíritu por partida doble —respondió Eliseo.” 2 Reyes 2:9 (NVI)

El profeta Elías ya estaba terminando su ciclo. Él lo sabía y Eliseo su ayudante también. Había vivido una vida de aventuras y prodigios sirviendo a Dios, y ya era tiempo de descansar. Ambos por separado habían sido informados de la manera en que Elías iba a trascender. Iba a ser llevado al cielo en una carroza de fuego. Y ambos sabían que el día era ese. Era el último viaje que hacían juntos.

Así que Eliseo no se separó de su maestro en ningún momento. Elías lo quiso dejar para ir a visitar tres ciudades, y Eliseo fue con él. No quería perder un solo momento de los pocos que le quedaban juntos. Y ya cercano a la despedida, el experimentado profeta hace un ofrecimiento único. Le pregunta al joven Eliseo que deseaba recibir como regalo de despedida. Un solo favor, una sola cosa. Una sola oportunidad de pedir.

¿Vos que hubieras pedido?

Eliseo pensó un momento y se decidió rápido. Le pidió al profeta una doble porción de su espíritu. El doble del poder que Elías tenía. Era un pedido a conciencia y sabiendo de las consecuencias de lo que estaba deseando. El doble de espíritu no implicaba solo el doble de poder para hacer prodigios y milagros, también implicaba el doble de responsabilidad, el doble de problemas, el doble de tareas, el doble de reclamos, el doble de intensidad en la profesión.

Estaba pidiendo tener más trabajo de lo que había tenido Elías y lo hace con gusto. ¿Por qué un hombre joven elige pudiendo pedir lo que quisiera, un compromiso con una tarea difícil que puede perjudicarlo más de los beneficios que podría obtener? Porque ser profeta no tenía ningún beneficio. No cobraba sueldo, no tenía un lugar estable para dormir, no tenía muchos amigos, debía denunciar las malas prácticas de los poderosos y de los reyes de turno, era un trabajo solitario. Y sin embargo, Eliseo quiso eso.

Simplemente porque Dios lo había llamado a eso. Dios lo había llamado a ser profeta y por eso disfrutaba de serlo. ¿A qué te llamó Dios? Si lo sabes, vas a poder hacerlo con placer, porque Dios te llamó. Y en lugar de ver lo negativo o problemático del llamado, vas a poder disfrutarlo mucho.