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jueves, 30 de junio de 2016

Buenas Noches


A TI NO TE VA A FALTAR

En 1 Reyes 17:8, en adelante, la Biblia nos narra el momento del encuentro entre Elías y la viuda de Sarepta. Curiosamente, en el Nuevo Testamento, Jesús cita la historia de esta mujer, para darles una enseñanza a los religiosos, queriendo decir: En Sarepta, había muchas viudas, pero el profeta fue enviado a una en específico.

Había sequía en aquel lugar, por la palabra que había declarado Elías, que no llovería, sino por su palabra. Muchas viudas tenían necesidad, pero solamente una viuda logró el milagro de sustentarse en un tiempo tan difícil. Y aquel milagro duró, hasta que la sequía se acabó porque, lo primero que hace falta para que haya un milagro, es una necesidad. Hay quienes no ven milagros porque lo que están pidiendo no lo necesitan y, como no lo necesitan, no están dispuestos a hacer lo que la palabra de Dios les pide hacer para obtener aquello que solamente pueden obtener de la mano de Dios.

Dios no te va a dar aquello que tú puedas conseguir por ti mismo. Hay momentos en lo que, lo que tienes que hacer, es salir a trabajar. Pero hay momentos cruciales en los que solo la mano poderosa de Dios es la que te puede liberar y llevarte a un nuevo nivel. Pero son estas necesidades las que mueven tu fe de manera sobrenatural. Cada vez que llega un momento crítico en tu vida, un momento de necesidad real, eres el candidato perfecto para un milagro. No vivas en temor ni ansiedad, porque es la oportunidad de estremecer tu fe y creerle a Dios por lo sobrenatural, por lo imposible en tu vida.

Al igual que en Sarepta, en muchos lugares, hoy, hay necesidad financiera, y va a haber quienes no lo van a superar, porque están esperando que sea el gobierno quien les resuelva; y lo importante es que entendemos que aquella era una oportunidad que Dios aprovechó para demostrar que él es más grande que el resto.

Esta historia ocurre luego de que el profeta Elías mata a los profetas de Baal, quisieron competir por cuál es el Dios verdadero. Elías oró y hace que fuego baje del cielo. Baal no pudo hacer que la sequía se acabara y de suplirle a la viuda y a los huérfanos. Muchos ya habían aceptado ese momento natural adverso como el final de sus vidas. Pero, el Dios al que le servimos, no tiene que acabar la sequía para darte de comer a ti y a tus hijos.

Tu oración no tiene que ser que bajen los impuestos. Créele a Dios que, por encima de ellos, él te va a prosperar y, en tu casa, siempre habrá provisión.

Dios no cambió la sequía para bendecir a aquella viuda, pero, en medio de la sequía, una viuda comió por muchos días. Quizás no había sobreabundancia, pero todos los días había; no escaseó el aceite ni la harina.
Quizás han llegado noticias de que vendrán momentos más difíciles, pero Dios no tiene que cambiar el gobierno para que en tu casa no escasee la harina ni el aceite. Si tú eres capaz de creer, tu harina no va a escasear, el aceite no va a escasear. Quizás no habrá la sobreabundancia por unos días, pero, en momentos de sequía, lo que hace falta es que haya todos los días, hasta el momento en que lluvia porque, cuando llueva, tú te encargas del resto.

El sistema del mundo no tiene solución ni para la sequía ni para dar de comer, pero el Dios al que le servimos, a pesar de la sequía, puede poner comida en tu casa, milagrosamente.

Esta viuda tenía la opción de creerle a Baal o al Dios Todopoderoso. En momentos difíciles, ¿a quién le crees? ¿Al sistema, al mundo, al gobierno que no ha podido hacer que llueva, ni ha puesto nada en tu mesa? ¿O le crees a Dios, quien hará que en tu casa no escasee, mientras dura la sequía? Así como se extienda la crisis, se extenderá la provisión de Dios en tu casa; tanto tiempo estés desempleado, Dios va a proveer en tu casa; tanto tiempo no tengas los clientes que antes tenías, Dios va a proveer en tu casa. Y que se escriba en la historia que para tal año hubo tal crisis económica, pero había una viuda que comía todos los días y el aceite y la harina no escasearon.

Dejar atrás el pasado

… si alguno está en Cristo, nueva criatura es… (v. 17).

Lectura: 2 Corintios 5:12-21

Chris Baker es un artista que transforma símbolos de dolor y esclavitud en obras de arte. Muchos de sus clientes eran integrantes de pandillas y víctimas de tráfico humano, que fueron marcados con símbolos y códigos de identificación. A través de un tatuaje, Chris transforma esas marcas en obras de arte.

Jesús hace en el alma lo que Chris Baker hace en la piel: nos toma tal cual somos y nos transforma. La Biblia declara: «si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas» (2 Corintios 5:17). Antes de conocer a Jesús, nos dejamos llevar por nuestros deseos. Cuando nos arrepentimos y empezamos a caminar con Cristo, las pasiones y los pecados que dominaban nuestra vida quedan atrás (1 Corintios 6:9-11) y se desvanecen a medida que somos transformados. «Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo» (2 Corintios 5:18).

De todos modos, la vida como una «nueva criatura» no siempre es fácil. Puede llevar tiempo deshacer viejos hábitos y romper con ideas que eran fundamentales para nuestra vieja vida. Pero, con el tiempo, el Espíritu obra en nosotros, nos fortalece y nos ayuda a entender el amor de Cristo. Como hermosas nuevas criaturas de Dios, tenemos la libertad de dejar atrás el pasado.

Señor, tu perdón me transforma.

Para disfrutar el futuro, acepta que Dios perdone tu pasado.


No deslizarse

… es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos (v. 1).

Lectura: Hebreos 2:1-4

A l final de un semestre escolar, mi esposa y yo fuimos a buscar a nuestra hija a la escuela, que se encontraba a 100 kilómetros. A la vuelta, nos desviamos para comer algo en un restaurante sobre la playa, desde donde observamos los barcos en la costa. En general, están anclados para evitar que se vayan a la deriva, pero noté que uno estaba libre y que, lentamente, se deslizaba hacia el medio del mar.

Camino a casa, reflexioné sobre la advertencia a los creyentes en el libro de Hebreos: «Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos» (Hebreos 2:1). Tenemos una buena razón para mantenernos cerca. El autor explica que, aunque la ley mosaica era confiable y requería obediencia, el mensaje del Hijo de Dios es superior. Nuestra salvación es «tan grande» en Jesús que no deberíamos descuidarla (v. 3).

Al principio, no notamos que estamos deslizándonos en nuestra relación con Dios, porque sucede de manera gradual. Sin embargo, pasar tiempo con el Señor, orando y leyendo su Palabra, confesarle nuestros pecados e interactuar con otros creyentes puede ayudarnos a permanecer anclados en Él. Si permanecemos en comunión con Dios, Él nos sustentará y evitará que nos deslicemos.

Señor, ayúdame a permanecer cerca de ti para no deslizarme.

Para no alejarte de Dios, permanece anclado a la Roca.

Sinceridad Pasmosa

… vivid con ellas sabiamente […] para que vuestras oraciones no tengan estorbo (v. 7).

Lectura: 1 Pedro 3:7-12

Cuando el pastor le pidió a uno de los ancianos que guiara a la congregación en oración, el hombre dejó a todos pasmados al contestar: «Lo siento, pastor, pero estuve discutiendo con mi esposa camino a la iglesia y no estoy en condiciones de orar». Los segundos siguientes fueron incómodos. El pastor oró y la reunión continuó. Más tarde, el pastor se prometió no volver a pedirle a alguien que orara en público sin primero consultarle en privado.

Ese hombre demostró una sinceridad asombrosa en un lugar donde la hipocresía habría sido más fácil. Pero encontramos una lección mayor sobre la oración en esta historia. Si no respeto y honro a mi esposa, una hija amada de Dios, ¿cómo puedo esperar que el Padre celestial escuche mis oraciones?
El apóstol Pedro instruyó a los esposos a tratar a sus esposas con respeto y como coherederas en Cristo, y agregó: «para que vuestras oraciones no tengan estorbo» (1 Pedro 3:7). El principio subyacente es que nuestras relaciones interpersonales afectan nuestra vida de oración.

¿Qué sucedería si cambiáramos las sonrisas dominicales y la fachada de religiosidad por una sinceridad refrescante con nuestros hermanos en Cristo? ¿Qué podría hacer Dios a través de nosotros si oramos y aprendemos a amar a los demás como a nosotros mismos?

Señor, enséñame a amar y respetar a los demás.

La oración es simplemente una conversación sincera con Dios.

Lugar firme

… Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos (v. 2).

Lectura: Salmo 40:1-5

El histórico paseo ribereño de Savannah, Georgia, en Estados Unidos, está pavimentado con adoquines desiguales. Los lugareños dicen que, hace siglos, estas piedras proporcionaban lastre para los barcos al cruzar el Océano Atlántico. Cuando se subía un cargamento en Georgia, ya no se necesitaban las piedras; entonces, se usaban para pavimentar las calles cercanas al muelle. Esas piedras ya habían cumplido su tarea principal: estabilizar el barco en aguas peligrosas.

Al igual que los antiguos barcos, nosotros necesitamos estabilidad para navegar a través de las tormentas de la vida. David también enfrentó peligros, y alabó a Dios por darle estabilidad después de la desesperación. Declaró: «me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos» (Salmo 40:2). Había sufrido conflictos, fracaso personal y discordia familiar, pero Dios le dio un lugar donde estar firme. Por eso, David cantó «cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios» (v. 3).

En tiempos difíciles, podemos buscar a nuestro Dios poderoso y hallar la estabilidad que tanto necesitamos. Su cuidado fiel nos inspira a proclamar juntamente con David: «Has aumentado, oh Señor Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros» (v. 5).

Señor, tú eres mi roca firme.

Cuando el mundo que nos rodea se desmorona, Cristo es la Roca estable donde podemos estar firmes.

Ahora se porque mi alma se seca

NÚMEROS 11:5-6 “Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos. ¡Ahora nuestra alma se seca, pues nada sino este maná ven nuestros ojos!”

Cuando una persona tiene la experiencia de mudarse y vivir en diferentes ciudades, la mente retiene como una computadora imágenes, perfumes y recuerdos vividos en esos lugares.

Los recuerdos pueden ser buenos o malos pero nuestra mente los conserva y en ocasiones los saca a dar un paseo cuando algo similar estimula nuestra memoria.

Cuanto más placenteros y agradables fueron los recuerdos, es más fácil de recordar. Es como si el corazón se ligara a esos lugares o personas y le cuesta desprenderse.

Esta historia que nos cuenta la Biblia, es de un pueblo que vivió por generaciones en la esclavitud y bajo la opresión de otro pueblo.

Pero el brazo fuerte de Jehová lo saca de aquel lugar y en un acto de amor extraordinario, le provee a sus necesidades hasta que lleguen a la tierra prometida.

Este pueblo que caminaba en el desierto tenía una columna de nube como una gran sombrilla que los protegía del sol ardiente del desierto, fuego como antorchas para iluminar la noche, agua para todos en la arena desértica y pan especial para cada día hasta que lleguen a su hogar.

Esta provisión les era molesta, ellos extrañaban “las cebollas”.
Qué complejo comprender al ser humano, preferimos los placeres momentáneos del paladar que la libertad del alma.

¿Qué extrañamos de nuestro miserable pasado sin DIOS?. ¿Se seca el alma por falta de melones? ¿O será que nos falta pasar más tiempo con ÉL en intimidad?.

ORACIÓN: SEÑOR, enséñame a valorar la libertad que tengo en Tí, perdón por recordar cosas de mi pasado de esclavitud, y pensar que hay algo bueno en eso. En el nombre de Cristo, amén.

Superando las malas decisiones

Cuando evaluamos nuestra vida con cuidado nos damos cuenta que todos tenemos remordimientos por decisiones mal tomadas o por no tomar decisiones a tiempo.

Es posible incluso que se caiga de una mala decisión en otra como resultado del desespero y la falta de discernimiento sobre las posibles soluciones o alternativas para salir de las dificultades.

Creer que la solución para los problemas es huir de ellos es un error. Hay personas que caen en alcoholismo, drogas y otras acciones distractoras para no enfrentar las situaciones. Pero abrir estas puertas trae consecuencias que pueden dejar secuelas muy grandes en la mente, el cuerpo y el alma; he conocido personas que han logrado, de la mano de Dios, superar problemas de alcohol, violencia, drogas, etc., en los que Dios hizo una obra asombrosa en sus vidas, siendo hoy personas de bien, creyentes firmes y hasta ministros del Señor con autoridad para levantar a otros que están en dificultades como lo estuvieron ellos en el pasado.

Hoy quiero que sepas que no importa que tan bajo hayas caído, ¡Dios nunca baja la guardia!.

Tal vez has tomado en el pasado malas decisiones o estés en este momento con incertidumbres que se han convertido en fuertes cargas emocionales y espirituales.

La verdad es que hoy puedes decidir cómo vivir de aquí en adelante: seguir en el camino de la destrucción, revolcarte en el remordimiento, o acudir a Jesús, creyendo que Él puede “[restituirte] los años que comió la oruga” (Joel 2:25).Cuando una persona es humilde, se arrepiente y busca que el Señor le sane y le libere con Su poder, Él responde.

Cuando lo haces y te pones en los caminos del Señor en fe y obediencia ¡puedes estar seguro(a) de que Dios tiene un futuro bueno y glorioso para ti!

Oremos: “Señor, hoy reconozco que he tomado malas decisiones y que estoy pasando por un momento difícil por esta razón, me arrepiento por todo esto y te pido me restaures, prometo ser fiel y obediente a tu Palabra, a dejarme guiar por ti sabiendo que mi futuro en ti será de gran bendición, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amen”

Versículo: “Y os restituiré los años que comió la oruga…” Joel 2:25 (RVR60)

Buenas Tardes


No te detengas.

Uno de los animales marinos más feroces y temidos es el tiburón blanco. Su aspecto robusto, sus características fisiológicas y el estar ligado con ataques a nadadores que entran en sus territorios, le han otorgado el título de depredador.

Físicamente, un espécimen adulto pesa aproximadamente 1,5 toneladas, mide regularmente 5 metros, tiene cerca de 222 dientes y puede cerrar su mandíbula alcanzando una fuerza de 20 toneladas. Por si esto fuera poco, su olfato puede detectar la presencia de unas cuantas moléculas de sangre a una gran distancia y puede llegar a nadar a 40 kilómetros por hora. Realmente es un animal temible.Pero dentro de todas las cualidades naturales que tiene, la ciencia ha descubierto dos que lo hacen diferente al resto: El tiburón blanco no tiene vejiga, órgano físico que el resto de peces suele usar como flotador porque al llenarse de aire, les permite permanecer quietos en zonas cercanas a la superficie sin hundirse. Y también, el mecanismo de respiración de los tiburones consiste en mantener la boca abierta mientras nada, de esta manera el agua cargada de oxígeno pasa por sus branquias y así puede llegar a la sangre, pero si se detiene, moriría de asfixia.

Por estas razones, el temible tiburón blanco desde que nace nunca deja de nadar, sino que está constantemente en movimiento. Esta es una característica que podríamos imitar dentro de la vida cristiana.

¿Alguna vez te has preguntado por qué las tentaciones parecen en cierto momento más fuertes que antes?, ¿Por qué ahora resulta más pesado ir a la iglesia?, ¿Por qué parecen más importantes otras actividades que leer la Biblia?, ¿Por qué ese fuego de la pasión por la santidad ya no parece arder más?, etc. Muchas veces uno suele hacerse preguntas porque no logra comprender qué fue lo que ocurrió con ese primer amor.

Meditemos: Si descuidas tu negocio faltando regularmente a tus deberes pronto estarás en quiebra, si no asistes a las clases de la universidad perderás la materia y no aprobarás los exámenes finales, si descuidas a tu familia intercambiándola por otras actividades llegará un momento en el que serás como un perfecto extraño para ellos y ellos para ti, etc. Todo esto ocurre en actividades cotidianas y en la vida cristiana pasa lo mismo: si descuidas tu bienestar espiritual, lo más seguro es la separación de tu relación con Dios y todas las consecuencias que eso conlleva.

No nos engañemos, no existe el crecimiento espiritual automático. Así como el tiburón se hunde al dejar de nadar, nosotros también podemos tropezar y hasta caer, si dejamos de buscar el Reino de los Cielos.

Jesús ya hizo todo lo que tenía que hacer en la cruz del calvario. El crecimiento espiritual en el conocimiento de la voluntad de Dios expresada en la Biblia y la búsqueda de su presencia, es una responsabilidad personal y continua.

“Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová. 

Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente.” 1 Crónicas 16:10-11 Versión Reina-Valera 1960


Milagros Inusuales

La Biblia está llena de situaciones inusuales. Dios no es rutinario, es extraordinario, lo que hace es fuera de lo común, único. Dios hizo milagros extraordinarios a través de muchos hombres: Moisés, Josué, Elías, David, Pablo, muchos. Abrió las aguas de mar, el sol se detuvo durante todo un día, conquistaron una ciudad caminando alrededor. Son cosas que sucedieron solo una vez en toda la historia de la humanidad. Te animo para que le creas a Dios por lo inusual y único. En nuestra iglesia Hillsong le hemos creído y hemos vivido cosas sorprendentes. Él quiere sorprenderte ahora.

Jesús sanaba a los enfermos con procedimientos fuera de lo común. Metió Sus dedos en las orejas de un sordo, y a un ciego de nacimiento le cubrió los ojos con lodo que hizo con saliva y tierra. Eso es inusual. En la vida caemos en la trampa de la expectativa de algo común o normal, pero debemos creerle por lo extraordinario para darle toda la gloria. A través de Pablo, Dios hizo milagros extraordinarios. Las personas le llevaban pañuelos para que las personas sanarán. Después de dos años, la iglesia se multiplicó.

Hace unos años, en Hillsong United en Los Ángeles, uno de los productores de un disco, fue impactado por el Espíritu Santo y me propusieron hacer una película sobre Jesús y la iglesia. Al iniciar en la iglesia teníamos setenta personas, luego sesenta y cinco, después cuarenta y cinco. ¡Calculé que a ese ritmo, en cuatro semanas no habría nadie! En ese tiempo, no hubiéramos creído que alguien nos pediría hacer una película. Y mucho menos pensar que alguien me propondría que Hillsong tuviera un canal de televisión. Por gracia de Dios, ahora lo tenemos y es un milagro sobrenatural. Si Dios puede hacerlo por nosotros, puede hacerlo por ti. Puede transformar un sueño en realidad. Dios hace mucho más de lo que pensamos.

La Biblia dice que Moisés era un niño inusual, había algo diferente en él. Muchos podemos decir algo así de nuestros hijos. Nunca subestimemos lo que Dios puede hacer a través de las personas que pensamos diferentes. Ahora declaro que veremos milagros en la vida de cada uno. Incluso antes de la creación, Dios ya tiene tu asignación. Dios puede hacer algo con el don y talento único que puso dentro de ti. Los padres de Moisés no tuvieron miedo de desobedecer al rey y escondieron a su hijo para evitar que lo mataran. Muchas veces, para ser de influencia debemos hacer las cosas de forma distinta.

Cuando los australianos comenzaron producir vino, rompieron las reglas y todos los productores del mundo los veían como extraños. Hay muchas personas que rompen reglas y alcanzan grandes proezas. Debes tener el ánimo para hacer las cosas de forma diferente, de modo que aproveches los dones que el Señor te ha dado.

Dios dio habilidades inusuales a todos. Y es seguro que te las ha dado a ti. Lo que Él tiene para nosotros es mucho más grande de lo que pensamos. Dios nos salva y también nos llama a cumplir un propósito, nos da oportunidades para lograrlo. Todas tus habilidades y dones son regalos de Su gracia. El Señor te dará habilidades y planes sobrenaturales, inusuales para ir un paso más allá en todas las áreas de tu vida.

A los cuatro jóvenes, Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego, Dios les dio aptitud inusual para comprender la literatura del pueblo donde estaban cautivos. Puedes tener aptitudes para la escritura, para la música. Dios puede tomar nuestras habilidades y convertirlas en sobrenaturales. El Señor no quiere hacer cosas comunes con tus habilidades, te salvó para el cielo y para que aproveches tu vida en la tierra. Cree por lo sobrenatural, lo extraordinario e inusual en tu vida. No se trata de nosotros sino de nuestra capacidad para servirle con nuestras habilidades y dones.

José tenía sabiduría inusual, por eso Dios trajo promoción a su vida, incluso cuando estaba en la cárcel, y llegó a ser gobernador de Egipto. Dios te dará sabiduría para decidir qué entrará y que saldrá de tu vida, porque lo que Él tiene para ti es tan valioso que no puede ser desperdiciado con las personas incorrectas. Debes confiar en la sabiduría sobrenatural que Dios te dará para tomar decisiones. Solo Él puede tomar tus habilidades y llevarte a lo extraordinario.

Dios te dará aptitud, valentía y sabiduría inusual. Nuestro Padre no es común y ordinario, es fuera de lo común y extraordinario, único y especial. A partir de ahora, lo testificarás en tu vida, porque lograrás cosas extraordinarias. Ideas fluyen del cielo que nos llevarán a cumplir Su propósito. Cree porque hoy vendrán respuestas sobrenaturales a tu vida. Dios traerá vida a situaciones y sueños que pensabas muertos, traerá sanidad a los enfermos y libertad a los cautivos, desde ahora, vivirás lo extraordinario. Amén

Marcos 7:33: Y tomándole aparte de la gente, metió los dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua;

Juan 9:3: Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.

Hebreos 11:23 NTV: Fue por la fe que cuando nació Moisés, sus padres lo escondieron durante tres meses. Vieron que Dios les había dado un hijo fuera de lo común y no tuvieron temor de desobedecer la orden del rey.

Éxodo 35:35: Y los ha llenado de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de arte y de invención, y de bordado en azul, en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor, e inventen todo diseño.

Daniel 1:17: A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.

Hechos 7:9-10 NTV: Estos patriarcas tuvieron envidia de su hermano José y lo vendieron para que fuera esclavo en Egipto; pero Dios estaba con él y lo rescató de todas sus dificultades; y Dios le mostró su favor ante el faraón, el rey de Egipto. Dios también le dio a José una sabiduría fuera de lo común, de manera que el faraón lo nombró gobernador de todo Egipto y lo puso a cargo del palacio.

Raíces Profundas

Cuentan que un hombre edificó su casa y decidió embellecerla con un jardín interno. En el centro plantó un roble que crecía lentamente, cada día echaba raíces y fortalecía su tallo, convirtiéndolo en un tronco capaz de resistir los vientos y las tormentas.

Junto a la pared de su casa, el hombre, plantó una hiedra y la misma comenzó a levantarse velozmente. Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared.

Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados, mientras que el roble crecía silenciosa y lentamente.- “¿Cómo estás, amigo roble?”, preguntó una mañana la hiedra.- “Bien, mi amiga” contestó el roble.

- “Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura”, agregó la hiedra con mucha ironía. “Desde aquí se ve todo tan distinto. A veces me da pena verte siempre allá en fondo del patio”.- “No te burles amiga”, respondió muy humilde el roble. “Recuerda que lo importante no es crecer deprisa, sino con firmeza”.

Entonces la hiedra lanzó una carcajada burlona.

El tiempo siguió su marcha y el roble creció con su ritmo firme y lento.Una noche, una fuerte tormenta sacudió con un ciclón la ciudad. Fue una noche terrible. El roble se aferró con sus raíces para mantenerse erguido. La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo muro para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada.

Al amanecer el dueño de la casa recorrió su jardín, y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared y estaba enredada en sí misma, en el suelo, al pie del roble. Entonces el hombre decidió arrancar la hiedra y la quemó.A veces, como el roble, somos testigos de cómo la gente, sin hacer mucho esfuerzo e inclusive haciendo las cosas sin mucha transparencia van avanzando rápidamente y pareciera que han alcanzado mucho más que nosotros que buscamos obrar bien.

Nos podemos sentir decepcionados, frustrados e incluso, en nuestra impotencia, cuestionamos a Dios por lo que estamos viviendo. No comprendemos cómo es posible que haciendo las cosas como Él nos pide, nuestro avance sea tan lento o casi nulo y que los otros, que deciden vivir de acuerdo a su conveniencia y superficialmente estén mejores.

No hagas caso de las burlas ni te fijes en cuánto ellos han crecido, lo cierto es que su futuro no es prometedor. Aunque ahora no lo veamos, sabemos que la perversidad nunca produce estabilidad pero las raíces de los justos son profundas (Proverbios 12:3 NTV)

Mantente firme en tu llamado, cumple tu misión y no mires a los demás. Si perseveras y vas afirmando tus raíces, no habrá tempestad que pueda arrancarte.

“Los malvados se enriquecen temporalmente, pero la recompensa de los justos permanecerá”. Proverbios 11:18 NTV

 Feliz Jueves con Bendiciones 


Bendecido Jueves

Que hoy sea un Bendecido Jueves,

Dios cuidará tu entrada y tu salida.

Su mano de protección está sobre ti,

será como un escudo a tu alrededor.

Feliz Jueves, Dios te bendiga y te cuide,

que sus ángeles te guarden,

que nada ni nadie quite la paz de tu corazón.

Las Bendiciones de Dios

vienen libres de preocupaciones

que en este día Jueves

tengas un cielo abierto

de ricas bendiciones.

Mateo 9

La pregunta sobre el ayuno(Mr. 2.18-22; Lc. 5.33-39)
14 Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

15 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.

16 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.

17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

Buenos Dias


miércoles, 29 de junio de 2016

Buenas Noches


Dios te habla

Vino al mundo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan. Este vino como testigo para testificar de la Luz, a fin de que todos creyeran por medio de él.
Juan 1:6

Engrandezcan al SEÑOR conmigo, y exaltemos a una Su nombre.
Salmos 34:3

LA GARANTÍA DEL CRISTIANO

Él murió por nosotros para que, en la vida o en la muerte. Vivamos junto con él.(1 Tesalonicenses 5:10, NVl).

Emilia observaba cómo su papá empacaba el último artículo personal y cerraba la valija ,sentia una tristeza en el fondo de su estómago, que no cedía, Su papá se iría esa tarde de vuelta a Irak.

—Esta es la última vez —le ESCUCHÓ’. La próxima vez que venga ya no tendré que irme de nuevo.
Emilia intentó sonreír, pero no lo consiguió.
—¿Cómo sé que volverás? —preguntó llorando. Elia sabía que había soldados que morian dia a día.
El papá Ia tomó en sus brazos.

—Emi, nadie tiene una larga vida garantizada en esta “Fierra. Pero, a los cristianos se nos garantiza la vida eterna. Nunca estaremos separados para siempre, porque amamos a Jesús. Jesús puede protegerme en cualquier lugar, pero si yo muriera en Irak, estaremos juntos de nuevo. ¡Es una promesa! Apuesto mi fe a ello.

Esa misma mañana, a unas cuatro horas de camino, unos 32 alumnos iban a clase corno de costumbre. Sin que ellos Io supieran, otro alumno con desórdenes mentales estaba cargando su arma. Antes de que concluyera la mañana, tomaría sus vidas y terminaría con Ia suya. El destino de estos estudiantes estaría sellado para siempre. Nunca tendrían otra chance de aceptar a Jesús.
Esa noche, mientras miraba las noticias en televisión, Emilia recordó las palabras de su padre. “Nadie tiene una larga vida garantizada en esta tierra. Pero, a los cristianos se les garantiza la vida eterna”. Nunca estaremos separados para siempre si amarnos a Jesús. Puedes poner tu fe en eso”.


¿Y ahora?
¿Cuan importante es tu fe en Dios?
¿Cómo puedes tener paz cuando no hay paz en le mundo?


EL PODER DE UN TEXTO

Si los pecadores quieren engañarte, ¡No se lo permitas, hijo mío! (Proverbio 1:10)

Las madres siempre se las arreglan para ayudar a sus hijos a memorizar los textos de la Biblia. Un ejemplo de ello es la madre de Barry Black. Ella ofrecía a sus hijos una moneda por cada pasaje de las Escrituras que memorizaran. Al principio el único interés que Barry tenía en grabar las porciones de las Escrituras era conseguir dinero para comprar golosinas; sin embargo, con el paso del tiempo las cosas tomaron un rumbo diferente.

Cuando tenía trece años le tocó aprender de memoria Proverbios 1:10: “Si los pecadores quieren engañarte, ¡no se lo permitas, hijo mío!” Precisamente, el mismo día que Barry aprendió dicho versículo, dos jóvenes del barrio le pidieron que les ayudara a darle un “escarmiento” a otro muchacho. 

Recordando aquella ocasión, Barry cuenta que sintió que “el poder de Proverbios 1:10 centelleaba en los rincones de mi alma, y con el poder de ese pasaje rehusé ir con ellos”. Al día siguiente se enteró de que los muchachos no solo le dieron un “escarmiento” sino que asesinaron al otro jo- vencito. Uno de los dos jóvenes le confesó a Barry que él no hizo nada, que el otro había sido el asesino. Sin embargo, ambos fueron condenados a cadena perpetua.

¿Qué libró a Barry de pasar toda la vida entre rejas? Atesorar en su corazón las preciosas gemas de la Biblia. Memorizar y obedecer lo dicho en Proverbios 1:10 le salvó de ir a la cárcel. Hoy, el Dr. Barry Black es el 62° capellán del Senado de los Estados Unidos. Es el primer afroamericano y, hasta ahora, el único adventista del séptimo día en ocupar tan encumbrada posición.

En ese episodio de la vida de Barry Black nos topamos de frente con el cumplimiento de la declaración del Salmista: “¿Cómo podrá el joven llevar una vida limpia? ¡Viviendo de acuerdo con tu palabra!” (Salmo 119:9). Al almacenar en nuestra mente las hermosas promesas de Dios, nos apropiamos de las armas más eficaces para derrotar todas las artimañas satánicas.

ENEMISTAD Y EXPIACIÓN

Lee Génesis 3:14 y 15. ¿Qué quiso expresar Dios cuando le dijo a Satanás: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya (Gén. 3:15)? ¿Qué esperanza encontramos allí para nosotros?

En hebreo, la palabra enemistad comparte su raíz con los términos hebreos para odio y para enemigo. Al comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, la pareja se puso, junto con toda la humanidad, en enemistad con Dios (ver Rom. 5:10; Col. 1:21; Sant. 4:4). Aquí, la promesa de Dios implica que Dios pondría en movimiento su plan de atraer a la humanidad de nuevo a sí mismo, desviando su enemistad hacia Satanás. De este modo, al trasladar la enemistad con él hacia Satanás, Dios establecería una avenida por la cual salvar a la humanidad y, al mismo tiempo, no violar los principios de su divino gobierno. Esto, en su sentido original, se conoce como “expiación”: lo que Dios hizo y está haciendo para restaurar lo que se perdió en la Caída.

¿Qué revelan los siguientes textos acerca de la Expiación? Lev. 1:3, 4; 1 Cor. 5:7; 1 Juan 1:9.

La raíz de la palabra expiación es el término latino expiare, que significa borrar una culpa o una mala acción. La idea involucra que la justicia demanda que alguien que hizo algo malo, o violó una ley, pague una penalidad por ese hecho. En nuestra situación, nosotros pecamos; pero, en el plan de salvación, la muerte de Cristo como sacrificio, la Expiación, nos libera de las consecuencias legales de ese pecado, pues Cristo mismo pagó la penalidad por nosotros. El castigo que legalmente debió haber sido nuestro (el gobierno de Dios tiene sus leyes) fue dado a Jesús. De ese modo, las demandas de la justicia se cumplieron, pero fueron satisfechas por Jesús en lugar de por nosotros. Aunque somos pecadores y hemos hecho lo malo, somos perdonados y justificados ante su vista.

Esto es un paso crucial y fundamental en “la restauración de todas las cosas” (Hech. 3:21).

NO LLORES

¿Por qué lloras? (Juan 20:15)

Con frecuencia [los discípulos] repetían las palabras: “Esperábamos que él era el que había de redimir a Israel.” Solitarios y con corazón abatido, recordaban sus palabras: “Si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué se hará?” Se reunieron en el aposento alto, y cerraron y atrancaron las puertas, sabiendo que la suerte de su amado Maestro podía ser la suya en cualquier momento.
Y todo el tiempo podrían haber estado regocijándose en el conocimiento de un Salvador resucitado. En el huerto, María había estado llorando, cuando Jesús estaba cerca de ella. Sus ojos estaban tan cegados por las lágrimas que no lo conocieron. Y el corazón de los discípulos estaba tan lleno de pesar, que no creyeron el mensaje de los ángeles ni las palabras de Cristo mismo.

¡Cuántos están haciendo todavía lo que hacían estos discípulos! ¡Cuántos repiten el desesperado clamor de María: “Han llevado al Señor…y no sabemos dónde le han puesto!” ¡A cuántos podrían dirigirse las palabras del Salvador: “¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?” Está al lado de ellos, pero sus ojos cegados por las lágrimas no lo ven. Les habla, pero no lo entienden. ¡Ojala que la cabeza inclinada pudiese alzarse, que los ojos se abriesen para contemplarle, que los oídos pudiesen escuchar su voz! “Id presto, decid a sus discípulos que ha resucitado:” Invitadlos a no mirar la tumba nueva de José, que fue cerrada con tina gran piedra y sellada con el sello romano. Cristo no está allí. No miréis el sepulcro vacío. No lloréis como los que están sin esperanza ni ayuda. Jesús vive, y porque vive, viviremos también. Que brote de los corazones agradecidos y de los labios tocados por el fuego santo, el alegre canto: 

“¡Cristo ha resucitado! 

Vive para interceder por nosotros.” Aceptad esta esperanza, y dará firmeza al alma como un ancla segura y probada. Creed y veréis la gloria de Dios.

UH… PENSÁBAMOS QUE ESTABA MUERTO

Me acordaré de las obras de JAH; Si, haré yo memoria de sus maravillas antiguas. Salmo 77:11.

El recuerdo de la vida maravillosa de Eliseo y de los milagros que Dios había hecho a través de él era un tema favorito en Israel.
El ministerio de Eliseo comenzó cuando arrojó sal en el manantial de Jericó, para hacer que se endulzara el agua, y los milagros nunca cesaron durante toda su vida. Una vez, ordenó a un ejército sediento que cavara pozos en el desierto, y el agua brotó… mientras que el enemigo veía solo sangre. En otra ocasión, milagrosamente, fluyó aceite de cocina en cada vasija que una viuda pobre había pedido prestada, de manera que pudo pagar su deuda. Resucitó a un niño que había muerto de insolación. Una vez, hizo que un guiso mortal fuera comestible cuando arrojó harina en la olla. Alimentó a cien hombres con solo una pequeña cantidad de comida. Más tarde, la cabeza de un hacha flotó cuando se había perdido en el Jordán. Una y otra vez, Eliseo había guiado y dirigido al pueblo de Dios, mostrándoles el profundo interés que el Señor tenía en sus vidas.

Ahora, Eliseo estaba muerto y enterrado, e Israel parecía estar abandonado…

¿Dónde estaba el Dios de Eliseo?

Más tarde, en algún momento, bandas itinerantes de moabitas barrieron la tierra. Estos bandidos descendieron de su alta meseta a través del río, para hacer sus asaltos y luego regresar rápidamente con la preciada cosecha. Era muy peligroso vivir cerca del límite.

Pero Dios, en su providencia, iba a demostrar a los miedosos granjeros que él todavía estaba con ellos. Alguien había muerto, y había un pequeño servicio fúnebre que se estaba celebrando cuando, de pronto, una de estas bandas itinerantes de bandidos de Moab descendió, abalanzándose en medio de la escena. No había tiempo que perder. Los deudos solo tuvieron tiempo para bajar a la persona fallecida a la tumba más cercana, que era justo donde Eliseo había sido enterrado, y correr por sus vidas. Pero, ni bien el cuerpo tocó los huesos de Eliseo, el hombre “revivió, y se levantó sobre sus pies” (2 Reyes 13:2l). ¡No ves esto en cada servicio fúnebre!

La Biblia no nos dice qué pasó después. ¿Huyó el hombre con aquellos que lo habían enterrado, o fue demasiado para los moabitas ver esta resurrección, que huyeron de regreso hacia la frontera? No sabemos. Pero lo que sí sabemos es que el Dios de Eliseo todavía estaba muy vivo y dispuesto a mostrar a su pueblo que no estaban solos.

¿QUIEN LLEVA LAS RIENDAS?

<<Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades, quita reyes y pone reyes; da la sabiduría a los sabios y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido, conoce lo que está en tinieblas y con él mórala luz>>. Daniel 2: 20-22

RALPH W. EMERSON, sabio del siglo XIX, tuvo esta ocurrencia: <<Los acontecimientos llevan las riendas y tienden a ir a lomos de la humanidad>>. Aunque puede que eso haya sido cierto en su época, ¿está resultando cierto en nuestro siglo XXI? La siguiente vez que escuches al presidente de los Estados Unidos en una rueda de prensa, fíjate en la lista de control de acontecimientos que él y los periodistas irán marcando uno a uno: los inmensos desafíos que todo el mundo sabe que afronta esa nación y el resto del mundo. 

Verdaderamente, ¡<<los acontecimientos llevan las riendas>>!

Pero los antiguos profetas pedían constantemente a sus audiencias y a sus lectores que recordasen a Alguien más que también lleva las riendas. Entrando a medianoche en aquel palacio de ebria orgia, el anciano profeta Daniel interpretó al petrificado rey Belsasar (sobrio ya del susto) la misteriosa escritura de la pared: <<El Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place. […] Nunca honraste al Dios en cuya mano esta tu vida y de quien son todos tus caminos>> (Dan. 5:21-23). Apenas se habían pronunciado esas palabras, el poderoso imperio de Babilonia se vino abajo a altas horas de esa misma madrugada. <<Los acontecimientos llevan las riendas>>, ¡pero también las lleva Dios!

Y por eso estoy convencido de que podemos afrontar el futuro con esperanza confiada y con tranquila certidumbre. No vale la pena temer a la debacle económica que viene drenando el poderío económico de esta civilización. Si Dios decide restaurar nuestra viabilidad económica en aras de su reino y de su misión en la tierra, lo hará. Por otra parte, si decide permitir que la hemorragia monetaria desangre nuestra vitalidad económica en aras del avance de su reino y de su misión en la tierra, <<ni todos los caballos ni todos los hombres del rey>> podrán recomponer a Zanco Panco otra vez. Saber que su voluntad se hace en la tierra <<como en el cielo>> (Mat. 6:10; Luc. 11:2) garantiza al que confía en Dios que en nuestras muy presentes circunstancias, Dios sigue alcanzando su propósito supremo y que todas las cosas obran conjuntamente para el bien: <<Dios dirige el complicado manejo de los acontecimientos humanos. En medio de la lucha y el tumulto de las naciones. 

Aquel que se sienta por encima de los querubines todavía dirige los asuntos terrenales>>

¡Hay lugar para la esperanza en la silla de montar!

Buenas Tardes


Que Ninguna Bendición se Transforme en tu Ídolo

Cada día el Señor está formando tu corazón para que puedas vencer grandes obstáculos y alcanzar mayores cosas. Nunca debes obsesionarte con una bendición que termine afectando tu devoción hacia Él. Del Señor procede todo lo que necesitamos.

En Genesis 22:1-2 dice: “Después de esto, sucedió que Dios puso a prueba a Abrahán, y lo llamó: «¡Abrahán!» Y él respondió: «¡Aquí estoy!» Y Dios le dijo: «Toma ahora a Isaac, tu único hijo, al que tanto amas, y vete a la tierra de Moriah. Allí me lo ofrecerás en holocausto, sobre uno de los montes que yo te diré.»”.

Isaac fue el hijo por el que Abraham esperó muchos años, por el que oró, sufrió y creyó en esperanza contra esperanza. Fue tanto el deseo de tenerlo, que el Señor tuvo que enseñarle una lección ejemplar: Que en nuestro corazón, una bendición no puede ocupar el lugar del dador de ellas. Las bendiciones tienen el riesgo de transformarse para nosotros en un ídolo, en algo que se interpone entre nosotros y Dios, llegando a tomar el lugar más importante de nuestra vida.

Muchos viven obsesionados con alguien, o con algo que quieren, y eso no los deja vivir en paz; están preocupados, angustiados y ansiosos, esperando lo único que les importa. Pero el Señor se tomará el trabajo de enseñarnos que no debemos poner una bendición como nuestro todo. Descansa en Él, ya que ninguna bendición puede ser más grande que Dios, y nunca debemos desobedecer con tal de conseguir algo.

Hagamos esta oración:

“Padre, tú eres el dador de todas mis bendiciones, todo lo que tengo te lo agradezco a ti, te doy la gloria por mi familia y por todas las cosas con las que me has bendecido. Descanso en ti, porque eres la fuente de mi gozo y felicidad, lo proclamo en el nombre de Jesús. Amén”

Déjate sorprender

Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.Jeremías 31:3, RV-60

Si Dios es el Creador de mundo, si es el que nos creó, nos separó y escogió como sus hijos, nos dejó un libro lleno de promesas que hablan cosas maravillosas y positivas, no nos dejemos vender otras falsas ideas.

Cuanto más dudas de su poder, más difíciles se pueden volver tus situaciones.
Recuerda que esto de no temerles a las circunstancias no es de un día para otro. Se trata de un fruto que es producto de estar conectados con Dios. Entonces, poco a poco, aprendemos a confiar en Él, de manera que cuando lleguen los problemas, no tendremos miedo ni terror.

Por el contrario, sabremos que aunque la situación es fuerte, Dios es más poderoso que cualquier mala noticia o problema.

Dios es tu ayudador y te ama.


Adiós


La vida aquí en la tierra es pasajera y por lo tanto también las personas. Algunas te dejarán y cuando ese tiempo llegue ¡déjalas ir! No trates de persuadirlos a que se queden. Raras veces tu futuro está unido a los que se van. Cuando algunas personas ya no pertenecen a tu vida, nada podrá hacer que se queden.

Recordemos en la Historia de Noemí, ella tenía dos nueras Orfa y Ruth; cuando las tres quedaron viudas, decidieron regresar a la tierra de Noemí, Ruth se quedó con ella, pero Orfa se marchó y buscó otro rumbo, eso fue algo doloroso para ellas pero sencillamente denotaba que su papel en esta historia se había acabado. “Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella”. Ruth 1.14

Reconoce cuando el papel de alguien se ha acabado en tu historia, de lo contrario, te vas a encontrar intentando resucitar a un muerto. David le imploró a Dios por la vida de su niño. El Rey ayunó y pasó la noche acostado en tierra, ni comió pan (2 Samuel 12:16,17). Pero cuando murió el niño, tuvo que aceptar que no había nada más que pudiera hacer, así que David se levantó de la tierra, se lavó, se ungió, cambió sus ropas y comió.(2 Samuel 12:20).

¡Acepta cuando algo ha terminado! Si el propósito de Dios es que lo tengas, te lo va a dar y permanecerá contigo. Cuando has hecho lo posible para que funcione y no ha funcionado, acepta su voluntad en el asunto. Levántate, no te aferres a un recuerdo, a una persona, a un objeto, etc. Empieza a vivir de nuevo.

“Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.” 1 Juan 2:19.

No supliques a nadie que se quede contigo en contra de su voluntad. El hecho que se vaya no es casualidad; significa que Dios tiene algo mejor reservado para ti y seguramente también para la persona que se va; por lo tanto, ¡confía en Él cuando esto suceda!

REFLEXIÓN – Dios tiene todos los poderes.

“Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará.” Isaias 33:22 (RVR)
Poderes

El sistema republicano que hoy tenemos en Argentina, según los historiadores, surge de dos fuentes. Una de los griegos y otra de la república francesa. El sistema se basa en tres poderes independientes, pero conectados. Uno, el legislativo, es quien emite las leyes. Otro, el ejecutivo, es quien vela por que se cumplan. Otro, el judicial, es quien juzga a los que rompen las leyes.

Esta discusión sobre el origen de la república queda terminada al leer este precioso texto de Isaías. Dios es el creador del sistema republicano. Y el profeta lo sostiene con mucha claridad.

Dios es nuestro Juez, es quien evalúa nuestra conducta y juzga nuestros errores. No hay en la eternidad otro juez con tan glorioso e imparcial como nuestro Dios. Jamás actua con subjetividad, ni por amiguismo. Dios no condiciona la ejecución de su justicia mirando al culpable. Él solo mira su Ley. Al punto tal que no eximió del escarmiento a Jesucristo, quien cargó con nuestros pecados y sufrió el castigo que por la Ley merecían nuestras faltas. Si actuó con semejante severidad y objetividad con su mismo hijo, ¡Cuánto más con nosotros!

Dios es nuestro legislador. Es el autor del manual de leyes que ha inspirado a todas las sociedades de la historia de la humanidad. Hoy mismo, cualquier nación tiene en sus códigos civiles, comerciales y penales cientos o miles de normas, para cumplir los 10 mandamientos. Dios tiene la capacidad divina de simplificar lo que las personas complican. Y hacer sencillo lo que los individuos hacemos difícil. No hay ley más simple de cumplir ni de entender que la Ley de Dios. Es objetiva, clara e inequívoca. No tiene puntos oscuros, ni lagunas legales. Por eso, es que necesitamos un poder ejecutivo.

Y Dios es nuestro rey. El que nos marca el camino y nos dice por donde ir. El que nos indica la manera de hacer las cosas. Él es el soberano y absoluto dueño de todo, y no tenemos ni el derecho ni la autoridad para cuestionar sus decisiones. Dios no actúa en una democracia donde se somete a votación popular sus determinaciones. Porque la diferencia entre Él y cada uno de nosotros es infinita. ¿Con que autoridad podés cuestionar una determinación de Dios? ¿Quién te dio ese privilegio? Si los mismos ángeles se someten completamente a su voluntad, ¿por qué un simple mortal se abroga el derecho de cuestionarla?


Aunque No Puedas Verlo Dios está Obrando

Espera en Jehová; Ten valor y afianza tu corazón; (Salmo 27: 13.)

El Salmista acaba de decir: «Hubiera yo desmayado, si no creyera que he de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.» Si no hubiera sido por su fe en Dios, su corazón hubiera desmayado. Pero, en la seguridad y confianza en Dios que da la fe, se insta a sí mismo y nos insta a nosotros a recordar una cosa sobre todas: el esperar en Dios. «Espera en Jehová; ten valor y afianza tu corazón: sí, espera en Jehová.» Uno de los motivos principales para esperar en Dios, uno de los más profundos secretos de su bendición, es la convicción firme y confiada de que no es en vano; el valor de creer que Dios nos oirá y nos ayudará; esperamos en Jehová, un Dios que nunca puede decepcionar a su pueblo.

«Ten valor y afianza tu corazón.» Estas palabras se encuentran con frecuencia en relación con alguna cosa difícil, ante la perspectiva de una lucha con fuertes enemigos, y ante la lastimosa insuficiencia de todo esfuerzo humano. ¿Es el esperar en Dios una obra tan difícil, que sean necesarias estas palabras: «Ten valor y afianza tu corazón»? Sin duda alguna. La liberación que hemos de esperar es de enemigos nuestros, ante cuya presencia somos impotentes. Las bendiciones que hemos de pedir son todas espirituales e invisibles; cosas imposibles para con los hombres; realidades celestiales, sobrenaturales, divinas. Nuestro corazón está a punto de desmayar. Nuestras almas están tan poco acostumbradas a tener amistad con Dios, que el Dios en el que esperamos a veces parece que se esconde. Los que tenemos que esperar nos sentimos tentados a temer que no esperamos bien, que nuestra fe es demasiado débil, que nuestro deseo no es tan recto o tan sincero como debería ser, que nuestra entrega no es completa. Entre todas estas causas de temor o duda, ¡qué bendición es oír la voz de Dios: «Espera en el Señor. Ten valor y afianza tu corazón. Sí, espera en Jehová» Que nada en el cielo, en la tierra o en el infierno —nada— te impida esperar en tu Dios con la completa certidumbre de que no puede ser en vano.

La lección que nuestro texto nos enseña es que, cuando nos ponemos a esperar en Dios, antes tendríamos que decidir que esperaremos en El con la más confiada expectativa de que se presentará a nosotros y nos bendecirá. 

Deberíamos estar convencidos de que nada hay tan seguro como que el esperar en Dios nos traerá bendición incontable e inesperada. Estamos tan acostumbrados a juzgar a Dios y su obra en nosotros por lo que sentimos, que lo más probable es que cuando empezamos a cultivar más el esperar en El, nos sentiremos desanimados porque no encontraremos ninguna bendición especial como resultado. Este es el mensaje que debes oír: «Sobre todo, cuando esperas en Dios, hazlo en un espíritu de esperanza firme y abundante. Es Dios en su gloria, en su poder y su amor que anhela bendecir a aquellos que esperan en El.»

Si dices que tienes miedo de engañarte con una esperanza vana, porque no ves o sientes ninguna garantía en tu presente estado para una expectativa tan especial, mi respuesta es: «Es Dios el que nos da la garantía de que podemos esperar grandes cosas.» Aprende esta lección: No vas a esperar en ti para ver lo que sientes y los cambios que ocurren en ti. Vas a ESPERAR EN DIOS, para saber primero LO QUE EL ES, y luego, lo que hará. Todo el deber y bendición del esperar en Dios tiene sus raíces en esto: que es un Ser tan lleno a rebosar de bendición, bondad, poder, vida y gloria, que, por desgraciados que seamos, no podemos establecer ningún contacto con El, sin que esta vida y este poder secretamente, en silencio, empiecen a entrar en nuestra persona y a bendecirla. ¡Dios es amor! Esta es la sola y única garantía de nuestra expectativa. El amor busca lo suyo: El amor de Dios es precisamente su deleite en impartirse El mismo y su bendición a nosotros. Ven y aunque te sientas débil, espera en su presencia. Como un inválido, enfermo y débil, es llevado al sol para que se caliente allí, ven con todo lo que hay oscuro y frío en ti, al sol del amor omnipotente y santo de Dios, y espera allí, con sólo un pensamiento: Aquí estoy, bajo el Sol de tu amor. Como el sol hace su obra en el enfermo que busca sus rayos, Dios hará su obra en ti. Confía en El más plenamente. «Ten valor y afianza tu corazón. Sí, espera en Jehová.»

“[…] Y tome aliento vuestro corazón”. (Salmo 31:23.)

Todo nuestro esperar depende del estado del corazón. Un hombre es y cuenta delante de Dios según es su corazón. No podemos adelantar un paso en el santo lugar de la presencia de Dios para esperar en El allí, a menos que nuestro corazón sea preparado para ello por el Espíritu Santo. El mensaje es: «Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón.» La verdad aparece tan simple que es fácil preguntarse: « ¿Pero no admiten esto todos? ¿Qué necesidad hay de insistir en ello de modo tan especial?» La razón es que muchos cristianos no se dan cuenta de la gran diferencia que hay entre la religión de la mente y la religión del corazón, y la primera es mucho más diligentemente cultivada que la segunda. No saben cuánto mayor es el corazón que la mente. Es en esto que hay una de las causas principales de la debilidad en nuestra vida cristiana, y sólo si entendemos esto el esperar en Dios puede traernos su bendición plena.

Hay un texto en Proverbios 3:5, que puede ayudarnos a hacer claro el significado. Hablando de una vida de temor y favor de Dios, dice: «Fíate de Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia experiencia.» En toda la vida religiosa hemos de usar estos dos poderes. La mente tiene que recoger el conocimiento de la Palabra de Dios, y preparar el alimento por medio del cual se ha de nutrir el corazón y la vida interior. Pero, aquí aparece un terrible peligro, el conocimiento y la aprehensión de las cosas divinas puede ser algo en que nos apoyemos.

La gente se imagina que si estamos ocupados con la verdad, la vida espiritual será fortalecida, como cosa natural. Y no es éste el caso ni mucho menos.
El intelecto o comprensión trata de conceptos e imágenes de las cosas divinas, pero no puede alcanzar la vida real del alma. De aquí que venga la orden: «Confía en el Señor de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.» Con el corazón el hombre cree y llega al contacto con Dios. Es al corazón donde Dios da su Espíritu, para que sea allí la presencia y el poder de Dios obrando en nosotros. En toda nuestra vida de fe es el corazón el que debe confiar y amar, adorar y obedecer. Mi mente es por completo impotente para crear y mantener la vida espiritual en mí. El corazón debe esperar en Dios, para que El haga la obra en mí. En esto es como en la vida corporal. La razón puede decirme que la comida y la bebida me nutren, y cómo tiene lugar este fenómeno. Pero, en el comer y el beber mi razón no puede hacer nada: el cuerpo tiene sus órganos especiales para este propósito. De la misma manera, la razón me dice lo que se halla en la Palabra de Dios, pero no puede hacer nada para alimentarme el corazón con el pan de vida: esto sólo el corazón puede hacerlo por la fe y la confianza en Dios. Una persona puede estar estudiando la naturaleza y los efectos del alimento o del sueño; cuando quiere comer o dormir, pone de lado sus pensamientos y estudios, y usa su poder para comer o beber. De la misma manera el cristiano necesita, cuando ha estudiado o escuchado la Palabra de Dios, cesar de tenerla en sus pensamientos, no poner ninguna fe en ellos, y por otra parte despertar su corazón a que se abra delante de Dios, y busque comunión viva con El.

Es por la bendición de esperar en Dios que confieso la impotencia de todos mis pensamientos y esfuerzos, y me inclino en silencio delante de Él, y confío en El para que renueve y fortalezca su obra en mí. Y ésta es precisamente la lección de nuestro texto: «Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová.» Recordemos la diferencia entre conocer con la mente y creer con el corazón. Estamos alerta contra la tentación de apoyarnos en nuestra propia prudencia, en nuestros pensamientos claros y firmes. Estos sólo te sirven para saberlo que el corazón debe obtener de Dios, en sí mismos no son sino imágenes o sombras. «Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová.» Presenta tu corazón ante El, como la parte maravillosa de tu naturaleza espiritual en la cual Dios se revela y por la cual tú le conoces.

Procura tener la mayor confianza posible de que aunque tú no puedes ver dentro de tu corazón, Dios está obrando allí por medio de su Santo Espíritu.Que el corazón espere a veces en perfecto silencio y quietud; en su profundidad escondida Dios está obrando.

Asegúrate de esto, y simplemente, espera en El. Entrega todo tu corazón, con su operación secreta, en las manos de Dios continuamente. El quiere tu corazón; toma posesión de él y mora en él. «Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón.» 

¡Mi alma espera solamente en Dios!

En sus manos está el secreto de alcanzar riquezas

“4 La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece. 5 El que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.”

Proverbios 10:4-5

Hay una conexión entre las manos y el corazón, porque en el corazón tenemos el potencial que tenemos que desarrollar y nos da la sabiduría para desarrollar eso para ir de nivel a nivel. Es el corazón el que se abre para sembrar y la mano es la que obedece para sembrar. Pero también es la misma mano que va a cosechar algo más grande que lo sembrado.

Tiene que ver con la fe del corazón. Dios tiene cosecha para su vida. Esto hay que tenerlo en el corazón como que es una verdad de Dios y que es algo que nos corresponde y no hay ninguna cosa rara o desmedida en el hecho de creer que me corresponde recibir una cosecha. Si Dios es el que me enseña a dar para recibir, Dios es el que siembra para cosechar y él ha plantado eso en su vida. Así que bendiga su pan y sus aguas, que bendiga su vida, que bendiga su entrada y su salida, que bendiga su trabajo, su prosperidad en todos los órdenes, pero la bendición más grande es que va a llegar a ser un administrador y mayordomo fiel del Rey de reyes y Señor de señores, y va a tener cosecha sobrenatural.

Dios se lo ha prometido y se lo va a dar porque sabe y confía de que usted lo que va recibiendo de la revelación de Dios y lo administra correctamente. No es que malgasta lo espiritual o lo emocional nada le da importancia, total Dios lo va ayudar. ¡No! Él ve que usted se está tornando un buen administrador y El da más, más y más… sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré.

Aplíquelo a todos los órdenes de la vida. Porque hay creyentes que en el desarrollo de su vida espiritual y en la manifestaciones de los dones, habilidades y talentos que Dios le ha dado para fluir en su ministerio, pasan los años y siempre creen que tienen lo mismo, y que es lo máximo que van alcanzar en la vida. Administre bien lo que Dios le ha dado porque lo que ve hoy manifestado mañana será mayor, y el año que viene será mucho más grande todavía. Así Dios lo va llevando de gloria en gloria, de triunfo en triunfo porque ve su responsabilidad de que lo que él ha puesto en sus manos lo está administrando con sabiduría.

Todo lo bueno que viene a su vida viene de Dios y viene para que lo administre bien. Tiene que administrar las cosas espirituales en primer lugar pero también tiene que administrar el alma, la mente, las emociones, la voluntad, tiene que administrarlas con sabiduría. Tiene que empezar a desarrollar la mente de Cristo renovando su entendimiento con la Palabra de Dios, permitiendo que se revele en su interior su palabra y que se vaya formando Cristo para administrar bien sus pensamientos. Eso lo va a ir llevando a otros niveles. Porque a medida que su mente se renueva y se revela la mente de Cristo, los límites que había para la manifestación de las cosas espirituales de las cosas de Dios, se van cayendo y empieza a correr el río de agua viva.
Puede crecer en la prosperidad sobrenatural de Dios cuando sigue la dirección que Dios le da. A veces se tiene algunas cosas pendientes que le quitaron el sueño por alguna razón y lo único que quiere es solucionar el tema. Pero hay que solucionar temas de raíz e ir plantando las bases correctas para desarrollar una casa próspera, una vida próspera y eso transferirlo al ambiente de familia.
Alinee su mente y su corazón con la Palabra de Dios y extienda su mano generosamente hacia el dar. Recuerde que en sus manos está el secreto de alcanzar riquezas prometidas por el Señor.

Oración: Padre, gracias por enseñarme principios para vivir una vida mejor y agradable antes tus ojos. Recibo la sabiduría de lo alto y me alineo a tu Palabra, renuevo mi mente y dejo a mi espíritu gobernar todo mi ser conectado a tu Espíritu. En el nombre de Jesús, amén.


En este día Esfuérzate,

pon todo tu empeño en hacer las cosas bien,

con tu mejor mirada, tu mejor palabra,

tu mejor recurso y con una buena actitud.

Hoy tienes la oportunidad de seguir adelante,

tal vez tu camino no es fácil pero sé valiente,

no tengas miedo porque Dios estará contigo

por donde vayas, toma tu fe y no la sueltes.

En este día sé agradecido por lo que tienes,

por tu familia y por todo lo que te ha dado,

todo esto también será un impulso

para seguir con más fuerza hacia tus metas,

hacia lo que Dios quiere para ti. 


Feliz día.

Mateo 9

Llamamiento de Mateo(Mr. 2.13-17; Lc. 5.27-32)
9 Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió.

10 Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.

11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?

12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

Buenos Dias


martes, 28 de junio de 2016

Buenas Noches


Yo dí señales



Hijo, Yo di señales para que crean en Mi… hice milagros, pero algunos se escandalizaron… dichoso es el que no halle tropiezo en Mí…

…mira la calidad de persona que el Padre envió para dar testimonio de Mi: Juan el bautista, él no era alguien que usara ropas finas, ni que disfrutara la vida en palacios ni sus placeres…

…él era más que un profeta… pero algunos no creyeron como no creen ahora, ya sea si les hablan de Mi justicia y la necesidad de arrepentimiento o si les hablan de la alegría de recibir Mi gracia anunciándoles que sus pecados son perdonados, “Les tocan la flauta y no bailan, les cantan canciones tristes y no lloran…”

…porque vino Juan, que no comía ni bebía ni venía para el disfrute de la vida y dijeron:…está endemoniado… luego vine Yo, que me identifiqué con el pecador y comí y bebí con ellos y dijeron: Es un comilón y un borracho, amigo de cobradores de impuestos y de pecadores. Con todo, se comprobará que la Sabiduría de Dios no se equivoca en sus obras… Jesús.

Confesión: Hoy declaro en nombre de Jesús que seré sencillo al aceptar las obras y las palabras de Dios… imitaré a Juan el Bautista en su integridad y al Señor en Su Gracia hacia el pecador y mi mensaje estará respaldado por mi conducta… sabré también que así como recibieron algunos el mensaje del Señor recibirán mi Mensaje y sabré también así como muchos no lo aceptaron a Él tampoco me aceptarán a mí… Amén.

Referencia Bíblica: Mateo 11:5-26

TU HERENCIA

He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre. Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:5-10).

Parecía que dondequiera que Carlos iba, alguien le decía: ”Te pareces a tu padre” o ‘Actúas igual que tu padre”. El problema era que el padre de Carlos tenía una frente grande, piernas cortas y un temperamento explosivo. Carlos no estaba muy seguro de querer parecerse, ni actuar, como su papá.

Tenemos tendencia a heredar los rasgos físicos y de personalidad de nuestros padres. Es posible que tengas el mismo color de ojos que tu mamá, o que seas alto y flaco, o bajo y regordete, como tu papá.
Se llama herencia. Tus padres te pasaron estos rasgos físicos a través de los genes. No hay nada que puedas hacer sobre lo que se hereda. Nuestros padres tampoco pudieron hacer nada con lo que les fue transmitido genéticamente a ellos.

Tú también has heredado un problema que se llama pecado. El pecado comenzó hace mucho tiempo, cuando los primeros padres de la tierra optaron por obedecer a Satanás en lugar de a Dios; y desde entonces, se ha transmitido de generación en generación. El pecado afecta la forma de actuar Tal vez has desarrollado un temperamento explosivo o una actitud negativa. Acaso tienes un problema con la mentira, los pensamientos impuros o los chismes. La buena noticia es que Jesús puede hacer algo con el problema del pecado. ¡Él murió para poder tener el derecho de vivir en nuestros corazones y modificarnos a su imagen.

Ahora, cuando Carlos va a las reuniones familiares y su tía Sara lo acusa de actuar como su padre, se siente esperanzado, porque eso es algo que Jesús puede cambiar.

¿Y ahora?
¿Qué has heredado de tus padres?
¿Cuáles de los rasgos que posees no reflejan
el carácter de tu Padre Celestial?


COMPLACIDOS CON DEMASIADA FACILIDAD

<<Esta escrito: “Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman”. 1 Corintios 2:9

EN EL PUEBLO DONDE vivo, ¡es uno de nuestros vecinos favoritos! Después de todo, ¿a quién no le gusta tener por vecino a un hombre que puede tomar un pincel y transformar una paleta de colores pegajosos en un impresionante panorama? Simplemente pregunta a la gente del Museo Nacional del Aire y del Espacio de la Institución Smithsonian, sitio en Washington, D. C., donde el imponente lienzo del paisaje lunar, obra de Nathan Greene, adorna una de las paredes de la exposición. He tenido el privilegio de que el prodigioso arte de Nathan adorne las tapas de cuatros libros que he escrito. Y colgado junto a la puerta de mi despacho de iglesia está su conmovedora representación, titulada <<Intercediendo siempre>>, de Jesús postrado en oración sobre la curvatura de la tierra de la Tierra.

Pero una de las obras de arte más populares de Nathan Greene es la titulada <<El León y el Cordero>>. Una de mis feligresas eligió ese lienzo como un regalo en recuerdo de su esposo, y ahora está colgado donde todos pueden verlo junto a un lugar de paso muy transitado en la Iglesia Pioneer Memorial. Nathan ha imaginado una escena futura del cielo, en la que el amigable Jesús está rodeado de niños, con una niñita sentada en sus brazos y apoyada en su pecho. A los pies del Salvador esta echado un enorme león; ¡menudo mínimo! Y al lado de ese rey de la selva se encuentra un rizoso cordero negro. <<No harán mal ni dañaran en todo mi santo monte>> (Isa. 11:9).

El cielo. Como nos recuerda nuestro texto de hoy, es simplemente imposible que nuestra mente finita y caída abarque, y menos que visualice, las glorias de ese paraíso que Dios tiene reservado para sus elegidos, sus amigos de esta tierra. Pero, aunque lleve nuestra imaginación hasta su límite más elevado, nunca debemos permitir que lleguemos a volvernos tan cínicos con los paisajes rotos y las atracciones de pacotilla de este mundo que acabemos cambiando la esperanza de cielo por la miserable inmediatez de los mismos.

C. S. Lewis se preguntó un día porque no nos ocupamos más en la absolutamente gloriosa esperanza del cielo: <<Si consideramos las promesas de recompensa, dichas con tal falta de rubor, y la naturaleza pasmosa de las recompensas prometidas en los evangelios, parecería que nuestro Señor encuentra nuestros deseos no demasiados fuertes, sino demasiados débiles. Somos criaturas tibias, que hacen el ridículo con la bebida, el sexo y la ambición cuando se nos ofrece gozo infinito, como un niño ignorante que quiere seguir haciendo pasteles de barro junto al mar. Se nos complace con demasiada facilidad>> ¿No es así?

LA PAZ PERFECTA

Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado. (Isa. 26:3)

Son muchos aquellos cuyo corazón se conduele bajo una carga de congojas, porque tratan de alcanzar la norma del mundo. Han elegido su servicio, aceptado sus perplejidades, adoptado sus costumbres. Así su carácter queda mancillado y su vida convertida en carga agobiadora. A fin de satisfacer la ambición y los deseos mundanales, hieren la conciencia y traen sobre sí una carga adicional de remordimiento. La congoja continua desgasta las fuerzas vitales. Nuestro Señor desea que pongan a un lado ese yugo de servidumbre. Los invita a aceptar su yugo, y dice: “Mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” Los invita a buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, y les promete que todas las cosas que les sean necesarias para esta vida les serán añadidas. La congoja es ciega y no puede discernir lo futuro, pero Jesús ve el fin desde el principio. En toda dificultad, tiene un camino preparado para traer alivio. Nuestro Padre celestial tiene, para proveernos de lo que necesitamos, mil maneras de las cuales no sabemos nada. Los que aceptan el principio de dar al servicio y la honra de Dios el lugar supremo, verán desvanecerse las perplejidades, y percibirán una clara senda delante de sus pies…

En el corazón de Cristo, donde reinaba pe; feota armonía con Dios, había perfecta paz. Nunca lo halagaban los aplausos, ni lo deprimían las censuras o el chasco. En medio de la mayor oposición o el trato más cruel, seguía de buen ánimo. 

La verdadera felicidad se encuentra… al aprender de Cristo…Los que toman a Cristo por la Palabra, y entregan su alma a su cuidado, y ordenan su vida según sus reglas, hallarán paz y quietud. Nada en este mundo puede entristecerlos cuando Jesús los alegra con su presencia.

Contentos en toda situación abre la puerta de otra bendición

Dejar la queja y el descontento es lo que nos hace ser lo Dios quiere, a su vez que nos prepara con la actitud correcta que nos habilita para una bendición mayor.

En Filipenses 4:11:12 dice “(…) he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado (…)”.

Estar contentos con lo que tenemos ahora, no significa que no queramos cambiar nuestra situación. Estar contentos en todo tiempo, significa estar agradecidos con lo que tenemos, porque siempre hay cosas para agradecer. Vivir en queja es lo que demuestra que no estamos listos para llegar a más. Las queja y el descontento viven en el corazón, y hasta que no las quitemos, estarán allí siempre. Cuando recibimos lo que esperamos, estaremos felices por algún tiempo, pero pronto encontraremos nuevos motivos para la quejarnos.
Las personas con este problema, no están listas para entrar en un nuevo nivel. Solo aquellos que aprender a contentarse en toda situación, alcanzan madurez. Así seremos vencedores y estaremos habilitados para entrar en nuevos niveles de bendición. No vivas ofuscado, enojado o descontento, cambia tu mala actitud por una de agradecimiento y fe; porque a su tiempo, viene lo mejor. Alaba a Dios, cambia tu corazón y todo comenzará a cambiar a tu alrededor.

Hagamos esta oración:

“Padre Dios perdona mi actitud de descontento, cambia mi corazón para vivir agradecido por tu perdón. Agradezco todo lo que soy y todo lo que tengo ahora. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece, y sé que lo mejor viene en el nombre de Jesús Amén”

Impresionante TRANSFORMACIÓN de Quién Fue llamado El Niño Predicador

LA CONFIANZA QUITA EL TEMOR

Por lo cual, no resbalará para siempre: en memoria eterna será el justo. De mala fama no tendrá temor: su corazón está apercibido, confiado en Jehová. (Salmo 1:2, 6-7)

Dios ha dado en su Palabra pruebas suficientes del divino origen de ésta. Las grandes verdades que se relacionan con nuestra redención están presentadas en ella con claridad. Con la ayuda del Espíritu Santo que ha sido prometido a todos los que lo pidieran con sinceridad, cada cual puede comprender estas verdades por sí mismo. Dios ha dado a los hombres un fundamento firme en que cimentar su fe.

Con todo, la inteligencia limitada de los hombres resulta inadecuada para comprender los planes del Dios infinito. Nuestras investigaciones no nos harán descubrir jamás las profundidades de Dios. No debemos intentar con mano presuntuosa levantar el velo que encubre su majestad. El apóstol exclama: “¡Cuán incomprensibles son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” No obstante podemos comprender lo bastante su modo de tratar con nosotros y los motivos que le hacen obrar como obra, para reconocer un amor y una misericordia infinitos unidos a un poder sin límites. Nuestro Padre en el cielo dirige todas las cosas con sabiduría y justicia, y no debemos vivir descontentos ni desconfiados, sino inclinarnos en reverente sumisión. El nos revelará sus designios en la medida en que su conocimiento sea para nuestro bien, y en cuanto a lo demás debemos confiarnos en Aquel cuya mano es omnipotente y cuyo corazón rebosa de amor.

Si bien es cierto que Dios ha dado pruebas evidentes para la fe, él no quitará jamás todas las disculpas que pueda haber para la incredulidad. Todos los que buscan motivos de duda los encontrarán…

La desconfianza hacia Dios es producto natural del corazón irregenerado que está en enemistad con él. Pero la fe es inspirada por el Espíritu Santo y no florecerá más que a medida que se la fomente. Nadie puede robustecer su fe sin un esfuerzo determinado…Sólo podemos estar seguros cuando confiamos humildemente en Dios y obedecemos todos sus mandamientos.

Buenas Tardes


LA CAÍDA Y SUS CONSECUENCIAS

La Biblia no dice cuánto tiempo transcurrió entre la conclusión de la Creación y la Caída. Días, semanas, años… no sabemos. Sin embargo, lo que sí sabemos es que hubo una Caída, y que las consecuencias fueron inmediatas y visibles. El primer resultado de que Adán y Eva comieron del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal fue su repentina percepción de su desnudez (Gén. 3:7). Procuraron cubrirse de la presencia de Dios. Sus mantos de luz ahora habían desaparecido (ver Patriarcas y profetas, p. 40). Su intimidad con Dios fue interrumpida por causa de su recién descubierta intimidad con el egoísmo del mal. Dios, entonces, procuró educar a la primera pareja con respecto a las consecuencias que su pecado había generado.

Lee los siguientes pasajes e identifica las consecuencias inmediatas del pecado de Adán y de Eva en cada pasaje. Además, ¿de qué modo se manifiestan hoy esas mismas consecuencias?

Gén. 3:8-10
Gén. 3:12Gén. 3:13
Gén. 3:16
Gén. 3:17-19

No hay dudas, la Caída fue real, fue dura y tuvo consecuencias terribles para la raza. La larga y triste historia de la humanidad, hasta los eventos actuales, revela las consecuencias trágicas del pecado. ¡Cuán agradecidos podemos estar, entonces, por la promesa de que un día la tragedia del pecado acabará y nunca se repetirá!


UNA VISION DE SALUD

Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma (3 Juan 2).

Arnold Schwarzenegger, famoso fisicoculturista, actor y gobernador de California, dijo una vez “Manténganse alejados de la comida chatarra, Ievántense del sofá, desenchufen el Nintendo, apaguen el televisor y salgan a hacer un poco de ejercicio. Desperdiciar el cuerpo es algo terrible”.
En 1863, mucho antes del nacimiento de Arnold Schwarzenegger, Ellen de White recibió una visión sobre cómo tener una buena salud, A ella le fue mostrado que los higos de Dios deben comer alimentos sencillos y simples, tales como frutas, nueces, granos y verduras. Antes de que se diagnosticara el cáncer de pulmón, le fue mostrado que el tabaco (ya sea fumado o masticado) era un veneno.

Mucho antes de la enfermedad de “la vaca loca”, y de que el cáncer de colon y el colesterol alto fueran relacionados con una dieta Carnívora, Ellen relató que, en los últimos días antes de que Jesús regrese, los animales ya no serán aptos para el consumo. Mucho antes de que nadie hubiese oído hablar de la diabetes, se le mostró que consumir grandes cantidades de azúcar no era bueno para el cuerpo humano, En la medida en que los adventistas empezaron a practicar estos principios de salud, comenzaron a vivir más tiempo y a tener menos enfermedades que otros grupos de personas.

Jesús paso la mayor parte de su ministerio aquí, en la tierra, sanando. 

Dios te habla

Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.
Hebreos 13:8

Pero la misericordia del SEÑOR es desde la eternidad hasta la eternidad, para los que Le temen, y su justicia para los hijos de los hijos.
Salmos 103:17

Feliz Martes 

Sigue con entusiasmo durante el Martes,

es un día para dar lo mejor y andar en la fortaleza

y la alegría que Dios pone en tu mente,

que tengas la motivación suficiente

para realizar todo con buen ánimo

en tu trabajo y también para reflejarlo

a los demás que comparten

el día contigo. 


Feliz Martes.

Mateo 9

Jesús sana a un paralítico(Mr. 2.1-12; Lc. 5.17-26)
9 Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad.

2 Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.

3 Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.

4 Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

5 Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?

6 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.

7 Entonces él se levantó y se fue a su casa.

8 Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potestad a los hombres.

Buenos Dias


lunes, 27 de junio de 2016

Buenas Noches


DIOS ALTISIMO


Maestro, ¿dónde te hospedas? El les dijo: Venid y veréis.

En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.

Al vencedor, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.

Así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: Habito en lo alto y santo, y también con el contrito y humilde de espíritu,para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos.

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.

He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
¡Cuán preciosa es, oh Dios, tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se refugian a la sombra de tus alas.

Jn. 1:38,39; 14:2,3 Ap. 3:21 Is. 57:15 Ap. 3:20 Mt. 28:20 Sal. 36:7

Dios quiere que usted prospere

“2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”

3 Juan 2

Dios le dejó principios, le dio sabiduría y unción para que prospere. No importa como le fue hasta el día de hoy. Párese para moverse con el Señor en otra dimensión de vida y sepa que sus manos nunca más estarán vacías, siempre de parte del cielo habrá bendición de Dios para su vida.

Si su alma prospera todo prospera, la clave está en que su mente se alinee a la mente de Dios. Si el deseo de Dios es que prospere en todo, basado en la prosperidad de su alma, tiene que hacer que su alma prospere con Dios y que a través de eso vea la buena salud y toda la bendición en todas las áreas de su vida.

Si estudia la palabra, la misma palabra le dará sabiduría de Dios para su vida y si aplica sus principios, Dios le dará una mayor prosperidad. Porque está recibiendo su palabra, le está dando prioridad poniendo cada cosa en su lugar y poniendo sus prioridades en orden.

Dios siempre tiene que ser el primero. En todo labio de cualquier tipo de creyente va a escuchar que siempre Dios está primero, el tema es el corazón. Tiene que permitir que el Espíritu de Dios se vaya revelando, la Palabra de Dios vaya iluminando y renovando su mente. Porque si su mente prospera, su alma prospera y todas las cosas van a prosperar en su vida.

No acepte en su mente cualquier idea de miseria, pobreza, escasez para su vida como que eso es el deseo de Dios. Dios no tiene eso preparado para su vida, no lo acepte en su mente.
Si usted lo acepta entonces su mente no está prosperando. Teniendo barreras o limitaciones, usted está impidiendo la manifestación de lo espiritual y de lo sobrenatural. Tiene que ordenar las cosas desde lo sobrenatural y espiritual estudiando la Palabra de Dios.

Recuerde: Si su mente se renueva, su alma prospera y todo prospera. Su alma no prosperará con ninguna otra cosa fuera de la Palabra de Dios. No lo olvide porque el enemigo vendrá con mentiras y cosas que querrán sacarlo de la Verdad de Dios y de su propósito. Por eso manténgase firme y renovando su mente cada día. Todo analícelo a la luz de la Palabra y descarte todo aquello que no venga de Dios.

Porque la voluntad de Dios es que usted prospere primeramente en su alma para que esa prosperidad pueda ser transferida a cada área de su vida. Su espíritu, su cuerpo, sus finanzas, su trabajo, el fruto de sus manos, el fruto de su vientre, todo lo que haga.

Oración: Padre, hoy declaro que la prosperidad comienza a manifestarse en mi alma. Renovaré mi mente con tu Palabra cada día y no permitiré ninguna idea o cosa que venga del reino de las tinieblas para confundirme. Sé que tu voluntad es que yo prospere y no me alejaré de ello. Mi alma prosperará y todo prosperará en mi vida. Lo creo y lo recibo, en el nombre de Jesús, amén.