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sábado, 30 de abril de 2016

Buenas Noches


Final exitoso

“9 Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.”

Isaías 46:9-10

Dios llama al fin desde el principio. Él tiene un final exitoso y de victoria desde el principio. Si usted cree que esto es verdad, tiene que alinear sus pensamientos a los pensamientos de él. Porque ya está hecho el final.

Usted se puede preguntar ¿Por qué no alcanzo ese final victorioso? Porque si usted lleva los pensamientos y su creencia para otro lado, entonces su resultado será otro. Pero si usted se alinea a los pensamientos de Dios y le cree completamente va a caminar en Su Voluntad hacia ese destino de gloria que Él le tiene preparado para usted. Es cuestión de alinear los pensamientos. No es una cuestión simple porque a veces hemos tenido los pensamientos descarrilados toda una vida y no es como prender una luz. Pero a medida que va recibiendo la palabra, le da el poder para ir cambiando los pensamientos desalineados y comenzando a alinear las cosas de Dios en su vida estará encaminándose correctamente hacia él.

Lo que Dios le enseña es que hay que renovar el entendimiento, por eso viene la transformación de su vida. Dios sabe el final antes del principio y los finales de Dios son gloriosos. Quiere decir que ya está hecho, y tiene que caminar en lo que está hecho. Ya fue redimido de la maldición. Si está caminando en cosas que tienen más que ver con maldición que con bendición es porque está alineado con otra cosa, hay que alinearse y creerle a la palabra y hay que aceptar que la maldición desapareció de su vida. ¡No la vuelva a agarrar!

Desde antes de la fundación del mundo preparó el cordero de Dios que nos vino a redimir, desde antes de la fundación del mundo ya lo hizo. Lo creó libre de deuda, completo en Cristo, redimido de la maldición y heredero de la bendición.

Otra cosa importante que no lo deja ver las cosas desde el punto de vista de Dios, son sus experiencias pasadas. Usted nunca puede pensar a la manera de Dios cuando siempre trae a memoria su experiencia, porque Dios está por arriba de todas las cosas y Dios se la quiere revelar hoy para que se manifieste hoy y para su mañana. Si usted mezcla algo que viene de Dios a su espíritu para renovar su mente y a proyectarlo a su futuro, con una experiencia del pasado, usted lo habrá aplacado todo introduciéndolo a una mente carnal y Dios no se puede mover a través de eso.

Cuando arrastra alguna experiencia del pasado lo que está haciendo es traer una experiencia pasada al presente, cuando Dios ha planeado modificar todas las cosas para que tenga un futuro bendecido. No deje que esas cosas frenen su crecimiento. Porque usted está recibiendo la palabra para ver las cosas como Dios la ve. Esa es la diferencia entre caminar en la carne y caminar en el espíritu. Caminar en la carne es tener el punto de vista de los hombres y caminar en el espíritu es mirar como Dios mira. Los hombres y las mujeres tenemos que tener el punto de vista de Dios, porque Cristo se va revelando y el Espíritu Santo nos va iluminando. Entonces si acepta vivir la vida en el espíritu, que es una vida gloriosa, manifestando el fruto del espíritu y el carácter de Cristo, y dando libertad al espíritu de Dios para que obre a través de su vida cosas sobrenaturales vendrán. Créalo.

Oración: Padre, hoy entendí que tú ya conoces el final desde siempre. Quiero alcanzarlo porque sé que puedo hacerlo si me alineo a tus pensamientos y camino en la dirección que me muestras en tu Palabra. Ya no me ataré más al pasado. Viviré mirando el presente y sembrando cosas buenas para mi futuro. En el nombre de Jesús, amén.

NUESTRA ESPERANZA


Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús.

…. la esperanza…la cual tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, y que penetra hasta detrás del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor.

…a quien el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Dios habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos.

…cuando El venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído.

Sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora. Y no sólo ella , sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, aun nosotros mismos gemimos en nuestro interior, aguardando ansiosamente la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo.

Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es.

Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria.

El que testifica de estas cosas dice: Sí, vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús.

Tito 2:13 Heb. 6:19,20 Hch. 3:21 II Ts. 1:10 Ro. 8:22,23 I Jn. 3:2 Col. 3:4 Ap. 22:20


Él bendecirá su pan y sus aguas

“25 Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.”Éxodo 23: 25

El bendecirá su pan y sus aguas. Dios llena su vida, él es su Pastor, más que suficiente y el que provee para todas sus necesidades. Nuestro Dios es próspero y nosotros somos prósperos en él. Usted es próspero en él. En Cristo que es nuestra pascua tenemos la redención de la maldición financiera. Por eso estas cosas que son del antiguo pacto nos abren los ojos acerca de cosas que están relacionadas en el nuevo pacto. Siendo rico, se hizo pobre para que nosotros en su pobreza fuésemos enriquecidos. Él se despojó de todo lo que posee para empobrecerse en forma de hombre. Pero esto no quiere decir que Jesús era pobre, no se confunda. Jesús era Dios encarnado pero no caminó en la tierra como Dios, sino como un hombre que hacía la voluntad de su padre y que caminaba en su Palabra. Como tal era rico y nada le faltó estando sobre esta tierra.

De la misma manera puede vivir usted hoy. Aunque en el mundo haya maldiciones de pobreza, enfermedad, cosas malas no le pertenecen. Jesús sabía esto y caminó siempre en esa dirección.

Si Dios dice que por servirle, él bendecirá su pan y sus aguas, él lo hará. Usted sólo tiene que apropiarse de esa promesa y hacerla realidad en su vida haciendo lo que él le pide.

Fíjese el versículo 19 de Éxodo 23. Dice que: “Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios.” Habla de traerle lo primero y recuerde también que siempre les decía que no tenían que presentarse ante él con las manos vacías. Estos son principios que tienen que estar aplicados en su vida hoy.

Dios bendice al dador alegre. Cada vez que usted cree a Dios y desea hacer su voluntad querrá darle lo que es de él. ¿Y qué le pertenece a Dios? Los diezmos. Sus manos siempre tienen que estar llenas. Si usted le da a Dios lo que le pertenece nunca tendrá falta de nada y sus manos siempre estarán llenas. Pero es usted el que tiene que disponer su corazón para dar. Hay muchas promesas al respecto pero se cumplirán siempre y cuando usted cumpla poniendo a Dios primero.

Dios mandó al pueblo a que nunca se presentasen delante de él con las manos vacía ¿Qué está haciendo hoy usted? Sus manos siempre tienen algo para dar. Recuerde que Dios le da semilla al que siembra. Si usted ya ha sembrado, tendrá cosecha.

Jehová es su Pastor y nada le faltará. Él es su proveedor. Él bendecirá su pan y sus aguas. Ya no diga más que no tiene nada. Usted es próspero en Dios y él le ha dado todo para que usted esté seguro y que nada le falte. Créale y tómelo. Y no olvide que el que siembra generosamente, generosamente cosechará. Qué mejor que hacerlo en las manos de Dios. Él se lo devolverá multiplicado.


Oración: Padre, hoy me determino a obedecerte y a ser un sembrador generoso. Sé que recibiré todas las promesas que diste para aquellos que cumplen con tu Voluntad. Mi pan y mis aguas están bendecidos. En el nombre de Jesús, amén.

Dios te habla

Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento.
1 Corintios 3:6

" Y como velé sobre ellos para arrancar y para derribar, para derrocar para destruir y para traer calamidad, así velaré sobre ellos para edificar y para plantar," declara el SEÑOR.
Jeremías 31:28

Apóyate en Él

He visto muchas veces caer a personas de sillas o por apoyarse en algún objeto que no está firme.Todos nos apoyamos en alguien o en algo, como un ser querido, alguien que nos da la confianza para sostenernos cuando estamos muy agotados o abrumados porque sabemos que en esa persona hallaremos fortaleza.

Es Dios quien ha puesto a nuestro alrededor a gente que es de inspiración, fortaleza y guía, a pesar de que también son falibles, sin embargo no siempre estarán con nosotros, ¿entonces en quién confiaremos?

Asaf, quien era un célebre músico del tiempo de David, levita y uno de los directores de la música del templo, dijo en el Salmo 73: 22-26: Tan torpe era yo, que no entendía; era como una bestia delante de ti. Con todo, yo siempre estuve contigo; me tomaste de la mano derecha. Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; más la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.

En realidad todos somos torpes, nos equivocamos, tomamos decisiones malas hasta somos tercos, orgullosos y demás; pero debemos permanecer a pesar de todo apoyados en Dios porque Él es quien nos guía y no nos desecha. La gente nos desecha cuando cometemos un error o les fallamos, ya no confía en nosotros, pero ocurre de manera diferente con nuestro Señor.

Él permanece con nosotros, nos perdona, restaura, fortalece y transforma nuestro ser, es en quién debemos apoyarnos siempre, en todo tiempo y circunstancia porque su amor no cambia por nosotros.

Apóyate en la Roca firme y aunque caigas Él te levantará.

Oración para hacer su voluntad

Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos.Salmo 143:10

Señor, en estos días me has hablado acerca de mantener mi mirada en ti, sin importar las situaciones que pueda estar viviendo.
Hoy estoy reconociendo que te he juzgado, que me he enojado contigo y te he culpado por todo lo que estoy pasando y por todo lo que viví en el pasado.
Te pido perdón y te suplico que me ayudes a hacer tu voluntad y morir a mis caprichos.

También te pido que me ayudes a andar en tus caminos y a hacer tu voluntad para mi vida.
Límpiame y purifica mi mente, Jesús.

Enséñame a entender que tú has estado en cada adversidad, aunque no te haya visto.

Quiero confiar en ti y serte fiel.

Amén y amén.

LA VENGANZA ES DE DIOS




“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor”. Romanos 12:19 (RVR1960)

Cuando alguna persona nos hiere profundamente, tendemos a reaccionar en su contra. Sin embargo Pablo nos dice que en lugar de actuar con venganza, seamos amistosos con ellos y los perdonemos, porque al perdonarlos y al actuar a su favor podemos ganarlos para Cristo. ¿Hay personas a las que necesitas perdonar? Seguro que sí, hoy te animo a tomar este pasó que te llevará a la libertad.

Buenas Tardes


Dios te habla

Después de haber resucitado, muy temprano el primer día de la semana, Jesús se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado fuera siete demonios. Y ella fue y se lo comunicó a los que habían estado con El, que estaban lamentándose y llorando.
Marcos 16:9

El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, Porque me ha ungido el SEÑOR para traer buenas nuevas a los afligidos.Isaías 61:1


REFLEXIÓN – En vez de disputar, predicá.

Y cuando Pedro subió a Jerusalén, disputaban con él los que era de la circuncisión. Hechos 11:2 (RVR)
Disputas

No es lo mismo estar ocupado que ser productivo. Leí esta frase y me encantó. Me hizo pensar en esta situación tan triste y habitual en la primera iglesia, y que se repite hoy en día.

Pedro había sido llevado por el Espíritu Santo a predicarle a Cornelio, un centurión romano que era un fiel judío que buscaba a Dios. Cuando Pedro llega encuentra muchas personas que estaban deseando escuchar del Evangelio motivadas por Cornelio. (Pregunto, ¿cuánta gente conoces que hoy quiera hacer lo mismo? ¿a cuantos motivas vos?)

Así que comienza a predicarles y como era obvio se convierten con gran alegría. En ese momento, son bautizados por el Espíritu Santo que se derrama por primera vez entre los gentiles y Pedro queda sorprendido pero feliz.

Hay que entender que un judío no entraba en la casa de un gentil, ni lo saludaba ni lo tocaba. Estaba moralmente prohibido. Y la primera iglesia nació y creció en Jerusalén con un 100% de judíos hasta este momento. Ya algunos habían cuestionado cuando Felipe les predica a los samaritanos que eran medios hermanos de los judíos por su raza mixta. ¡Pero no se podía permitir entrar en la iglesia a un gentil!

Por esa razón estaban discutiendo. Para ver si los recibían o no. Peleaban unos con otros, y cada uno argumentaba a su manera. Palabras y más palabras que al final de cuenta, eran una tontería y una pérdida de tiempo. Dios ya había hablado y había mostrado el poder de su Espíritu en Cornelio y su familia, ¿Qué más había que discutir? Pero aquellos hombres tontos discutían.

Hoy también perdemos el tiempo en discusiones sin sentido, absurdas y traídas de los pelos, en cuestionamientos de si esto si o esto no. Y nos desenfocamos de lo verdaderamente importante que es predicar el evangelio y que las personas se salven.

En mi corta y larga vida encontré que los mayores discutidores están por lo general en iglesias donde las personas no se convierten, y donde pocos nuevos se arriman. Y en cambio los discutidos son aquellos que tienen evangelismo explosivo, evangelismo personal, o evangelismo en pequeños grupos. No importa la metodología, ni las formas, sino lo que importa es llegar al que está perdido.

Y la manera más bíblica de hacerlo, es la que nos enseña Pedro. Hay que ir a buscar al pecador y predicarle el evangelio, sin pluritos ni prejuicios. Y Dios hace la obra de la salvación.



CUALIDAD DE UN SIERVO




“Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir…” Hebreos 3:5

La fidelidad a Dios es algo que debemos desarrollar todos los días de nuestras vidas, esto no tiene que depender de nuestro estado de ánimo; tenemos que ser siervos fieles en todo lo que hagamos en la casa de Dios. El Padre quiere que seas testigo de todas las cosas que tiene para decir a su pueblo. Sé un siervo fiel y grandes cosas te serán confiadas, ¡Con hombres fieles, Dios hace grandes cosas!


Que tengas un feliz día Sábado

con gozo y satisfacción,

esperando tu gran bendición.

Que Dios sea bueno contigo

y te envíe ayuda en lo que haces.

Con la ayuda de Dios las cosas son mejores,

Él da el brillo a su obra, 

excelencia y belleza

a todo lo que hace.

Ezequiel 17

Parábola de las águilas y la vid
17 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

2 Hijo de hombre, propón una figura, y compón una parábola a la casa de Israel.

3 Y dirás: Así ha dicho Jehová el Señor: Una gran águila, de grandes alas y de largos miembros, llena de plumas de diversos colores, vino al Líbano, y tomó el cogollo del cedro.

4 Arrancó el principal de sus renuevos y lo llevó a tierra de mercaderes, y lo puso en una ciudad de comerciantes.

5 Tomó también de la simiente de la tierra, y la puso en un campo bueno para sembrar, la plantó junto a aguas abundantes, la puso como un sauce.

6 Y brotó, y se hizo una vid de mucho ramaje, de poca altura, y sus ramas miraban al águila, y sus raíces estaban debajo de ella; así que se hizo una vid, y arrojó sarmientos y echó mugrones.

7 Había también otra gran águila, de grandes alas y de muchas plumas; y he aquí que esta vid juntó cerca de ella sus raíces, y extendió hacia ella sus ramas, para ser regada por ella por los surcos de su plantío.

8 En un buen campo, junto a muchas aguas, fue plantada, para que hiciese ramas y diese fruto, y para que fuese vid robusta.

9 Diles: Así ha dicho Jehová el Señor: ¿Será prosperada? ¿No arrancará sus raíces, y destruirá su fruto, y se secará? Todas sus hojas lozanas se secarán; y eso sin gran poder ni mucha gente para arrancarla de sus raíces.

10 Y he aquí está plantada; ¿será prosperada? ¿No se secará del todo cuando el viento solano la toque? En los surcos de su verdor se secará.

11 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

12 Di ahora a la casa rebelde: ¿No habéis entendido qué significan estas cosas? Diles: He aquí que el rey de Babilonia vino a Jerusalén, y tomó a tu rey y a sus príncipes, y los llevó consigo a Babilonia.

13 Tomó también a uno de la descendencia real e hizo pacto con él, y le hizo prestar juramento; y se llevó consigo a los poderosos de la tierra,

14 para que el reino fuese abatido y no se levantase, a fin de que guardando el pacto, permaneciese en pie.

15 Pero se rebeló contra él, enviando embajadores a Egipto para que le diese caballos y mucha gente. ¿Será prosperado, escapará el que estas cosas hizo? El que rompió el pacto, ¿podrá escapar?

16 Vivo yo, dice Jehová el Señor, que morirá en medio de Babilonia, en el lugar donde habita el rey que le hizo reinar, cuyo juramento menospreció, y cuyo pacto hecho con él rompió.

17 Y ni con gran ejército ni con mucha compañía hará Faraón nada por él en la batalla, cuando se levanten vallados y se edifiquen torres para cortar muchas vidas.

18 Por cuanto menospreció el juramento y quebrantó el pacto, cuando he aquí que había dado su mano, y ha hecho todas estas cosas, no escapará.

19 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Vivo yo, que el juramento mío que menospreció, y mi pacto que ha quebrantado, lo traeré sobre su misma cabeza.

20 Extenderé sobre él mi red, y será preso en mi lazo, y lo haré venir a Babilonia, y allí entraré en juicio con él por su prevaricación con que contra mí se ha rebelado.

21 Y todos sus fugitivos, con todas sus tropas, caerán a espada, y los que queden serán esparcidos a todos los vientos; y sabréis que yo Jehová he hablado.

22 Así ha dicho Jehová el Señor: Tomaré yo del cogollo de aquel alto cedro, y lo plantaré; del principal de sus renuevos cortaré un tallo, y lo plantaré sobre el monte alto y sublime.

23 En el monte alto de Israel lo plantaré, y alzará ramas, y dará fruto, y se hará magnífico cedro; y habitarán debajo de él todas las aves de toda especie; a la sombra de sus ramas habitarán.

24 Y sabrán todos los árboles del campo que yo Jehová abatí el árbol sublime, levanté el árbol bajo, hice secar el árbol verde, e hice reverdecer el árbol seco. Yo Jehová lo he dicho, y lo haré.

Buenos Dias


Ezequiel 18.21-32

El camino de Dios es justo
10 Tú, pues, hijo de hombre, di a la casa de Israel: Vosotros habéis hablado así, diciendo: Nuestras rebeliones y nuestros pecados están sobre nosotros, y a causa de ellos somos consumidos; ¿cómo, pues, viviremos?

11 Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?

12 Y tú, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo: La justicia del justo no lo librará el día que se rebelare; y la impiedad del impío no le será estorbo el día que se volviere de su impiedad; y el justo no podrá vivir por su justicia el día que pecare.

13 Cuando yo dijere al justo: De cierto vivirás, y él confiado en su justicia hiciere iniquidad, todas sus justicias no serán recordadas, sino que morirá por su iniquidad que hizo.

14 Y cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; si él se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia,

15 si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá.

16 No se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido; hizo según el derecho y la justicia; vivirá ciertamente.

17 Luego dirán los hijos de tu pueblo: No es recto el camino del Señor; el camino de ellos es el que no es recto.

18 Cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere iniquidad, morirá por ello.

19 Y cuando el impío se apartare de su impiedad, e hiciere según el derecho y la justicia, vivirá por ello.

20 Y dijisteis: No es recto el camino del Señor. Yo os juzgaré, oh casa de Israel, a cada uno conforme a sus caminos.

viernes, 29 de abril de 2016

Buenas Noches


Dios te habla

Que la palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes, con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en sus corazones.
Colosenses 3:16

En Dios nos hemos gloriado todo el día. Por siempre alabaremos Tu nombre.
Salmos 44:8

¿QUÉ ESTÁS PIDIENDO?




“Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla” Santiago 1:5 (NTV)

¿Estás cansado de equivocarte? Se dice que una decisión marca un antes y un después en nuestra vida y sea buena o mala tiene consecuencias; quizás ahora son más tus desaciertos que tus aciertos y te sientes frustrado porque no lograste lo que anhelabas. Este día pide a Dios la sabiduría que necesitas, es una promesa para ti y es tiempo de que la tomes para tu vida.


Considera que muchos merecieron


Hijo, considera que muchos merecieron que se recordara su fe, pero no por eso consiguieron el objeto de la promesa que le había sido dada de la manera que ellos pensaban…

…estos, se aferraron de lo que esperaban teniendo certeza de las cosas que no podían ver……por eso fueron declarados justos porque esperaban de Mí lo bueno en un mundo malo dónde lucharon para guardar su fe…

…todos murieron como creyentes. Aun no habiendo conseguido en el mundo lo prometido, pero lo habían visto de lejos y lo contemplaron con gusto, reconociendo que eran extraños y peregrinos en la tierra……estos, en lo profundo de sus intenciones buscaban claramente una patria… la del cielo…

…por eso Yo les preparé una ciudad……también tu regocíjate junto con tus hermanos porque les estoy preparando hermosas moradas para que estén Conmigo para siempre, Jesús.

Confesión: Hoy declaro que esperaré con paciencia en todas las promesas que Dios me ha dado… no flaquearé en creer sabiendo que muchas las recibiré en esta tierra y otras se completarán perfectamente en el mundo venidero… me gozaré de antemano por las bendiciones que ya son seguras… alabo a Dios por las moradas que Él nos está preparando en el cielo… en nombre de Jesús lo declaro, Amén.

Referencia Bíblica: Hebreos 11:4-40; 1Pedro 2:11; Juan 14:2

UN EXAMEN FÁCIL PARA UNA TAREA DIFÍCIL

Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado. Jueces 7:2.

Cuando Gedeón llamó al ejército para ir contra los madianitas, 32.000 hombres se ofrecieron como voluntarios. Indudablemente, el enemigo oyó la noticia del movimiento de tropas. Recurriendo a sus vecinos en busca de ayuda para aplastar el levantamiento israelita, desplegaron sus fuerzas por todo el valle como si fueran un montón de langostas. En comparación, el ejército de Gedeón se veía lastimosamente pequeño.

Mirando las probabilidades, Gedeón sintió la necesidad de un poco más de seguridad de que Dios estaría con él. Colocando un vellón de oveja sobre el suelo, le pidió a Dios que lo humedeciera pero que mantuviese el suelo seco. Como era de esperar, a la mañana siguiente estuvo húmedo, ¡mientras que todo alrededor estaba seco! Pero luego, comenzó a pensar que lo que había ocurrido no era tan inusual: los vellones de oveja a menudo absorben la humedad. Así que, le pidió a Dios que revirtiera las cosas. A la mañana siguiente, el milagro estaba justo ante los ojos de Gedeón. El vellón estaba totalmente seco, pero el suelo estaba todo húmedo. Ya no tenía más excusas.

Ahora le tocaba a Dios hacer una prueba. Nuestro versículo de hoy nos dice que no quería que nadie pensara que la batalla la habían ganado por sus propias fuerzas. Así que indicó a Gedeón que les dijera a todos los hombres que tenían miedo de pelear que se fueran a su casa. ¡Imagina la sorpresa de Gedeón cuando 22.000 soldados se fueron! Pero Dios no había terminado: “Aún es mucho el pueblo” (Jueces 7:4).

A menudo, Dios usa los medios más simples para probar el carácter. En este caso, hizo que los restantes 10.000 cruzaran un arroyo. Ansiosos de ir inmediatamente a la batalla, unos pocos se apuraron para alzar el agua con la mano y bebería a lengüetazos mientras continuaban avanzando hacia el enemigo. Pero 9.700 hombres se detuvieron y se arrodillaron para beber. En realidad, ellos no querían ir a la batalla de todos modos y, en realidad, no pensaban que Dios los estuviera conduciendo. A aquellos 9.700 se les dijo que empacaran y se fueran a su casa. ¡Solo quedaban 300 soldados!

Sin embargo, Gedeón estaba seguro de que Dios estaba guiando todo.
Siguiendo las órdenes de Dios, Gedeón y sus 300 hombres valientes escondieron antorchas dentro de vasijas de barro, que rompieron a la señal, y luego soplaron sus trompetas de cuerno de carnero al mismo tiempo. Los enemigos, confundidos, andaban a tientas en la oscuridad y comenzaron a matarse unos a otros. A Dios “no le honra tanto el gran número como el carácter de quienes lo sirven”

BLANCOS COMO LA NIEVE

“Vengan, pongamos las cosas en claro. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana!” (Isa. 1:18, NVI).

BlLLY empujaba cada día la silla de ruedas de su hermana inválida; de casa a la escuela; entre clase y clase; a la hora del recreo y de vuelta a casa. Annie dependía de su hermano pero a él nunca le molestó aquella “carga”. Cuando Billy estaba a punto de terminar cuarto grado su hermana murió y él se deprimió. Había perdido el propósito de su vida. Su rendimiento bajó, su conducta empeoró y se ganó la reputación de chico malo hasta que llegó el nuevo maestro.

El primer día de escuela el señor Smith le dijo: “Ven, siéntate en la primera fila”. Billy creyó que iba a regañarlo, pero lo que oyó fue: “Tus informes hablan pestes de ti, pero no creo ni una palabra”. Acto seguido rompió los papeles y continuó la clase. Días después, la maestra de iglesia de Billy preguntó a sus alumnos: “¿Conocen a alguien que se parezca a Jesús?” Uno respondió: “Sí, el señor Smith”.*

Billy tenía razón: la analogía es perfecta. Tenemos un Jesús que nos da esperanza y nos rehabilita a la vida con dos actos: 1) borrando nuestros pecados y todo recuerdo de ellos y 2) viendo en nosotros posibilidades, dándonos una nueva oportunidad de empezar de cero y una motivación genuina para proyectamos hacia el futuro.

Es un gran motivo de esperanza saber que en todo ser humano, Jesús “percibía posibilidades infinitas. Veía a los hombres según podrían ser transformados por su gracia. Al mirarlos con esperanza, inspiraba esperanza. […] Al revelar en sí mismo el verdadero ideal del hombre, despertaba el deseo y la fe de obtenerlo. En su presencia, las almas despreciadas y caídas se percataban de que todavía eran seres humanos, y anhelaban demostrar que eran dignas de su consideración. […JA más de un desesperado se presentó la posibilidad de una nueva vida”

Dios nos dice: “Vengan, pongamos las cosas en claro. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana!” (Isa. 1:18, NV1). En otras palabras: “¿Tan grave te parece lo que has hecho? A ver, déjame revisar tus informes… ¿Sabes qué te digo? Que nada de esto es un obstáculo para que puedas empezar de nuevo. Mira cómo rompo tu pasado; ni me acuerdo de tus errores”. Acepta ese perdón, y vive con esperanza.

CUANDO LA BATALLA SE VUELVE PELIGROSA

Como ya vimos, las palabras de Jesús en Mateo 11:12, aunque demasiado profundas, revelan el hecho de que el Reino de Dios no se establecerá sin una lucha o una contienda. Esa lucha, entendemos, es el Gran Conflicto, que ha estado librándose en el pasado, todavía continúa, y seguirá hasta la destrucción final del pecado, de Satanás y de los perdidos. A veces, puede llegar a ser muy peligrosa. En el contexto de lo que Jesús mismo dijo en Mateo 11:12, vemos ver la realidad del Gran Conflicto y de cuán peligrosa puede llegar a ser.

Lee Mateo 11:1 al 12. ¿De qué forma vemos la realidad del Gran Conflicto, que se desarrolla aquí en diversos niveles? Es decir, ¿de qué modo la noción del Gran Conflicto nos ayuda a comprender lo que está sucediendo aquí? Para comenzar, ¿quién creemos que inspiró a los dirigentes a poner a Juan en la cárcel? Podemos ver aquí el intento de Satanás no solo de detener a Juan, sino también de desanimar a Jesús.

Después de todo, si Juan, el precursor de Jesús, encontró ese destino, ¿qué podía esperar Jesús mismo? Además, no hay dudas de que Satanás podría haber logrado que los seguidores de Jesús y de Juan se preguntaran: Si este Jesús de Nazaret puede hacer tantas cosas maravillosas y tiene tanto poder, entonces, ¿por qué permite que un hombre tan fiel y bueno como Juan, su primo, se pudra en una cárcel?

Más aún, ¿quién crees que estaba poniendo dudas en la mente de Juan? ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué él no me libera? Por eso, no asombra que preguntara: “¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?” (Mat. 11:3). Recuerda: este es el mismo Juan que bautizó a Jesús, que “vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y venía sobre él” (Mat. 3:16), y que había oído la voz del Cielo que declaraba: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mat. 3:17).

No obstante ahora, después de todo lo que le había ocurrido, se llenó de dudas. Y por supuesto, por mala que fuera la situación de Juan, se volvería peor (por lo menos a corto plazo), lo que aumentaría sus dudas (Mar. 6:25-28).

Si algo te está haciendo dudar ahora, ¿en qué te puedes concentrar, meditar y orar, que expulsará las dudas y te ayudará a ver todas las razones maravillosas que tienes para confiar en la bondad de Dios?

Jesús es la Felicidad

«Dichosos los humildes, porque heredarán la tierra prometida». Mateo 5: 5
Ayer hablamos del Sermón de la Montaña. ¿Lo recuerdas? Jesús allí habló a las personas de la dicha, o sea de la felicidad. Él dijo que Dios bendice a todos, no importa cuál sea su situación.

El versículo de hoy dice que felices o dichosos son los humildes. Una persona humilde es mansa y tranquila. Te lo explicaré mejor.
Mamá va a poner una fruta o juguete en las manos de papá y luego ella lo quitará rápidamente y sin pedirle permiso. Fíjate bien. ¿Cómo reaccionó? Viste, no se enojó.

Así actúan los humildes o mansos como dicen otras versiones bíblicas: aceptan lo que les sucede sin enojarse. Jesús fue humilde y tú puedes ser como él.
La Biblia dice que los humildes tendrán un regalo especial. Recibirán un lugar precioso para vivir, que Dios mismo ha preparado. Y te dará la felicidad.
¿Quieres vivir en ese lugar hermoso con Jesús? Yo sí.

Buenas Tardes


Para que se entienda

Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron… (v. 4).

Lectura: Romanos 15:1-6

Me encanta visitar museos como la Galería Nacional de Londres y la Galería Estatal Tretyakov de Moscú. Algunas obras de arte me dejan sin palabras, mientras que otras me desconciertan. Observo las pinceladas de color, aplicadas aparentemente al azar sobre la tela, y me doy cuenta de que no entiendo nada… aunque el artista sea un maestro en su oficio.

A veces, podemos sentirnos igual con la Palabra de Dios. Nos preguntamos: ¿Es posible entenderla? ¿Por dónde empezamos? Tal vez las palabras de Pablo puedan ayudarnos: «Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza» (Romanos 15:4).

Dios nos dio las Escrituras para instruirnos y alentarnos. También nos ha dado su Espíritu para ayudarnos a entender sus pensamientos. Jesús dijo que enviaría el Espíritu Santo a fin de que nos guiara a toda la verdad (Juan 16:13). Pablo lo reafirma en 1 Corintios 2:12: «no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido».
Con su ayuda, podemos abordar la Biblia con confianza, sabiendo que, a través de sus páginas, Dios quiere que lo conozcamos a Él y sus caminos.

Señor, gracias por dejarnos la Escritura para conocerte.


Más grande que el lío

Tú eres mi lámpara, oh Señor; mi Dios alumbrará mis tinieblas (v. 29).

Lectura: 2 Samuel 22:26-37

Un tema importante de Segunda Samuel, un libro del Antiguo Testamento, podría fácilmente titularse: ¡La vida es un lío! Tiene todos los elementos de una miniserie de televisión. Mientras David procuraba establecerse como rey de Israel, enfrentó desafíos militares, intrigas políticas y traiciones de familiares y amigos. Incluso él mismo arrastraba culpas, tal como lo demuestra claramente su relación con Betsabé 

No obstante, cerca del final del libro, encontramos un cántico de David donde alaba a Dios por su misericordia, amor y liberación: «Tú eres mi lámpara, oh Señor; mi Dios alumbrará mis tinieblas» (22:29). En muchas de sus dificultades, David acudió al Señor: «Contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros» (v. 30).

Quizá nos identifiquemos con las luchas de David, ya que, como nosotros, estaba lejos de ser perfecto. Sin embargo, sabía que el Señor era más grande que las partes más caóticas de su vida.

Con él, podemos decir: «En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra del Señor. Escudo es a todos los que en él esperan» (v. 31). ¡Y esto nos incluye!

Dios es más grande que el lío de nuestra vida.

Leer sobre los errores y las dificultades de otros nos hace pensar en nosotros mismos. Señor, con tu poder, queremos empezar de nuevo.

Alivio para el atribulado

Y a vosotros que sois atribulados, [Dios dará] reposo… (v. 7).

Lectura: 2 Tes. 1:3-12

Una de mis escenas favoritas de la literatura tiene lugar cuando una tía enérgica confronta a un padrastro malvado por haber abusado de su autoridad con su sobrino, David Copperfield, nombre del personaje principal y título de esa novela de Charles Dickens.

Cuando David aparece en la casa de su tía, su padrino está por llegar. A la tía Betsy Trotwood no le agrada ver al malvado Sr. Murdstone; entonces, le menciona una lista de sus errores e impide que él se desligue de su responsabilidad por cada acto de crueldad. Lo acusa con tanta energía y veracidad que este hombre, normalmente agresivo, se va sin pronunciar palabra. Por la fortaleza y bondad de carácter de la tía Betsy, David es finalmente reivindicado.

Hay Alguien que es fuerte y bueno, y que, un día, arreglará todo lo malo de nuestro mundo. Cuando Jesús vuelva, descenderá del cielo con un grupo de ángeles poderosos. Entonces, dará reposo a los afligidos y no ignorará a quienes les han causado problemas a sus hijos (2 Tesalonicenses 1:6-7). Hasta ese día, el Señor quiere que permanezcamos firmes y seamos valientes. Independientemente de lo que tengamos que soportar en la Tierra, estamos seguros para la eternidad.

Señor, ayúdanos a ser justos en todo lo que hacemos, para que te representemos de la mejor manera.


Hoy Dios te regala

un cielo abierto de nuevas oportunidades,

que las aproveches con inteligencia,

con prudencia y con valentía.

Feliz Viernes.

Es hora de ser valiente,

el mundo te presentará oportunidades

para bien o para mal

escoge el bien y que Dios te bendiga.

Que este viernes sea de bendiciones,

de buen esfuerzo,

que se despejen las nubes

para que veas todo el horizonte

que tienes para conquistar.

Jeremias 15

Jerusalén es como una vid inútil

15 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

2 Hijo de hombre, ¿qué es la madera de la vid más que cualquier otra madera? ¿Qué es el sarmiento entre los árboles del bosque?

3 ¿Tomarán de ella madera para hacer alguna obra? ¿Tomarán de ella una estaca para colgar en ella alguna cosa?

4 He aquí, es puesta en el fuego para ser consumida; sus dos extremos consumió el fuego, y la parte de en medio se quemó; ¿servirá para obra alguna?

5 He aquí que cuando estaba entera no servía para obra alguna; ¿cuánto menos después que el fuego la hubiere consumido, y fuere quemada? ¿Servirá más para obra alguna?

6 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Como la madera de la vid entre los árboles del bosque, la cual di al fuego para que la consumiese, así haré a los moradores de Jerusalén.

7 Y pondré mi rostro contra ellos; aunque del fuego se escaparon, fuego los consumirá; y sabréis que yo soy Jehová, cuando pusiere mi rostro contra ellos.

8 Y convertiré la tierra en asolamiento, por cuanto cometieron prevaricación, dice Jehová el Señor.

Buenos Dias


jueves, 28 de abril de 2016

Buenas Noches


La Palabra eterna de Dios

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (Mateo 24:35).

Lectura: Salmo 119:89-96

Al principio de la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos aéreos destruyeron gran parte de Varsovia, en Polonia. La ciudad estaba cubierta de bloques de cemento, caños rotos y trozos de vidrio. Sin embargo, en el centro de la ciudad, gran parte de uno de los edificios dañados permanecía obstinadamente en pie. Era la sede polaca de la Sociedad Bíblica Británica e Internacional. Estas palabras todavía se leían sobre una pared: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán» (Mateo 24:35).

Jesús hizo esa declaración para alentar a sus discípulos, cuando estos le preguntaron sobre el «fin del siglo» (v. 3). Pero esas palabras también nos alientan hoy en medio de nuestras batallas diarias. De pie entre los escombros de nuestros sueños rotos, aún podemos confiar en el carácter indestructible de Dios, su soberanía y sus promesas.

El salmista escribió: «Para siempre, oh Señor, permanece tu palabra en los cielos» (Salmo 119:89). Pero es más que su palabra; es su propia esencia. Por eso, también podía decir: «De generación en generación es tu fidelidad» (v. 90).
Al atravesar experiencias devastadoras, podemos enfrentarlas con desesperación o con esperanza. Como Dios no nos abandonará, la esperanza es nuestra confiada elección. Su Palabra nos confirma su amor inalterable.

Señor, ayúdanos a confiar en lo que dices.

El Espíritu entrega

… el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles (v. 26).

Lectura: Romanos 8:19-27

Hasta hace poco, muchos pueblos en la zona rural de Irlanda no usaban números en las casas ni códigos postales. Así que, si había tres Patrick Murphy en un pueblo, el residente más nuevo no recibía su correo hasta que se les entregara primero a los otros dos, quienes habían vivido allí más tiempo. «Mis vecinos lo reciben primero —decía el último residente Murphy—. Leen un poco y dicen: “Tal vez no sea para nosotros”». Para terminar con esta confusión, el gobierno irlandés instituyó recientemente su primer sistema de códigos postales, para asegurar que el correo se entregue de manera correcta.

A veces, cuando oramos, sentimos que necesitamos ayuda para entregarle a Dios lo que tenemos en el corazón. Quizá no tengamos las palabras correctas ni sepamos cómo expresar nuestros profundos anhelos. En Romanos 8, el apóstol Pablo afirma que el Espíritu Santo nos ayuda e intercede por nosotros, tomando nuestros «gemidos» indecibles y presentándoselos al Padre: «qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros» (v. 26). El Espíritu ora siempre conforme a la voluntad de Dios, y el Padre conoce la mente del Espíritu.

Cobra ánimo, sabiendo que Dios nos oye cuando oramos y conoce nuestras necesidades más profundas.

Padre, gracias por escuchar mis oraciones.


Amén

Hoy culminamos el último devocional de la serie de devocionales acerca del modelo de oración que Jesús nos enseñó. La palabra o frase de hoy es "Amén". Esa palabra significa "Que así sea". Es decir, cuando la usas estás indicando que quieres que lo anterior dicho se haga realidad. Al estar al final de este modelo de oración quiere indicar que estamos confiados plenamente en que cada parte de la oración queremos que sea realidad para nuestro diario vivir. Incluso, El Amén es uno de los Nombres que recibe Cristo Jesús en la Biblia.

La Palabra de Dios dice en 2da. Corintios 1:20 “Pues tantas como sean las promesas de Dios, en El todas son sí; por eso también por medio de Él, Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros”. También dice en 2da. Tesalonicenses 1:3 “Siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de vosotros hacia los demás abunda más y más”. Además, dice en Apocalipsis 3:14 “Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: El Amén, el Testigo fiel y verdadero, el Principio de la creación de Dios, dice esto: `Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!”

RECUERDA, A DIOS SEA SIEMPRE LA GLORIA Y HONRA POR PERMITIRNOS TERMINAR ESTA SERIE SOBRE EL PADRE NUESTRO. CADA ORACIÓN QUE HAGAS, RECUERDA QUE SIEMPRE ES UN DIÁLOGO CON DIOS. CADA ORACIÓN QUE HAGAS, HAZLA DE CORAZÓN, RÍNDETE A LOS PIES DE DIOS. CADA ORACIÓN QUE HAGAS HAZLA CON COMPLETA FE Y TERMÍNALA CON LA PALABRA AMÉN. PARA HACER UNA ORACIÓN ES NECESARIO TENER UNA RELACIÓN CON DIOS Y PARA TENERLA SE NECESITA A CRISTO JESÚS COMO SEÑOR, REY Y SALVADOR PERSONAL. ¿YA LO TIENES EN TU VIDA?

Dios te bendiga

Lo positivo del pasado

El pasado; lo difícil, incomodo, incorrecto o mal hecho debe recordarse solamente para no volver a caer, para saber cómo superar la dificultad o para ayudar a otros a no repetir la mala experiencia. Y es que la capacidad de recordar el pasado es una función muy poderosa del cerebro, la cual puede ser una bendición o una maldición según lo que elijas recordar y la manera en que lo recuerdes.

Es claro que al recordar se traen las emociones del pasado al presente, hayan sido positivas o negativas. Recordar heridas, ofensas, desilusiones o fracasos del pasado hará que todas las emociones relacionadas con estos hechos corran a tu mente para crear de nuevo un vacío emocional destructivo. A la inversa, cuando recuerdas experiencias positivas, enciendes de nuevo el valor, el gozo y el sentido de logro relacionado con la victoria. No se debe subestimar el poder de una experiencia para volver a inspirar tu fe en Dios.

La Biblia nos enseña que debemos recordar las proezas de Dios, para nunca olvidar que el Señor es Todopoderoso. Fue Dios quién dividió el Mar Rojo, que hizo caer los muros de Jericó, quien también alimentó a los israelitas en el desierto milagrosamente.

No podemos vivir del pasado, pero podemos mejorar el presente recordando la manera en que enfrentamos las situaciones ayer.

Jesús le pidió a sus discípulos que recordaran el sacrificio de la cruz cada vez que tomaran la cena, así mismo el Apóstol Pablo enseñó al pueblo de Corinto que deberían repetir este acto de recordación y nos lo dejó el ejemplo a seguir. El sacrificio de Jesús y la obra redentora son el recordatorio de la victoria que el Señor nos dio. Este recuerdo debe permanecer en tu mente en todo momento, en la mañana al despertar, en el día al realizar cualquier actividad, en las noches al llegar al hogar… en todo momento porque “en Cristo somos más que vencedores…” (Romanos 8:37). Recuerda que Dios te ama y que desea lo mejor para ti, que si ya te bendijo… de seguro lo volverá a hacer.

Oremos: “Señor, solo te pido que no me dejes olvidarme de ti, de tus bendiciones, de tu amor infinito. Quiero honrarte siempre con mis recuerdos. Decido también recordar las experiencias buenas como el alimento de mi fe y las difíciles como la manera de saber depender de ti, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, Amen”

Versículo: “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. 1 Corintios 15:57 (RVR1960)

El pensamiento del Dia

Nos guste o no, los cambios constantes
son parte de la vida moderna.
¿ Qué cosas no cambian?
El amor de Dios
La amistad con su Hijo
El poder del Espíritu Santo.
Me has dado a conocer la senda de la vida:
me llenarás de alegría en tu presencia
y de dicha eterna a tu derecha.

Salmo 16:11

Qué hacer para prosperar

2ª CRÓNICAS 26:5 “Procuró recurrir a Dios mientras vivió Zacarías, quien le enseñó a respetar a Dios. Y mientras recurrió al Señor, él le dio prosperidad.”

Es conocido por todos la cantidad de historias reales y ficticias que se han escrito sobre la búsqueda del tesoro. A través de los años, muchas personas han ido a distintos lugares del planeta pensando en encontrar un tesoro que los haga millonarios. La llamada “fiebre del oro” llevó a muchas personas a la misma muerte en su intensa búsqueda por hacerse ricos.

Quizás nosotros no tengamos un corazón aventurero, ni seamos los que realicemos una expedición para buscar el tesoro escondido. Pero, en nuestra versión moderna de “la búsqueda del enriquecimiento”, vamos de un lado al otro intentando una y mil cosas para terminar frustrados sin haber prosperado.
La Biblia no condena la vida de prosperidad, sino que condena el amor al dinero que es la raíz de todos los males.

El pasaje de este día nos recuerda que, para prosperar en cada área de la vida, inclusive en la económica, debemos primero y principalmente buscar a Aquél que tiene todo el poder. Al Señor le pertenece todo el oro y todo el dinero del mundo.

Buscar a Dios no significa que dejemos de estudiar o trabajar duro y que nos tiremos a la cama pensando que así el Señor nos va a bendecir. El esfuerzo de mi parte, sumado a lo principal que es buscar a Dios, hará que la mano poderosa del Señor opere en favor nuestro. “A Dios rogando con el mazo dando”.


ORACIÓN: Gracias Jesús por enseñarme el equilibrio en la vida cristiana. Perdóname porque muchas veces Te busco para que me prosperes, pero no Te busco porque te amo. Cambia mis prioridades para decidir buscarte primero a Tí por lo que Tú eres para mí. Del resto sé que Tú te encargarás. Por Cristo nuestro Señor, amén.

Su fidelidad

Reconoce, por tanto, que el Señor tu Dios es el Dios verdadero, el Dios fiel, que cumple su pacto generación tras generación, y muestra su fiel amor a quienes lo aman y obedecen sus mandamientos.Deuteronomio 7:9

La fidelidad de Dios es grande y se ve reflejada en cada detalle de nuestra vida.
Mi sueño era poder ir en crucero de luna de miel. Y por razones de documentos, no lo habíamos podido considerar. Sin embargo, unos días antes de la boda, Dios me concedió recibir mi residencia permanente y me la entregó como si fuera un regalo más para nuestra boda.

Debido a que Él es fiel, todo lo que te digo en este libro es sencillamente mi experiencia con Dios. Es más, no tendría días para contar, ni libros para escribir, acerca de todo lo que Él ha hecho en mi vida.

Dios nos ama y nos complace desde lo más profundo de su ser. Por más equivocados que hayamos estado en el pasado, Él no nos guarda rencor.
Cuando somos obedientes a sus mandamientos, se complace en darnos todo lo que soñamos.

Por eso te extiendo mi invitación a través de este libro porque si lo hizo conmigo, lo hará también contigo. Sé que tienes sueños por realizar. Tienes metas que alcanzar. De modo que en ocasiones ves esto muy lejano y hasta imposible. Aun así, Dios te dice en este día lo siguiente: «Confía, pues es tiempo de cambiar y creerme. Yo soy fiel con los que me buscan».

Buenas Tardes


TU ENCUENTRO CON DIOS

Jacob, en Génesis 28, se encuentra en un momento de total incertidumbre; no sabía a dónde iba, y no tenía a dónde regresar. Jacob había luchado toda su vida por recibir lo que entendía que le pertenecía, por recibir aquello que siempre había conocido que era la voluntad de Dios para él. Lamentablemente, lo hizo a través de los métodos incorrectos, lo que lo llevó a un lugar de incertidumbre.

Engaña a su padre para recibir bendición, y tiene que salir huyendo, porque su hermano quería matarlo por el engaño; su madre no podía hacer nada por él, porque él tuvo que alejarse. Jacob llegó a un cierto lugar, y tuvo una de las más grandes experiencias que podemos tener. En un momento de incertidumbre, tuvo un encuentro con Dios, vio los cielos abiertos y recibió dirección divina. Este momento es crucial en la vida de toda persona que no puede regresar al lugar de donde salió, y que no sabe para dónde va.

En medio de este momento de incertidumbre, Jacob llega a cierto lugar y descubre que Dios estaba allí, que Dios no lo había abandonado. Todos hemos tenido experiencias en las que, por las circunstancias, las malas decisiones, los problemas, somos impulsados a ciertos lugares, y lo primero que debemos descubrir es que, en todo lugar donde nos encontramos, allí está Dios esperándonos. Quizás no sabes qué es lo que va a pasar, o por qué te encuentras en ese lugar, pero el primer y gran descubrimiento que tienes que tener es que Dios se encuentra en ese lugar de incertidumbre contigo. Quizás no tienes a nadie con quien puedas contar, no hay familia, no hay amigos; pero la mano de Dios obra a favor tuyo, en medio de tu incertidumbre, haciéndose más real que nunca en tu vida.

Dios habita en ese lugar donde no podemos confiar en más nadie, en ese lugar donde no sabemos para dónde vamos, ni podemos regresar al lugar del que venimos. Dios te está esperando en un cierto lugar, esperando que te canses de caminar en la incertidumbre y que te detengas por un momento, para darte la experiencia de abrirte los cielos, dándote una nueva dirección.

Lo grande de la experiencia de Jacob con Dios es que, a diferencia de lo que un religioso haría con Jacob, Dios no le reclama su pasado. Dios no le dice: Te encuentras aquí por todo lo que hiciste, porque te mereces estar aquí, por tus malas decisiones. No es necesario hacer consciente a la gente de lo que ya saben. ¿De qué le servía a Dios reclamarle a Jacob que, ahora, en medio de su incertidumbre, entonces, le sirviera? ¿De qué le hubiera servido reclamarle que le buscara, ahora, porque no tenía a nadie más?

La gente siempre está buscando por qué se encuentran en los lugares donde están. Cuando te preguntas esto, tendrás la respuesta. Llegas a un lugar religioso, y lo primero que te van a explicar es por qué estás en el lugar donde te encuentras; te van a cuestionar, y van a tratar de hacerte sentir culpable.
En una ocasión, Jesús llegó a la sinagoga, y estaban peleando por un muchacho que era ciego, debatiendo quién había pecado, si él o sus padres. Nadie estaba buscando la solución al problema; todos querían saber el porqué del problema.

Unos decían que había nacido ciego, porque sus padres habían pecado. Otros, que era por su propio pecado que había nacido ciego, porque el hecho de ser un humano, automáticamente, le hace cargar con pecado y el pecado que había dentro de él le había hecho ciego. Y pasamos toda nuestra vida pensando de esta manera.

El principio de incertidumbre, científicamente hablando, dice que tú no puedes saber dónde está una onda y hacia dónde se dirige al mismo tiempo; solo puedes saber una o la otra. O sabes dónde está la onda, o sabes a dónde va, pero no puedes saber las dos, porque tu mente está limitada. Tú tienes que escoger cuál de las dos vas a mirar porque la información que tú decides observar, es la información que vas a recibir. De la misma manera, pasa con tu vida. Tú tienes que escoger si saber dónde tú estás o saber para dónde tú vas. Hay momentos donde tenemos que descubrir dónde estamos, pero hay momentos donde tenemos que olvidarnos de dónde estamos, y buscar para dónde Dios nos quiere llevar.

La religión te quiere forzar a saber dónde tú estás y por qué estás dónde estás, quiere echarte la culpa de que te encuentres en ese lugar, pensando que, si te hacen sentir culpable, podrán cambiar tu vida para siempre. Pero, en realidad, la culpabilidad lo único que hace es lo mismo que hizo con Adán; te hace huir, te hace correr de la presencia de Dios; y no hay posibilidad de futuro en tu vida, hasta que decidas encontrarte con Dios, entendiendo que él no te va a reclamar por tu pasado, no va a reclamar acerca de por qué te encuentras donde estás. No lo hizo con Jacob, no lo va a hacer contigo.
Hoy Dios te dice, como le dijo a Jacob: No he terminado mi obra contigo. En tu encuentro con Dios, mira los cielos abiertos sobre tu vida, y escúchale decir que todavía eres una obra de arte en proceso, y que es él quien está escribiendo la historia de tu vida.


Tú puedes

Cierto hombre tenía una esposa que no era fuerte físicamente, y que imaginaba ella estar peor de lo que estaba.

Ya que él era un hombre fuerte hacía todo lo que a ella se le antojaba, hasta llevarla en brazos de una pieza a otra.Naturalmente, sucedió que con el tiempo ella se debilitó más y llegó a ser tan inútil como una muñeca.

Algunos de los amigos íntimos de aquel esposo le aconsejaron que volviera a educarla y enseñarle a andar y a cuidarse ella misma. Así que la forzó a hacerlo. Cuando ella tropezaba o estaba a punto de caer, él se veía tentado a correr a su, lado y ayudarla pero el hombre sabía que si no se hacía a un lado, ella jamás volvería a andar.

Lo mismo sucede con nosotros en algunas ocasiones, deseamos alcanzar ciertas metas, soñamos con hacer grandes cosas o simplemente deseamos que Dios nos conceda una petición que tenemos, pero al no sentirnos capaces lograrlo, creemos que dejándole todo a Dios es suficiente.

Si bien Dios es soberano y Todopoderoso, Él está esperando que nosotros también hagamos nuestra parte, que pongamos en práctica los talentos que nos ha dado, que realicemos nuestro mejor esfuerzo para alcanzar las metas que nos propusimos.

Dios siempre estará ahí para ayudarnos, si resbalamos Él nos sostiene, si hay peligros nos cuida y defiende, si nos sentimos débiles nos fortalece, pero Él no va a hacer nuestra parte.

Hay mucha gente que le pide a Dios trabajo y espera que lo llamen sin haber postulado a ninguno, existen otras personas que desean ser libres de las deudas pero siguen sin un plan económico, hay otros que desean salvar su familia pero no hacen nada por ellos y existen aquellos que desean ser libres de una adicción pero siguen frecuentando los lugares inapropiados y manteniendo amistades que los atan más a sus vicios.

Dios quiere ayudarte, desea que cumplas el plan que tiene para tu vida, pero debes poner de tu parte. Él sólo te pide que hagas tu mejor esfuerzo y lo demás, déjaselo en sus manos.

El orden de Dios para nosotros es la misma que le dio a Josué cuando Moisés murió: “Nadie podrá hacerte frente mientras vivas. Pues yo estaré contigo como estuve con Moisés. No te fallaré ni te abandonaré... Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas”. Josué 1:5,9 (NTV)

Vamos, tú puedes ser todo aquello que soñaste y anhelas, puedes conquistar todo lo que deseas pero necesita ser fuerte, esforzado y valiente; ponte a trabajar y Dios te sorprenderá haciendo lo que tu consideras imposible.

Recupera Tus Sueños Perdidos

Para Dios no hay imposibles. Las distintas circunstancias de la vida puede que hayan provocado que archivemos en un baúl aquellos sueños que tuvimos por largo tiempo. Pero Dios nos invita a desempolvarlos y que nos animemos a creer que pueden hacerse realidad.

En una ocasión compartí una cena con el doctor David Yonggi Cho, y le solicité que me dedicara un libro con su firma. Entonces le llevé un ejemplar de “La oración clave del avivamiento”. Mi única intención era que firmara el libro. Sin embargo, él tomó la lapicera y se puso a escribir. Obviamente, despertó mi curiosidad por saber qué decía su dedicatoria. Cuando tomé el libro vi que había escrito: “Querido Harold, tu visión va a cambiar tu vida, tu visión te transformará. La visión le dará forma a tu vida”.

Los sueños y las visiones son el lenguaje de Dios. Solemos encontrarnos con aquellas personas que nunca soñaron, que vivieron desesperanzadas y vivieron en la pobreza y la necesidad. Dichas personas no supieron soñar. Pero Dios les dice: “Arrepiéntanse, desvístanse del hombre viejo, cambien su mentalidad y crean las buenas noticias del Evangelio”. Si tú haces esto, tu vida tomará un nuevo destino. El día de soñar es hoy.

Pero también nos encontramos con aquella persona que se atrevió a soñar, pero que tropezó y ya no quiere arriesgarse a volver a fallar. Es la persona que no quiere soñar por miedo a fracasar otra vez.

Es necesario atrevernos a desempolvar los sueños. Es necesario que volvamos a soñar, a creer. Hay muchos sueños que la vida hizo marchitar. Las circunstancias, los tropiezos, las necesidades, la carencia y muchas veces la ignorancia, nos hizo guardarlos. Solemos decir: “Yo tenía un sueño, una ilusión, pero no lo logré”. Pero quiero enseñarte cuál es la manera correcta de hablar.Es tiempo de una nueva esperanza. Es momento de ponernos de pie, de mirar hacia delante y decirle sí a la vida, sí a los sueños y no al fracaso.
El sueño y la visión que Dios te da cambiarán tu vida. Una vez que recibiste el sueño de Dios, tu vida está marcada. Puede ser que tomes el sueño y lo guardes en un cajón, que lo escondas, que lo niegues, pero el sueño o la visión de Dios afectarán el rumbo de tu vida.

Si observamos la historia de José, vemos que ese “pequeño” sueño de un joven de diecisiete años alteró el curso de la humanidad. Las personas pueden decir: “Este es solo un sueño de un muchacho”. Pero ese sueño ha sido impreso en La Biblia y en la historia de la humanidad.

No importa cuántos reveses hayas tenido. Dios tiene un tiempo escrito en el libro de la vida donde está el día, el mes, el año y la hora de tu victoria. El cumplimiento de su sueño llegará como llegó el de José.

Si tienes una visión del Señor, sujétate de ella. Si tienes un sueño de Dios, hazlo tuyo y este transformará tu vida. El día que decides querer cambiar con suficientes fuerzas, será el primer día de tu nueva vida.

Todo lo que cosechamos hoy es el producto de lo que sembramos ayer. Si quieres cosechar distinto de lo que hoy cosechas, entonces necesitas sembrar distinto de lo que siembras. Si tu actitud, tus pensamientos, tu mentalidad ha sido derrotista, negativa, pesimista, hay que cambiarla para obtener un futuro mejor.

Necesitamos soñar los sueños de Dios, necesitamos desear los deseos de Dios. Necesitamos ver las visiones de Dios y aferrarnos a su voluntad para nuestra vida.

Hay personas que dicen: “Yo tenía visiones, sueños, ilusiones, esperanzas, pero eso era en mis años de juventud, antes de que me pisoteara la vida y las circunstancias me aplastaran”.

Probablemente aspirabas a un futuro diferente del que tienes hoy, pero quiero decirte que no es tan tarde. No importa cuántas dificultades has atravesado, no importa si fuiste a parar a una cisterna, o si tus hermanos te vendieron. Dios hará tu sueño realidad, lo verás y te gozarás.

Viaja a través de tu pasado y desempolva tus sueños. Busca tus sueños guardados y quítales el polvo. Dios te dio un sueño y ni el diablo ni nadie te robarán lo que Dios te dio. Será tuyo, lo tendrás y lo disfrutará tu descendencia.

Levántate, triunfa, demuestra el señorío de Jesús en tu vida. Has que tus sueños afecten a los demás, que tus sueños transformen tu nación. El Reino está en ti. Ponte firme, endereza los hombros, la mirada erguida, una sonrisa en los labios y sal a conquistar tus sueños.


Feliz y Lindo Jueves lleno de luz. 


Lindo Jueves, 

lleno de luz en tu camino,

para hacer todo lo bueno que deseas,

para ser una persona próspera y dichosa

para hacer bien las cosas,

para que Dios brille en cada acción que hagas.

Feliz Jueves siguiendo por el camino correcto

con tu mente enfocada y tu corazón limpio

para que todo te salga bien.

Ezequiel 14: 1-11

Juicio contra los idólatras que consultan al profeta

14 Vinieron a mí algunos de los ancianos de Israel, y se sentaron delante de mí.

2 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

3 Hijo de hombre, estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón, y han establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro. ¿Acaso he de ser yo en modo alguno consultado por ellos?

4 Háblales, por tanto, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: Cualquier hombre de la casa de Israel que hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta, yo Jehová responderé al que viniere conforme a la multitud de sus ídolos,

5 para tomar a la casa de Israel por el corazón, ya que se han apartado de mí todos ellos por sus ídolos.

6 Por tanto, di a la casa de Israel: Así dice Jehová el Señor: Convertíos, y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones.

7 Porque cualquier hombre de la casa de Israel, y de los extranjeros que moran en Israel, que se hubiere apartado de andar en pos de mí, y hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y establecido delante de su rostro el tropiezo de su maldad, y viniere al profeta para preguntarle por mí, yo Jehová le responderé por mí mismo;

8 y pondré mi rostro contra aquel hombre, y le pondré por señal y por escarmiento, y lo cortaré de en medio de mi pueblo; y sabréis que yo soy Jehová.

9 Y cuando el profeta fuere engañado y hablare palabra, yo Jehová engañé al tal profeta; y extenderé mi mano contra él, y lo destruiré de en medio de mi pueblo Israel.

10 Y llevarán ambos el castigo de su maldad; como la maldad del que consultare, así será la maldad del profeta,

11 para que la casa de Israel no se desvíe más de en pos de mí, ni se contamine más en todas sus rebeliones; y me sean por pueblo, y yo les sea por Dios, dice Jehová el Señor.

Buenos Dias


miércoles, 27 de abril de 2016

Buenas Noches


Piensa… ¿es sabio para ti


Hijo, piensa… ¿es sabio para ti que me acuses y contiendas Conmigo?…cuida tus labios porque hablan fácilmente movidos por la aflicción…¿Qué puedes agregar de lo que digas sobre tu situación que Yo no sepa?¿Serás tú quien firmará mi sentencia como culpable y me condenarás para afirmar tus derechos?

¿Sabes tú cómo funcionan todas las cosas vivas y cómo funciona el universo y que los mantiene vivos… eres tú quién los has creado?¿Conoces a otro ser que tenga la capacidad de realizar todos sus proyectos hasta el final?

…entra en comunión Conmigo… Me conocerás íntimamente… conocerás Mis verdaderas intenciones para contigo… tu formas parte de un plan mayor que excede tu vida y la de tu familia…

…descansa en Mis promesas, Yo Soy fiel y te amo… los que confían en Mi no serán avergonzados… Jesús.

Confesión: Hoy declaro en nombre de Jesús que renuncio a las palabras de recriminación que he hecho en contra de Dios… declaro que Él tiene control total de todas mis circunstancias y que Su plan para mi vida y los que me rodean es mayor que todo lo que llego a ver… entraré en comunión con Dios y podré experimentar el gran amor que me tiene y recordaré que Él entregó a Su Hijo a morir porque me amaba… lo bendigo y bendigo el nombre de Su Hijo, Jesús, Amén

Referencia Bíblica: Job 40:1-14

ESFUÉRZATE Y SE VALIENTE

Solamente te esfuerces, y seas muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó: no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendieres. (Josué 1:7)

En la historia de José y Daniel y sus compañeros, advertimos cómo los jóvenes pueden ligarse al trono de Dios con la cadena áurea de la verdad. Nada consiguió apartar a aquéllos de su conducta íntegra. Para ellos el favor de Dios valía más que el favor y los halagos de los príncipes, y Dios los amó, y extendió su escudo sobre ellos. Debido a su fiel integridad y a su decisión de honrar a Dios más que a cualquier poder humano, el Señor los honró señaladamente ante los hombres. Esos jóvenes fueron honrados por el Señor Dios de los ejércitos, cuya potencia es sobre todas las obras de sus manos en el cielo y en la tierra: No tuvieron vergüenza de desplegar su propia enseña. En la corte del rey confesaron su fe en el Señor Dios del cielo por medio de sus palabras, hábitos y costumbres. Se negaron a obedecer cualquier orden terrenal que menoscabara la honra de Dios. Recibieron fuerza del cielo para confesarse fieles a Dios…
Nunca os avergoncéis de vuestra enseña; levantadla bien alto, desplegadla ante la mirada de los hombres y los ángeles… El mundo tiene derecho de saber lo que se puede esperar de cada ser humano inteligente. El que sea la personificación viviente de principios justos, firmes y decididos, tendrá poder vital sobre quienes lo rodean, y ejercerá influencia sobre los demás por medio de su cristianismo. Muchos no disciernen ni aprecian cuán grande es la influencia de cada uno para bien o para mal…


Evento Actual

Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti (Marcos 5:19).

En un día gris de diciembre de 2006, él estaba jugando en el patio exterior de la casa de sus abuelos. Ese mismo día, el pequeño de trece años había visto una cuadrilla de reparación eléctrica arreglando cables caídos en el barrio. Ahora, mientras retrocedía hasta el extremo abierto de una línea de tendido eléctrico en la hierba, de repente sintió un golpe fuerte: ¡7.200 voltios de electricidad recorriendo y quemando su cuerpo!

La corriente salió disparada a través de sus pantalones de béisbol, ingresando a su torso, bajando por las piernas hasta los dedos de sus pies, a través de sus calcetines, y saliendo por sus zapatillas. Él todavía recuerda cuando miró hacia abajo y notó un resplandor azul alrededor de sus pies antes de caer hacia atrás en el suelo.

-¡Mi hijo ha sido electrocutado! -gritaba su papá por teléfono a la compañía eléctrica. Asombrados, le informaron que, por lógica, su hijo debería estar muerto. Pero, él todavía estaba vivo y lo llevaron de inmediato al hospital.
Poco después del incidente, fue entrevistado por un reportero de la televisión del Weather Chame! (El canal del clima). Él sonrió y dijo: -Dios me salvó la vida. Ahora, les advierte a sus amigos: -Si ven una línea eléctrica caída, no asuman que está desconectada. ¡Traten cada cable caído como si tuviese corriente!

A causa de su encuentro cercano con la electricidad, su familia le dio un nuevo apodo. ¡Lo llaman Sparkyl [Chispa].

Que Dios te bendiga

«Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, pues en Cristo nos ha bendecido en los cielos con toda clase de bendiciones» (Efesios 1: 3).

No se sabe quién lo hizo, ni por qué lo hizo, pero el mensaje plasmado sobre la nieve amontonada en el estacionamiento del hospital, llamó la atención de todos. Angela Washek, una enfermera que trabajaba en la unidad de cuidados intensivos, relata que una chica, cuya madre no había despertado de la operación a la que había sido sometida, comenzó a llorar tan pronto lo leyó.
Deb Song, portavoz del centro médico, declaró que aquellas palabras transmitieron consuelo, esperanza y amor, tanto a los enfermos como a los médicos y enfermeras que laboran en el hospital. «Estamos tratando de averiguar quién escribió el mensaje, ya que ha puesto una sonrisa en el rostro de muchos miembros del personal y pacientes», dijo.

¿Quieres saber cuál era el contenido del mensaje? Era este: «Que Dios te bendiga». No hay que apropiarse de expresiones rebuscadas ni frases grandilocuentes para que la gente que nos rodea reciba una palabra de aliento. Un simple y sincero «Dios te bendiga» encierra el poder que se necesita para cambiar el rumbo de una persona para siempre y dibujar una agradable sonrisa en su rostro.

Uno de los pasajes más significativos y hermosos de la Palabra de Dios es la bendición sacerdotal de Números 6: 24-26. ¿Sabes cómo comienza el texto? Comienza así: «Que el Señor te bendiga». Como puedes ver, el sujeto de la oración es Dios. Aun que las palabras de bendición salen de nuestra boca, hemos de saber que el Señor es el único capaz de dar bendición. Él es la fuente; tú y yo únicamente somos los canales a través de los cuales fluye esa bendición.

Comienza este día teniendo en mente que eres hijo de un Dios que se deleita en bendecir. Hoy, el Dios del cielo va a derramar sobre ti «la más rica bendición» (Malaquías 3: 10), y a través de ti llevará su bendición a otros. Un «Dios te bendiga» que salga de Tus labios o que sea escrito por tu mano, será suficiente para llenar de esperanza un corazón angustiado. Eres un agente de bendición del Dios todopoderoso.

PLANTAR UN ÁRBOL

“Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. […] Sabemos que toda la creaá conción gime a una, y a una est dolores departo hasta ahora’’. Romanos 8:19-22

PAUL HAWKEN, en Blessed Unrest, cuenta una vieja enseñanza rabínica en el sentido de que si oímos que se acaba el mundo y que viene el Mesías, debemos en primer lugar plantar un árbol y luego ir a determinar si la historia es verdad o no. Para los adventistas del séptimo día, que defendemos el memorial de la creación de Dios y que esperamos el regreso del Creador, plantar un árbol no es tan mala idea, ¿verdad?

Nuestro texto nos recuerda que nuestra creación, desde hace milenios, viene sufriendo profundamente bajo los efectos de nuestra rebelión. ¿Te puedes imaginar el anhelo latente dentro del mundo natural de la liberación prometida? Pero, hasta entonces, ¿cómo hemos de vivir los observadores del sábado?

Podríamos empezar comiendo saludablemente. Efectivamente, el vegetarianismo disminuiría el número de animales criados y sacrificados para el consumo y, así, reduciría la quinta parte de gases de efecto invernadero en nuestro planeta que produce el ganado. Podemos apagar las luces de las habitaciones de las que salimos. Podríamos inflar nuestros neumáticos y ahorrar, según dicen algunos, aproximadamente 7.600 millones de litros de gasolina al año. Podríamos acortar nuestras duchas dos minutos, ahorrando 45 litros de agua. Podríamos reciclar. Podríamos salvar algunos árboles no pidiendo recibos en los cajeros automáticos ni en los surtidores de combustible, ahorrando lo que se calcula que son 279 millones de metros cuadrados de papel. Podríamos usar nuestros propios termos y dejar de beber agua embotellada, dado que una botella de un litro requiere cinco litros de agua para enfriar el plástico, ¡lo que resulta en seis litros de agua por cada botella!
Hay listas de maneras de vivir “verde” o amistosas con el medio ambiente (como las de Ashleigh Burnette, del Student Movement aquí en la universidad) por toda Internet, y puedes crearte las tuyas.

¿El sentido de todo esto? Como amigos de Jesús, adoradores del Creador, observadores del sábado y conservadores de la naturaleza, ¿no deberíamos estar en la vanguardia de la conservación ecológica y del cuidado y la protección medioambientales? A decir verdad, hubo una vez en que el propio Dios plantó un árbol para salvar a su creación. “A la muerte de Cristo debemos aun esta vida terrenal. El pan [nuestra tierra de labranza] que comemos ha sido comprado por su cuerpo quebrantado. El agua [nuestros ríos y arroyos] que bebemos ha sido comprada por su sangre derramada. [… ] La cruz del Calvario está estampada en cada pan. Está reflejada en cada manantial” 

Dado el costo infinito de plantar ese árbol, debemos unirnos a él en la salvación de su creación.

EN LAS MANOS DEL GRAN ARTISTA

“El que hace la voluntad de Dios vive para siempre” (1 Juan 2:17)

UN PRESTIGIOSO VIOLINISTA iba a dar un concierto con un violín de un millón de dólares. Las entradas se vendieron en un abrir y cerrar de ojos y, la noche de la función, el teatro se llenó de espectadores ávidos de oír un violín de tanta calidad. Terminado el último acorde, el violinista arrojó el violín al suelo y lo pisoteó. El público no podía creerlo. Entre murmullos, el patrocinador del evento explicó que el violín destrozado había costado apenas doscientos dólares. Entonces, el virtuoso violinista comenzó a tocar el instrumento que todos esperaban oír. Al finalizar el concierto, los presentes afirmaron no haber notado la diferencia entre un instrumento y otro.

Así sucede en la vida espiritual. Tú y yo somos instrumentos a disposición de algún maestro (el que elijamos). A ti puede parecerte que vales apenas doscientos dólares (que no puede salir nada extraordinario de ti), o que tienes tantos talentos y virtudes que vales más de un millón (y no necesitas que nadie te afine). Pero lo que da sentido y profundidad a todo sonido que pueda provenir de ti es el propósito para el que te use el maestro que elijas. Por eso, “Dios nos ha dado la facultad de elección; a nosotros nos toca ejercitarla. No podemos cambiar nuestros corazones […] y hacemos propios para el servicio de Dios. 

Pero sí podemos escoger servir a Dios; podemos entregarle nuestra voluntad, y entonces […] toda nuestra naturaleza se someterá a la dirección de Cristo” (El ministerio de curación, 

Jesús conoce el lugar exacto que has de ocupar en la orquesta que él dirige. Tu vida puede producir los acordes más bellos si se ponen al servicio del gran Director y en las manos del gran Artista. Nada más has de elegir hacer su voluntad. Y “esta es la voluntad de Dios: que, practicando el bien, hagan callar la ignorancia de los insensatos. Eso es actuar como personas libres que no se valen de su libertad para disimular la maldad, sino que viven como siervos de Dios” (1 Ped. 2:15, 16, NV1).

Recuerda cada día su promesa: “El mundo se va acabando, con todos sus malos deseos; en cambio, el que hace la voluntad de Dios vive para siempre” (1 Juan 2:17). Por eso, déjate “afinar” y “tocar” por tu Creador; pon tu voluntad al servicio de la orquesta de Dios.

Jesús nos da su paz

«Les digo todo esto para que encuentren paz en su unión conmigo». Juan 16: 33

Jesús en una montaña hablando a mucha gente. A él le gustaba estar en la naturaleza. La gente lo seguía a todos lados porque les gustaba escucharlo.
Ese día Jesús dio a sus seguidores muchos consejos para que pudieran vivir felices. A ese mensaje se lo conoce como el Sermón de la Montaña, porque Jesús lo pronunció desde una montaña.

Muchos de los que escucharon a Jesús estaban tristes y preocupados, pero al escuchar a Jesús se sintieron tranquilos y felices. Eso se llama paz.

¿Alguna vez has visto a una persona triste? Si es así, aunque eres pequeñito, puedes decirle que lea la Palabra de Dios y recibirá paz, pues Jesús dijo que la daría a todos los que la necesiten.

Oración: Amado Jesús, dame de tu paz y ayúdame a compartirla con otros.

Buenas Tardes


Dios te habla

Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Romanos 8:38

El SEÑOR irá delante de ti; El estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te acobardes.
Deuteronomio 31:8


GRANDES COSAS




Nuestro país muchas veces no solamente pasa momentos de crisis, delincuencia, sino que la crisis espiritual es tangible en cada ciudad. Si tu anhelas que Dios restaure tu país, que exista un avivamiento en tu nación, esta es la promesa de Dios para tu vida: “Tierra no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas” (Joel 2:21) No lo dudes, Dios hará grandes cosas en tu nación, Él solamente está buscando a hombres y mujeres dispuestos a interceder por su país.

REFLEXIÓN – Podemos vencer, con Dios.

“Se concentraron para pelear contra Josué e Israel.” Job 9;2 (RVR)
Enemigos

El ejercito de Israel con Josué a la cabeza ya había vencido a Jericó y a Hai, en dos batallas épicas. Israel sabía que todos los pueblos le tenían miedo. No por las victorias recientes, sino porque Dios los había sacado con mano poderosa de Egipto 40 años antes. ¡Habían vivido con miedo todo ese tiempo esperando la invasión, y ahora había llegado!

El miedo te paraliza o te activa. Para perjuicio de Josué, en este caso, activó la violencia de sus enemigos. Cuando los reyes de este lado del Jordán escucharon sobre la nueva victoria, hicieron un pacto. No eran buenos vecinos, pero la amenaza externa del victorioso Israel hizo que se unieran con un fin común. Derrotar a Josué y su ejército.

Hasta ahora se habían enfrentado solamente contra un pueblo. Pero ahora Israel tenía que vencer a una alianza poderosa. Eran cinco reyes con todos sus ejércitos. Los superaban ampliamente en número y en armamento. Y numéricamente, no tenían chances de vencer. Así que el miedo cambió de bando y ahora era Israel quien estaba preocupado.

Pero la angustia duró solo un ratito. Hasta que Dios se puso a trabajar y generó otro increíble milagro con victoria incluida. Dios no falla, jamás pierde. Siempre es fiel. Mientras leía esta vieja historia, me vino este pensamiento a lamente: El enemigo siempre se amotina cuando el pueblo de Dios se une. Podemos siempre con Dios de nuestro lado podemos vencer.

Lo primero que hizo Israel en este caso fue recurrir a Dios y contarle de sus temores. Ellos no peleaban solos. Dios los guiaba y les daba la victoria. Su poder no estaba en sus espadas sino en Dios. No ha cambiado en nada esta metodología divina. Hoy también cuando salimos a hacer una tarea para Dios es una pelea contra las fuerzas del infierno. No las vemos, pero existen y batallan contra nosotros.

También peleamos contra nosotros mismos y nuestra apatía y desgano, nuestra poca fuerza y nuestra inconstancia. Son enemigos muy poderosos y si queremos enfrentarlos solos estamos condenados al fracaso y a la derrota.

Pero ¡gloria a Dios que tenemos la victoria en Jesucristo! Aunque nuestros enemigos sean poderosos y se unan, la iglesia unida y en comunión con Dios tiene la victoria asegurada. Unidos y dependiendo de Dios no hay enemigo que pueda hacernos frente.