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lunes, 29 de febrero de 2016

Buenas Noches


VIVIFICADOS POR EL ESPIRITU


Tu Palabra me ha vivificado.

El primer HOMBRE, Adán, FUE HECHO ALMA VIVIENTE. El último Adán, espíritu que da vida.

Así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le dio al Hijo el tener vida en sí mismo;

Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?

En El estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

A todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre, que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.

El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.


Sal. 119:50 I Co. 15:45 Jn. 5:26; 11:25,26; 1:4,12,13¸ 6:63 Heb. 4:13

¿Libertad o felicidad?

El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador.2 Samuel 22:2

La libertad no necesariamente te hace feliz. Muchos de ustedes no tienen una autoridad a la que le deban respeto. Quizá seas una mujer o un hombre que lleva muchos años de soledad y han aprendido a sentirse «libres».

Cuando llevamos mucho tiempo solos, tal vez viviendo con nuestros hijos pero ya con una vida resuelta, nos cuesta cambiar ese patrón: Llegar a la hora que quieras, hacer las cosas de tu casa cuando puedas, sin una presión encima, o estás cansado y decidiste comer fuera o no comer. Nos acostumbramos a ese tipo de rutina. No estoy diciendo que esto sea malo ni bueno. Solo quiero llegar al punto en que «ese estilo de vida» cambia de forma radical.

Te casas o decides vivir con unas amigas. Entonces, dejarás de ser el dueño de tu tiempo, tus gustos, tus caprichos y tu libertad. Ahora debes honrar, respetar, cuidar y pensar que ya no estás solo. No te preocupes, no eres un ser extraño. Estás atravesando un tiempo de ajuste. Todo cambio incomoda y a todos nos pasa lo mismo.

Quiero que sepan, en especial a los que están en esa oración perpetua de que Dios les envíe un cónyuge, que sus vidas nunca más volverán a ser iguales. El matrimonio, sobre todo para los que nos casamos después de cierta edad, es toda una aventura.

Te confieso que pasan por la mente muchas cosas cuando nos estamos acoplando y muchas veces, por no decir todas, nos toca morir a nosotros mismos y pensar en la felicidad de nuestra pareja. Sin embargo, te digo que no solo el matrimonio te hace feliz cuando aprendes a tener a Dios como base, también la oración te dará la sabiduría.


En todo tiempo

Dios te habla

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.
Mateo 5:6

Porque el juicio volverá a ser justo, y todos los rectos de corazón lo seguirán.
Salmos 94:15

Mi Vida




Letra completa 


Mi vida, comenzó en aquel momento que llegaste, 
no fue el día en que nací, fue que al mirarme, 
se esfumó la oscuridad que me invadía. 

Mi vida, ya no arrastra los temores del pasado, 
no se esconde, porque tú vas a mi lado, 
tengo un cielo, tengo un norte, tengo un guía. 

El campo se ha vestido de colores, me invita a disfrutar, 
el sol ha decidido a acompañarme en este caminar. 

Mi vida, vio la vida en el momento que llegaste, 
me tomaste entre tus brazos y al mirarme, 
susurraste a mis oídos, aquí estoy. 

Mi vida, vio la vida que refleja tu mirada, 
yo pensé que era el final de mi jornada, 
pero Tú llegaste para rescatar, 
mi vida. 

Mi vida tiene tanto que aprender, 
mi vida tiene tanto que ofrecer, 
mi vida tiene tanto que vivir, 
mi vida no está escrita en un papel, 
mi vida no es una improvisación, 
mi vida tiene un dueño y tiene un Dios. 

Mi vida, vio la vida en el momento que llegaste, 
me tomaste entre tus brazos y al mirarme, 
susurraste a mis oídos, aquí estoy. 

Mi vida, vio la vida que refleja tu mirada, 
yo pensé que era el final de mi jornada, 
pero Tú llegaste para rescatar. 

Mi vida, vio la vida en el momento que llegaste, 
me tomaste entre tus brazos y al mirarme, 
susurraste a mis oídos, aquí estoy. 

Mi vida, vio la vida que refleja tu mirada, 
yo pensé que era el final de mi jornada, 
pero Tú llegaste para rescatar, 
mi vida, mi vida.

PACTO CON DIOS


Alrededor del trono había un arco iris, de aspecto semejante a la esmeralda.

Esta es la señal del pacto que hago entre yo y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por todas las generaciones: pongo mi arco en las nubes… lo miraré para acordarme del pacto eterno entre Dios y todo ser viviente de toda carne que está sobre la tierra.

Pues El ha hecho conmigo un pacto eterno, ordenado en todo y seguro.
A fin de que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, seamos grandemente animados los que hemos huido para refugiarnos, echando mano de la esperanza puesta delante de nosotros. 

Nosotros os anunciamos la buena nueva de que la promesa hecha a los padres, Dios la ha cumplido a nuestros hijos al resucitar a Jesús.

Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.


Ap. 4:3 Gen.9:12,13,16 II S. 23:5 He. 6:18 Hch. 13:32,33 Heb.13:8

ÉL, MIRA EL CORAZÓN



“Demuéstrale a Dios que para ti él es lo más importante. Dale de lo que tienes y de todo lo que ganes; así nunca te faltará ni comida ni bebida”. Proverbios 3:9-10 (TLA).

¿Qué es lo que tienes en tus manos? ¿Estas consciente de que todo lo que tienes es por la gracia y misericordia de Dios? Muchas veces creemos que todo lo que tenemos ya sean posesiones o títulos es por nuestro esfuerzo, cuando la verdad es que de su mano viene toda provisión. Dale lo que tienes a Dios, no importa si es mucho o poco, Él no ve la cantidad, Él mira el corazón.

Buenas Tardes


Derramando tu alma

En 1 de Samuel vemos que Ana, una mujer piadosa, que sufría porque no podía concebir un hijo. Cuando subió a casa de Jehová, con amargura de alma y llanto abundante oró, y dio voto diciendo: “Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.”

El sumo sacerdote Elí, creyó que Ana estaba ebria al observarla mientras ella oraba al Señor delante del tabernáculo en Silo. Cuando él descubrió su verdadera ansiedad, pues derramaba su alma delante de Jehová por tener un niño, la bendijo.

Ana, entonces, no volvió a estar triste, lo cual fue una evidencia de que tuvo confianza en que Dios había escuchado su oración, y que la respondería; así fue, ella después concibió a Samuel, profeta y juez de Dios.

Existen muchas peticiones que tenemos, necesidades no suplidas que nos angustian y desmotivan, pero en vez de lamentarnos y tener la cabeza agachada podemos optar por tener la actitud de Ana: Orar fervientemente, con el corazón, no una oración aprendida o con palabras rebuscadas sino con humildad y sencillez, dispuestos a aceptar la respuesta de Dios.

Por supuesto que no todo lo que pedimos está en la voluntad de Dios y por lo tanto, habrá respuesta negativa; pero si oramos de corazón seremos dirigidos a lo que es ventajoso y mucho mejor para nosotros, incluso si fuera un “no” de parte del Señor tendremos paz y no nos angustiaremos.

Ana sentía profundo dolor por no tener un hijo y tú, ¿por qué estas angustiado? Derrama tu alma en oración, confía y tendrás paz.


¡Tu oración será escuchada!


CREADOS A SU IMAGEN


Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya.

Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la naturaleza divina sea semejante a oro, plata o piedra, esculpidos por el arte y el pensamiento humano.
Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados). Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.

Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos;

Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es.

En cuanto a mí, en justicia contemplaré tu rostro; al despertar, me saciaré cuando contemple tu imagen.

El vencedor heredará estas cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo.
…y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo.

Gen. 1:27 Hch. 17:29 Ef. 2:45,10 Ro. 8:29 I Jn. 3:2 Sal. 17:15 Ap. 21:7 Ro. 8:17


Te saludo en este feliz día Lunes

con la bendición de Dios

y con rayos de luz

que den a tu vida entendimiento

y sabiduría en todo lo que hagas


Feliz y Bendecido Inicio de Semana

Nehemias 2: 1-20

Nehemías anima al pueblo a reedificar los muros
11 Llegué, pues, a Jerusalén, y después de estar allí tres días,

12 me levanté de noche, yo y unos pocos varones conmigo, y no declaré a hombre alguno lo que Dios había puesto en mi corazón que hiciese en Jerusalén; ni había cabalgadura conmigo, excepto la única en que yo cabalgaba.

13 Y salí de noche por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y a la puerta del Muladar; y observé los muros de Jerusalén que estaban derribados, y sus puertas que estaban consumidas por el fuego.

14 Pasé luego a la puerta de la Fuente, y al estanque del Rey; pero no había lugar por donde pasase la cabalgadura en que iba.

15 Y subí de noche por el torrente y observé el muro, y di la vuelta y entré por la puerta del Valle, y me volví.

16 Y no sabían los oficiales a dónde yo había ido, ni qué había hecho; ni hasta entonces lo había declarado yo a los judíos y sacerdotes, ni a los nobles y oficiales, ni a los demás que hacían la obra.

17 Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio.

18 Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien.

19 Pero cuando lo oyeron Sanbalat horonita, Tobías el siervo amonita, y Gesem el árabe, hicieron escarnio de nosotros, y nos despreciaron, diciendo: ¿Qué es esto que hacéis vosotros? ¿Os rebeláis contra el rey?

20 Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalén.

Buenos Dias


domingo, 28 de febrero de 2016

Buenas Noches


Dios te habla

La bondad de ustedes sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.
Filipenses 4:5

La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime, pero la buena palabra lo alegra.
Proverbios 12:25

Culto del día

Isaias 25:6

Jueces 6











Dios los bendiga

“¿Quieres ser mío?”

“De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Juan 3:16

SÉ QUE NO ES una fiesta que se celebre en la iglesia, pero cuando éramos niños darnos unos a otros aquellas tarjetitas con los colores rojo y rosado el día de San Valentín, o día del Amor y la Amistad, era un pasatiempo favorito. Supongo que nunca llegamos a averiguar en realidad el significado de aquella pregunta inocuamente corta que garabateábamos con caligrafía de tercero de primaria en aquellos flácidos recortes con forma de corazón. No obstante se los entregábamos a todas nuestras amigas de la escuela: “¿Quieres ser mía?” Es la vocación de los elegidos, ¿no? “¿Quieren ser mios?” pregunta el Dios del universo, que lleva milenios intentando desesperadamente volver a ganarse el corazón de una raza desenfrenada y rebelde. “¿Quieren ser míos?” Bueno, es como si todos los hijos que Dios ya tiene alrededor de la mesa del comedor en el cielo no bastaran, como si nunca estuviera realmente feliz y contento de verdad hasta que digamos “Sf y también entremos y lo acompañemos. “¿Quieres ser mío?”

Cuando me enamoré de Karen, antes siquiera de llegar a conocerla, captar su atención era la preocupación máxima de mi corazón adolescente. Sabía que, cada dia, cuando me dirigía al comedor de la universidad, ella salía de sus clases de enfermería y yo podía cruzarme con ella en la acera. Y, por eso, todos los días, en uno de esos tontos (pero efectivos) rituales de adolescente, yo bajaba la cabeza cuando la veía y hacía como que estaba absorto en mis pensamientos mientras miraba fijamente la acera delante de mí, pero maniobrando continuamente mis pasos para casi chocar directamente con ella. Entonces nos reíamos, yo me disculpaba por “no” haberla visto, y con su rostro fresco en mi mente, seguía mi camino. ¿Quién puede conocer “el rastro del hombre en la doncella” (Prov. 30:19, NC)?

Por otro lado, los caminos del Amor divino a veces son inexplicables, ¿no te parece? Ese Dios que, movido por su gran amor, deja su gran trono blanco para venir a nuestra tierra, oscura y caída. Todo, ¿para qué? ¿Para que tuviésemos ocasión de gritar a pleno pulmón “¡No tenemos más rey que César!” (Juan 19:15)? Y con ese feo estribillo repitiéndose dentro de él, este Dios rechazado va dando tumbos hasta el lugar de su ejecución. Y cuando tienden su cuerpo desnudo y lo clavan a aquel madero, con cada mazazo sobre aquellos clavos, se forja la pregunta para cuya formulación vino a la tierra: “¿Quieres ser mío?”


ME HARÁ SABER MÁS DE CRISTO

El me glorificará: porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. (Juan 16:16)
Con estas palabras Cristo declara la obra culminante del Espíritu Santo. El Espíritu glorifica a Cristo convirtiéndolo en el supremo objeto de estima, y el Salvador llega a ser la delicia y el regocijo del elemento humano en cuyo corazón se obra esa transformación… El arrepentimiento frente a Dios y la fe en Jesucristo son los frutos que genera el poder renovador de la gracia del Espíritu. El arrepentimiento representa el proceso por medio del cual el alma trata de reflejar la imagen de Cristo ante el mundo. 

Cristo les da el aliento de su propio espíritu, la vida de su propia vida. El Espíritu Santo despliega sus más altas energías para obrar en el corazón y la mente. La gracia de Dios amplía y multiplica sus facultades, y toda perfección de la naturaleza divina los auxilia en la obra de salvar almas. Por la cooperación con Cristo, son completos en él, y en su debilidad humana son habilitados para hacer las obras de la Omnipotencia.

La obra de la vida de un cristiano sería vestirse de Cristo y asemejarse más perfectamente a él. Los hijos de Dios deben progresar en su obra de asemejarse a Cristo, nuestro modulo. Deben contemplar diariamente su gloria e incomparable excelsitud. 

¡Ah, si el bautismo del Espíritu Santo descendiera sobre vosotros, para que fuerais impregnados del Espíritu de Dios! Entonces, día tras día os iríais asemejando cada vez más a la imagen de Cristo, y cada acción de vuestra vida encerraría la pregunta: “¿Glorificará esto al Maestro?” Haciendo el bien paciente y constantemente, buscaréis la gloria y el honor, y recibiréis el don de la inmortalidad.

Resiste

«Si por actuar con rectitud han de sufrir, ¡dichosos ustedes!» (1Per. 3: 14).

Marie Durand* tenía diecisiete años y esperaba ansiosamente el día de su boda, pero el momento nunca llegó. Ese día, y muchos más que le siguieron, los pasó en una fría cárcel de Francia. ¡Cual había sido su delito? Pertenecer a una familia protestante. Por sus creencias religiosas, el hermano de Marie tenía orden de busca y captura. Llegaron unos soldados a su casa buscándolo pero, al no poder encontrarlo, se la llevaron a ella en su lugar. Marie fue conducida a la torre Constanza, encerrada en una celda. Podría abandonar la prisión y saborear de nuevo su libertad si renunciaba a su fe.

¿Qué hubieras hecho tu? ¿Te gustaría creer que hubieras sido valiente? Marie lo fue. No renunció a su fe, y día tras día fue escribiendo en la pared de su celda la palabra «resistiré». Y resistió. No un día ni un mes, sino treinta y siete años. ¿Qué has de resistir tú día tras día? ¿Qué pruebas debes enfrentar por causa de tu fe, que te hace tan diferente a la vista de los demás?

Tal vez vives en un país con libertad religiosa y, sin embargo, cargas con una asignatura pendiente porque un profesor se niega a concederte tu derecho a no hacer un examen en sábado; tal vez tus compañeros de trabajo recelan de ti porque no sales con ellos de copas, ni los acompañas a veladas sociales los viernes por la noche; tal vez has perdido una amiga por no querer comprometer tu honestidad y buen nombre en respuesta a una petición suya; no me cabe duda de que enfrentas diariamente presiones por causa de tus convicciones religiosas más profundas. ¡Resiste!

Yo también tenía diecisiete años cuando, recién convertida, sentí la presión. Mi abuelo, católico acérrimo, me dijo «Has deshonrado a tu familia. Debes seguir nuestra tradición religiosa». Nunca he sido valiente, pero de mí brotaron estas palabras: «Si tú conocieras algo mejor, ¿no te cambiarías?». La valentía llega cuando convives con Jesús. Conoce a Jesús cada vez más y, como dice mi propia versión de lo dicho por Pedro, «si por actuar con rectitud has de sufrir, ¡dichosa tú! No tengas miedo a nadie, ni te asustes, sino honra a Cristo como Señor en tu corazón. Está siempre preparada a responder a todo el que te pida razón de la esperanza que tienes» (ver 1 Ped. 3: 14-15)

PUREZA EN TODA SITUACIÓN

¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. Salmo 119:9,11.

Cuando los mercaderes ismaelitas llegaron a Egipto, llevaron directamente a José al mercado de esclavos y rápidamente lo vendieron a Potifar, capitán de la guardia de Faraón. Mientras su nuevo amo conducía a José hacia su casa, muchas preguntas se apiñaron en su mente.

¿Debería decirle a Potifar que solo adoraba a Dios?

Eso le daría a Potifar la impresión de que José era raro, porque los egipcios adoraban a muchos dioses. Sería tan fácil consentir en cualquier cosa que su amo le pidiera hacer, sin tener en cuenta sus principios. Después de todo, por ser un esclavo, ciertamente no tenía derechos. Pero, José determinó que iba a defender la verdad y que seguiría a Dios aun siendo un esclavo. Dios sonrió y honró su posición.

Cada vez que alguno se decide a servir a Dios más allá de los costos, el mismo Señor se ocupa de que los de alrededor conozcan que hay en el cielo un Dios que realmente cuida de sus hijos. Potifar pronto lo sabría.

Potifar estaba tan impresionado por la sabiduría y la fidelidad de José que lo hizo supervisor de toda su casa. Ahora José estaba a cargo de todos los otros siervos y tenía completo control de todo lo que pertenecía a Potifar. Era una gran responsabilidad, y José buscaba al Señor por dirección en todas sus tareas.
Pero un cambio estaba por venir. Cada vez que alguien se pone firme para hacer lo correcto, Satanás intenta que esa persona tropiece y caiga. Y, si no puede lograr que peque, hará todo lo que pueda para deshacerse de él. El viejo diablo tiene muchos agentes que lo ayudan. En este caso, tenía a la señora de Potifar.

Ella acusó a José de un crimen bajo. Para cuando su marido llegó a la casa, ella gritaba histérica. ¡Abuso! ¡Imagina semejante mentira! Y, antes de que el día terminara, José no solo había perdido su trabajo como supervisor, sino también estaba tras las rejas por un crimen que no había cometido. Ocurrió así de rápido.

José sabía que no había hecho nada malo. Había mantenido su mente pura y limpia y, aunque era duro ser acusado de un cargo falso y encarcelado, estaba dispuesto a dejar que el Señor lo guiara, aun si eso significaba sufrir en prisión. 

La palabra de Dios estaba en su corazón y sabía que Dios, al final, resolvería las cosas.

Un regalo de amor

“¡Gracias a Dios, porque nos ha hecho un regalo tan grande que no tenemos palabras para expresarlo!” (2 Corintios 9:15).

Hace algunos años leí en un libro de Félix Cortés una historia que tocó pro- fundamente mi corazón. Cuenta el pastor Cortés que un niño salió temprano de su casa con el propósito de comprar un regalo para su madre. Como a ella le encantaban las flores, el primer lugar que el chico visitó fue una floristería. -¿Qué deseas? -le preguntó la florista.

-Unas flores -contestó el niño.– ¿Y para quién?-Para mi madre. Hoy es su cumpleaños y no quiero que pase este día sin que sepa que la amo mucho.

Dicho esto, el pequeño tomó el mejor arreglo de rosas blancas que había en la floristería y, entregándole 80 centavos a la dependienta, le preguntó: “Señora, ¿alcanza con esto?” La florista, compungida por tan sublime manifestación de amor, aceptó la cantidad y le entregó el arreglo. El niño salió corriendo; estaba tan contento que no se percató de que un automóvil se acercaba a gran velocidad. Se escuchó un frenazo, un golpe, el grito de la gente. Cuando la florista salió, vio al niño bañado en sangre y tratando de recoger las rosas que antes eran blancas, pero que ahora estaban teñidas de rojo. Cuando él la vio, le dijo: “Señora, entréguele estas flores a mi mamá. No quiero que pase este día sin que sepa cuánto la amo”.

Sabes, un día, el Dios del cielo quiso que tú supieras cuánto te ama y decidió hacerte un regalo coloreado con su propia vida. Así, cada gota de sangre derramada por Cristo, es como un ramo de amor que el Padre celestial te ha enviado. “Dios prueba que nos ama, en que, cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Aunque la salvación es gratuita para nosotros, el apóstol Pedro dice que Dios pagó un alto precio por ella: 

“Ustedes saben muy bien que el costo de este rescate no se pagó con cosas corruptibles, como el oro o la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo” (1 Pedro 1:18, 19). ¡Que no pase este día sin que sepas lo mucho que Dios te ama!

El llamado de Pedro

Cuando consideramos el increíble problema que estaba en juego en el Gran Conflicto, no sorprende que Jesús usara seres humanos para que lo ayudaran en el ministerio, especialmente unos que tenían tantas fallas como aquellos que eligió. Por supuesto, si consideramos la condición de la humanidad caída, cualquiera que él eligiera tendría defectos morales.

Caminando por la ribera del Mar de Galilea, seguido por una multitud, Jesús notó dos barcas de pescadores, cuyos dueños las estaban limpiando después de una noche improductiva. Estos pescadores ya habían escuchado de Jesús, que había enseñado en su sinagoga, asombrando a todos con sus palabras (Luc.4:31, 32). Jesús hasta expulsó un demonio de un hombre y todos estaban maravillados (vers. 33-36). Habían visto a Jesús en la casa de Pedro, sanando a la suegra de este (vers. 38, 39) y, más tarde, ese mismo día, sanando a muchos otros (vers. 40, 41).

No es raro que una multitud siguiera a Jesús por la ribera. Jesús entró en la barca de Pedro, la empujó un poco para alejarla de la orilla, de modo que la gente pudiera verlo, y luego les habló (Luc. 5:3). Cuando terminó, le dijo a Pedro que arrojara al mar la red que recién había limpiado. Seguramente, Pedro pensó que no lograría nada; pero, por respeto a Jesús, hizo lo que él le indicó.

Lee Lucas 5:6 al 8. ¿Qué nos enseña la reacción de Pedro acerca de él? ¿De qué forma nos ayuda a entender por qué, a pesar de las fallas obvias de Pedro, Jesús lo escogió?

La reacción de Pedro es notable. Quizá podamos trazar un paralelismo con la experiencia de Jacob luchando con el ángel: la misma percepción de la presencia divina y un abrumador sentido de indignidad (Gén. 32124-30). Una cosa es clara, Pedro se dio cuenta de su pecaminosidad, porque sabía que el Señor estaba allí. Su confesión abierta de su culpabilidad presenta un agudo contraste, por ejemplo, con la reacción de algunos líderes religiosos que se referían a Jesús como a un pecador (ver Juan 9:24) en lugar de reconocer, aun cuando estaban en su presencia, la propia pecaminosidad.

Lucas 5:11 dice que ellos, “dejándolo todo”, lo siguieron; esto significa que, cuando sus redes estaban tan llenas que se rompían, los hombres dejaron todo para seguir a Jesús. ¿Qué mensaje hay allí para nosotros?

Buenas Tardes


La orden está dada

Lee 2 Corintios 5.19-21

Es mandato de Dios que lleves el evangelio al mundo. Cada cristiano tiene la tarea de llevar la Palabra. Pienso que cuando nos encomendamos a cumplir con esto, tenemos que vencer muchos obstáculos; cada uno tiene el suyo en particular.

La Biblia te dice que debes hablar lo que Dios ha hecho en tu vida: «Venid, oíd todos los que teméis a Dios, y contaré lo que ha hecho a mi alma» (Salmos 66.16). «Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti» (Marcos 5.19).

Muchas veces se te olvida que fue un proceso para ti reconocer la necesidad que tenías de Jesucristo. Es probable que para ellos lo sea también. A veces te sientes mal porque tienes a alguien que se niega a creer y a aceptar a Cristo como su Salvador personal. Es lógico que desees que las personas que están más cerca de tu corazón lleguen también a la Luz. Debes siempre tener tu vista fija en que solo eres el instrumento y que Dios es el que hace la obra.

Te imaginas lo difícil que será para Dios encontrase esperando que cada hombre y cada mujer se decida a aceptarlo. Como sufre un padre cuando su hijo está perdido, Dios sufre por cada ser humano, al que ama y por el que dio a su Hijo. Esta misma carga la debes llevar por todos, no sólo por tus familiares y amigos sino por toda la humanidad que anda sin esperanza y sin Dios. Debes con tu vida mostrarles a todos que Cristo está vivo en ti y que también lo puede estar en sus vidas (Isaías 38.19; Salmos 51.13).

Ama a tu familia y a todas las personas que están en el mundo sin Dios. Ora por las que necesitan refugio y amor. Clama por los injustos y malvados que vuelvan sus rostros a Dios (Deuteronomio 6.5-7).

Reflexión:

Viviré en integridad en un mundo que está lleno de iniquidad.


¡NO TE RESIGNES!




“Dichoso aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el Señor su Dios.” Salmos146:5

En nuestro diario caminar hemos escuchado ¿No hay solución?, ¿Todo está perdido?, ¿Ya no lo intentes?, ¿Resígnate?, todo esto pasa a un segundo plano cuando Dios está presente porque El cambia todo, si perdiste la esperanza, te animo a correr Aquel que lo da sin medida, y quien muestra su poder en lo imposible.

Oración por misericordia

Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor es una Roca eterna.Isaías 26:4

Señor: He leído y escuchado que tus misericordias son nuevas cada día para nosotros y eso me da la esperanza de que no estoy sola, de que te preocupas por lo que estoy viviendo y que con la prueba me darás también la salida.
Dios mío, te pido perdón si te he culpado de lo que me pasa, pero te confieso que no puedo más. Estoy muy cansado de tomar mis decisiones y de no tenerte en cuenta.

Hoy te pido una nueva oportunidad. He comprendido que deseas ayudarme, regalarme días felices y enseñarme cosas que ahora no puedo entender.
Así que no quiero cuestionarte. Solo quiero aprender a descansar en ti y a confiar en todo tiempo en ti.

Te entrego en este día mis cargas y recibo tu misericordia nueva de hoy.

Amén y amén


Te deseo un Feliz Domingo 

Alegre y con Paz

 

Te deseo un Feliz Domingo

bendecido por Dios,

que tengas alegría porque estás vivo

y tienes esperanza, amor, confianza,

tienes el gozo de vivir

porque Dios va contigo,

Él pone paz en tu corazón 

para que sigas adelante .

Que hoy tengas muchos motivos

para darle gracias a Dios

durante este domingo y

en cada día de la semana,

para confiar en Él

poniendo toda tu ansiedad en sus manos

y toda carga 

porque Él tiene cuidado de ti.

Hoy es un buen día 

para confiar y esperar en Dios.


Bendiciones 

y que te mantengas firme y fiel.

Nehemias 2: 1-10

Artajerjes envía a Nehemías a Jerusalén

2 Sucedió en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes, que estando ya el vino delante de él, tomé el vino y lo serví al rey. Y como yo no había estado antes triste en su presencia,

2 me dijo el rey: ¿Por qué está triste tu rostro? pues no estás enfermo. No es esto sino quebranto de corazón. Entonces temí en gran manera.

3 Y dije al rey: Para siempre viva el rey. ¿Cómo no estará triste mi rostro, cuando la ciudad, casa de los sepulcros de mis padres, está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego?

4 Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos,

5 y dije al rey: Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, y la reedificaré.

6 Entonces el rey me dijo (y la reina estaba sentada junto a él): ¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás? Y agradó al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo.

7 Además dije al rey: Si le place al rey, que se me den cartas para los gobernadores al otro lado del río, para que me franqueen el paso hasta que llegue a Judá;

8 y carta para Asaf guarda del bosque del rey, para que me dé madera para enmaderar las puertas del palacio de la casa, y para el muro de la ciudad, y la casa en que yo estaré. Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí.

9 Vine luego a los gobernadores del otro lado del río, y les di las cartas del rey. Y el rey envió conmigo capitanes del ejército y gente de a caballo.

10 Pero oyéndolo Sanbalat horonita y Tobías el siervo amonita, les disgustó en extremo que viniese alguno para procurar el bien de los hijos de Israel.

Buenos Dias


sábado, 27 de febrero de 2016

Buenas Noches


Acércate confiadamente al trono de gracia de Dios

Hay favorables respuestas esperando a tus oraciones, no des la espalda al trono de Dios para hallar oportuna ayuda en todo lo que necesites. La sangre de Cristo nos habilita la entrada en todo momento al trono de gracia y misericordia.


Hebreos 4:15-16 (NTV) dice: “Nuestro Sumo Sacerdote comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin embargo, él nunca pecó. Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos”.
Desde la resurrección de Jesús, el velo que separaba a los hombres de la presencia de Dios, ha sido quitado. Es la sangre de Cristo, que rociada sobre nosotros, nos quita y limpia de todo pecado, nos abre la puerta para acceder al trono de Dios. No necesitamos hacer ningún sacrificio especial, ni se nos niega de ninguna manera la entrada, a nadie se le niega entrar en el trono de Dios para alcanzar gracia y misericordia. Puedes acceder ahora mismo, rociado por la sangre de Cristo para estar en su presencia. La puerta está abierta para nosotros en todo momento. Cuando necesitemos, allí estará, nada nos puede impedir obtener el favor de Dios. Accede hoy con corazón sincero al trono de Dios y tus oraciones serán escuchadas.
Hagamos esta oración:
“Padre Dios, hoy me acerco a tu trono de gracia y misericordia para hallar oportuno socorro en mis debilidades y angustias, pongo delante de ti mis cargas y preocupaciones para obtener tu favorable respuesta, te lo pido en el nombre de Jesús. Amén”

Mira la Gracia de Dios

“21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.”Mateo 5:21-22

“Oísteis que fue dicho, más yo te digo…” ¿Cuántas cosas oíste y diste por sentado, pero hoy, cuando ya has caminado en esta vida, te has dado cuenta que no eran verdad? ¿Cuántas cosas gobernaron tu vida, tu manera de pensar, y hoy te das cuenta que hay otro nivel de vida, que hay otra forma de vivir? Pues, en este verso, Jesús pone el tener coraje con tu hermano, como sinónimo de matar a tu hermano. Eso es desafiante.

Jesús repite a sus discípulos la frase “oíste que fue dicho, pero yo digo…” varias veces en este capítulo, en el intento de desafiar sus mentes y provocar que subieran a otro nivel de vida. Un poco más adelante, les habla del adulterio, y les dice que el adulterar no es tan solo un acto, sino que, con tan solo desear, codiciar, ya se adulteró en el corazón (Mateo 5:27-28). Eso es desafiante; pero, si ellos podían seguir lo que Jesús decía al pie de la letra, podrían llegar a otro nivel de vida.

¿Por qué es esto importante? Jesús está trabajando con sus discípulos, y poniéndoles las cosas más difíciles. Con esto, les quiere decir y enseñar: Ustedes tienen que vivir por encima de la religión, por encima de los fariseos y los escribas. Los fariseos y los escribas eran inconsistentes en lo que predicaban y en lo que vivían; decían una cosa, pero hacían otra. En el estándar en el que Dios quiere que tú vivas, tienes que vivir lo que dices y piensas.
Jesús criticaba a los escribas y fariseos porque el único deseo de ellos era que la gente los viera, que los mirara. Y, por supuesto, puedes poner una cara falsa delante de los demás y hacerles creer algo, pero la verdad es que, aunque hagas creer algo, si tu corazón está dañado, nada de lo que estás haciendo tiene ningún valor. Cuando vives por un estándar más alto, lo que gobierna tu vida no es lo que la gente ve, sino lo que la gente no ve. Eso que la gente no ve, lo puede ver Dios, y de Él no te puedes escapar porque Él es Aquel que escudriña tu corazón.
Jesús criticaba a los fariseos y hablaba en contra de ellos porque, en realidad, esta gente lo único que hacía era ver lo malo en otros y en todo. Y Jesús estaba enseñando a sus discípulos a hacer contrario a ellos; que, en vez de ver el mal en la gente, miraran el bien, el potencial que hay en ellos. Hoy día, la gente ve todo mal, y los mejores en esto son los mismos religiosos. Pero tú, en vez de ver el pecado en otros, mira la gracia de Dios sobre ellos. Jesús vino a cambiar la perspectiva, para que miraras y vivieras de una manera diferente.

Acepta que lo más grande que Dios quiere trabajar en ti, no es con tu vida externa, sino con tu vida interna. Dios quiere crear la estructura interna que te sostenga, en medio de cualquier problema, en medio de cualquier dificultad, por encima de toda adversidad; quiere crear la estructura que te ayude a cumplir tu misión en esta vida.

Cree que, en los próximos días, Dios te va a dar la estructura interna para, a pesar de lo que el mundo diga, de lo que el mundo te acuse, de lo que el mundo haga, tú puedas vivir, no de acuerdo a lo que el mundo quiera que vivas, sino de acuerdo a lo que Dios quiere que tu vivas. Dios quiere que puedas caminar en medio de las críticas, y seguir amando al resto de la gente. Dios quiere que tengas la vida correcta, para vivir un nivel más alto de vida. Dios quiere que sigas caminando, en medio de las acusaciones, de las críticas, sin dejarte influenciar, para que alcances su propósito en tu vida.


Él quería el divorcio. Pero lo que ella hizo te dará una Gran Sorpresa!

Espero que muchas parejas cambien su opinion sobre el divorcio después de ver este video.

3 millones de parejas en China se divorció el año pasado. Casi 100.000 volvieron y se casaron nuevamente.

YO CREO EN EL AMOR !

Efesios 5:25 Reina-Valera 1960 (RVR1960)25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

Los Presos

Un juez iba a liberar a un preso de la cárcel, por lo que hizo pasar a uno por uno a una “entrevista” con el para ver quien merecía ser liberado. Al preguntar al primero por qué estaba allí este dijo:

– “Estoy aquí porque me calumniaron y me acusaron injustamente”
Llamó al segundo y este contestó:
– “Estoy aquí porque dicen que robé, pero es mentira”
De esta forma fueron pasando todos los presos y se declaraban inocentes. Hasta que llegó el último quien dijo:
– “Estoy aquí porque maté un hombre. Hirió a mi familia y perdí el control y por eso lo maté.

Pero hoy me doy cuenta de que lo que hice estuvo mal y estoy muy arrepentido”
El juez se levantó y dijo:
-Voy a liberar a este último preso.
Todos se quedaron perplejos y dijeron. Pero ¿por qué lo vas liberar a él?

El juez contestó:

– El castigo es para los que esconden su falta. La misericordia para los quereconocen su falta y se arrepienten.


Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados, no prosperará: Más el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.”

Dios te habla

Cuando llegaron y reunieron a la iglesia, informaron de todas las cosas que Dios había hecho con ellos, y cómo había abierto a los Gentiles la puerta de la fe.
Hechos 14:27

Cuenten Su gloria entre las naciones, Sus maravillas entre todos los pueblos.
Salmos 96:3

Deseo que tú


Hijo, deseo que tú y tus hermanos oren y supliquen y den gracias por todos sin distinción de personas… porque Yo deseo que todos sean salvos…

…quiero que todos lleguen al conocimiento de la verdad y sepan que Yo fui al mundo como hombre para acercarlos y hacer que tengan paz y comunión con el Padre…

…quiero que sepan que Yo Soy el único Camino y el único Mediador entre Mi Padre y el hombre…

…quiero que ores por los jefes de estado y por los gobernantes con el objetivo que estos sean salvos y también para que ustedes puedan vivir una vida tranquila y sin sobresaltos, piadosamente y dignamente… porque cuando haces esto Me agrada…

…enseña la verdad creíblemente y sin errores……deseo que cuando ores en cualquier lugar levantes manos limpias de todo enojo o discusión…Jesús.

Confesión: Hoy declaro que oraré junto con mis hermanos por las personas que están a cargo de las decisiones en el gobierno… oro por su salvación y para que sus actos contribuyan a la paz y el crecimiento cristiano… enseñaré la verdad sin adornos humanos ni fantasías creadas por el hombre… oraré con un corazón limpio y veré de no tener resentimientos en mi corazón… lo confieso en nombre de Jesús, Amén.


Referencia Bíblica: 1Timoteo 2:1-8

¡Ahí está, es él!

El Señor mismo… descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán… Luego… seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.1 Tesalonicenses 4:16-17

El Espíritu y la Esposa dicen: Ven… Ciertamente vengo en breve.Apocalipsis 22:17, 20

Mi marido regresaba a casa después de una larga ausencia, y fui a esperarlo a la estación con nuestros hijos. El tren llegó a la estación; desde el andén intentábamos ver con impaciencia a aquel a quien estábamos esperando y a quien tanto amábamos. Toda clase de personas desconocidas bajaron del tren. Teníamos los ojos abiertos de par en par para verlo tan pronto bajase. Al fin exclamamos: «¡Ahí está, es él!», y nos precipitamos alegres hacia el ausente que por fin volvía. ¡Ningún otro viajero de aquel tren nos interesaba, sino solo él, el único a quien conocíamos y amábamos!

Esta escena de encuentro en la estación a menudo me ha hecho pensar en el momento en que el Señor regrese a buscar a los suyos, después de su larga ausencia. Los creyentes van a sus ocupaciones cotidianas, pero esperan a su Señor, quien está ausente y a quien conocen y aman. Y cuando él aparezca en las nubes y llame a todos los suyos a su encuentro, resucitando primeramente a todos los creyentes que hayan muerto, el Espíritu Santo hará brotar del corazón de todos la exclamación de triunfo y de gozo. Entonces iremos a su encuentro en las nubes, no para encontrarnos ante un desconocido, sino ante nuestro Salvador y Señor, a quien aprendimos a conocer durante nuestra vida. ¡Esperémosle cada día y gocémonos en ello, pues su venida está cerca! Y mientras tanto, concentrémonos en conocerlo cada vez mejor.

Éxodo 8 – Hechos 7:30-60 – Salmo 26:1-7 – Proverbios 10:15-16

Buenas Tardes


Una luz que brilla

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.Mateo 5:14-16

“Vosotros sois la luz del mundo”, dijo Jesús a sus discípulos. Cada hijo de Dios recibió “la luz de la vida” (Juan 8:12). Es “luz en el Señor” (Efesios 5:8). Al igual que una lámpara que es colocada para iluminar toda la habitación, el cristiano puede hacer brillar a su alrededor un poco de esta luz que él mismo recibe de Cristo.

¿Mi luz brilla primeramente para “todos los que están en casa”? (Mateo 5:15). Es en mi entorno, en mi propia familia donde debería mostrar primeramente el fruto de la luz, que “es en toda bondad, justicia y verdad” (Efesios 5:9), tratando de agradar al Señor.

También tengo que rendir testimonio ante los hombres. Dios invita a todos los cristianos a brillar “como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida” (Filipenses 2:15-16).

Pero, ¿cómo puedo pensar en hacer brillar la luz en este mundo si yo mismo no he ido a la fuente de la luz? Ella está en Jesús: “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo” (Juan 1:9). Solo la fe en él puede llevarme a confesar mis pecados, a hacerme pasar “de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).

Jesús dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12).


Éxodo 12:21-51 – Hechos 9:23-43 – Salmo 27:9-14 – Proverbios 10:22-23


La oración cristiana

Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios… Amados, ahora somos hijos de Dios.1 Juan 3:1-2

(Jesús dijo:) Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre… y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.Mateo 6:6

En varias religiones la oración forma parte de la vida del fiel. A veces se trata de oraciones hechas y formuladas a un ritmo y a horas fijas, según un rito concreto… Mediante esas oraciones repetidas se espera obtener el favor de un Dios al que se teme, o al menos evitar su enojo. Es un dios lejano, inflexible, del que no se espera ninguna respuesta personal. Pero, ¿cómo ora un cristiano? Un cristiano es ante todo un hijo muy amado de Dios, por lo tanto cuando ora se dirige a su Padre. Su manera de orar es el fruto de una relación bien establecida, basada en el amor y la confianza, asociados al santo respeto que le debe a Dios.

No ora a Dios para ganar su favor, pues ya lo tiene, y para siempre (Romanos 5:2). Tampoco debe temer su ira, pues Jesucristo la soportó en su lugar en la cruz.

Un cristiano puede orar en todo momento y lugar, con respecto a cualquier tema y en cualquier circunstancia, y eso sin un preámbulo particular. Nadie le dicta su oración, esta es personal. Habla a Dios de sus preocupaciones, de sus alegrías y sus dificultades, de sus preguntas; y le da las gracias.

¿Acaso un niño solo puede hablar a su papá a ciertas horas y con frases aprendidas de memoria? Si cae y se hace daño, o si de repente se ve en peligro, ¡corre hacia su padre sin dudar y sin miedo! Le cuenta sus necesidades del momento, y esto es muy natural.

El cristiano ora a Dios basándose en el mismo principio de libertad filial.

Éxodo 4 – Hechos 5:1-16 – Salmo 25:1-5 – Proverbios 10:7-8

Mirando con el alma

Lee 2 Corintios 4.16-18

Hace unos días leí un pensamiento que decía: “El problema no es que haya inteligencias extraterrestres, sino que exista tanta ignorancia aquí en la tierra”.

Hay hombres y mujeres con la mente tan atrofiada, nublada o cargada de prejuicios que, aunque tienen ojos físicos, no pueden mirar con los ojos del alma. Ven solo el lado material de las cosas, pero no disciernen el poder espiritual que las produce.

En el capítulo 9 del Evangelio de Juan encontramos un relato que ilustra lo que acabamos de mencionar. El Señor se encontró con un hombre ciego de nacimiento (“Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento”, v. 1). Jesús “escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego, y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo” (vv. 6, 7). La noticia de este milagro se esparció por todos lados. Ante aquella manifestación de la gracia y el poder de Dios, los fariseos querían que el hombre que había recibido la vista dijera públicamente que Jesús era malo, perverso, diabólico. Como se negó a hacerlo, expulsaron al hombre de la sinagoga. Poco después, Jesús fue al encuentro del hombre y le dijo: “¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró. Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados” (vv. 35-39).

Hay quienes ven mucho con los ojos físicos, pero no ven con los ojos del espíritu. Pero también hay quienes no ven bien con los ojos físicos, pero si ven muy bien con los ojos del alma.

Reflexión:

Mi mente iluminada por Dios puede contemplar lo que está más allá del tiempo en que vivo y del mundo en que me muevo.

Que tengas un Buen Día


Buen día, 

míralo con

tu confianza puesta en Dios.

Elige olvidar el pasado y

mirar el futuro con esperanza.

Elige no sentirte mal por lo que ya pasó,

las cosas viejas ya pasaron y

todas son hechas nuevas,

que mires con fe lo que Dios te dará,

vive el presente con buena actitud,

con la buena disposición de tu corazón.

Elige levantarte con contentamiento

por lo que tienes,

Elige mirar lo bueno que Dios te ha dado

disfrutarlo y no mirar lo malo que te tocó vivir.

Que tengas un buen día

decidiendo que nada ni nadie

te quitará el buen ánimo de vivir y compartir

porque crees que Dios es el Dios de la esperanza

del presente y del futuro. 


Feliz Día.

Nehemias 1

Oración de Nehemías sobre Jerusalén

1 Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año veinte, estando yo en Susa, capital del reino,

2 que vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén.

3 Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.

4 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.

5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos;

6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.

7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo.

8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos;

9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre.

10 Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo, los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa.

11 Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey.

Buenos Dias


viernes, 26 de febrero de 2016

Buenas Noches


Acércate confiadamente al trono de gracia de Dios

Hay favorables respuestas esperando a tus oraciones, no des la espalda al trono de Dios para hallar oportuna ayuda en todo lo que necesites. La sangre de Cristo nos habilita la entrada en todo momento al trono de gracia y misericordia.

Hebreos 4:15-16 (NTV) dice: “Nuestro Sumo Sacerdote comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin embargo, él nunca pecó. Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos”.
Desde la resurrección de Jesús, el velo que separaba a los hombres de la presencia de Dios, ha sido quitado. Es la sangre de Cristo, que rociada sobre nosotros, nos quita y limpia de todo pecado, nos abre la puerta para acceder al trono de Dios. No necesitamos hacer ningún sacrificio especial, ni se nos niega de ninguna manera la entrada, a nadie se le niega entrar en el trono de Dios para alcanzar gracia y misericordia. Puedes acceder ahora mismo, rociado por la sangre de Cristo para estar en su presencia. La puerta está abierta para nosotros en todo momento. Cuando necesitemos, allí estará, nada nos puede impedir obtener el favor de Dios. Accede hoy con corazón sincero al trono de Dios y tus oraciones serán escuchadas.

Hagamos esta oración:

“Padre Dios, hoy me acerco a tu trono de gracia y misericordia para hallar oportuno socorro en mis debilidades y angustias, pongo delante de ti mis cargas y preocupaciones para obtener tu favorable respuesta, te lo pido en el nombre de Jesús. Amén”

Dios Cuida de Ti



¿Sé te ha cerrado alguna Puerta? ¿Quién cuida de Ti?
¿Te has sentido solo? Hay alguien que cuida de ti..!
Bajo la sombra de sus alas seguros estamos..


Mirad las aves del cielo que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros y vuestro Padre celestial las alimenta.
¿No valeis vosotros mucho mas que ellas? Mateo 6:26

Necesito aprender un poco aquí,
 necesito aprender un poco allí; Necesito aprender más de Dios
 porque Él es quien cuida de mi.
Si una puerta se cierra aquí, otras puertas se abren ahí.
 Necesito aprender de más de Dios porque Él es quien cuida de mí, Dios cuida de mi.Dios cuida de mí bajo la sombra de sus alas,
 Dios cuida de mí, yo amo su casa y no ando solo.

No estoy solo porque Dios cuida de mi.
 Dios cuida de mí bajo la sombra de sus alas,
 Dios cuida de mí, yo amo su casa y no ando solo.
 No estoy solo porque… Dios cuida de mi.

En mi vida no hay dirección, tomaré una decisión.
 Yo sé que existe alguien que me ama, mi mano Él sostendrá.
 Si una puerta se cierra aquí, otras puertas se abren ahí.
 Necesito aprender de más de Dios porque Él es quien cuida de mí, Dios cuida de mi.





Letra completa
"Levantamos un clamor por sanidad y redención
Muéstranos lo que Tú ves los secretos de Tu corazón.
Un pueblo unido pide hoy Tu libertad y salvación
Ármanos con Tu valor lo que deseamos es revolución.

Que el cielo se parta en dos... inúndanos
que en el desierto broten ríos... vida sopla hoy

// Hossana al Rey de Salvación
Hossana al Dios Altísimo
Ho-ssa-na
Jesucristo, Jesucristo es REY //

Levantamos un clamor por sanidad y redención
Muéstranos lo que Tú ves los secretos de Tu corazón.
Un pueblo unido pide hoy Tu libertad y salvación
Ármanos con Tu valor lo que deseamos es revolución.

Que el cielo se parta en dos... inúndanos
que en el desierto broten ríos... vida sopla hoy

// Hossana al Rey de Salvación
Hossana al Dios Altísimo
Ho-ssa-na
Jesucristo, Jesucristo es REY //

// Hossana, hossana,
hossana al Rey//

// Hossana al Rey de Salvación
Hossana al Dios Altísimo
Ho-ssa-na
Jesucristo, Jesucristo es REY //

//Donde está el Espíritu de Dios hay libertad
Hay libertad hay libertad
Donde está el Espíritu de Dios hay libertad
Hay libertad para adorar
Donde está el Espíritu de Dios hay libertad
Hay libertad para gritar
Donde está el Espíritu de Dios hay libertad
Hay libertad para danzar//"

Yo Soy tu fortaleza

Hijo, Yo Soy tu fortaleza y levanto Mi bandera para que Me veas y vengas a Mi… sabrás que es Mi bandera sobre ti porque esta se basa en Mi amor…

…a ti que me reverencias también te he dado una bandera para que levantes y otros reconozcan que estás en Mi verdad……si entiendes tu puesto en la batalla estarás bajo la sombra de tu correcta bandera y de tu correcta misión…

…bajo ella entenderás tus tiempos y tu ubicación y Mi orden de marcha para tu vida…¡Ea!, ¡¡¡Yo levanto a Judá como estandarte contra el enemigo!!!

Yo paso revista a Mis consagrados para la batalla… ¡¡¡Alístate!!!… Jesús.

Confesión: Hoy declaro que me alisto para la batalla debajo de la misión que Dios me ha dado. Mi misión manifestará el amor de Dios y no será egoísta o para enfocar en mí… hoy tomo mi bandera… lo confieso en nombre de Jesús, Amén.


Referencia Bíblica: Números 2:3,17, 10:13-14; Salmos 60:4; Cantares 2:4; Isaías 13:2-4, 59:19; 2Samuel 22:3

No estás en derrota

Levántate [...] Ya brotan flores en los campos; ¡el tiempo de la canción ha llegado!Cantares 2:10, 12

Darnos por vencidos en la vida es cerrarles las puertas al cambio. Un divorcio, una enfermedad, una pérdida, un despido repentino de un trabajo, un hijo que se va de casa, tener un familiar en la cárcel o, más aun, en las drogas… ¡Qué terrible!

Sé que muchos de los que hoy leemos este libro hemos pasado al menos por una de estas penosas situaciones. Y sabes que la misma frustración de lo que estamos viviendo no nos permite ver, mucho menos creer, que después de la tormenta viene la calma.

En ocasiones dudamos que hasta Dios, que es el dueño de nuestra vida, pueda estar interesado en tal problema y que nos dé en algún momento la salida o una solución.

Sin embargo, necesitamos conocer a Dios en medio de estas crisis. En esos momentos tenemos la oportunidad más maravillosa de entregarnos por completo en sus brazos y decirle: «Estoy cansado… He luchado en mis fuerzas y ya no puedo más».

Sabemos que no existe prueba tan grande que tú y yo no podamos soportar. O sea, Dios conoce tu capacidad de dolor y sabe cuánto puedes resistir.
Recuerda, a Dios sí le puedes creer.