Dice el Salmo 1 que el hombre que medita en la ley de Dios de día y de noche, es como un árbol plantado junto a corrientes de agua y todo lo que hace prospera. En la biblia la palabra de Dios es comparada con el agua. Por eso cuando usted está plantado en la palabra la palabra de Dios su espíritu se alimenta y recibe el fruto cuando tiene que ser. Las personas que no obedecen ni reciben la palabra ungida de Dios, se secan interiormente y no dan ningún fruto bueno. La biblia es un agua que puede regar cualquier parte de su vida. Jesús dijo que el que tiene sed venga a él y beba y le dará agua que salta para vida eterna. Cada aspecto y área de tu vida puede ser beneficiada por la palabra de Dios. Busca en la biblia la respuesta que estás necesitando para cada situación, finanzas, salud, emociones, familia, todo está allí, haz tuyas las promesas de Dios, grabalas en tu corazón y todo te saldrá bien.
Oremos así: Padre gracias por darme tu palabra, por tener la oportunidad cada día de recibir y llenarme con ella. Te pido que me des sabiduria y discernimiento para comprenderla y hacerla parte de mi vida. Lléname hoy con tu palabra para que todo me salga bien, en el nombre de Jesús. Amén.