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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Buenas Noches


Saltando hacia lo desconocido

«Con mi Dios puedo escalar cualquier muro» (2 Samuel 22: 30, NTV)


Quizá no hayas pensado en ello, pero hoy a medianoche darás un salto desde 2014 hacia 2015. De vez en cuando,¿sientes miedo por lo que puede traer el nuevo año? Probablemente tienes ansias de alcanzar una edad que te permita hacer lo que quieres. Pero ¿no deseas, cada tanto, poder seguir siendo niño? Quizá con todos los cambios físicos por los que estás pasando sientes como si tu cuerpo te traicionara, obligándote a ser una persona diferente; y eso asusta. Quizás en 2015 te mudarás a una nueva casa, o cambiarás de escuela, o tendrás que aceptar la pérdida de algún miembro de tu familia o acostumbrarte a la llegada de uno nuevo. y te estás preguntando cómo harás para lidiar con semejante cambio, con ese salto hacia lo desconocido.
Muchos de nosotros somos más fuertes de lo que imaginamos. Tenemos una fortaleza interior que se manifiesta cuando hay problemas. Nuestra voluntad es más importante que la habilidad. Por ejemplo: dos hombres están trabajando en el arreglo de un auto. Mientras uno está debajo, el gato falla y el auto se cae. De repente, su compañero se encuentra levantando él solo el auto para rescatar a su amigo de morir aplastado. ¿De dónde sacó la fuerza?
Seguramente estás al tanto de cuáles son las fortalezas y debilidades que se manifiestan en tu día a día. Sabes cuán alto puedes saltar, cuán rápido eres capaz de correr o cuán valiente te sientes. Aunque también hay momentos en los que sientes que ya no tienes energías, estás asustado, solo y tu fortaleza interior pareciera haberse evaporado. Es precisamente ahí cuando más poder tienes; es en ese momento, cuando más débil te sientes, que Jesús puede darte la mayor de las fuerzas.
Cuando pides fortaleza a Dios. No hay muro que no puedas escalar, ni problema que no puedas resolver, no hay enemigo tan fuerte que no puedas vencer. Con Jesús a tu lado, es posible alcanzar tus metas, tus sueños pueden hacerse realidad y puedes superar cualquier temor. Así que no tengas miedo al futuro. Anímate a vivir este nuevo año. Prepárate para dar el salto hacia el emocionante mundo de mañana. Nada puede detenerlos a ti y a Cristo. Sigue adelante, da todo de ti. Ve en busca de tus sueños.

Miércoles 31 Diciembre

«Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él» (Apocalipsis 12: 7-9)

“En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad” (Ezequiel 28: 13-15).
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él” (Efesios 1: 3, 4).
“ ̈Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena” (Salmo 139: 14-18).
“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10: 10)
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5: 8).

Isaías 14; Apocalipsis 12; Génesis 1, 2


Dios siempre, y por siempre Dios

“Señor, tú nos has sido refugio De generación en generación. Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios”. Salmos 90:1,2.


La madrugada del jueves 21 de octubre de 2010 despertó a Montevideo con una noticia triste: El Cilindro Municipal, estadio deportivo con sesenta años de historia, campeonatos, festivales artísticos de todo tipo y grandes e importantes eventos nacionales e internacionales, se habían incendiado.
Con forma cilíndrica, como su nombre indica, se erigía en la esquina de dos conocidos bulevares. Este gigante arquitectónico era un emblema para la sociedad uruguaya. Era difícil imaginar la historia de Montevideo sin él. Sin embargo, ahí está, destruido. Las fotos periodísticas que dieron la vuelta a América son más que elocuentes. No queda casi nada del viejo edilicio cilíndrico.
Cuando pensamos en las grandes obras arquitectónicas hechas por los hombres alrededor del mundo y reflexionamos en sus fantásticas historias, se nos hace difícil aceptar que muchas de ellas ya no están o que pueden, de un momento a otro, desaparecer. En cambio, la obra de Días es maravillosa y eterna. Todo lo creado, especialmente su naturaleza, habla de su pródiga mano creadora. Grabado a fuego en cada criatura está el sello de su obra y de su incomparable amor.
David cantó: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos”…Sal. 191). Todo lo creado nos muestra su infinito poder creador y la eternidad de la obra que vino a la vida por su palabra.
Dios existe y es desde antes de todo lo que imaginamos, de todo lo que creemos y de todo lo que pensamos. Él es “desde el siglo y hasta el siglo”, es decir, eterno.
Querida amiga, al terminar este año, seguramente has sentido muchas veces la tristeza de haber perdido a alguien amado, o la angustia de haber visto tus planes sucumbir bajo el peso del calendario. Cuando sientas nostalgia, angustia o inquietud por lo que ya no está o por b que pudo ser, recuerda que Dios siempre estuvo, siempre está y siempre estará. No muda. Desde siempre y hasta siempre él es tu Dios.

Un Lugar Separado por Dios

En el libro de Éxodo, vemos, entre otras cosas, las plagas que envió Dios sobre el pueblo de Egipto.
Cuando Dios envió la plaga de las moscas sobre la tierra de Egipto, especificó, en Éxodo 8:22-23, que separaría la tierra de Gosén, en la que habitaba su pueblo, el pueblo de Israel, para que en ella no hubiese ni una mosca, poniendo redención entre ambos pueblos.
Cuando Dios envía la plaga sobre los ganados de Egipto, especificó, en Éxodo 9:4, que haría separación entre los ganados de Israel y de Egipto, para que nada muriera de todo lo de los hijos de Israel. Cuando Dios envía la plaga de granizo sobre Egipto, especifica la palabra en Éxodo 9:26 que, solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo. Cuando Dios envió la plaga de tinieblas, dice la palabra que, todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.
Gosén era un lugar especial separado por Dios. Era una porción, dentro de la tierra de Egipto. Seguía siendo Egipto, con la diferencia de que, en aquel lugar, vivían los hijos de Dios. Y, en ese espacio, había una cubierta especial. En medio de Egipto, tierra de opresión, de duro trabajo y poco resultado, tierra de esclavitud, Dios había separado un lugar para su pueblo.
Gosén no es tu destino. Es un lugar de transición. Gosén no es la tierra prometida, porque Gosén estaba dentro de Egipto. La tierra prometida no era Egipto. Pero, dentro de las condiciones en Egipto, Dios separó un lugar donde el pueblo de Israel pudiera habitar. Gosén era un lugar necesario para llevar a su pueblo, al lugar al que Dios quería llevarlo.
Dios comienza a traer juicio sobre el pueblo de Egipto. Y, de todos esos juicios, el pueblo de Dios fue protegido, cuidado, guardado.
Gosén nos habla acerca de la importancia de tener una cobertura espiritual. Uno de los problemas que tiene mucha gente es que el sentido de independencia los lleva a pensar que no necesitan de ir a un lugar. Hay gente que cree que no necesita ir a una iglesia. Un hijo rebelde es aquel que sale de la protección de su hogar, no entendiendo el beneficio de la casa en que vive, y de tener los padres que tiene. Eso fue lo que le pasó al hijo pródigo. Se fue de su casa, de su cubierta, y experimentó graves problemas.
Cuando menosprecias la cobertura espiritual, menosprecias la autoridad de Dios sobre tu vida.
Hay familiares tuyos que no entienden que la misericordia de Dios les alcanza, no porque lo merezcan, sino porque tú estás de rodillas orando por ellos. No entienden que Dios te dio una promesa, y tus oraciones han llegado al trono de la gracia, y por ti Dios ha hecho un cerco de cobertura.

Escucha lo que te digo

Hijo, escucha lo que te digo… tengo un pleito pendiente con mi pueblo, porque no encuentro sinceridad, ni amor, ni hay conocimiento verdadero de Mi…


…por eso, todo el país está de duelo y están deprimidos sus habitantes……Mi pueblo languidece por falta de conocimiento, y los líderes espirituales han dejado que se pierda el conocimiento, yo también haré que pierdan el sacerdocio, la responsabilidad de liderar espiritualmente……han olvidado Mi Ley, y también Yo me olvidaré de sus hijos……todos por igual me han ofendido, pues me han dejado a mí, su Gloria, por ir a unas vergüenzas……y como comen de sus mentiras agarran el dinero que mi pueblo ofrece por el pecado o por beneficios, les conviene que mi pueblo siga pecando……trataré al líder espiritual como al pueblo y le pediré cuentas por su conducta; a cada cual retribuiré según sus obras……comerán, pero sin quedar satisfechos; se prostituirán espiritualmente, pero no ganarán nada, porque Me han traicionado……Mi pueblo consulta en vano y espera la respuesta en vano, pues un espíritu de infidelidad lo arrastra a engañar a su Dios con otros dioses creyendo que Soy Yo……públicamente Me ofrecen sacrificios confortablemente para agradarse a sí mismos……tu hijo, sin embargo, si ves a otros ser infieles a Mí, tú al menos, no cometas la misma falta. No vayas con ellos ni pactes nada en Mi Nombre Jesús.


Confesión: Hoy declaro el pecado del pueblo de Dios como si fuera mi propio pecado… pido que hagas justicia y juicio pero pido misericordia y que si es posible lleves a tus escogidos al arrepentimiento… pido perdón por los líderes que te han dejado a Ti por ir tras vanidades que avergüenzan hasta al incrédulo… te pido perdón por los pecados de aquellos de los líderes que con mentiras agarran el dinero de tu pueblo con promesas infladas y que salen de su corazón y no del Tuyo Señor. Perdona todo tipo de infidelidad que haya captado nuestra mente… Perdónanos, ten misericordia, cámbianos… te lo suplico en nombre de Jesús, Amén.


Referencia Bíblica: Oseas 4:1-15

Hágase Tu Voluntad no la Mía


Cuando Dios nos llama para ser usado por Él, encontramos Su gracia y Su favor. El temor y la obediencia sin reservas es lo que nos hace ser favorecidos por Dios. Dios siempre ha tenido Su remanente escogido y dispuesto para obedecer Su voluntad. Somos favorecidos cuando prestamos, oímos y obedecemos El Plan Divino de Dios, esta obediencia nos hace partícipe de Su Reino. Cuando desobedecemos al llamado de Dios, pagamos nuestro propio pasaje con destino hacia puertos inseguros. Dios le dijo a Jonás: “Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de Mí. Y Jonás se levantó para huir de la Presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la Presencia de Jehová” (Jonás 1:1-3 (RVR1960).


Todos sabemos el resto de lo que le aconteció a Jonás. Dios visitó a Jonás para una Encomienda hacia el pueblo de Nínive, pero desobedeció al llamado. Jonás no fue favorecido por Dios hasta que reconoció que era necesario obedecer la voluntad del Señor. Cuando Jonás se vio en las profundidades del mar y dentro del gran pez, se humilló en oración para clamar la ayuda a Jehová. Hasta las profundidades del mar Dios escuchó la oración de Jonás. El Señor nuestro Dios, extendió Su Cetro de Misericordia hacia Jonás y lo ayudó, Él tuvo piedad de Él.

Quizás en estos momentos te encuentras en la misma situación de Jonás y reconoces que Dios te está llamando, pero tu agenda no tiene lugar para obedecer a lo que Dios te ha encomendado hacer. El barco de desobediencia que Jonás escogió lo condujo a caminos tormentosos e inseguros, en cambio cuando abordamos el barco de obediencia a Dios, Él nos lleva siempre a puertos seguros. Hoy el Señor está buscando a hombres y mujeres como María cuando dijo: “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a Tu palabra” (Lucas 1:26-38 (RVR1960). María fue vaso escogido por Dios para hacer y obedecer Su voluntad, ella no tuvo que pasar por lo que Jonás pasó porque su decisión fue inmediatamente de acuerdo a la voluntad de Dios.


La desobediencia de Jonás lo llevó a un gran dolor hasta que reconoció el temor de Dios. Tanto María como Jonás fueron vasos escogidos por Dios, de igual manera Dios lo puede hacer contigo para llevar a cabo Sus Planes Eternos. Somos vasos escogidos por Dios desde antes de la fundación del mundo. Dios nos has amado desde antes de la fundación del mundo” (Juan 17:24), y detrás de Su amor también viene Su favor. Jesús fue el perfecto ejemplo de obediencia, Él alcanzó el Máximo Nivel de entrega a la voluntad de Su Padre Celestial. La obediencia que Él le tenía a Su Padre fue inconmensurable. Jesús cumplió la voluntad de Su Padre para enaltecerlo a Él diciendo: “Porque He descendido del cielo, no para hacer Mi voluntad, sino la voluntad del que Me envió” (Juan 6:38).

Señor gracias por permitirnos un día más y ver un nuevo amanecer. Señor perdónanos cuando no obedecemos tu voluntad, ayúdanos a ser sensible a Tú voluntad. Gracias por elegirnos como Vasos Escogidos para Tu Pueblo. Gracias por Tu misericordia, sin ella estuviéramos vagando sin rumbo y sin dirección. Señor que mi barca de obediencia me guíe y me lleve siempre a puertos seguros. Señor te necesito y sin Ti nada soy, Tú eres todo para mí. Tú eres el Único a quien puede mi alma recurrir en busca de ayuda, porque ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de Ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; más la Roca de mi corazón y mi Porción es Dios para siempre” (Salmos 73:25-26).

EL BARRO


EL BARRO


El alfarero es la persona encargada de trabajar con el barro a fin de obtener de éste la forma que desea. Mientras va trabajando con él, el alfarero va observando cómo quedará su obra maestra. El barro no puede decidir qué forma tendrá, quien lo decide es el alfarero.
La Palabra de Dios dice en Jeremías 18:1-6 “Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, diciendo: Levántate y desciende a la casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. Entonces descendí a casa del alfarero, y he aquí, estaba allí haciendo un trabajo sobre la rueda. Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla. Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: ¿No puedo yo hacer con vosotros, casa de Israel, lo mismo que hace este alfarero? —declara el Señor. He aquí, como el barro en manos del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel”. También dice en Isaías 64:8 “Ahora pues, Jehová, Tú eres nuestro Padre; nosotros barro, y Tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros”. Además dice en Romanos 9:20-21 “Pero antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?”.


RECUERDA, ASÍ COMO EL BARRO EN MANOS DEL ALFARERO CUMPLE SU PROPÓSITO PARA EL CUAL FUE CREADO, ASÍ NOSOTROS DEBEMOS CUMPLIR EL PROPÓSITO PARA EL CUAL NACIMOS. Y PARA CUMPLIR DE MANERA COMPLETA Y EFICAZ ESE PROPÓSITO ES NECESARIO QUE CRISTO JESÚS SEA NUESTRO SEÑOR, REY Y SALVADOR PERSONAL. ¿YA LO TIENES EN TU VIDA?
Dios te bendiga


Oración por un nuevo comienzo

Nuestra boca se llenó de risas; nuestra lengua, de canciones jubilosas [...] Sí, el Señor ha hecho grandes cosas por nosotros, y eso nos llena de alegría.Salmo 126:2-3


Señor Jesús, solo pueden salir de mis labios palabras de agradecimiento por todo lo poderoso que has sido con nosotros en este año. En cada momento de mi vida estuviste a mi lado escuchando mi necesidad. Fuiste mi socorro en tiempos de angustia.
Gracias porque me ayudaste a que muchas de mis peticiones se hicieran realidad. Te agradezco también que me llenaras de valentía cuando pensaba que no sería capaz de salir adelante.
Te amo con todo con mi corazón y, a partir de hoy, entrego en tus manos mi vida, mi salud, mi economía, mi familia, mi trabajo y todos los anhelos profundos de mi corazón que ya tú conoces.
Guárdame, mi Dios, y acompáñame en mi entrar y en mi salir.
En el nombre de Jesús te lo pido, amén y amén.

El gran ciervo

Hace un tiempo leí una historia acerca de un grupo de cazadores fuertes y valientes de una aldea que esperaban ansiosos alguna señal del gran ciervo que había regresado por ese lugar.Una mañana muy temprano se escuchó el gran grito de batalla y todos montaron sus poderosos caballos y acompañados de sus perros fueron en busca del gran ciervo. Su objetivo era capturarlo con vida porque se decía que quien lo hiciera podría dejar un legado de poder, sabiduría y riqueza indecible a las próximas generaciones.Cruzaron el bosque, valles, colinas, desiertos y no podían alcanzar al gran ciervo. En un momento determinado uno de ellos vio que algo se movía a su derecha entre la niebla. Seguro de que era el gran ciervo salió a toda velocidad y se separó del grupo. Grande fue su decepción cuando logró alcanzar al animal y se percató de que sólo se trataba de una pequeña zorra.Cuando quiso emprender el regreso no sabía dónde estaba ni cómo hallar a los otros, así que empezó a cabalgar hasta que cayó la noche y sin darse cuenta él y su caballo terminaron atrapados en un pantano sin poder moverse por el lodo.El cazador había perdido su tiempo, energías, se había distanciado mucho de su meta y ahora se encontraba atrapado.Muchos de nosotros empezamos el año como los cazadores ansiosos por atrapar al gran ciervo. Tenemos planes, expectativas, nos preparamos entusiastamente para ir tras el gran animal y en medio del camino nos perdemos. Todas las metas y objetivos que fijamos para el nuevo año quedan abandonados en el primer trimestre, semestre o quizás a las semanas de iniciado el año.Quizás la zorra que te desvió fue una oportunidad que parecía más prometedora y que no fue más que una ilusión, posiblemente alguna herida del pasado te estancó en el lodo, la depresión nubló tu vista o las mil ocupaciones hicieron que pusieras tu tiempo y energías en lo urgente pero no de lo realmente importante.Sin importar si lograste todas las metas que te propusiste para este año o si es que corriste tras una pequeña zorra que te desvió del camino, que este año que se inicia tu vista esté puesta en el gran ciervo.Encomienda a Dios tus planes y objetivos, confía en su perfecta voluntad y verás cómo este nuevo año trae consigo 365 oportunidades para tu vida.“Entrega al Señor todo lo que haces; confía en él, y él te ayudará” Salmos 37:5 (NTV)


Muéstrale al niño el camino

Hijo, muéstrale al niño el camino que debe seguir, y se mantendrá en él aun en la vejez… el rico suele dominar al pobre, si te haces deudor estarás a merced de tu acreedor… no siembres injusticia porque cosecharás desgracia, sabe que todo lo que se logra por el poder de la violencia o de la fuerza humana sin una base justa se terminará resquebrajando… si eres compasivo serás bendito… porque supiste compartir tu pan con el pobre… no te rodees de burladores y de los que buscan discutir y siempre tener razón… si los apartas de ti se acabarán las disputas; se calmarán las peleas y las injurias… Yo amo a los corazones rectos… amo al que procura el bien, este será Mi amigo… Yo protejo al que sabe de verdad, pero desenmascaro los discursos perversos… Jesús.


Confesión: Hoy confieso que tomaré correctamente mi responsabilidad de enseñar la Palabra de Dios y sus principios a mis hijos o los niños que deba enseñar no solamente con palabras sino con ejemplos… trataré de no entrar en deudas para no convertirme en esclavo… trataré de sembrar justicia y todo lo que es bueno sabiendo que la ley de Dios dice: que todo lo que sembrare, también cosecharé… seré compasivo y seré bendecido por serlo… apartaré de mi al que busca discutir… buscaré la amistad de aquellos que buscan el bien… lo declaro en nombre de Jesús, Amén.


Referencia Bíblica: Proverbios 22:6-12

A Dios le da náuseas la gente tibia

Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de Mi boca. Apocalipsis 3:16


No tenga a su sierva por mujer indigna. Hasta ahora he estado orando a causa de mi gran congoja y aflicción. 1 Samuel 1:16


Estamos hablando acerca del encuentro entre Eliseo y esta viuda que se acerca al profeta y le presenta el caso de su esposo que ha muerto, un siervo de Dios. Hay acreedores que vienen a tomar a sus hijos para pagar la deuda que este hombre dejó, y el profeta Eliseo la manda a buscar vasijas en el vecindario.
Ella solamente tiene un poco de aceite y una vasija, y cuando esta mujer trae las vasijas habiendo mandado a sus hijos a buscarlas en diferentes partes del vecindario, él le dice que comience a echar aceite en las vasijas, y el milagro maravilloso se da, el aceite se multiplica milagrosamente, llena todas las vasijas que esta mujer tiene disponibles, y entonces el profeta le dice: ahora con estas vasijas vé, vende el aceite y vivan tú y tus hijos, y págale a los acreedores.
Dios tiene un propósito por el cual registra este mensaje en Su Escritura y es: darnos ciertas lecciones de vida y de fe, enseñarnos cómo hacer guerra, cómo contrarrestar las tragedias y las pruebas, y las dificultades de la vida, cómo usar principios de fe que esta mujer usa en este pasaje. Y nosotros al estudiar estos pasajes se supone que extraigamos las enseñanzas y las apliquemos a nuestra propia vida. Yo señalé una de esas enseñanzas en el último mensaje donde vimos que esta mujer clamó, y ese es un principio tan importante que es bueno insistir en él un poco más.
Les mencioné el caso del Rey Ezequías que cuando Dios le dice: Prepárate porque vas a morir Ezequías llora amargamente, se queja delante de Dios y le pide una extensión de vida, y Dios es conmovido por el clamor de este rey justo y hace devolverse a su profeta, y le añade 15 años de vida dándole una prueba firme como hizo con Gedeón de que Él tenía toda la intención de ayudarlo en su necesidad.
Y se me ocurrió después del primer texto, del primer mensaje, otro caso de alguien que también clamó así en una forma amarga, insistente y Dios honró su clamor, y fue Ana. En el Antiguo Testamento sabemos que Ana era estéril, no podía tener hijos, y tenía un deseo terrible de ser madre. Y Ana se presentó en el templo, y dice la Biblia que lloró amargamente, derramó su alma delante de Dios pidiéndole un hijo al Señor. Ana quería tanto tener hijos que sentía que se moría si no podía tener un hijo, a pesar que tenía un esposo que la amaba y todo lo demás pero quería ser madre.
¿Cuántos de nosotros muchas veces queremos hacer algo grande por Dios, queremos hacer una diferencia en el mundo? sentimos que Dios nos ha premiado con un mensaje, un llamado, un deseo de servirlo, de ser madres o padres espirituales y nos encontramos sin las herramientas ni los recursos para que así sea. La Biblia dice bien claramente que tenemos que venir ante el Trono de la Gracia, tenemos que clamar ante el Señor, tenemos ayunar y orar, y llorar, y protestar respetuosamente delante del Señor y pedirle al Señor que nos fecunde y que nos permita dar vida.
Ese deseo de servir al Señor tiene que ser algo más que simplemente un deseo vago y tibio, tiene que ser algo que consuma nuestra vida, tiene que ser algo que nos haga imposible la paz. Cuando nosotros clamamos a Dios de esa manera y presentamos nuestra causa ante el Señor, sobre todo cuando se trata de dar vida para Él, de servirlo, de hacer cosas buenas a favor del Reino del Señor Dios va a contestar en una manera u otra.
Sabemos la historia de que Ana llegó al templo y estaba tan deseosa de tener hijos, y tan amargada por su infertilidad que el sumo sacerdote Elí, un hombre que había perdido la visión espiritual y que ya era simplemente un funcionario religioso, carecía de discernimiento espiritual, la vió ahí en las penumbras del santuario y pensó que estaba borracha. Era tan terrible su amargura y su llanto que se acercó a ella y le dijo: "Mujer, digiere tu vino, no entre al templo borracha." Y ella muy humildemente le respondió: señor, no es que estoy borracha, es que me siento destruida por el hecho de que no puedo tener hijos y le he pedido al Señor que me fecunde.
Elí por lo menos todavía tenía todavía un poquito de discernimiento y de pasión espiritual y entendió la pasión espiritual de esta mujer, y le dijo: "Bueno, hágase conforme a tu fe" y la dejó irse, y en ese momento Ana recibió de parte de Dios la capacidad para concebir y para tener hijos. Y no solamente tuvo un hijo sino que no era cualquier hijo, el gran profeta Samuel, hombre de Dios.
Y no solamente tuvo a Samuel sino que después tuvo otros hijos también porque Dios abrió su matriz. Cuando Dios responde responde en grande y bendice extraordinariamente, la multiplicación entonces da panes y peces para multitudes, y quedan y sobran cantidad de sobra para darle a otros también porque así es que Dios obra, esta mujer fue fecundada mucho más allá de lo que ella esperaba.
Y qué interesante es que Ana, de paso, donó su hijo a la causa del Señor y lo consagró para el servicio a Jehová, y Samuel fue tomado como aprendiz de profeta, de sacerdote y Dios lo escogió, le habló y de ahí salió uno de los ministerios más poderosos que ha conocido la historia de la humanidad, el gran profeta Samuel, porque Dios es así. Con las almas generosas y apasionadas Dios hace cualquier cosa. Tenemos que clamar al Señor.
El mundo está lleno de gente tibia, a Dios le da náuseas la gente tibia. Tenemos ahí la historia de Laodicea, la iglesia, una de las iglesias del Apocalipsis que Dios les dice: "Por cuanto no eres ni fría ni caliente te vomitaré de mi boca. Ojalá fueses fría o caliente." Dios ama a la gente decidida. Dios ama a la gente que dice como dijo Ester: "Si perezco que perezca" y toman su clave de allí y se lanzan a arrancar del Reino la petición que tienen.
Por eso es que la Biblia dice también que el Reino procede con fuerza, con violencia y los violentos, los valientes lo arrebatan. Es que Dios ama a la gente decidida, Dios ama a la gente clara que clama a Él como esta mujer viuda clamó a Eliseo porque tenía una gran necesidad. Me detengo aquí porque es importante que recordemos esto: Dios se conmueve con la gente decidida y la Biblia está llena de gente decidida que claman a Dios o se meten entre la multitud y le arrancan al Señor bendición como hizo también la mujer con el flujo de sangre.
Yo quiero ser una de esas personas decididas que no acepte no como una respuesta, sino que se agarre de las faldas de Dios y como Jacob le dijo al ángel: no te dejaré hasta que tú me bendigas. Ojalá que esa sea tu actitud en este día. Pídele al Señor que te haga un guerrero esforzado y valiente, y Dios ha de honrar tus peticiones.

Siempre hay algo nuevo

“Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino.”Salmo 119:105

Frecuentemente hay un choque entre lo que es conocido y familiar y lo que es nuevo. En todo lugar es así, si entra a un trabajo nuevo le chocan cosas y se tiene que adaptar. Si va a la escuela todos los días aprende algo nuevo. En la escuela de Dios pasa lo mismo. Siempre hay cosas nuevas que el Espíritu Santo le quiere revelar a su vida. Vendrán palabras y a veces puede que le choquen porque quizá le toque en algún área que tenga que hacer cambios.

Porque cuando yo le digo que tiene que amar y perdonar, y que Dios quiere amar a través de su vida algunos piensan: ¡sí! que Dios lo ame, pero a esos muchachos que son delincuentes hay que matarlos. Si piensa así, está pensando igual que en el mundo. Cristo vino para otra cosa. ¿O cree usted que algunos de nosotros sin Cristo no seríamos delincuentes también? Gracias a Cristo ahora usted tiene vida, es de bendición y puede tener una nueva mentalidad.

En su hogar espiritual, su iglesia, usted recibe perfeccionamiento en su vida y se va conformando a la imagen de Jesucristo. Cada vez se parecerá más a Cristo, cada vez reflejará más el amor, el poder, la unción y se manifestará y se reflejará más la gloria de Dios a través de su vida. Pero tenga en cuenta que cuando va recibiendo cosas nuevas se confrontará con aquellas que tenía del viejo hombre y de la vieja creencia. Entonces la luz de la Palabra se revelará a su vida para que usted abrace la verdad con pasión que lo llevará a su destino. Si recibe un principio que lo remueve de una cosa vieja que tenía en su vida tiene que abrazar esa verdad y tiene que decir: con Dios voy a salir adelante, voy a tener victoria en esta área, voy a ver la bendición en mi vida. Quizás hay algo en su vida que tiene que ser transformado y cambiado y que le cuesta un sacrificio, pero hay que hacerlo.

Afírmese con la Palabra de Dios, afirme los principios y el conocimiento de la Palabra en su vida y verá que comenzará a vivir una vida de bendición.


Oración: Padre, hoy conozco que siempre tienes una palabra de revelación para mi vida. Por eso me esforzaré para cambiar todo aquello que me vayas mostrando. Gracias por tu palabra que alumbra mi vida. Sé que alcanzaré nuevos niveles de bendición. En el nombre de Jesús, amén.

GUARDAROS SIN MANCHA


Irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.
También a vosotros, que erais en otro tiempo extraños y enemigos por vuestros pensamientos y por vuestras malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprochables delante de él.
Pero es necesario que permanezcáis fundados y firmes en la fe, sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído.
Por eso, amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprochables, en paz.
Seáis sinceros e irreprochables para el día de Cristo.
A aquel que es poderoso para guardaros sin caída y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y poder, ahora y por todos los siglos.


I Co. 1:8 Col.1:21-13 Fil.2:15 II P 3:14 Fil. 1:10 Judas 24,25

Feliz Día Miércoles con Buen Ánimo y Bendición

Feliz Día Miércoles con Buen Ánimo y Bendición. Palabras mensaje positivo miércoles, buen día, imágenes bonitas del miércoles.

Llegamos al Miércoles con ánimo 
para superar obstáculos,
para seguir sin desmayar, para no rendirse.

Los comprometidos con la vida
salen adelante, son constantes en lo que hacen,
hoy pueden abrirse puertas
de nuevas oportunidades si estás cerca
si miras al frente y te esfuerzas.

Feliz Día Miércoles con la bendición de Dios,
vivimos por fe, aunque no veamos
ahora mismo lo que deseamos,
creeremos que Dios nos sostiene
y nos llevará a cumplir propósitos
de bien, de esperanza y amor.

Salmo 78: 32-33

Con todo esto, volvieron a pecar y no dieron crédito a sus maravillas.

33 Por tanto, hizo acabar sus días como un soplo y sus años en tribulación.

Buenos Dias


martes, 30 de diciembre de 2014

Buenas Noches


Respirando la atmósfera del cielo




Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas. y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Apocalipsis 7:14.
Mientras estaba en visión Juan vio una compañía vestida con ropas blancas… Estaba en el templo de Dios. Ese será el resultado para todos los que se aferren de los méritos de Cristo y laven sus ropas en su sangre. Se ha hecho toda provisión para que podamos sentarnos con Cristo en su trono, pero la condición es que estemos en armonía con la ley de Dios. Debemos abandonar toda iniquidad y cumplir con las condiciones; entonces todo el cielo se abre ante nuestra oración…
No podemos permitirnos perder el cielo. Debemos conversar sobre las cosas celestiales. Allí no hay muerte ni dolor. ¿Por qué somos tan remisos para hablar de esas cosas? ¿Por qué nos espaciaremos en cosas terrenales? … Pronto vendrá Cristo a reunir a los que estén preparados y a llevarlos a ese glorioso lugar. “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan”. Hebreos 9:28.
¿Nos agrada pensar en ese acontecimiento o preferimos ignorarlo? Debemos poner nuestros afectos en las cosas de arriba. Cuanto más hablemos de Jesús, tanto más reflejaremos su divina imagen. Mediante la contemplación somos transformados.
Los que no hallan placer en pensar y hablar de Dios en esta vida, no gozarán de la vida venidera, donde Dios estará siempre presente, habitando con su pueblo. Pero los que se deleitan en pensar en Dios estarán en su elemento, respirando la atmósfera del cielo.

El bosque de tu familia


Cuando faltan las fuerzas

Por esto hallé misericordia, para que en mí, como el primero, Jesucristo demostrara toda Su paciencia como un ejemplo para los que habrían de creer en El para vida eterna. 1 Timoteo 1:16


El SEÑOR es mi fuerza y mi escudo; En El confía mi corazón, y soy socorrido; Por tanto, mi corazón se regocija, Y Le daré gracias con mi cántico. Salmos 28:7

Jerusalén sitiada. Senaquerib, rey de Asiria (2 Crónicas 32) intentando tomar la ciudad con su poderoso ejército. El pueblo atemorizado. El temor debilita las fuerzas y hace desfallecer el corazón. Ante la incertidumbre de lo que está por suceder, afloran las dudas. Dios te lleva a los desiertos de la vida para poner a prueba la fe y descubrir las maquinaciones del corazón. Senaquerib se burlaba del Dios de Ezequías “…el Dios de Ezequías no librará a Su pueblo de mi mano.” (2 Cr 32.17)
El Rey de Judá arengó al pueblo: “Sean fuertes y valientes; no teman ni se acobarden a causa del rey de Asiria, ni a causa de toda la multitud que está con él, porque el que está con nosotros es más poderoso que el que está con él.”(2 Cr 32.7). Ezequías, acompañado por el profeta Isaías, clamó al Señor de los Ejércitos y un ángel del Señor libró al pueblo de los invasores. Dice la Biblia que Ezequías prosperó en todo lo que hizo (2 Cr 32.30).
Ezequías como David, fue un hombre de oración. La búsqueda de Dios en los momentos difíciles. La confianza en las misericordias de Dios por encima de los proyectos humanos. Cuando la oración se convierte en un estilo de vida para quien confía y cree en el poder de Dios ante las dificultades, es milagro ocurre, porque Dios extiende su mano para el que se humilla en oración y clama por la justicia divina. Las lágrimas que causan las pruebas y el desfallecimiento espiritual consecuencia de nuestros propios actos concupiscentes, pueden convertirse en alabanza y canto si nos volvemos al que es fuente de consuelo y de amor, Jesucristo, nuestra Roca y Señor.
La vida del cristiano también puede ser sitiada. Los soldados de las potestades espirituales no cejan en su intento de poner cerco a nuestra fidelidad y amor al Señor, rodearnos con sus trampas sutiles de promesas aparentemente pueriles, pero engañosas; hostigarnos con las tentaciones para achicar la fe. ¿Qué es la vida cristiana, sino una auténtica guerra espiritual?
El pueblo se desanimó, pero Ezequías confío en su Señor y le animó a confiar en Él. Dios respondió con poder. Él no puede ser burlado. Él responde cuando ponemos toda nuestra confianza en su misericordia y poder. El temor de Dios es fuente de vida y paz para el que le busca y confía en sus promesas de fidelidad y restauración. Cristo es el pronto auxilio, la Roca donde podemos sostenernos firmemente cuando las fuerzas faltan y el corazón desfallece; es el motivo de nuestra adoración aun cuando la maldad asedia y nos causa tropezadero. El corazón que humillado se vuelve a Dios, experimenta gozo y bendición.
Las fuerzas del hombre no son las de Dios. Parece un simplismo, pero a veces creemos en nuestros “carros y caballos” (Salmo 20.7 RV) y no en la provisión sobrenatural de Dios, que es Cristo nuestro Señor. Por eso flaquean y desfallecen, se abruma el alma y trae tristeza al corazón. Pero Dios es bueno y para siempre es su misericordia. ¿A quién iremos sino a aquel que tiene palabra de vida eterna? (Juan 6.68). Jesús espera. Él es especialista en esperar por el que duda, por el que se arrepiente de su incredulidad, por el que cae en la trampa del cazador, pero pone sus ojos en Él para salvación y restauración. Su brazo extendido nos da aliento, fuerzas renovadas y bendición. Volvernos a Él cuando flaquean nuestras fuerzas trae gozo y paz.


¡Dios te bendiga!

Timoteo

Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza. 1 Timoteo 4:12.


No sabemos qué edad tenía Timoteo cuando conoció al apóstol Pablo, ni cuando comenzó a viajar con él. La Biblia dice que era joven. Tel vez tenía quince años. Tal vez veinte. Si recuerdas que en la cultura hebrea un levita no podía oficiar como sacerdote hasta los treinta años, podríamos pensar que Timoteo no había llegado a esa edad cuando recibió el consejo del apóstol que hoy usamos como texto base para nuestra meditación.
La primera parte del texto, cuando tenemos menos de treinta nos encanta. Nos coloca en una posición de importancia. Nos hace respetables frente a todos, incluidos aquellos que tienen mucho más que treinta. Que nadie te dé poca importancia, dice el apóstol Pablo, por ser joven.
Cuando lo repetimos, hacemos un hincapié muy especial en el “nadie”; comúnmente mirando a los ojos a quien no cumplió con esa orden apostólica y sentimos que nos “menospreció”. Está bien, la Biblia dice exactamente eso. El detalle está en el contexto, que si no lo respetamos, transformamos el texto en un pretexto para que la Biblia diga lo que yo quiero que diga.
¿Quieres que nadie te menosprecie? Entonces, sé ejemplo: ahí está la fórmula secreta para conseguir el objetivo perseguido. Nada más, nada menos. Si tú eres ejemplo, nadie te va a tratar con menosprecio.
Como ves, la pelota volvió a tu campo, la responsabilidad volvió a ser toda tuya. El respeto que quieres, lo debes ganar. No con gritos, no con aires de juventud poderosa, sino siendo ejemplo en tu hablar, en tu conducta, en el amor, en la fe y en la pureza.
El objetivo quedó más alto; la meta se hace más desafiante. Deja de ser un problema de edad y se transforma en una cuestión de carácter. El Cielo espera que tengas una profunda relación con Cristo y que seas un ejemplo.
Ahora, la responsabilidad es tuya.

Atesora la Palabra

“Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas Que te hacen divagar de las razones de sabiduría.” Proverbios 19:27

“Cuando vayas a la casa de Dios, guarda tu pie. Acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios, quienes no saben que hacen mal.” Eclesiastés 5:1
Cuando oyes de la palabra de Dios, te conectas con el cielo. El milagro está en lo que oyes en la casa de Dios. Jesús dijo que, lo que escuchas, se te es añadido. ¿Por qué muchos escuchan la palabra de Dios, pero no todos reciben el milagro esperado?
La parábola del sembrador, en Lucas 8, dice que el sembrador salió a sembrar, pero parte de la semilla cayó junto al camino, y las aves se la comieron; pero otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto al ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga.
Has recibido la semilla, la palabra de Dios; no permitas que se pierda. Procura ser tierra fértil y dar fruto al 30, al 60 y al ciento por uno. Oye la palabra, atesórala en tu espíritu y créela con todo tu corazón, aunque las circunstancias sean adversas.

Todo lo que necesitas, está dentro de ti, y se activa cuando escuchas la palabra de Dios. El problema está en desconocer todo ese depósito de Dios en tu vida.

Atesora la palabra en tu espíritu; llénate de fe; cree, para que subas a otro nivel espiritual; no te rindas. Jesús dijo, en Juan 6:63: El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.
El mundo anuncia las malas noticias: Corrupción en el gobierno, decadencia moral, de valores, en la economía y socialmente; pero que esto no te detenga de seguir escuchando la palabra de Dios. Sigue orando, declarando sobre tu tierra. Cumple el propósito de Dios en tu vida. Verás cómo comienzas a impactar a todo aquel que te rodea, tus hijos, familiares, compañeros de trabajo, empleados, vecinos y verás cómo tu país y tu ciudad se levantan y reverdecen. Tu esfuerzo quizás no será mucho, pero hazlo creyendo, pues esto no se trata de ti, sino del Dios al que le servimos.
No creas las malas noticias que el mundo dice. Proponte ir a la casa de Dios a escuchar su palabra; atesórala y créela. Únete a las personas correctas y, en el momento correcto, verás milagros ocurrir, no tan sólo en tu vida, sino también en tu trabajo, en la empresa, en tus finanzas y en tu ciudad. Dios manifestará su gloria y abrirá caminos para ti y los tuyos.

Creer al 100%

Para muchos de nosotros nos resulta difícil creer al cien por ciento. No es fácil confiar ciegamente en alguien o en sus promesas. Quizás la naturaleza falible del ser humano sea la causante de que el hombre no cumpla lo que promete.Contrariamente confiar en Dios es cien por ciento seguro. El no nos fallará, claro que algunos podrán pensar que no estamos en nuestros cabales o nos criticarán por el simple hecho de creerle. Sin embargo cuando Dios nos promete algo es cien por ciento seguro que se cumplirá.Zacarías ya tenía 40 años y aún no tenía hijos, pero un día un ángel le dijo que iba a ser padre, pero no lo creyó pensando que su tiempo ya había pasado.María, la madre de Jesús también creyó en lo que el ángel le dijo, a pesar de que ella era virgen y más allá de que podía ser apedreada por estar embarazada, ella creyó y dejó que Dios hiciera su voluntad.Es llamativo que ninguno de los dos padres creyeron. José no le creyó a María y pensó dejarla secretamente y Zacarías quedó mudo por su incredulidad.¿Sabes que es lo único que te falta para que puedas recibir también esos milagros y esas promesas que anhelas? Creer ciegamente, sin dudas ni temores, pues quien te lo promete no es una persona cualquier sino el mismísimo Dios.“Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios.” 2 Corintios 1:20 (NVI)Si alguien te defraudó es hora que dejes que Dios restaure tu fe y comiences a confiar en alguien que jamás te defraudará.Haz memoria y verás que Dios jamás te ha fallado. Quizás la respuesta no llegó en el tiempo que esperabas, pero eso no quiere decir que Dios no te escuchó.Dios no solo nos dice la verdad, sino que El es la verdad: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. Juan 14:6 (RVR 1960)El que le cree a Dios, nunca será defraudado.

CONOCER A CRISTO


Entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.


La voluntad de Dios es vuestra santificación.

Vuelve ahora en amistad con Dios y tendrás paz; y la prosperidad vendrá a ti.
Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
Sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna.
No cesamos de orar por vosotros y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual.
El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él; que él alumbre los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la acción de su fuerza poderosa.


Ef.5:17 I Ts.4:3 Job 22:21 Jn.17:3 I Jn.5:20 Col. 1:9 Ef.1:17-19

Buenas Tardes


Me preguntas

Hijo, me preguntas: ¿Hasta cuándo te pediré socorro sin que Tú me hagas caso, y hasta cuándo te recordaré la opresión sin que Tú me salves…? Me dices: ¿Por qué me obligas a ver la injusticia? ¿Acaso tus ojos soportan la opresión? Sólo observo robos y atropello y no hay más que querellas y altercados……piensas por eso que Mi Ley está sin fuerza y que no se hace justicia. Ves como los malvados mandan a los buenos, ves solo que el derecho es torcido……pues Yo haré que los traidores contemplen y se asombren porque voy a realizar algo que no creerían si se lo hubieran contado……Yo Soy el Santo ¿Acaso no Soy Dios que no puede dejar de ser? Haré a otros que no piensas instrumento de Mi justicia……Yo Soy la Roca que no cambia, usaré lo que no esperan para corregir sus malos caminos……Mis ojos son puros y no soporto el mal y no puedo ver la opresión. No observaré en silencio como el malvado se traga a otro más bueno que él……destruiré en lo que confían y a lo que le ofrecen sacrificio… Jesús.

Confieso: Hoy confieso que esperaré con paciencia en la salvación de Dios y en Su justicia… no miraré la injusticia y opresión sino que miraré a tu Ley que es justa y que se cumple en el tiempo señalado por Ti, Señor… veré como desaparecen las fortalezas en que han confiado los que no creen en Ti… yo sin embargo resistiré firme puesta mi esperanza en Ti… miraré el fin de los que no te aman y entenderé tu paciencia para que se arrepientan… lo declaro en nombre de Jesús, Amén.

Referencia Bíblica: Habacuc 1:1-17

Tu rostro refleja la melancolía o el gozo?


Tu rostro refleja la melancolía o el gozo?


No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.Lucas 2:10-11

Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor.Juan 20:20

Basta con tomar un transporte público, por ejemplo el metro, el bus o el tren, para leer en muchos rostros el desánimo o la tristeza debido a las preocupaciones de la vida cotidiana. Para los que no tienen otro horizonte que esta tierra, no hay nada más comprensible. A las noticias, a menudo preocupantes, difundidas por los medios de comunicación se añaden todos los problemas personales y familiares.

El cristiano también pasa por dificultades, pero el gozo permanece en el fondo de su corazón. La melancolía no debería ser su estado espiritual habitual. Si acostumbra pasar cada mañana un momento con Dios mediante la lectura de la Biblia y la oración, su rostro puede reflejar la serenidad durante todo el día.

Se cuenta que un día de Navidad alguien llevó una niña pobre a una clínica cristiana. La pequeña escuchó la historia de Jesús y se llenó de gozo.
–¡Ah, qué contenta estoy aquí!, dijo a la enfermera. ¿Usted sabía que Jesús nació?–Por supuesto, dijo la enfermera.–¿Lo sabía? Pues no parece.–¿Por qué?, preguntó la enfermera un poco sorprendida. Y enseguida comprendió que su rostro adusto contradecía ese gran tema de gozo que decía conocer.

Jesús nació, murió por nosotros, resucitó y está todos los días con nosotros si depositamos nuestra confianza en él. ¿No le parece una razón más que suficiente para que nuestro corazón cante de gozo todo el día?


Culto Domingo 28

Romanos 8







Jeremias 1:17

Jeremias 51:20









Zacarias 4:6


2 Timoteo 4




Lucas 20:13

Romanos 12: 17-21

Romanos 13:7

Lucas 19


Dios los Bendiga

El niño de Belén era el Dios todopoderoso


El niño de Belén era el Dios todopoderoso

Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.Lucas 2:7


Ante un recién nacido siempre sentimos cierta emoción y admiración. Así sucedió con los pastores cuando Jesús nació. Ellos habían sido advertidos por un ángel que el niño que iban a encontrar acostado en un pesebre de Belén, la ciudad de David, era el Salvador, el Cristo, el Señor. Al verlo se maravillaron y glorificaron a Dios.

Sentimos la misma admiración al leer este pasaje. Estamos ante una belleza sublime, pero no podemos penetrar en el misterio de este nacimiento. Dios tenía que hacerse hombre, según las profecías, es decir, pasar por el proceso que vive todo hombre desde el nacimiento hasta la edad adulta. El misterio de Belén, el niño Jesús, es la manifestación de un hecho único que sobrepasa todo conocimiento humano: la encarnación de Dios, es decir, Dios hecho hombre. Jesús es el Hijo de Dios. Es la base de la fe en Jesús, el Salvador del mundo. Jesús es plenamente hombre y plenamente Dios.

El hecho de que Jesús se haya rebajado de tal modo que se lo conozca como «el niño de Belén», o «el hombre crucificado del Gólgota», no se opone al hecho de que sea el todopoderoso. Al contrario, Jesús, el Hijo de Dios, es la verdadera revelación del poder y del amor divinos.

¡Qué bella prueba de amor por parte de Dios: vino a vivir entre los hombres bajo la forma tan frágil de un recién nacido! La encarnación de Dios es el camino del amor divino hacia el hombre. Para nosotros es un motivo de adoración: Jesús, el “Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14).

No hubo lugar para él


No hubo lugar para él


A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.Juan 1:11-12


La época de Navidad a menudo es la oportunidad para invitar a la familia, a los amigos, a los que viven solos, a una persona mayor o a un extranjero. ¿No cree que también es la oportunidad para reflexionar sobre lo que significó la venida de Jesucristo a nuestro mundo? Con respecto a esto, el célebre Bossuet escribía: «¿Quién de nosotros nació en un establo? ¿Quién de nosotros, por pobre que sea, mete a sus hijos en un pesebre en lugar de una cuna? Jesús vivió en esa extrema pobreza y quiere ser asociado a ella».

Jesús no nació en Roma ni en una de las grandes ciudades de la época, sino en una pequeña aldea. No nació en una familia rica, sino en una familia pobre. A lo largo de su vida aquí en la tierra, Jesús no tuvo un lugar propio. Cuando nació, no hubo lugar en el mesón de Belén. Más tarde, tampoco recibieron su enseñanza en la ciudad de Nazaret, donde se había criado (Lucas 4:29). En los días de su ministerio, no tenía dónde recostar su cabeza (Lucas 9:58). Finalmente, el único lugar que nuestro mundo le dio fue una cruz entre dos ladrones. ¿No le parece conmovedor?

¿Qué lugar ocupa Jesús en mi vida? Darle un lugar es creer en él, discernir que el humilde carpintero de Nazaret es el Hijo de Dios, que es la fuente de la vida. De manera ilustrada, Jesús nos dice lo que puede ser nuestra vida: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

Cómo llegar al cielo?


Cómo llegar al cielo?


(Jesús dijo:) He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.Juan 6:38

Este fin de año encontré en mi buzón una carta del alcalde de la ciudad, en la cual expresaba sus mejores deseos para el nuevo año. La carta municipal enumera todo lo que se hizo durante el último período y todo lo que está previsto hacer a lo largo del nuevo año, con grandes proyectos y un optimismo que va incluso hasta la citación de este proverbio chino: «No podemos llegar al cielo de un simple salto, pero construimos juntos la escalera para alcanzarlo». Esto es lo que muchos piensan, como lo recuerda la Biblia: “Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono” (Isaías 14:13).

En cierto sentido entendemos perfectamente el deseo de ese alcalde para sus conciudadanos, pero en cuanto al objetivo que trata de proponer, es decir, hacer de la tierra un paraíso, los hombres son incapaces de ello. Aspirar a la felicidad y tratar de conseguirla, elaborar todo tipo de proyectos sin tener en cuenta a Dios, su Palabra, sus derechos, sus pensamientos, jamás conducirá al hombre a conocer la verdadera felicidad.

El cielo, lugar donde se halla esa felicidad perfecta, es la morada de Dios. Para que el acceso a Su santa presencia sea posible al hombre, privado de ella debido al pecado, se necesita mucho más que una escalera. Dios lo hizo posible dando a su Hijo Jesucristo, quien descendió del cielo a la tierra para llevar nuestros pecados en la cruz. Y más que esto: Jesucristo murió para librarnos de la muerte eterna. Hoy, el que cree en el Señor Jesús recibe el perdón de sus pecados, es liberado del miedo a la muerte y tiene un lugar junto a Jesús en el cielo por toda la eternidad.

Hagamos todo lo bueno

Dios es el que me ciñe de fuerza, y quien despeja mi camino; Quien hace mis pies como de ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas.2 Samuel 22:33, RV-60


Todo lo negativo que pudo ocurrir este año no debe marcar tu nuevo año.
Hace algún tiempo, como lo dije al comienzo de este devocional, hacía por estos días una agenda de peticiones y se las presentaba a Dios con una oración el 31 de diciembre a la medianoche. Era como colocar un montón de sueños y anhelos en la presencia de Dios y confiar que Él me los cumpliría uno a uno.
Sin embargo, hay cosas que ya Dios tiene programadas para cada uno de nosotros y, tarde o temprano, se cumplirán. Así que no te encierres solo en tus deseos, sino deja varios puntos en blanco para que Él mismo sea el que los llene. Déjate sorprender por Dios. ¡No te vas a arrepentir!
Entra a un nuevo año con tu mente y corazón en sintonía con el Señor. Ah, y otra cosa, recuerda que Él siempre desea lo mejor para ti.


Un Feliz Martes con un buen mensaje de motivación


Que hoy sea un martes bendecido por Dios
sigue adelante sin temor y confiando
en que todo te saldrá bien porque lo has encomendado
en las manos del Señor.

En este Día Martes te deseo mucha fortaleza
para que le hagas frente a tus retos,
para que mires con valentía tu presente
y no te dejes vencer si tienes obstáculos.

Que se abran puertas de nuevas oportunidades
en este día donde puedas tener un buen desempeño,
dando gracias a Dios por su amor hacia ti,
por la fortaleza que con él puedes tener.
Feliz Martes de Valentía y Fuerza.

Salmo 78: 28-31

Las hizo caer en medio del campamento,alrededor de sus tiendas.29 Comieron y se saciaron;les cumplió, pues, su deseo.30 No habían saciado aún su apetito,aún estaba la comida en su boca,31 cuando vino sobre ellos el furor de Dios,e hizo morir a los más robustos de ellosy derribó a los escogidos de Israel.

Buenos Dias


lunes, 29 de diciembre de 2014

Buenas Noches


No estoy llorando...

Todos sabemos que la risa es la mejor de las terapias, pero lo que no se suele decir es que llorar también es bueno y saludable. Sin embargo al llanto, generalmente se le asigna una connotación negativa por parte de la sociedad, a pesar de que es algo tan natural como la risa e igual de necesario.Desde que son pequeños se les enseña a los hombres que llorar es una muestra de “debilidad”, y más aun cuando asumen un liderazgo, ya sea en el trabajo, en el hogar u otras áreas. Siempre se quiere dar una apariencia de fortaleza frente a los demás, pero no se dan cuenta que la apariencia solo te ahoga por dentro.Por esto tal vez te sorprenda el consejo que voy a darte en éstos momentos, pero ¡te animo a llorar!“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.” Mateo 5:4Dios conoce exactamente lo que sientes, por lo cual ya no es necesario fingir, dando la imagen de que nada sucede. Recuerda que son bendecidos los que lloran porque recibirán consuelo, así que ponte de rodillas y habla con Dios porque delante de Él no tienes nada que ocultar.Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu. Salmos 34:17-18La Biblia dice que Dios está cerca de los quebrantados, de los que lloran, de aquellos que tienen dolor, por tanto no dudes más y ¡clama! Solo Él puede librarte de todas tus angustias.Recuerda que el estrés, la tristeza, el dolor psíquico y físico, la alegría, los nervios, la angustia, la emoción, son sentimientos que podemos traducir en lágrimas. Cuando lo hacemos nos sentimos mucho mejor, pero si ahogamos el llanto sólo logramos aumentar la presión y el desequilibrio interior.Además no olvides que llorar es una buena terapia para la salud, nos hace liberar adrenalina, una hormona que segregamos en situaciones de estrés, y noradrenalina, que actúa como neurotransmisor y tiene un efecto contrario al de la adrenalina. Cuando lloramos, eliminamos estas hormonas, lo que produce una sensación de desahogo y tranquilidad. Un ejemplo de esto es que, después de llorar, tanto niños como mayores se quedan dormidos.Dios enjugará las lágrimas de los ojos de ellos, y ya no habrá muerte, ni más llanto, ni lamento ni dolor; porque las primeras cosas habrán dejado de existir. Apocalipsis 21:4En el cielo es donde ya no habrá más llanto ¡Hoy puedes darte permiso para llorar!

Ningún ritual te acerca a Dios

No adores a otros dioses, porque el Señor es muy celoso. Su nombre es Dios celoso.Éxodo 34:14


Faltan dos días para fin de año y es triste ver cómo hasta algunos cristianos tienen muchísimas creencias que más que honrar a Dios lo entristecen… ¡y yo diría que lo enfurecen!
Por tradición, y durante años, la cultura te lleva a que hagas cosas que te imaginas que influirán para que tu nuevo año sea lleno de dinero, éxitos, viajes y no sé qué otras cosas más. Desde usar ropa interior de color amarillo, hasta salir con una maleta y darle no sé cuántas vueltas a la cuadra. ¿Te estás identificando?
Quiero que sepas que nada de esto determinará tu vida ni el éxito. Dios es el dueño de tu vida y es el único que conoce el futuro. Incluso, sabe lo que tú y yo viviremos en los próximos años. Además, solo Él puede cambiar nuestro destino.
Así que todo lo que hagas, como la lectura de las cartas y de las manos, las visitas a los brujos y psíquicos, los baños con aguas para la suerte, las comidas o magias, TODO es pecado. Esto lo dice la Palabra de Dios y lo aclara bien en varios pasajes. Por eso ahora te invito a que investigues sobre lo que Dios piensa de los brujos y hechiceros.
En realidad, solo la oración tiene poder y nada que hagas fuera de la voluntad de Dios tendrá su bendición.


Si Dios es por nosotros, quién en contra

¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”Romanos 8:31

Para algunas personas la gente siempre es el problema, cuando vienen a la iglesia están diciendo siempre que la culpa es de otro. Pero la gente no es ni el problema ni la solución nunca. La gente puede ser causantes de esas cosas, pero nosotros vivimos en Cristo y dependemos de Cristo. El que vive dentro de usted es mayor que el que está en el mundo y nada puede prevalecer en su contra. En Romanos 8:31 dice que si Dios es por nosotros ¿quién contra nosotros? Entonces a qué le puede temer.

Recuerde a los hebreos que hablaron en forma negativa, nunca entraron a la tierra prometida. Ellos tuvieron una crisis de creencia. Nunca debe culpar a alguien por sus problemas. La gente no es nuestro problema, el problema es la manera en que hablamos. Porque esa manera de hablar, como la de los hijos de Israel, está manifestando lo que está dentro de nosotros. Los espías que no creyeron en la promesa hablaron así porque eso era lo que creyeron. Temieron que no podrían vencer por la apariencia de sus enemigos pero usted tiene que tener la confianza en Dios de que nada lo podrá detener.

Hablemos con nuestra boca lo que Dios dice de nosotros.

Nadie tiene autoridad sobre usted si ha dejado que la Palabra de Dios sea la máxima autoridad en su vida. Si hay algún lugar que ha tenido tinieblas en su vida, es porque usted le ha dado espacio. Hay gente que hace cosas y después dice: “El diablo me hizo hacer esto.”

No saben a quién echarle la culpa y lo más fácil es echársela al diablo. Pero cuando Dios está de su lado, todo le saldrá bien. Reconozca su error y cámbielo. Su vida irá de victoria en victoria. Hable sólo lo que Dios dice.

Oración: Padre, hoy declaro que contigo todo me es posible. Nadie me podrá hacer frente porque tú estás conmigo. Superaré toda circunstancia y miraré siempre con los ojos de la fe. Creo que conquistaré mi tierra prometida, ningún gigante me podrá hacer frente. Lo creo, en el nombre de Jesús, amén.

El Yugo - Mensaje Evangelistico Ilustrado

VISLUMBRA LA AUTOPISTA ESPIRITUAL

Allí soñó que había una escalinata apoyada en la tierra, y cuyo extremo superior llegaba hasta el cielo. Por ella subían y bajaban los ángeles de Dios. —Génesis 28:12




A lo largo de la Biblia leemos que Dios no puede intervenir en la tierra, a menos que alguien dé permiso para que la respuesta exista en el mundo material. Las respuestas se mantienen en los lugares celestiales y están encerradas en la esfera del espíritu hasta que haya una persona capaz de captar la frecuencia correcta y actuar como un conducto para manifestar la voluntad de Dios en la tierra. Esto se ilustra por la experiencia de Jacob en el libro de Génesis. Jacob fue capaz de vislumbrar una autopista espiritual. Creo que estas autopistas son nuestros pensamientos. Aquí es donde tomamos inspiración. Estos pensamientos de inspiración parecen aparecer de la nada, pero realmente están circulando en la esfera del espíritu.


ORACIÓN:


Padre, en el nombre de Jesús declaro que mis oraciones tienen libre paso para ascender al ámbito de lo sobrenatural. No estarán atadas a la tierra. Entro en acuerdo con el cielo, y proclamo tu verdad. Tu unción rompe todo yugo. Que se abra un camino en los cielos y manifiesta todo lo que está preparado para mí. En el nombre de Jesús, amén.

Oración por compromisos

Ten compasión de mí, oh Dios; ten compasión de mí, que en ti confío. A la sombra de tus alas me refugiaré.Salmo 57:1


Señor, mi Dios, buscamos tu rostro en este día dándote gracias por tus maravillas.
Gracias, Jesús, porque tú eres mayor que cualquier necesidad y que cualquier problema que pueda tener.
Ayúdame, Señor, a ser una persona de palabra, que mi «sí» sea sí y mi «no» sea no. No permitas, mi Dios, que vaya por el mundo creando falsas expectativas. Por eso, quita de mí toda soberbia y hazme una persona recta.
Te honro hoy y me comprometo a hacer cambios y a buscar tu rostro cada día.
Quiero ser un mejor compañero de trabajo, un buen líder, un excelente padre, el mejor de los cónyuges y el mejor de los hijos.
Además, Señor, anhelo amarte, servirte y entregarme a ti con todo mi corazón.
Pongo delante de ti este nuevo día y confío en tus promesas.
Bendice a mi familia y guárdanos de todo mal y peligro.
En el nombre de Jesús, amén y amén.

Recibe el Consuelo de Dios

El tiempo en que Jesús nació era una época muy oscura, muy difícil. El pueblo había experimentado el silencio de Dios por cuatrocientos años, pero había una palabra que había sido declarada, de que vendría el Libertador.
Y, cuando nace esta criatura, hay todo tipo de reacción, en diferentes personas. María reacciona sorprendida, pero se llena de fe y valentía para recibir a esa criatura. José se fue, y Dios tuvo que hablarle, y entonces crió a la criatura. Juan el Bautista, en el vientre de su madre, dio un brinco. Herodes, se asusta, y manda a matar a los niños menores de 2 años. Los pastores ven la estrella y comienzan a anunciar que el Salvador había nacido. Los hombres sabios, los reyes, vieron la estrella y se encaminaron por más de 2 años hacia aquel lugar.
En Lucas 2, cuando Jesús va al templo, en brazos de sus padres, para cumplir con la ley en cuanto a la circuncisión y la ofrenda, dice el verso 25, que “había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel”.
¿Estarás tú esperando la consolación de tu país? ¿Serás tú como Simeón? ¿Reconoces que tu pueblo necesita consolación, que necesita esperanza?
Pues, independientemente de la situación difícil que pueda estar atravesando tu país, no importa el gobierno que esté, nuestra esperanza no viene de la decisión de un hombre, sino de que hace 2,000 años atrás Dios envió la consolación más grande que puede tener cualquier persona, que es Emmanuel, Dios con nosotros, el Hijo de Dios.
Pero sí, muchos nos preguntamos: ¿Cuándo llegará el consuelo de mi país? Los justos esperamos este consuelo.
Por cuatrocientos años, Dios no había hablado. Simeón dependía de lo que le enseñaron sus padres, sus abuelos, de lo que decían los libros. Y, dice la Biblia que “el Espíritu Santo estaba sobre él.” Este es un punto interesante, porque todavía el Espíritu Santo no había sido derramado. Y, sigue diciendo la palabra que “le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor.” Y, dice el verso 27 que “movido por el Espíritu, vino al templo”. Es interesante que, alguien que está esperando la consolación, a donde es movido por el Espíritu es al templo.
Uno de los problemas que hay en nuestros países es que la gente ha dejado de ir al templo. Se ha dejado esa costumbre, ese principio, sin darse cuenta que todo el que está esperando consolación de parte de Dios, el Espíritu Santo lo va a llevar a un solo lugar; todo el que está esperando una solución, una respuesta, aquellos que son justos y piadosos y están esperando ver la consolación de Dios sobre el pueblo, el Espíritu Santo donde los dirige es a la casa de Dios.
Y es que no hay consolación si no vamos al templo; no hay consolación si no vamos a la casa de Dios. No hay consolación si no somos capaces de ser dirigidos por el Espíritu de Dios, para ir a la casa de Dios a recibir lo que él tiene para nosotros.

Buenas Tardes


La confesión de nuestra fe

A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Mateo 10:32.


Si alguna vez hubo un período de tiempo en que debían oírse las palabras de Cristo, es ahora… Por medio de la santificación de la verdad, podemos presentar un decidido testimonio en favor de la justicia tanto ante creyentes como ante incrédulos.
Estamos más lejos de lo que debiéramos estar en nuestra experiencia. Estamos atrasados en proclamar el testimonio que debiera fluir de labios santificados. Hasta cuando se sentaba a la mesa, Cristo enseñaba verdades que producían bienestar y ánimo en el corazón de sus oyentes. Doquiera sea posible hemos de presentar las palabras de Cristo. Si su amor está en el alma, morando allí como un principio viviente, del tesoro del corazón saldrán palabras adecuadas para la ocasión, y no palabras livianas y frívolas, sino palabras elevadoras, palabras de verdad y espiritualidad… El confesar a Cristo abiertamente y con valentía manifestando en la elección de las palabras la llaneza de la piedad genuina, será de más efecto que muchos sermones. Pocos hay que representan correctamente la humildad de Cristo. Necesitamos, y debemos tener su mansedumbre. En nosotros ha de ser formado Cristo, la esperanza de gloria.
Nos estamos preparando para el traslado hacia el mundo celestial. Nuestra conversación debiera referirse al cielo, desde donde esperamos al Señor Jesús. Él ha de ser reconocido como el Dador de todo don bueno y perfecto, el Autor de todas nuestras bendiciones, en quien se concentra nuestra esperanza de vida eterna.—Manuscrito 127, 1907.
Cristo demanda de todos sus seguidores una abierta y decidida confesión de fe. Cada uno debe fijar su posición y ser lo que Dios quiere que sea, un espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres

Cita con Dios

Consideren la paciencia de nuestro Señor como salvación, tal como les escribió también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le fue dada. 2 Pedro 3:15


Mi Dios en Su misericordia vendrá a mi encuentro; Dios me permitirá verme victorioso sobre mis enemigos. Salmos 59:10


Dios prepara sus citas con el hombre. Tratándose de él, es cita divina. El tiempo de Navidad es una cita con Dios que mucho aceptan y otros ignoran. El señor Frenesí ya quiere hacer su entrada a la fiesta vestido con su disfraz de arrebato y enajenación, trayendo aljaba repleta de bebidas espirituosas, turrones, nueces, avellanas, uvas y manzanas. Unos lo esperan con ansias porque la Navidad es siempre un pretexto para el jolgorio y la mesa abundante.
Pero hay muchos que no tendrán ni lo uno ni lo otro. Si por lo menos aceptaran la cita con Dios, él podría proveer el banquete y el traje a la medida para la fiesta del reencuentro. Cuando Dios cita, dispone para la reunión la sastrería de su gracia para vestirte dignamente y despojarte de los andrajos del pecado. Dios no está tan interesado en tu apariencia, como en tu interior; en lo que es invisible para los ojos humanos, menos para el Padre que escudriña el corazón. Eso es lo que cuenta para él: tu alma y tu espíritu. Es en ellas donde él da el toque final de su inmenso amor para que te enamores de su presencia.
Puede que haya manjares en la mesa de tu vida, pero sin Jesús sentado en ella, no habrá provecho. Navidad es, por tanto, una oportunidad de mirar a Dios a través de los ojos de Jesús. Por eso, acude a su cita, no lo dejes plantado mientras arrojas al aire pétalos de rosa susurrando: - ¿Me quiere?, ¿no me quiere?-¡Él te ama! Aunque te resistas a aceptarla.
Abraham y Jacob acudieron a la cita; Isaac y Noé caminaron a su encuentro; Esther y José no pudieron contenerse. David le escribió poemas para acercarse a su trono. El día que Dios lo citó, Isaías le declaró en visiones que estaba listo para comprometerse. Mateo lo siguió sin miramientos, Pablo lo predicó desde que escuchó su voz en el camino a Damasco.
¿Y tú? ¿Qué mesa prefieres? ¿Qué cita es de tu agrado? Te invito a la aventura se sentarte con él y escucharle. No hay mejor lugar que su regazo, ni luz más iridiscente que la que irradian sus ojos. El salmista de Israel se lo dijo cantando: En tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra hay deleites para siempre (Salmo 16.11). ¡Felices Fiestas!
¡Dios bendiga su palabra!


La pregunta prohibida!


La pregunta prohibida!

Todo el trabajo del hombre es para su boca, y con todo eso su deseo no se sacia.

Eclesiastés 6:7
Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

Juan 6:35

Un empresario había hecho una fiesta para celebrar su éxito. Los invitados se reunieron alrededor de los bufés para felicitar a su anfitrión. Un invitado le dijo: «¡Usted tiene mucha suerte! ¡Los negocios marchan bien, tiene una esposa y unos hijos estupendos!».


El empresario le respondió: «Tiene razón, las cosas van muy bien». Pero de repente, con un tono más serio, prosiguió diciendo mientras señalaba su pecho: «¡Pero no me pregunte cómo me va aquí adentro!».
¡Esa era la pregunta que no se debía hacer! ¡Qué lúcida y terrible confesión! Traiciona el desconcierto de este hombre! El éxito social y familiar se empaña ante el efecto de esta angustia interior, de este malestar indefinible que carcome a muchos de nuestros contemporáneos. En efecto, ni los éxitos profesionales ni las distracciones y los placeres de la vida social pueden curar ese malestar interior. Sólo hay una persona que puede hacerlo y dar la paz y la verdadera felicidad: Dios. Él ve la miseria escondida en esos corazones bajo apariencias engañosas. Él conoce su anhelo de colmar ese vacío, la sed de paz, de liberación; sólo él puede dar una respuesta a las necesidades del hombre.

Basta con dirigirme a él reconociéndome incapaz de lograr mi felicidad por mí mismo. ¿Daré el paso para aceptar en mi vida a Cristo? Él me dice: “El que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (Juan 6:35).